
La caída del consumo interno por la subida de los precios para los consumidores finales, la falta de reposición de ganado por las restricciones sanitarias al movimiento, y la reducción de operaciones de los mataderos pequeños y medianos fueron la tónica de un mes de abril que también se vio condicionado por la Semana Santa. Son las principales conclusiones del estudio mensual que elabora la interprofesional del sector bovino Provacuno.
El barómetro de Provacuno se realiza en colaboración con Mercolleida y se emplean datos de las lonjas de Binéfar, Lleida y Salamanca y, entre otras entidades, la Comisión Europea, el Ministerio de Agricultura o el Instituto Nacional de Estadística.
Mercado de canales
Por categorías, los añojos -de entre 12 e 24 meses- de clasificación R y pesos intermedios alcanzaron un precio medio de 7,31 €/kg, es decir 0,54 € más respecto a abril de 2025 pero 14 céntimos menos que respecto a marzo de este año. En la clasificación U, para el mismo rango de peso, la cotización se situó en 7,52 €/kg, con una subida interanual de 0,56 €/kg y un retroceso mensual de 0,14 €/kg.
Respecto de las hembras cruzadas, la ternera R de pesos intermedios registró un precio de 7,46 €/kg, y la de categoría U alcanzó los 7,69 €/kg. Estas cifras representaron aumentos interanuales de 0,66 €/kg y +0,70 €/kg, respectivamente. Pero en el balance con el mes anterior tuvieron descensos de 11 y 10 céntimos respectivamente.
Los registros de las principales lonjas analizadas por Provacuno reflejan que las canales de frisón se pagaron a 6,87 €/kg para los animales de más de 220 kilos, situándose 0,53 €/kg por encima del mismo mes del año pasado y con una caída de 0,10 €/kg respecto a marzo de 2026.
Las cotizaciones siguen muy por encima de las de hace un año pero se acumulan dos meses de bajada de precios
Como en los meses anteriores, la demanda interna se mantiene a la baja por los precios que el consumidor percibe elevados. De ese modo, optan por la carne picada o por el cerdo y la carne de pollo. Igual que en marzo, los mataderos siguen manejando márgenes muy estrechos y con el problema añadido de las dificultades para valorizar la totalidad de la canal (especialmente las partes delanteras). Además de tener unos almacenes saturados por causa de la menor salida de productos al mercado.
Provacuno constata que la carne española perdió competitividad en la exportación frente a países más agresivos en precio, como Brasil y Polonia, si bien también afectaron factores administrativos y sanitarios. Las restricciones derivadas de la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) mantuvieron paralizados los envíos de animales vivos en abril.
El mes pasado se registró un incremento de la oferta, tanto por la estacionalidad de la primavera como por el comportamiento del mercado libre. Una vez más, los ganaderos sin contrato aceleraron las salidas ante la expectativa de mayores caídas y ofrecieron animales por debajo de las cotizaciones de referencia, arrastrando los precios oficiales a la baja.
Por categorías, los machos cruzados concentraron las mayores variaciones. La dependencia de la exportación y el exceso de ejemplares pesados con alto nivel de engrasamiento dificultaron su comercialización. Las hembras y el frisón resistieron inicialmente pero acabaron cediendo ante la situación general del mercado.
Desde Provacuno indican que los ganaderos siguen sufriendo un efecto de pinza sobre sus márgenes: mientras el precio de venta a matadero cayó de forma sostenida, los costes de reposición se mantuvieron elevados.
Mercado en vivo
Los últimos datos del Servicio de Comercio Exterior Ganadero (Cexgan) son de febrero y reflejan que las exportaciones españolas de ganado bovino en vivo con destino a países terceros continuaron totalmente paralizadas.
En todo el mes no se realizó ningún envío de animales, frente a las 11.977 cabezas exportadas en febrero de 2025, lo que supone una caída interanual del 100 %. Las restricciones derivadas de la DNC y los precios poco competitivos en el mercado internacional, continúan dificultando la recuperación de las exportaciones.
Las exportaciones de ganado bovino en vivo se mantuvieron paralizadas en los dos primeros meses del año
La ausencia de operaciones impide establecer un reparto por destinos durante el comienzo de 2026. Pero se sabe que en los primeros meses de 2025 Marruecos concentraba la mayor parte de las compras de ganado español, con 13.381 cabezas importadas entre enero y febrero. Líbano fue el segundo destino, con 4.681 animales, mientras que Libia recibió 2.315 cabezas en esos dos primeros meses.

La reapertura de los mercados internacionales seguirá condicionada tanto por la evolución epidemiológica de la DNC y otras enfermedades como por la capacidad del sector para recuperar atractivo frente a otros orígenes de países competidores.
Animales de cebo
La Semana Santa redujo la actividad comercial y ralentizó las operaciones de compra y las salidas hacia matadero. La menor fluidez contribuyó a moderar la necesidad inmediata de reposición en los cebaderos, favoreciendo un mercado tranquilo y con escaso volumen de operaciones. Hacia final de abril, la actividad recuperó parcialmente el ritmo habitual, pero con una actitud de prudencia por parte de los ganaderos.
Lo más destacado fue la desconexión entre la evolución del mercado y la reposición. Mientras las cotizaciones del ganado para sacrificio continuaban debilitándose, los precios de los animales de cebo apenas se corrigieron.
Los ganaderos están dando salida a los animales antes de lo previsto por el temor a posibles bajadas de precios y subidas de costes
La escasa disponibilidad de reposición -nacional e importada- actuó como sostén para el mercado. Francia mantuvo una oferta muy reducida e Irlanda evolucionó a una moderación progresiva, con ejemplares de más peso y mejores calidades respecto de semanas anteriores, pero sin provocar una relajación relevante en el conjunto del mercado.

El barómetro de Provacuno incluye un gráfico con los costes de producción
El deterioro de la rentabilidad, por la combinación de carne a la baja y costes de producción elevados, llevó especialmente a los cebaderos pequeños a racionalizar las entradas. La estrategia dominante consistió en mantener compras limitadas, evitando dejar vacías las instalaciones, pero sin asumir grandes volúmenes a los precios actuales.
Algunos operadores comenzaron a retrasar decisiones de compra a la espera de posibles ajustes más adelante, confiando en que el aumento estacional de la oferta permita aliviar parcialmente la tensión sobre las cotizaciones.
Balance hasta marzo
Durante febrero de 2026, los mataderos españoles sacrificaron 182.912 cabezas, lo que supone estabilidad respecto a febrero de 2025. La producción en canal alcanzó las 55.419 toneladas, con un incremento interanual del 3,25%.
Este comportamiento se explica por el aumento del peso medio en canal, que se elevó hasta los 302,98 kg por animal (+3,28%), consolidando la tendencia de canales más pesadas. La balanza comercial exterior mantuvo un saldo positivo, con unas exportaciones totales (fresco y congelado) de 19.232 toneladas frente a unas importaciones de 12.542 toneladas.
Portugal, Argelia e Italia siguen siendo los principales mercados de la carne de vacuno español
Las exportaciones de carne fresca llegaron a 16.530 toneladas, con un crecimiento interanual del 9%. Portugal, Argelia e Italia volvieron a ser los principales compradores. Las importaciones de carne fresca fueron de 9.508 toneladas, un 4% menos que el año anterior, con Países Bajos, Italia y Alemania como principales proveedores.

En carne congelada, las exportaciones cayeron un 1%, hasta las 2.702 toneladas, con Francia, Portugal e Italia como destinos mayoritarios. Las importaciones también retrocedieron, situándose en 3.033 toneladas (un 8% menos), procedentes principalmente de Países Bajos, Brasil y Polonia.
El comercio exterior de animales vivos se vio condicionado por factores sanitarios, con una ausencia total de exportaciones de bovino. Las importaciones también cayeron: las entradas de mamones en un 6,28%, y las de pasteros en un 16,47%.
Provacuno concluye que las cotizaciones de la carne de vacuno retomaron en febrero la tendencia alcista tras la breve pausa registrada en enero. El IPC de la carne de vacuno creció un 0,60 %, lo que muestra un encarecimiento moderado de los precios para el consumidor final.
Se puede consultar el barómetro completo en el siguiente DOCUMENTO:
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