
Barandilla de castaño instalada en el paseo marítimo de Caión, en A Laracha
La madera es uno de los materiales más empleados para resolver algunos tipos de infraestructuras de uso público en las que el material queda expuesto al exterior, sin protecciones adicionales frente a la lluvia, como pueden ser paseos e itinerarios peatonales o algunos modelos de pasarelas sobre los ríos, pasarelas de playa, etc. El cuidado en el diseño, la elección del material y de los tratamientos aplicados, acorde al tipo de madera y a la exposición de los elementos, definirán la duración en años de estas infraestructuras.
Hasta el momento, se empleaba de forma mayoritaria madera de pino tratada mediante procesos químicos para incrementar de este modo su durabilidad a la intemperie, pero están surgiendo nuevas soluciones que buscan aprovechar la mayor durabilidad natural de maderas de frondosas autóctonas, como el castaño o el roble, que evitan tratamientos contaminantes y apuestan por la materia prima local, aportando así una alternativa sostenible que redunda en el aprovechamiento de un recurso abundante en los montes gallegos pero claramente infrautilizado.
La valorización de madera de castaño o roble en infraestructuras de movilidad peatonal (sendas, paseos, etc), en mobiliario urbano y de jardín (bancos, papeleras), así como en cierres, parterres, etc, permite además el aprovechamiento de material de escaso diámetro, procedente de cortas intermedias.
Cabe destacar que la realización de estas cortas intermedias en las masas existentes en Galicia es una necesidad para la obtención, en el futuro, de madera de calidad. El problema es que con frecuencia esa madera no encontraba hasta ahora un destino industrial. Para solucionarlo, desde la Agencia Gallega de la Industria Forestal XERA están fomentando innovaciones en las aplicaciones de la madera de frondosas, como es el caso de su uso en sendas peatonales y mobiliario urbano.
Barandilla de castaño en Caión
En Caión, en el Concello de A Laracha, el estudio de arquitectura Ezcurra y Ouzande, junto con el carpintero Óscar Vázquez Rama, diseñaron una barandilla para una senda peatonal que recorre parte de la costa de este municipio coruñés.
En general, el empleo de la madera en estos lugares favorece una mejor integración en el paisaje, además de promover el uso de materiales naturales en sintonía con el entorno. Para ello, decidieron apostar por el uso de madera local de duramen de castaño. La elección de esta madera permite evitar el uso de biocidas, favoreciendo, al mismo tiempo, el empleo de recursos de proximidad.
“De forma habitual, en Galicia, para resolver este tipo de obras se emplea madera de coníferas, con una durabilidad mejorada mediante la aplicación de un tratamiento con biocidas en autoclave vacío-presión. Como alternativas a este material es posible emplear maderas con una durabilidad natural mayor y suficiente para las condiciones en las que se va a colocar, como puede ser la madera de castaño”, asegura Azahara Soilán, técnica de XERA que participó en el proyecto de Caión.
El castaño no precisa de tratamientos biocidas para mejorar su durabilidad en exterior, como ocurre con la madera de coníferas
Garantizar una vida útil lo más larga posible de estos elementos precisa además de un cuidado diseño que permita la evacuación del agua, evitando la generación de las llamadas trampas de agua que conllevarían la aparición de pudriciones. Todo ello sin perder de vista el cumplimiento de la función estructural requerida.
Por otro lado, la calidad de la madera seleccionada para la ejecución de la obra es siempre un factor a tener en cuenta, ya que afectará en aspectos como las propiedades mecánicas o las posibles deformaciones.
“Al tratarse de infraestructuras previstas para durar años y que serán transitadas por un número elevado de personas, es previsible que será preciso reparar o sustituir algunos elementos de la barandilla. Por lo tanto, el diseño debe tener en cuenta que las piezas sean reemplazables de un modo sencillo”, indica Azahara.
En el caso de Caión, además, la barandilla tiene una función protectora, de evitar el riesgo de caída de los usuarios, por lo que su conservación en buen estado resultó prioritaria.
En el diseño de la pasarela, muchos de los elementos son de pequeña sección, favoreciendo el aprovechamiento de la madera. Sin embargo, para soportar las cargas, otros elementos son de mayor tamaño. En estos casos, la madera maciza llega a la obra con contenidos de humedad mayores, lo que requiere que el diseño esté adaptado a los posibles cambios dimensionales que puedan sufrir, debido a los movimientos higrotérmicos propios de la madera maciza.
Proyecto replicable en otras zonas de Galicia

El Concello de A Laracha buscaba una solución más duradera para sustituir la vieja barandilla del paseo marítimo, ejecutada hace años en madera de pino y que se encontraba ya en muy mal estado, explica Cristina Ezcurra, del estudio de arquitectura encargado del proyecto.
“Para ello, primero se realizó un prototipo en castaño que fue colocado durante un tiempo para ver cómo evolucionaba la madera y, a raíz de esos resultados, en la posterior ejecución de la obra se corrigió alguna cosa que era mejorable”, cuenta.
Por ejemplo, se facilitó la futura sustitución de la tapa de madera superior, que es la que más sufre, mediante un sistema de sujeción a la estructura por medio de varilla roscada. Toda la parte de los herrajes está realizada en acero inoxidable 316, el recomendado para una zona con influencia del salitre del mar, mediante una chapa plegada en U.
Buscaban que estas piezas fuesen fáciles de fabricar y que sirviesen tanto para el soporte de las patas como para los balaustres. “En la barandilla anterior, la barandilla de pino que fue sustituida, los postes estaban empotrados en el suelo, lo que supone un punto de pudrición”, relata Cristina.
Los módulos, de 2 metros de largo, vienen ya del taller premontados y con la inclinación correcta en función de la pendiente del terreno y se terminan de ensamblar en obra
En este momento ya fueron colocados dos tramos de 200 metros cada uno de barandilla y faltaría una tercera fase de otros 200 metros de longitud para terminar todo el paseo hasta llegar a la playa. Pero desde el estudio de arquitectura Ezcurra y Ouzande defienden que sería replicable en otros lugares. También valoran como interesante el uso del castaño para otro mobiliario urbano. En el caso de Caión, proponen usar madera de castaño para los bancos del paseo y el mirador de la playa.
La obra cuenta con un plazo de garantía de un año, en el que se deja pasar un ciclo completo de invierno-verano, antes de entregar la obra, por si hubiese que hacer reajustes o reemplazar alguna de las piezas. “El problema que tenemos que resolver es que se trabaja con castaño colocado en verde, por lo que puede moverse, torcerse o abrirse en algún caso”, explica Cristina.
Uno de los problemas que tenemos que resolver es que al trabajar con castaño en verde puede torcerse en algún caso
Aun así, las ventajas de las frondosas frente a las coníferas en este tipo de uso en exterior son evidentes: “Con el pino, el mantenimiento tiene que ser permanente y la durabilidad es mucho más corta. Aunque esté tratado, el pino no pasa de los 13 años, mientras que con madera seleccionada de castaño, si el diseño permite que ventile bien, es decir, que se moje pero que se seque después, podemos llegar a los 50 años”, compara.
Aunque en el caso del castaño se trabaja con durabilidad natural, es decir, sin tratamientos químicos, en este caso se le aplicó de inicio a la madera en verde un aceite para hidratarla. Se hizo también una prueba con lasur, pero Cristina no es partidaria de este tipo de protectores para el castaño, puesto que no permite que envejezca de manera natural.
“Es una cuestión meramente estética, no de durabilidad, y yo creo que el objetivo final debe ser un envejecimiento natural de la madera, asumiendo que se va a poner de color gris en el caso del castaño”, defiende.
La madera, un material sostenible
El uso de madera de frondosas en infraestructuras de movilidad peatonal permite atender una demanda creciente. La construcción de estas infraestructuras con madera se muestra además como uno de los caminos que ayuda a mitigar el cambio climático, pues la madera genera menos emisiones de CO₂ que otros materiales de construcción, alineándose así esta estrategia con el instrumento NextGenerationEU, creado por la Comisión Europea tras la pandemia por Covid-19 para crear una Europa más ecológica, digital y resiliente.
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