
Noelia es abogada y llevaba la asesoría jurídica de la asociación desde su fundación hace 10 años
Noelia Rodríguez (Reigosa, A Pastoriza, 1982) es la nueva presidenta de Agromuralla. Toma el testigo de Roberto López y de José Luis Pérez Barreiro al frente de una asociación que ella misma ayudó a fundar hace 10 años, cuando los tractores rodearon durante semanas la Muralla de Lugo para protestar por los bajos precios de la leche.
Hoy, Agromuralla reúne a unos 400 socios, la mayor parte de ellos explotaciones lecheras de Lugo y A Coruña, pero en la última asamblea, celebrada a finales de noviembre, en la que los miembros de Agromuralla renovaron su junta directiva y Noelia fue elegida presidenta, acordaron también abrir la asociación a productores de otros sectores, como el vacuno de carne o el vino, pasando de ser una asociación de ganaderos a convertirse en una asociación agroganadera.
– ¿Por qué tomaron esta decisión? ¿Quiere esto decir que Agromuralla deja de ser una asociación de productores de leche?
– No, en absoluto. Pero hay explotaciones de leche que se pasan a la carne. Yo misma soy titular de una pequeña explotación de vacuno de carne que antes, cuando la llevaban mis padres, producía leche. Además, las ganaderías de leche también producen carne, ya que venden vacas de desvieje a los mataderos y terneros a los cebaderos, por lo que los productores de leche y los de carne tenemos intereses comunes.
Por otra parte, en estos 10 años de trayectoria hemos tenido contacto con otros sectores que comparten nuestras inquietudes y que querían formar parte de la asociación. Y estamos convencidos de que muchos de los problemas del rural son comunes y debemos afrontarlos desde un enfoque conjunto.
– En el caso del vacuno de carne es cierto que hay una relación más directa, pero en el caso del vino parece un poco más forzado, ¿no?
– Desde su origen, Agromuralla siempre ha defendido la solidaridad entre ganaderos y entre productores en general. Es algo que además practicamos. En los incendios que afectaron en 2017 a Os Ancares, donamos forraje a las explotaciones afectadas, la mayoría de carne. En este momento estamos haciendo lo mismo con los ganaderos que sufrieron los incendios de este verano en la provincia de Ourense.
Llevamos ya entregados 42 camiones de rollos de silo y hierba seca. El forraje es donado por ganaderos socios de Agromuralla y transportado gracias a camioneros que colaboran en la iniciativa. Los destinatarios son explotaciones de vacuno de carne y de ovino de concellos como A Rúa, Monterrei, A Mezquita, Manzaneda, A Pobra de Trives, Chandrexa de Queixa o Quiroga que no tienen con qué alimentar a su ganado para pasar el invierno. Mucha de esa gente se hizo socia de Agromuralla.
Llevamos entregados ya 42 tráileres de rollos de silo y hierba seca a los ganaderos afectados por los incendios del verano en Ourense
En el caso concreto del sector vitivinícola, le ocurre en parte lo mismo que al de la leche antes de que existiera Agromuralla: es un sector que está desestructurado y los sindicatos tradicionales no dan respuesta a las necesidades y problemas de los productores.
El caso más claro es el de la Denominación de Origen Ribeira Sacra, sumida actualmente en un grave problema a la hora de dar salida a su producción de vino tinto y que puede acabar por hacer desaparecer a cientos de pequeños viticultores y llevar al abandono de unos viñedos que son la esencia misma de ese territorio. En el caso de las bodegas, puede ocurrir lo mismo si no cuentan con el apoyo del Consejo Regulador.
En el sector del vino pasa lo mismo que en el de la leche antes de que existiera Agromuralla: está desestructurado y los sindicatos tradicionales no dan respuesta a los problemas reales
Pensamos que hay un problema de base en el Consejo Regulador, que es la entidad encargada de la certificación de la producción. Vemos problemas internos y mala gestión y pedimos que haya transparencia para que los fondos de las DO se destinen a lo que realmente se tienen que destinar. No hay campañas específicas de promoción de los vinos de la Ribeira Sacra, igual que tienen el resto de denominaciones de origen, y eso que, como decíamos, seguramente sea la más necesitada de ello.
– Cuando se fundó Agromuralla el precio medio de la leche era de 28 céntimos, mientras que hoy se sitúa en los 50 céntimos. El precio de la carne también es bueno en este momento. ¿Está todo solucionado?
– El precio es un elemento determinante para la rentabilidad de las explotaciones, pero no es el único factor a tener en cuenta. Hay que tener en cuenta también todas las nuevas exigencias, que redundan en un aumento de los costes de producción.
Cuando se analiza la situación actual del sector lácteo hay que prestar atención a cuestiones que son muy preocupantes de cara al futuro, como por ejemplo el continuo cierre de explotaciones o la falta de relevo generacional.
En la última década cerraron en nuestra comunidad casi la mitad de las explotaciones lecheras que había. Esto es un auténtico drama, porque cada vez que cierra una explotación, en muchos casos, muere una aldea, con las consecuencias que eso tiene. No tenemos más que ver lo que ocurre con el tema de los incendios cada verano.
En la última década han cerrado casi la mitad de las explotaciones lecheras que había en Galicia, eso es un auténtico drama
A las industrias parece no preocuparles que sigan cerrando explotaciones, mientras tengan cubiertas sus necesidades de materia prima, y la Administración saca pecho de que somos ya la novena región productora de leche de Europa, pero a nivel social es muy distinto que en una parroquia haya 10 explotaciones de 100 vacas o una de 1.000, aunque produzcan la misma leche.
Las pequeñas y medianas explotaciones, junto con las grandes, porque unas no excluyen a las otras, forman el tejido económico productivo de Galicia. Pero con sus decisiones, tanto desde Bruselas como desde Madrid o Santiago de Compostela, están acabando con él. Existe una burocratización excesiva que estamos sufriendo en el sector, sin dejar de lado la normativa medioambiental cada vez más restrictiva.
Ningún otro sector es capaz de vertebrar el territorio como lo hace la ganadería
En Galicia, la ganadería de leche y de carne es el principal sector vertebrador del territorio. El que fija población y crea riqueza y empleo en todos los concellos. Y no solo creamos empleos directos, sino muchísimos indirectos. Ningún otro sector o industria es capaz de hacerlo. Desde ese punto de vista, somos mucho más importantes que Citroën o que Inditex.
– Desde el final de las cuotas lácteas en 2015 Galicia aumentó la producción en un 20%. ¿Hay capacidad para seguir creciendo?
– Las cuotas lácteas fueron una cuerda al cuello que durante muchos años ahogó a las explotaciones y les impidió crecer. Por eso, cuando desaparecieron las cuotas, muchas pudieron expresar un potencial que antes no podían mostrar.
Pero fue a costa de un esfuerzo económico que no fue recompensado, porque Bruselas obligó a muchas explotaciones a endeudarse para comprar cuota y después todo eso no valió para nada. A consecuencia de esas políticas europeas, cuando desaparecieron las cuotas muchas explotaciones quedaron endeudadas.
La situación hoy es diferente a la de los últimos años. La producción en este momento está estancada y pienso que no veremos en el futuro esos grandes crecimientos que vimos desde 2015, cuando muchas explotaciones eran capaces de doblar su producción. Muchas de las explotaciones que cierran hoy ya no son tan pequeñas y las que quedan no pueden paliar tan fácilmente esas pérdidas de producción.
En Galicia son inviables las macrogranjas por las propias características geográficas
Va a ser muy difícil que las explotaciones sigan creciendo debido a las condiciones que tienen que cumplir en la declaración de impacto ambiental que se les exige a las explotaciones que aumentan su tamaño y cambian de grupo en la clasificación del Real Decreto de Ordenación de Granjas Bovinas, donde además se fija la limitación máxima de las 850 UGM. Para nosotros no es una cuestión de tamaño, sino de gestión adecuada, pero en Galicia son inviables las macrogranjas porque llega un momento en el que el modelo americano de grandes explotaciones no es posible por las características geográficas.
Luego, hay también problemas estructurales, como son la falta de mano de obra y la base territorial, que limitan en buena medida el crecimiento de las explotaciones que quedan. No hay una movilización efectiva de la tierra agraria a favor de la producción de leche. A pesar del incremento de producción, seguimos dependiendo de 200.000 hectáreas de SAU.
Estamos perdiendo tierras para la producción de alimentos y no hay una movilización efectiva de la tierra agraria en favor de la producción de leche
Allí donde hay explotaciones, no hay tierra disponible y donde la tierra está abandonada ya no quedan explotaciones que la puedan poner a producir. Sectores especulativos como los parques eólicos o la minería se aprovechan de ello, sin hablar de los eucaliptos. Estamos perdiendo tierras para producción de alimentos. Perdemos tierra agraria en esas zonas, porque jamás el terreno volverá a ser igual de productivo.
Y a la falta de tierra se añaden las limitaciones medioambientales. El principal error que cometen todas las Administraciones que sacan normativas sobre la gestión de los purines es considerarlo un residuo, cuando no se parece en nada a eso. Los purines no son un residuo, como pueden ser los aceites de un taller mecánico; estamos hablando de un abono orgánico que sirve para producir mejores alimentos, porque la buena calidad de los forrajes redunda en una mejor producción y calidad de los alimentos que llegan al consumidor.
– En el ámbito de la transformación, ¿qué opinas de la fusión anunciada por Leite Celta y Clun?
– Es difícil opinar porque, en primer lugar, aún no se sabe muy bien en qué se va a traducir. No explicaron si es una fusión como tal entre las dos cooperativas, Clun y Lactogal, o si se trata solo de una colaboración más de tipo industrial.
En todo caso, lo que sí creo es que esta alianza está motivada por la necesidad que tienen a día de hoy las empresas que transforman leche de asegurarse el suministro de materia prima. Más aún en este contexto del que hablábamos de contracción y concentración de la producción.
En cada renovación de contrato estamos viendo cómo las industrias pelean por consolidar sus posiciones en el campo, tratando de fidelizar a sus explotaciones proveedoras con incentivos por volumen con los que no estamos de acuerdo, porque más que un premio para las explotaciones que más producen se convierten en un castigo para todas las demás. Es decir, es la estrategia que utilizan las industrias para abaratar el precio medio de la leche que compran en Galicia.
No tiene sentido que haya diferencias de 7 céntimos por litro entre explotaciones vecinas que entregan a la misma empresa cuando el camión que les recoge la leche es el mismo
No tiene sentido que haya diferencias de 7 céntimos por litro entre explotaciones vecinas que entregan a la misma industria cuando el camión que les recoge la leche es el mismo. El argumento de los costes de transporte es una excusa de mal pagador, nunca mejor dicho, porque en la explotación pequeña la empresa muchas veces completa la cisterna, que de otro modo tendría que volver a media carga para la fábrica.
Por eso, desde Agromuralla defendemos que debe haber un precio base igual para todos y, además, pluses por la calidad de la leche y no por el volumen producido. No es cuestión de demonizar a las explotaciones grandes, nosotros no estamos en contra de ellas, pero deben poder convivir con el resto. El sector es todo uno y así debe ser considerado por las industrias. Pero estamos acostumbrados a una estrategia irresponsable por parte de las empresas; lo vivimos y lo sufrimos durante muchos años con el Cártel de la Leche.
– En marzo se renuevan la mayoría de contratos. ¿Qué escenario barajáis?
– Yo espero que las empresas sean sensatas. Cada vez que toca renovar contratos su primera tentación es siempre amenazar con bajar precios. Esa es una estrategia muy peligrosa, porque desincentiva la producción y la leche ya es en estos momentos un bien cada vez más escaso en Galicia.
España siempre fue el sumidero de leche de toda la UE, por eso nos podemos acabar viendo afectados de rebote por los aranceles de China
El precio de la nata y la mantequilla bajó en los últimos meses por una decisión geopolítica, puesto que Trump impuso un 20% de aranceles a los productos lácteos de la UE, frente al 10% que pagan países como Nueva Zelanda, lo que encareció los envíos que hacían países como Irlanda, que es el tercer exportador mundial de mantequilla, provocando una sobreoferta en el mercado interior europeo, algo que se puede ver ahora agravado también por los aranceles de China.
Bajar precios sería una estrategia suicida que haría que las empresas que operan en Galicia se quedaran sin leche que envasar
Pero eso no quiere decir que aquí en Galicia no haga falta leche para abastecer a una industria transformadora que sigue teniendo en la leche líquida su principal mercado. Y por eso digo que bajar precios es una estrategia suicida por parte de las empresas que operan en el mercado gallego, porque hará que se queden sin leche que envasar. Más aún si las vacas que se envían a matadero siguen valiendo lo que valen a día de hoy.
– ¿Teméis que la dermatosis nodular contagiosa pueda llegar a Galicia?
– Esperemos que ese escenario no llegue a producirse, porque sería una auténtica catástrofe. Tal como está establecido actualmente, la DNC está considerada una enfermedad de categoría A, es decir, de sacrificio obligatorio, por lo que, si entra en una explotación obliga al vaciado sanitario de la explotación, teniendo que matar a todos los animales.
Esto en un cebadero de terneros como los que hay en Cataluña es grave, pero al mes siguiente se llena de animales y puede estar ya plenamente operativo de nuevo. Sin embargo, en el caso de una explotación lechera como las que hay en Galicia es un golpe definitivo, pues es imposible reponer de golpe 200 vacas, además de suponer años de selección y mejora genética.
Defendemos medidas de cuarentena en las explotaciones donde se detecten casos, pero no el sacrificio obligatorio de todos los animales
Por eso pensamos que por parte de la UE se debería igualar la categoría de la dermatosis nodular a la de otras enfermedades causadas también por virus y que tienen vectores de transmisión similares, como puede ser la EHE, en la que no se sacrifican todos los animales de la explotación, sin que eso suponga bajar la guardia ni dejar de establecer todas las medidas necesarias de bioseguridad en las explotaciones y de control de los brotes existentes mediante la vacunación masiva en los perímetros de seguridad establecidos. Defendemos medidas de cuarentena e inmovilización de las explotaciones donde se detecten casos, pero no el sacrificio obligatorio de todos los animales.
Las autoridades comunitarias deberían revisar la catalogación de la enfermedad, teniendo en cuenta que no es una zoonosis, es decir, que no pasa al ser humano
Del mismo modo, hacemos un llamamiento a la sensatez y a la responsabilidad de todos los ganaderos para que eviten en lo posible la compra de animales de aquellas zonas donde hay focos activos, porque el problema no es solo para el que compra, sino para todos, porque de aparecer un caso, no sería un problema de una sola explotación, sería un problema para todas las explotaciones que estén a 50 km a la redonda, y con 2 o 3 focos activos, depende de dónde estén situados, queda bloqueada toda la comunidad, afectando tanto al sector lácteo como al de carne.
A día de hoy la explotación a la que le sacrifiquen todos los animales es una explotación que no vuelve a abrir
Prevemos problemas de nuevo en la próxima primavera. Por eso pedimos que se haga una provisión de fondos y que se valoren los animales que se sacrifiquen a precios de mercado. A la hora de fijar las indemnizaciones por sacrificio, hay que tener en cuenta la calidad de los animales que se sacrifican; es injusto dar una ayuda genérica por ellos que está muy por debajo de su valor de mercado, que es lo que se hace hoy.
También pedimos un mayor esfuerzo económico y de investigación para lograr en el menor plazo posible una vacuna marcada que dé seguridad en los diagnósticos de nuevos casos y evite los actuales sacrificios masivos.
“No nos preocupa que desaparezca la PAC, siempre que el precio de la leche refleje realmente lo que cuesta producirla”

– Hace pocos días veíamos protestas de agricultores y ganaderos en Bruselas y también en Ourense en contra del acuerdo con Mercosur y del recorte en los fondos de la PAC. ¿Es algo que debería preocupar en Galicia?
– Desde nuestro punto de vista, el tratado de libre comercio entre la UE y los países del Mercosur puede suponer una competencia desleal directa para los productores de carne de Galicia, pues Brasil o Argentina son algunos de los principales exportadores mundiales de carne de vacuno y la Unión Europea les va a dar vía libre para que puedan inundar el mercado comunitario con su carne congelada y la carne producida aquí dejará de venderse porque es muy difícil competir en precio con los productos que vienen del Mercosur, puesto que allí no tienen las mismas exigencias a nivel sanitario, medioambiental o de bienestar animal. Los productores de un lado y del otro jugamos en ligas diferentes y el poder adquisitivo de las familias es el que es.
Nos parece muy peligroso que Europa siga renunciando a su autoabastecimiento de alimentos a cambio de meros intereses económicos. Si para poder vender los coches que se fabrican en Alemania tenemos que dejar de producir carne nos parece un muy mal negocio. Porque nos hace dependientes en algo básico como es la alimentación de la población. ¿Qué pasaría si volvemos a encontrarnos con un contexto covid en el que las fronteras estuvieran cerradas? ¿Con qué vamos a alimentar en ese caso a la población si somos deficitarios en producción de alimentos?
Bruselas quiere convertir Europa en un jardín botánico y eso lleva a que después haya que importar los alimentos de terceros países
En la UE estamos dejando de producir alimentos y comprando fuera todo lo que necesitamos simplemente porque hay un interés en que Europa sea una especie de jardín botánico. Los productos que vienen de fuera llegan con dudosa calidad y trazabilidad. Si dejamos de producir en Europa, la salud última de la población se va a ver muy resentida.
En lo que respecta a la PAC 2028-2034, lo que pedimos es que el dinero vaya realmente a quien produce. Los jubilados no deberían estar cobrando la PAC y las pensiones de las personas que cotizaron a la Seguridad Social por el régimen especial agrario deberían equipararse a las del resto de pensionistas.
No nos preocupa que la PAC se reduzca, o incluso que desaparezca, siempre que el precio en origen de la leche, de la carne, de las verduras y del resto de alimentos refleje realmente lo que cuesta producirlos y el margen de beneficio que tiene que tener el productor.
Debemos recordar cuál fue el origen de la PAC: fue una ayuda que se creó en tiempos de posguerra para incentivar una mayor producción y para que la población tuviera alimentos a precios asequibles. La finalidad originaria está totalmente desvirtuada teniendo en cuenta el sentido y la evolución posterior que tuvo la PAC.
– Hablabas antes de problemas estructurales del rural, como el despoblamiento o la falta de servicios. ¿Por qué no se adoptan las políticas necesarias para corregirlos?
– A nivel de toda España, solo el 18% de la población vive en el rural. Eso hace que los problemas del rural no estén en la agenda pública ni formen parte de las prioridades de los políticos, acostumbrados únicamente a contar votos.
Por eso, cuando desde el rural escuchamos anuncios como el de un bono de transporte público para poder moverse por toda España, nos damos cuenta de que no piensan en nosotros, porque al rural no se llega en transporte público.
A los grandes lobbies les interesa que la gente no produzca alimentos para tener más mercado a quien venderle sus productos
Esa es una propuesta pensada para las ciudades, que es donde están realmente los votos, pero no está pensada para el rural. Y los que pagamos nuestros impuestos en el rural tenemos muchas veces la sensación de que estamos contribuyendo con ellos a aumentar la brecha ya existente, financiando servicios de los que no nos beneficiamos. Que los que no tenemos trenes o metros estemos pagándoles el tren o el metro a los que los tienen no deja de ser una forma de solidaridad a la inversa.
Se habla mucho de la España vaciada y este tipo de políticas contribuyen a ello. Al modelo económico y político actual no le interesa un rural fuerte y poblado. Es una cuestión de control de la población y siempre está más controlada la población de los núcleos urbanos que la del rural, porque siempre es mucho más dependiente una persona de una ciudad que no produce ningún alimento que una persona del rural que casi es autosuficiente. Por eso, cuanta menos gente haya en el rural que tenga un trozo de tierra, más consumidores a quienes venderles productos y más votantes sumisos.
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