
Los trabajos de recogida de la hierba seca se ven especialmente dificultados por la orden de la Xunta
La asociación de ganaderas y ganaderos Agromuralla, que reúne a 400 explotaciones de vacuno de leche y de carne de toda Galicia, exige «la retirada inmediata» de la orden de la Xunta que restringe el trabajo de la maquinaria agrícola y forestal desde las 12 del mediodía hasta las 6 de la tarde durante los meses de julio, agosto y septiembre, en caso de riesgo muy alto o extremo de incendio.
La presidenta de Agromuralla, Noelia Rodríguez, advierte de que esta normativa «impide la realización de trabajos agrarios, como la recogida de la hierba seca, que necesariamente tienen que llevarse a cabo en la franja central del día». «Parece una perogrullada tener que explicarle a la Administración que la hierba seca para el ganado tenemos que recogerla seca, precisamente por la acción del sol, para que el forraje mantenga su valor y calidad y esté libre de hongos provocados por la humedad, que son perjudiciales para los animales; es decir, no podemos recogerla cuando llueve o hace mal tiempo», evidencia.
La hierba seca hay que recogerla cuando hace sol y calor, no se puede recoger lloviendo
La Consellería do Medio Rural publicó el pasado lunes 29 de junio en el DOG una Orden por la que se regula la utilización de la maquinaria durante el verano, del 1 de julio al 30 de septiembre, en la franja horaria comprendida entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde, en fincas que estén a menos de 400 metros del monte y que, a juicio de Agromuralla, «dificulta enormemente la realización de los trabajos agrícolas».
Culpabilizar a quienes evitan los incendios
Noelia Rodríguez califica de «despropósito» esta normativa, «aprobada sin consenso y sin siquiera consultar a los sectores directamente perjudicados». «Son medidas que, además, se vuelven obligatorias cuando ya estamos inmersos en la campaña de verano, sin margen alguno de adaptación o adquisición de equipos», se queja. Destaca, al mismo tiempo, que «los trabajos agrícolas en fincas próximas al monte contribuyen precisamente a evitar la propagación de los incendios», por lo que considera «totalmente fuera de lugar» la orden aprobada.
«A pesar de la ola de incendios que arrasó Ourense el verano pasado, la Administración no hizo nada durante todo el año para evitar que la situación se repita y parece que resulta más fácil quedarse de brazos cruzados y demonizar a quienes vivimos y trabajamos en el medio rural», se queja.
Es una norma aprobada sin consenso, sin ni siquiera consultar a los sectores directamente perjudicados y sin tiempo para adquirir los equipos que se hacen obligatorios
«La Xunta nos está demostrando una vez más que el gran negocio está en la extinción de los incendios y no en su prevención, y se limita a exigirnos una serie de medios y a copiar y pegar una normativa que ya existe en otras comunidades autónomas, como por ejemplo en Castilla y León, pero que se aplica a las cosechadoras de cereal, cuando ni el tipo de fincas, ni el tipo de trabajos que se realizan, ni el tipo de maquinaria son los mismos que hay en Galicia», denuncia la presidenta de Agromuralla, que llama la atención sobre el gasto que supone tener que contar con depósitos de agua de 400 litros y personal de vigilancia de los trabajos agrícolas y forestales que se realicen en parcelas situadas a menos de 400 metros del monte.
Los trabajos agrícolas en fincas próximas al monte contribuyen precisamente a evitar la propagación de los incendios
«¿Quién va a pagar este sobrecoste que pasa a ser obligatorio para las explotaciones? ¿Quién va a formar a los ganaderos en las tareas de extinción de un posible incendio? ¿No sería más práctico que desde la Administración se adoptaran medidas de prevención durante todo el año para que los montes estén limpios cuando llega el verano?», se pregunta.
Facilitar el uso de fincas abandonadas por parte de granjas próximas
Agromuralla enfatiza «el valor de la ganadería en la prevención de incendios» y pide que se adopten «medidas eficaces» para evitar que Galicia sufra una nueva ola de incendios como la ocurrida en 2025 en la provincia de Ourense y que afectó a decenas de explotaciones agroganaderas, como por ejemplo facilitar el uso de las fincas abandonadas por parte de las granjas próximas.
«La ganadería cumple una función esencial en la gestión activa del territorio y en el mantenimiento del paisaje y del medio rural, ya que las explotaciones agroganaderas contribuyen al mantenimiento de los mosaicos agroforestales, esenciales en la prevención de los incendios», asegura.
Por ello, Agromuralla pide a la Xunta de Galicia que «facilite» el uso de las fincas abandonadas por parte de las granjas próximas y la puesta en marcha de los mecanismos previstos en la Ley de Recuperación de la Tierra Agraria de Galicia aprobada en el año 2021.
«La Administración no ha pagado todavía las ayudas comprometidas tras los incendios de 2025 a las explotaciones afectadas»
Tras los devastadores incendios forestales sufridos el verano pasado en la provincia de Ourense, Agromuralla centró sus esfuerzos en suministrar a los ganaderos de las zonas afectadas alimento para sus animales, al igual que había hecho en el año 2017 con explotaciones de Os Ancares.
Desde entonces se han entregado ya 40 camiones de pacas de silo y hierba seca a ganaderos de Monterrei, A Mezquita, A Rúa, Manzaneda, A Pobra de Trives, Chandrexa de Queixa y Quiroga, una labor que se inició en las semanas posteriores a los incendios y que continuó durante todo el invierno. El forraje fue donado por socios de Agromuralla y por otros ganaderos, y transportado con la colaboración de camioneros y empresas del sector del transporte.
«A día de hoy, la Administración ni siquiera ha pagado a las explotaciones afectadas por los incendios del verano pasado las ayudas prometidas. Si no hubieran contado con el apoyo de vecinos y otros ganaderos, hoy tendríamos que lamentar la pérdida de decenas de explotaciones en la montaña de Ourense», asegura la presidenta de Agromuralla.
Español









Control OJD