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Agricultores y ganaderos, los nuevos jardineros del paisaje y el medio ambiente

La búsqueda de una agricultura con menos uso de fertilizantes y pesticidas y que fomente la biodiversidad es el camino que pretende impulsar la Comisión Europea con la implementación de una PAC ambiental, en la que los pagos irán vinculados a prácticas responsables tanto de obligado cumplimiento como de carácter voluntario

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FONLOR_VACAS_RUBIA_GALEGA_06_STANDAR«La UE pretende hacer compatible la produción de alimentos con la protección del medio ambiente» 

La Unión Europea camina hacia una agricultura más verde, que contribuya a la mitigación de los efectos del calentamiento global usando el suelo como sumidero de carbono y a la conservación del medio ambiente, el paisaje y la biodiversidad de flora y fauna.

Son objetivos plasmados en el llamado Pacto Verde Europeo y en dos de sus principales documentos, la Estrategia De la granja a la mesa y la Estrategia de Biodiversidad 2030, y que tienen en la Política Agrícola Común su instrumento fundamental para lograr que cuando finalice esta década la producción de alimentos en Europa haya andado el camino de su transformación verde.

La nueva PAC quiere fomentar la transición a un sistema alimentario sostenible en la UE que proteja la seguridad alimentaria y garantice el acceso a dietas sanas y asequibles por parte de toda la población, reduciendo la huella ambiental y climática del sistema agroganadero

Con esa perspectiva, el enfoque de las ayudas de la nueva PAC supone un cambio de mentalidad que convierte a los agricultores y ganaderos ya no solo en productores de alimentos sino también en jardineros del paisaje y el medio ambiente, una labor que verán recompensada en los pagos que reciban en los próximos años.

Una agricultura que cuide el medio ambiente

La Comisión Europea presentó en mayo pasado su Estrategia De la granja a la mesa para avanzar hacia una agricultura más respetuosa con el medio ambiente y más sana para los consumidores, que establece objetivos concretos para los próximos 10 años para transformar el sistema alimentario de la UE como son, por ejemplo, reducir un 50% el uso de plaguicidas y antibióticos, un 20% el uso de fertilizantes y alcanzar un 25% de tierras agrícolas dedicadas a la agricultura ecológica en 2030 (en la actualidad el porcentaje se encuentra en el 8% en el conjunto de la Unión Europea).

La Estrategia ‘De la granja a la mesa’ carece de financiación específica, por lo que la Política Agrícola Común (PAC) seguirá siendo la herramienta clave para apoyar la transición hacia sistemas alimentarios sostenibles

Por su parte, la Estrategia sobre Biodiversidad, presentada conjuntamente con la Estrategia De la granja a la mesa, pretende «devolver la naturaleza a nuestras vidas», en palabras del Ejecutivo comunitario, abordando «factores clave de la pérdida de biodiversidad, como el uso insostenible del suelo y el mar, la sobreexplotación de los recursos naturales, la contaminación y las especies exóticas invasoras».

La estrategia presenta medidas concretas para acometer la regeneración de la biodiversidad de Europa de aquí a 2030, lo que incluye transformar un mínimo del 30% de las tierras y mares de Europa en zonas protegidas administradas con eficacia y devolver a un mínimo del 10% de la superficie agrícola unos elementos paisajísticos muy variados.

El 30% de la superficie europea estará bajo algún régimen de protección en 2030 y el 10% de la superficie agrícola deberá poseer valores paisajísticos

La estrategia propone, entre otras cosas, definir objetivos vinculantes para regenerar los ríos y los ecosistemas degradados, mejorar la salud de las especies y hábitats protegidos de la UE, devolver los polinizadores a las tierras agrícolas, reducir la contaminación y aumentar la agricultura ecológica y otras prácticas agrícolas respetuosas con la biodiversidad y mejorar la salud de los bosques europeos.

Recuperación de las poblaciones de polinizadores y «aves agrarias»

«La naturaleza es vital y poliniza nuestros cultivos, pero estamos actuando como si no importara y perdiéndola a un ritmo sin precedentes. La producción científica es clara en cuanto al impacto de los pesticidas en la biodiversidad y la reducción de los polinizadores naturales, que tiene un impacto económico muy negativo en la producción y la economía», insiste Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca.

Con la reducción de los pesticidas se pretende lograr la recuperación de los polinizadores naturales y su vuelta a las tierras de cultivo

La intensificación de la producción agroganadera de las últimas décadas ha afectado también a las poblaciones de aves que emplean los prados o las tierras de cultivo para anidar o alimentarse. «Se ha constatado la preocupante merma de los censos de poblaciones de aves ligadas a medios agrarios a consecuencia de la incompatibilidad de las prácticas agrarias intensivas con los requerimientos ecológicos de estas especies. Esta intensificación (incremento y uso de pesticidas, eliminación de márgenes y linderos, adelanto de cosecha, cosecha nocturna, densificación de leñosos, gestión de barbechos, así como la sobrecarga ganadera o la inadecuada gestión del ganado, por una parte, y el abandono del pastoreo, por otra) ha reducido su alimento y también las zonas de refugio y nidificación», asegura el Ministerio de Agricultura en el documento de análisis de necesidades previo a la redacción del Plan Estratégico Nacional de la PAC.

La presencia de aves en los agrosistemas puede ayudar a reducir de manera natural la incidencia de determinadas plagas

La presencia de aves en los agrosistemas puede ayudar a reducir la incidencia de determinadas plagas y son un síntoma de un bueno estado del ecosistema en su conjunto. Además, si se frena el declive de las poblaciones de aves esteparias y agrarias, como indicadoras de la salud de estos ecosistemas, se podrán recuperar también otros elementos de la biodiversidad, como insectos o plantas silvestres, que forman parte de su hábitat.

Protección del lobo

La conservación de los grandes carnívoros es una de las prioridades de la política ambiental europea, tanto por el importante papel ecológico que estas especies juegan en los diferentes ecosistemas, como por su valor social y cultural. Garantizar la conservación efectiva de estas especies pasa necesariamente por conservar hábitats y espacios naturales suficientemente amplios y bien conectados entre sí, reducir las causas de mortalidad y, sobre todo, impulsar la coexistencia con las actividades humanas presentes en el territorio.

La manera más eficaz para alcanzar la coexistencia de la presencia del lobo con las actividades humanas presentes en el territorio consiste en la adopción de medidas de prevención para proteger el ganado y efectuar con celeridad el pago de las indemnizaciones en caso de daño

La manera más eficaz para alcanzar esta convivencia consiste en la adopción de las oportunas medidas de prevención para proteger el ganado, reduciendo así los daños e incrementando la aceptación social. «Estas medidas de prevención deben ser prioritarias frente al control de la población», defiende el Ministerio de Agricultura.

Es también indispensable valorar adecuadamente los daños, incluyendo el efecto en el conjunto de la explotación y «efectuar las indemnizaciones a la mayor celeridad», admite. Con este objetivo, la PAC establece ayudas que gestionarán las comunidades autónomas para «hacer compatible la presencia de grandes carnívoros que generan interacciones con impactos negativos con los aprovechamientos agrícolas y ganaderos, de modo que disminuyan los conflictos y mejore la capacidad de coexistencia».

Reducir a la mitad los plaguicidas en esta década

La utilización de métodos mecánicos y biológicos será clave para la reducción de herbicidas e insecticidas

La utilización de métodos mecánicos y biológicos será clave para la reducción de herbicidas e insecticidas

Para cumplir con los objetivos fijados en las Estrategias De la granja a la mesa y de Biodiversidad 2030, entre otras medidas complementarias a la nueva PAC, la UE revisará la Directiva del 2009 sobre el uso sostenible de los plaguicidas para mejorar las disposiciones relativas a la gestión integrada de plagas, fomentando prácticas alternativas para la protección de los cultivos, usando métodos biológicos y físicos en sustitución de herbicidas e insecticidas químicos, que cuando tengan que ser utilizados deberán ser de bajo riesgo.

La Comisión Europea proyecta limitar el uso de productos fitosanitarios en el próximo periodo de la PAC

Productos fitosanitarios, los imprescindibles. Esa es, en esencia, la filosofía de la Gestión Integrada de Plagas (GIS), un acrónimo que estará muy presente en los próximos años en la vida diaria de todos los agricultores y ganaderos. Debido a una mayor presión desde Europa, España deberá limitar el uso de pesticidas. Entre las medidas que se barajan, figura la prohibición de plaguicidas y herbicidas en pre-emergencia, por ejemplo tras la siembra del maíz, lo que obligará estar más pendientes de los cultivos. También es previsible la prohibición de productos como el glifosato, que hará necesaria una mayor prevención en el control de malas hierbas en las praderas.

Se fomentarán prácticas alternativas para la protección de los cultivos, usando métodos biológicos y físicos en sustitución de herbicidas e insecticidas químicos, que cuando tengan que ser utilizados deberán ser de bajo riesgo

Bruselas promoverá un mayor uso de formas alternativas seguras de proteger las cosechas de plagas y enfermedades, fomentando el uso de técnicas de control alternativas, como la rotación de cultivos o la roturación mecánica de las malas hierbas. Éstas serán algunas de las herramientas principales para reducir la dependencia de la agricultura actual de los pesticidas químicos en general, y el uso de los pesticidas más peligrosos en particular.

Al aplicar la gestión integrada de plagas, los agricultores deberían echar mano de los productos fitosanitarios solo si la prevención y otros métodos no funcionan o no son eficaces

“Las prácticas agrícolas que reducen el uso de pesticidas serán de suma importancia en la nueva PAC (2021-2027) y los Planes Estratégicos de los distintos Estados deben reflejar esta transición y promover el acceso al asesoramiento”, indica la Comisión Europea.

Escasos avances hasta ahora en la aplicación de la Directiva del año 2009

datos España pesticidas

Datos sobre las ventas de plaguicidas en España entre 2011 y 2017 por tipo de producto (Fuente: Eurostat)

La reducción del uso de plaguicidas químicos a la mitad en 2030 y también la minoración en un 50% en la utilización de los pesticidas más peligrosos es uno de los objetivos principales del Pacto Verde europeo en lo que se refiere a la producción agrícola, pero las propias autoridades comunitarias reconocen los escasos avances logrados en este particular en la última década, tras la aprobación en 2009 de la Directiva 128 CE relativa al Uso Sostenible de los Plaguicidas. Los datos así lo constatan: en el conjunto de la UE se venden cada año 350.000 toneladas de pesticidas, 70.000 de ellas en España.

En el conjunto de la UE se venden cada año 350.000 toneladas de pesticidas, 70.000 de ellas en España

La Comisión Europea debe presentar periódicamente al Parlamento Europeo y al Consejo un informe sobre los avances conseguidos en la aplicación de la Directiva. En su último informe, el Ejecutivo comunitario analiza la experiencia adquirida por los Estados miembros en la aplicación de los objetivos establecidos en sus planes de acción nacionales y los avances conseguidos en la aplicación de la Directiva de 2009 y anuncia que redoblará la presión en los próximos años.

Asi mismo, Tribunal de Cuentas Europeo de Luxemburgo concluye en su Informe Especial sobre el Uso Sostenible de Productos Fitosanitarios que se han producido “pocos progresos en la medición y en la reducción de riesgos” por pesticidas tras la aprobación de la Directiva comunitaria de 2009.

Un mayor control en la dispensación y venta han sido de los pocos avances que se han producido en España en aplicación de la Directiva de 2009

La Directiva 2009/128/CE relativa al uso sostenible de los plaguicidas establece un marco para lograr un uso sostenible de los productos fitosanitarios y fomentar la gestión integrada de plagas, aplicando enfoques alternativos y métodos no químicos. Los Estados miembros disponían de un plazo de dos años para incorporar la Directiva a su legislación nacional pero esa trasposición se retrasó y los Estados que adoptaron la normativa lo hicieron de manera laxa e inexacta, denuncia el Tribunal de Cuentas europeo. Francia, por ejemplo, incorporó la Directiva a su ordenamiento jurídico pero los requisitos de la gestión integrada de plagas no se incorporaron a su legislación nacional. Algo similar ocurre en España.

La necesidad de obtener un carnet para adquirir, manipular y aplicar tratamientos fitosanitarios y llevar un registro individualizado sobre compras, en virtud del Reglamento relativo a la comercialización de productos fitosanitarios, han sido de los pocos cambios que se han producido en España en los últimos años, más allá de la prohibición con carácter general de algunos productos y principios activos utilizados, como es el caso del metiocarb, la materia activa del Mesurol, un insecticida y repelente de aves y jabalís usado en la siembra del maíz y prohibido en toda la UE desde el año 2020.

Evitar el deterioro del suelo

Abonadora

El uso de abonos químicos estará más limitado en los próximos años, igual que los antibióticos y los pesticidas

Junto a la reducción a la mitad en esta década del uso de pesticidas, la Comisión Europea propone también disminuir en un 50% las pérdidas de nutrientes de los suelos agrícolas, garantizando que no se deteriore su fertilidad, lo que permitirá reducir en por lo menos un 20% el uso de fertilizantes de aquí a 2030.

La Comisión desarrollará junto con los Estados miembros un plan de acción de gestión integrada de nutrientes para reducir y prevenir la contaminación por el uso excesivo de fertilizantes y para fomentar el reciclaje de nutrientes procedentes de distintas formas de residuos orgánicos como fertilizantes. Esto contribuirá a lograr la aspiración a una contaminación cero que establece el Pacto Verde de la UE para 2050.

Será necesario garantizar que no se deteriore la fertilidad de los suelos reduciendo a la mitad las pérdidas actuales de nutrientes

Los Estados miembros de la UE deberán aplicar plenamente la legislación vigente sobre contaminación por nutrientes (nitratos y fosfatos) a fin de evitar las fugas de nutrientes asociadas que contaminan el aire y el agua, llegando a ser perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente. Países como Holanda o Irlanda se han visto obligados a establecer medidas restrictivas en este ámbito en los últimos años y España está actualizando también su normativa al respeto, con la inminente aprobación de dos nuevos Reales Decretos, uno sobre contaminación producida por nitratos y otro sobre fertilización sostenible de tierras agrícolas.

Controlar el exceso de fertilización

Para luchar contra los efectos del exceso de fertilización (sobre todo de nitrógeno y fósforo), la Comisión trabajará con los Estados miembros para ampliar la aplicación de técnicas precisas de fertilización y prácticas agrícolas sostenibles, especialmente en las zonas críticas de la ganadería intensiva, así como en el reciclaje de residuos orgánicos en fertilizantes renovables. Esto se realizará también mediante medidas que los Estados miembros deben incluir en sus Planes Estratégicos de la PAC.

El excedente de nitrógeno en España varía entre 27 y 40 kg N/ha por año entre 1995 y 2015

El balance bruto de nutrientes proporciona una estimación del impacto potencial de la agricultura en la calidad del agua y su posible contaminación. Los indicadores se basan en la contaminación por nitratos y fosfatos. “Cuando el nitrógeno (N) y el fósforo (P) se aplican en exceso, pueden causar contaminación y eutrofización de las aguas superficiales y subterráneas. El excedente de nitrógeno en España varía entre 27 y 40 kg N/ha por año entre 1995 y 2015. El excedente de fósforo disminuyó ligeramente en el tiempo de 6 kg/ha/año en 1995 a 4 kg/ha/año en 2015”, indica el análisis de la Comisión Europea.

En Europa países como Irlanda, Holanda o Alemania tienen problemas de contaminación de acuíferos por fertilizantes

En el Programa Nacional de Control de la Contaminación Atmosférica, se fija cómo límite el 30% de las necesidades de nitrógeno en la aportación de forma ureica, la prohibición de aplicación del purín en abanico, el enterramiento de estiércoles, el establecimiento de planes de abonado, el balance de nitrógeno de los suelos y el registro de operaciones en el cuaderno de la explotación.

Balances de fósforo y nitrógeno

La Comisión promoverá el objetivo de cero contaminación por flujos de nitrógeno y fósforo de los fertilizantes mediante la reducción de las pérdidas de nutrientes en por lo menos un 50%, al tiempo que se garantiza que no haya deterioro en la fertilidad del suelo. Esto dará como resultado la reducción del uso de fertilizantes en por lo menos un 20%.

Todas las operaciones de fertilización deberán estar registradas en el cuaderno de explotación

«Estos objetivos se lograrán implementando y aplicando la legislación ambiental y climática comunitaria en su totalidad, identificando con los Estados miembros las reducciones de carga de nutrientes necesarias para lograr estos objetivos, aplicando una fertilización equilibrada y un manejo sostenible de nutrientes, y administrando mejor el nitrógeno y el fósforo a lo largo de su ciclo de vida. Con este fin, la Comisión trabajará con los Estados miembros para desarrollar un Plan de Acción de Manejo Integrado de Nutrientes en 2022”, anuncia el Ejecutivo comunitario en el documento de la Estrategia de Biodiversidad para 2030, la otra de las patas fundamentales del Pacto Verde junto a la Estrategia De la granja a la mesa.

La medición de las emisiones por granja y el establecimiento de compromisos de reducción son cuestiones que se valorarán en la PAC en los próximos años

En los próximos años las ganaderías tendrán que medir sus emisiones y comprometerse a reducirlas, tanto de gases de efecto invernadero, caso del CO2 o del metano, como de otros gases que afectan a la salud, como el amoniaco. El Ministerio está trabajando en una herramienta informática, Ecogan, que permitirá calcular las emisiones de cada granja y abrirá el camino a que se valoren en los pagos de la PAC las medidas de mitigación que adopten las ganaderías.

Incentivos para una producción de alimentos más sostenible

Los alimentos europeos, además de ser seguros, nutritivos y de alta calidad, deberán producirse con un impacto mínimo sobre la naturaleza. Será una exigencia que agricultores y ganaderos tendrán que cumplir si quieren seguir recibiendo fondos de la UE a través de la PAC.

La mayoría de los pagos de la PAC están sujetos a “condicionalidad”, que es un mecanismo que vincula el cobro de las ayudas al cumplimiento por los agricultores de una serie de normas básicas relativas al medio ambiente, la seguridad alimentaria, la salud animal y vegetal y el bienestar animal, así como al requisito de mantener el suelo agrícola en buenas condiciones agrarias y ambientales.

Cuatro de cada diez euros de la nueva PAC llegarán a las granjas por aspectos medioambientales

En el presupuesto de la UE para el período 2021-2027 se establece que los fondos de la Política Agrícola Común deberán contribuir a la acción por el clima. Hasta el punto de que 4 de cada 10 euros de la nueva PAC deberán contribuir a los objetivos ambientales establecidos, lo que obligará en algunos casos a las explotaciones a modificar prácticas y estrategias de funcionamiento actuales para mantener las ayudas en el futuro.

La nueva PAC incluye requisitos de obligado cumplimiento sobre el uso sostenible de los productos fitosanitarios y fertilizantes

Hasta ahora los agricultores con más de 15 hectáreas de tierra cultivable que reciben pagos directos debían mantener zonas de interés ecológico en el 5% de su superficie y, desde 2018, no pueden utilizar productos fitosanitarios en las dichas zonas; existen programas específicos para el sector hortofrutícola y los Estados miembros tienen que establecer sistemas de asesoramiento agrario para aconsejar a los agricultores sobre la gestión integrada de plagas.

Los ecoesquemas son pagos adicionales con los que se quiere incentivar a los agricultores y ganaderos para que se impliquen en la mitigación del cambio climático y en la conservación de la biodiversidad

Pero en la PAC para el nuevo periodo 2023-2027, en el marco de la llamada «condicionalidad reforzada» se establece también como requisito para la percepción de ayudas el cumplimiento del objetivo de reducción de pesticidas, apoyando la adquisición de maquinaria agrícola de precisión o fomentando la agricultura ecológica.

Condicionalidad reforzada y ecoesquemas

Las normas obligatorias dentro del sistema de condicionalidad propuesto establecerían una línea de base para hacer que la agricultura sea más sostenible. Los deberes clave incluirían (entre otras) aquellas relacionadas con la rotación de cultivos, la protección del suelo, el mantenimiento de pastos permanentes, la protección de humedales y turberas, las directivas sobre Red Natura 2000 y la necesidad de proteger las características del paisaje existentes o dedicar un área en cada granja a características “no productivas”.

Será obligatorio dejar un porcentaje mínimo del 4% de las tierras de cultivo a barbecho y crear franjas de protección en los márgenes de los ríos y estará prohibido cortar setos y árboles durante la época de reproducción y cría de aves (de abril a junio)

A mayores de estas condiciones previas para poder cobrar la PAC, se definen 7 ecoesquemas voluntarios por los que se concederán pagos añadidos a los agricultores y ganaderos que lleven a cabo por lo menos una práctica sostenible voluntaria a elegir entre las siete.

Estos ecoesquemas, también llamados eco-regímenes, ofrecerán una importante fuente de financiación adicional para impulsar las prácticas sostenibles, como la agricultura de precisión, la agricultura ecológica, la creación de elementos paisajísticos o la captura de carbono en suelos agrícolas.

Los Estados deberán reservar una parte de los pagos directos para los llamados ecoesquemas, a los que los agricultores y ganaderos podrán acogerse voluntariamente. En España el presupuesto será de 1.107 millones de € anuales, equivalente al 23% de las ayudas directas

La diversificación y rotación de cultivos, el mantenimiento de pastos permanentes y la conservación de zonas agrícolas de valor ecológico son algunas de las prácticas que la el Gobierno español incluye como ecoesquemas en el Plan Estratégico Nacional de la nueva PAC. El establecimiento de espacios de biodiversidad en las superficies de pastos o en tierras de cultivo, elevando el 4% obligatorio de la condicionalidad al 7% voluntario, supondrá una mejora de la biodiversidad, al igual que los compromisos de siega sostenible y el mantenimiento de márgenes sin segar en las superficies de pastos.

Además de las franjas de protección sin abono de 5 metros en lechos fluviales, se primará que en ciertas zonas no se supere un máximo 13 kg de nitrógeno, 40 de fósforo y 40 de potasio por hectárea de tierra de cultivo al año

Más allá del establecimiento obligatorio de franjas de amortiguación de 5 metros de ancho a lo largo de los cursos fluviales, algo con gran incidencia en Galicia dado el importante número de ríos y riachuelos existentes, se primará también la aplicación por parte de las explotaciones de otras medidas voluntarias, pagadas como ecoesquemas, como son la limitación de la fuga de nutrientes mediante el establecimiento de una cubierta vegetal que evite el suelo desnudo en invierno antes de la siembra de los cultivos de primavera.

Aplicación de la Gestión Integrada de Plagas

Special Report No 05/2020: Sustainable use of plant protection p

Las normas de la UE definen la gestión integrada de plagas (GIP) como un conjunto de ocho principios generales destinados a utilizar otros métodos preventivos, naturales o menos nocivos de control de plagas antes de recurrir a productos fitosanitarios químicos.

Aunque según la normativa comunitaria los principios de la gestión integrada de plagas eran obligatorios para los agricultores desde el 2014, hasta el momento no se han tenido en cuenta como condición para acceder a los pagos de la PAC

La Directiva indica que la gestión integrada de plagas “promueve los mecanismos naturales de control de plagas”, debiendo preferirse los métodos biológicos o físicos (mecánicos) a los químicos, pero los avances en ese campo se han visto afectados por la lentitud en su puesta en marcha, aunque la condicionalidad reforzada de la Política Agrícola Común hasta 2027 abarca varios instrumentos que apoyan la aplicación de la GIP por parte de los agricultores.

Esfuerzos poco reconocidos por la sociedad

Los agricultores y ganaderos europeos llevan más de 30 años trabajando por mejorar la sostenibilidad ambiental de sus explotaciones. Desde 1990 el sector ha reducido en un 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero y un 18% sus vertidos de nitratos a los ríos y acuíferos, según datos de la propia Comisión Europea.

En los últimos 30 años el sector agroganadero europeo ha reducido en un 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero y en un 18% sus vertidos de nitratos a los ríos y acuíferos

Con todo, muchas veces la percepción de la sociedad no es esa, culpabilizando producciones, como la ganadera, que son vitales para el aporte de proteína en nuestras dietas, además de para conseguir una gestión territorial sostenible desde el punto de vista social y medioambiental.

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