
La Indicación Geográfica Protegida (IGP) Ternera Gallega identificó en el año 2025 un total de 132.617 terneros. La cifra supone un ligero aumento respecto de 2024 a pesar del cierre sucesivo de explotaciones ganaderas a lo largo del ejercicio.
Al cierre del balance de 2025 constaban en el registro de explotaciones adheridas a la IGP un total de 7.554 granjas. Una reducción significativa ya que en 2023 se superaban las 8.000 granjas con actividad. La parte positiva, dicen desde la IGP, es que “se percibe un cierto redimensionamiento de las ganaderías tradicionales, ya que el censo de animales identificados creció ligeramente.”
El número de canales certificadas bajo el amparo de la IGP también experimentó una notable bajada hasta sumar 89.718 unidades. Esta cifra -aún siendo elevada para la IGP- está claramente por debajo de los datos del año 2024, cuando se superaron las cien mil canales.
La IGP perdió más de 200 puntos de venta por las dificultades para garantizar el abastecimiento
Por otro lado, durante el 2025 la IGP perdió más de 200 establecimientos de venta en toda España. El motivo, señalan desde Ternera Gallega está en la “escasez de animales y de carne certificada para poderlos atender, con el agravante de que esa pérdida de mercado puede ser perjudicial de cara al futuro, cuando la oferta y la demanda se estabilicen y los precios se normalicen.”
El 2025 fue un año de buenas cotizaciones en todo el mundo para el vacuno de carne en origen. Así, se alcanzaron valores que se pueden considerar de récord, llegando a superar con creces los 8 € por kilo canal. Unos datos que la IGP califica de “excelentes para todo el sector productor” y que derivaron en una cifra de negocio de alrededor de 173 millones de euros, en primera venta, en el marco de la IGP Ternera Gallega.
El 2025 se caracterizó por la escasez de animales cebados en España y en Europa debido a diversas causas. La reducción de los censos por las enfermedades del ganado bovino (EHE y lengua azul), la salida de terneros pasteros para cebar en explotaciones de fuera de Galicia y, sobre todo, el comercio de canales y de animales vivos para los mercados del norte de África (Argelia y Marruecos).
La IGP señala que, a pesar de este contexto, Ternera Gallega sigue liderando el sector de vacuno de carne de ternera a nivel estatal, suponiendo casi un 60 % de la carne que se comercializa con sello de calidad en toda España.
Vacuno mayor
Respecto de la IGP Vaca Galega-Boi Galego, en el 2025, aumentó en más de 300 el número de explotaciones inscritas, hasta alcanzar las 1.783, que suponen la cifra más alta desde los comienzos de esta Indicación en el 2017. Un dato que también se tradujo favorablemente en el número de animales amparados, que alcanzó los 8.790, más del triple que en el ejercicio anterior.
Con todo, los responsables de la IGP destacan que los animales de vacuno mayor salen al mercado con más años y esas alzas en el campo apenas se notaron en el número de canales certificadas, que se mantuvo similar al del año 2024, con 498.
En contraste, aumentó en más de un 6 % la carne certificada por la IGP, hasta superar las 245 toneladas. En esa línea, la cifra de negocio alcanzó los 1,6 millones de euros, ayudada por los elevados precios de ese tipo de carne actualmente en el mercado, siendo la cifra más alta en la historia de la IGP Vaca Galega-Boi Galego.
Las cotizaciones de vacuno mayor alcanzaron cifras en origen que la IGP califica de históricas
Las industrias y comerciales inscritas en la IGP del vacuno mayor gallego se sitúan en 32, la mayoría de las que operan en Galicia en el sector. Desde abril del 2026, las industrias ya pueden trabajar bajo el nuevo Pliego de Condiciones de la IGP, que incluye diferentes cambios demandados por ellas mismas para facilitar su actividad y favorecer la comercialización.

La carne de vacuno mayor gallego alcanzó cotizaciones históricas en 2025
Por ejemplo, se introdujo la supresión de la maduración en origen, permitiendo que ahora la puedan hacer en destino los operadores comerciales y compradores. También se abrió la posibilidad de la congelación para poder atender mercados de terceros países fuera de la Unión Europea, así como la obtención de productos cárnicos elaborados.
Desde la IGP ponen el acento en que “actualmente, el mercado demanda el producto, especialmente en el ámbito de la alta restauración. La calidad y potencial de la carne de las vacas y bueyes gallegos, su prestigio, debe repercutir en beneficio del conjunto del sector, tanto de los ganaderos como de las industrias.”
Finalmente, los responsables de la IGP recuerdan que “la media de edad elevada y la falta de relevo generacional se están notando en los censos de ganaderías y cebaderos.”
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