
El Batch milking (BM) u ordeño por lotes es un sistema de gestión para rebaños medianos y grandes que automatiza el proceso con robots, ordeñando a las vacas en grupos definidos y a horas programadas. El sistema combina la eficiencia de los robots con la rutina estructurada de una sala de ordeño moderna.
Características y ventajas del BM de GEA
Víctor Jorge, director de venta de equipos de GEA FT Iberia, explicó a los asistentes los aspectos técnicos, tecnológicos y de manejo del sistema de BM de la empresa. El técnico aseguró que el sistema permite obtener el máximo rendimiento con bajos costes operativos y que el futuro del sector lácteo pasa por el crecimiento exponencial, por lo que serán imprescindibles estos sistemas.
Respecto a las diferencias de superficie entre BM y robot voluntario, Jorge aclaró que son similares, si bien en BM está centralizado y en voluntario necesitamos hacer obras en varios puntos. Además, en BM, al levantar una nave auxiliar, no se pierde capacidad en los cubículos. Eso sí, conviene tener en cuenta las distancias que recorren las vacas.
El técnico recordó que “las vacas se ordeñan a intervalos fijos y todas las que entran es para que las ordeñen. De media, pasan 6 minutos en el box en cada tanda». Jorge prefiere hablar de “boxes o puntos automatizados” y no de robots, ya que implican menores costes operativos y mantenimientos reducidos. “Tenemos granjas con 55 vacas por robot (12 boxes – 650 vacas); el rendimiento del robot es máximo; si los lotes son adecuados, se puede conseguir un mayor número de vacas incluso que en ordeño voluntario”.
Carlos Salgado, delegado de ventas de equipos para Galicia del grupo GEA Farm Technologies, explicó que la decisión de introducir en granjas gallegas el BM surgió de la necesidad de diferentes granjas de combinar la agilidad de los robots con la organización y tiempos de las salas de ordeño.
“Una gran ventaja es que se optimiza la gestión del personal. El mismo operario puede dirigir el ordeño y dedicarse a otras tareas como control de bebederos o manejo de cubículos. Además, tendremos un mayor control sobre el estado sanitario de las ubres gracias a la recogida de datos que realizan los robots. Y, finalmente, tendremos información en tiempo real vaca por vaca y cuarto por cuarto, con lo que podremos anticiparnos a los problemas”, señaló Salgado.
El técnico explicó también que el estrés animal se reduce enormemente con el BM y que apenas hay intervención humana en el proceso de ordeño, más allá de guiar a los lotes. Unos lotes organizados de manera que no haya jerarquías y todas las vacas entren con eficiencia en los robots. Aparte de la fijación de turnos, que permite estructurar el resto de trabajos en la granja.
“El BM está pensado para granjas de más de 250 animales en ordeño. Son ganaderías que quieren contar con la tecnología robótica pero manteniendo una estandarización en la rutina diaria del ordeño convencional”, indicó el técnico de GEA.

El manejo de los lotes de ordeño puede llevarse a cabo con la intervención de un sólo operario
Salgado explicó que actualmente hay 11 granjas que emplean la tecnología de BM de GEA en España. En total suman más de 4.000 vacas que se ordeñan diariamente y instalaron 93 robots.
Lorena Pérez Morado, delegada de servicios de GEA para Galicia y Asturias, puso en valor el servicio posventa del sistema de BM de la empresa. “Tenemos una red muy amplia y formada por grandes técnicos acompañados por veterinarios e ingenieros del grupo GEA Iberia, que dan soporte y servicio a todos los ganaderos que trabajan con nosotros”, dijo.
“Nosotros intervenimos en todo el proceso. Desde que el ganadero toma la decisión de pasarse al BM hasta que el sistema ya está instalado y a pleno rendimiento. Hacemos una planificación y un diseño previo, plenamente adaptados a cada granja”.
Morado explicó que la introducción de una tecnología y un método de trabajo nuevos siempre puede conllevar problemas en la fase inicial. “Por eso hacemos un acompañamiento individualizado en toda la fase inicial. Aparte del seguimiento continuo posterior, claro. Ese seguimiento es algo que los ganaderos valoran muy positivamente”.
Cristóbal Touriñán está al frente de Ganadería Pastora, la explotación de Muxía que acogió el evento. El joven subrayó que optó por el BM de GEA porque tenían problemas de mano de obra y por el desgaste personal que suponía el ordeño convencional. “En cuanto conocí el modelo de GEA ya no lo pensé. Ya se veía que el personal estaría más a gusto y con menos carga física trabajando así y sería más fácil de fidelizar”.
“Con un sistema de robots libre, tendríamos que tener las máquinas repartidas por toda la nave y hacer una vigilancia continua. Cualquier avería sería más difícil de reparar y afectaría a la producción. Y, desde luego, tendríamos una mayor dependencia de los concentrados en el robot y un mayor gasto en ellos. Por no hablar de que habría que andar en medio de las vacas para detectar cuáles son las que no rinden. Con el BM solucionamos todos esos problemas”.
El ganadero destaca la facilidad que tuvieron las vacas para adaptarse a este sistema. “En apenas una semana, ya estaban plenamente adaptadas. Y eso que nos coincidió con un lote de novillas de primer parto. Pero no hubo problemas. Y lo mismo los que trabajamos aquí. Cambiamos el chip y todos trabajamos mejor y encontramos trabajadores con más facilidad”.
La mejora en la calidad de la leche es otro apartado que destaca Touriñán. “A diferencia de las personas, los robots siempre ordeñan igual. De ese modo tenemos un ordeño uniforme todos los días del año y eso repercute en una mejora de la calidad de la leche en todos los parámetros”.
En Granxa Pastora tienen establecidos 4 lotes de vacas para ordeñar casi 400 animales. Las reses pasan tres veces diarias por los robots para llevar a cabo su ordeño, siendo el primer turno a las 4 de la madrugada, el segundo a las 12 del mediodía y el tercero a las 19:00.
Touriñán destaca la enorme aportación de datos que se obtienen de los robots GEA. “A través del móvil o del ordenador recibes mucha información y de calidad. Con esos datos ya podemos detectar posibles problemas y actuar antes de que aparezcan o se conviertan en graves”.

El arrimador GEA se desplaza por la nave para que los lotes de ordeño estén siempre con la ración accesible
Así, el ganadero hace una valoración perfecta del sistema de GEA. “Están en todo momento pendientes de nosotros, nos dan formación, acuden en cuanto los llamamos. Creamos un vínculo que ya va más allá de lo profesional. Yo se lo recomiendo a cualquier granja que tenga 300 o más animales. Creo que va a ser el mayoritario”.
Gestión de purines y descarbonización
En la organización de la jornada también participó la empresa Bioprana, que aplica soluciones biológicas encaminadas a mejorar la gestión, rentabilidad y sostenibilidad de las granjas. Fernando Rey, uno de sus fundadores, informó sobre el impacto positivo que sus productos tienen en las granjas.
“En Bioprana comercializamos un cóctel de microorganismos en formato líquido. Conseguimos un mayor nivel de licuado de los purines mediante la degradación de materia orgánica, lo cual facilita su manejo. Y también hay una enorme reducción de los olores tanto en el depósito como en la aplicación en campo. Aparte de reducir los patógenos y obtener una mejor fertilización de los suelos”, dijo Rey.

Rey explicó las características de los productos de Bioprana
Por otro lado, los productos de Bioprana consiguen profundizar en la descarbonización de la actividad ganadera, ayudando así a cumplir con los requisitos medioambientales que fija la Unión Europea y que son cada vez más exigentes.
Rey afirmó que sus microorganismos reducen en un 70% el tiempo de agitado del purín, aumentan un 40% el bienestar animal, hacen disminuir en un 80% los olores derivados de las deyecciones e incrementan hasta en un 30% la fertilidad de los suelos de pasto y forraje. “Además, conseguimos la reducción de consumo de energía y combustibles fósiles y el vaciado de los canales, lo que permite una importante reducción en el consumo total de agua en la granja”.
El técnico indicó que se alcanza un aumento en la rentabilidad de la producción de forrajes porque los suelos bio-regenerados permiten producir forrajes de mayor calidad al tiempo que reducen la dependencia de fitosanitarios y abonos minerales. Por parte de Bioprana, también intervino en la jornada Zaira Hermida, que disertó sobre el impacto de la biotecnología en la descarbonización del sector lácteo y el ingeniero y profesor Bernardo Mora, de Costa Rica, que fue invitado por Bioprana para exponer el enorme potencial que tiene el purín como recurso para las explotaciones.
Estrategias frente al cambio climático
Victoria Carballeira, de la consultora luguesa Medrar, hizo una radiografía del sector lácteo y habló sobre la transformación y resiliencia precisas para hacer frente al cambio climático desde las explotaciones.
“El sector tiene que acelerar la transición hacia un modelo resiliente y competitivo frente al cambio climático, porque el ‘cuello de botella’ de emisiones está sobre todo en el sector primario. La salida pasa por innovación (I+D+i), colaboración en cadena de valor y apoyo de políticas públicas, basándose en datos y digitalización”, dijo Carballeira.
La representante de Medrar señaló que en 2023 se habrían superado 6 de 9 límites planetarios, de los cuales 5 están vinculados al agro. “En Europa, cuatro países concentran el 60% de la producción láctea y generan más del 50% de las emisiones por fermentación entérica en la UE, lo que refuerza la urgencia de actuar sobre las fuentes principales de metano”.

Carballeira indicó los aspectos en los que se puede incidir en las granjas respecto al cambio climático
En Galicia, las emisiones agroganaderas suponen cerca del 19% del total autonómico y aumentaron un 15,2% en la última década. Además, mientras el CO2 se redujo un 40% desde 1990 por la descarbonización energética, el CH4 aumentó un 10%, evidenciando que la clave del avance está en el ámbito productivo.
Entre las estrategias de mitigación, Carballeira citó la alimentación de precisión, cría selectiva, eficiencia en fertilización y uso de nitrógeno, digestión anaerobia, aditivos alimentarios, mejora de pastos, gestión de purines y captura de carbono vía agricultura regenerativa.
Desde Medrar trabajan en fórmulas para reducir impactos sin perder rentabilidad en un contexto de crisis climática y presión de costes. “Medrar apuesta por la innovación, colaboración y apoyo de políticas públicas, con biotecnología, digitalización y sostenibilidad como claves, y un mensaje central: el ganadero del futuro tendrá que trabajar con datos porque lo que no se mide no se puede mejorar”.
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