La sección ‘Noticias de empresa’ incluye informaciones de actualidad empresarial, así como las notas de prensa de firmas colaboradoras.

Caliza magnesiana, doble acción para mejorar la nutrición de los cultivos

Calfensa complementa su oferta de calizas agrícolas tradicionales con una apuesta por la caliza magnesiana, que ofrece en formato de polvo y granulada. Se trata de un producto que además de corregir el pH, aporta un micronutriente, el magnesio, que acostumbra a ser escaso en los suelos gallegos

Caliza magnesiana, doble acción para mejorar la nutrición de los cultivos

La empresa gallega Calfensa apuesta para la campaña de maíz por la caliza magnesiana, bien en formato polvo o granulada, que permite mayor comodidad para las explotaciones. La mayoría de los agricultores continúan aplicando la Caliza Agrícola tradicional, conformada por carbonato cálcico (calcita), pero en los últimos años está creciendo el consumo de la Caliza Magnesiana.

«Las analíticas de suelo en las explotaciones son cada vez más habituales y con frecuencia suelen revelar carencias de magnesio, que es un elemento importante para mejorar la nutrición de los cultivos», explica Alberte Momán, ingeniero técnico agrícola del departamento comercial de Calfensa. «Con la caliza magnesiana, logramos una doble acción. Corregimos el pH del suelo, lo que mejorará la absorción de nutrientes por los cultivos, e incorporamos magnesio».

Calfensa puede aplicar o suministrar la caliza magnesiana en el tradicional formato en polvo o bien granulada, un formato que lanzó al mercado hace tres años. «Con la creación de un granulado de Caliza Magnesiana buscamos un producto de buena calidad que cubra las necesidades en el campo. En el mercado ya hay muchos productos granulados, pero sin magnesio», señala Alberte.

La Caliza magnesiana granulada de Calfensa está compuesta en un 30% por óxido de calcio en forma de carbonato y en un 20% por óxido de magnesio. Su valor neutralizante es de 58 y presenta una granulometría de 2 a 5 milímetros.

«Es nuestra caliza magnesiana en polvo granulada. Es un producto que destaca por su solubilidad y se caracteriza por ser altamente reactivo, es decir, por corregir el pH cuando el cultivo lo necesita. En el mercado existen otros productos a base de dolomitas que reaccionan más lentamente y que necesitan una aplicación con más anticipación», precisa Alberte Momán.

Gama de calizas de Calfensa

Caliza agrícola
El carbonato cálcico, la caliza agrícola tradicional, es un producto muy empleado y no caústico. El grado de finura del producto determinará su tiempo de reacción en suelo.

«Cuanto más fino es un producto, tendrá un mayor número de partículas que se descompondrán antes en el suelo. En el caso de las calizas de Calfensa, estamos hablando de un tiempo de reacción de 3 – 4 semanas, dependiendo de factores como la humedad del suelo o sus características», explica Alberte Momán, ingeniero técnico agrícola del departamento comercial de Calfensa.

«Vale la pena valorar qué tipo de producto se está usando, pues hay en el mercado productos poco reactivos o con un mayor grado de impurezas», valora el técnico.

«Nos centramos en ofrecer productos solubles y que destacan por su alta reactividad. Es decir, corrigen el pH cuando el cultivo lo necesita» (Calfensa)

Otra cuestión a tener en cuenta es la capacidad de la caliza para corregir la acidez del suelo, que se mide por su valor neutralizante. La caliza agrícola de Calfensa presenta un valor neutralizante de 50, por lo que para la mayoría de suelos agrícolas gallegos, caracterizados por su acidez, serán precisas dosis de aplicación de 2.000 – 2.500 Kg. / hectárea. «Esta es la dosis habitual, pero siempre aconsejamos que el productor haga un análisis de tierras para hacer un encalado con mayor precisión», señalan en Calfensa.

En el mercado de las calizas, hay además mensajes que llevan a la confusión, pues existen productos que se presentan en un formato de granulado esférico con dosis de aplicación recomendadas de 400 – 600 Kg. / hectárea. «No hay explicación técnica para aconsejar una dosis tan baja, pues el valor neutralizante de estos productos es igual que el de nuestra caliza, por lo que la cantidad a aplicar tiene que ser la misma» -advierte Alberte Momán.- «Hay que prestarle atención al valor neutralizante del producto», recomienda.

Otra situación confusa puede producirse con calizas procedentes de Portugal, país que tiene un sistema diferente para medir el valor neutralizante. Así, calizas lusas que se presentan en Galicia con un valor neutralizante de 85 son equivalentes a las calizas españolas con un valor neutralizante de 40.

«Es necesario atender al valor neutralizante de la caliza, ya que en el mercado hay mensajes engañosos»

Por último, conviene señalar que en el mercado hay también calizas a base de dolomita, con un tiempo de reacción más largo que el carbonato cálcico, si bien no es un producto con el que trabaje Calfensa.

Caliza magnesiana (Caliza agrícola + óxido de magnesio)
Los suelos agrícolas gallegos suelen presentar carencias de magnesio, por lo que Calfensa ofrece una caliza agrícola que incorpora un 20% de óxido de magnesio. Se corrigen así las deficiencias en calcio y magnesio, dos elementos importantes para mejorar la nutrición de los cultivos.

La incorporación del óxido de magnesio eleva el valor neutralizante del producto a 60, por lo que la dosis será ligeramente inferior a la del carbonato cálcico.

La aplicación de las calizas agrícolas es realizada por Calfensa por medio de equipos con brazos dosificadores, dotados de un sistema de pesado y dosificación programado. La empresa cuenta con tres equipos aplicadores, con los que responder a los picos de demanda de la primavera, y también se mantiene en servicio un aplicador con aire a presión, ya que es más versátil para parcelas que presentan dificultades en el uso de los equipos con brazos aplicadores.

Óxido de calcio y óxido de magnesio
Son los productos que presentan una mayor velocidad de reacción, si bien su costo también es más alto.

El valor neutralizante del óxido de calcio está en 92 y el del óxido magnesiano en 92,8. Esos valores determinan la aplicación de dosis medias en Galicia de 1.200 – 1.600 kg. / hectárea. El producto servido por Calfensa se presenta granulado, a modo de gravilla, y puede ser esparcido por el propio ganadero por medio de abonadoras. «La principal ventaja que ofrece es la comodidad», señalan en la empresa.

Nuevamente hay que tener en cuenta factores como el valor neutralizante del producto o su facilidad para deshacerse en el suelo.

Consejos de aplicación

calfensa millo 2

Incorporación al suelo
Dado que la acción del encalante es por contacto directo, es preciso hacer un esparcido homogéneo en toda la superficie, así como una incorporación inmediata al suelo por medio de un laboreo. De este modo, se garantizará el beneficio del producto en toda la zona que ocuparán las raíces del cultivo.

Subida del pH
Deben usarse dosis que no suban el nivel del pH del suelo más de un punto, ya que una subida repentina mayor tendría efectos negativos en los microorganismos del suelo.

Aplicación de purines y abonos.
Dentro de lo posible, es conveniente esperar a que el producto encalante haya reaccionado en el suelo antes de incorporar purines, estiércoles o abonos. De no hacerlo así, el encalante puede reaccionar con el abono o con abonos nitrogenados amoniacales, desprendiendo amoniaco y, por tanto, reduciendo la capacidad de fertilización del abono o del purín. También puede repercutir de manera negativa en los fosfatos.

Ventajas del encalado

Es conocido el efecto negativo que tiene la acidez del suelo para la nutrición de las plantas. El encalado conbribuye a corregir ese problema, generando una serie de efectos positivos, que podemos resumir de la siguiente manera:

– Evita el bloqueo y fijación de los fosfatos, facilitando su absorción por el cultivo.

– Bloquea parte de los iones de aluminio, hierro y manganeso, que pueden estar en concentraciones muy tóxicas para los cultivos.

– Aumenta la accesibilidad del molibdeno para la planta, un elemento fundamental.

– Mejora la estructura del suelo, estabiliza los humatos y aporta calcio.

– Estimula la actividad de los microorganismos, lo que repercute en una mayor mineralización de la materia orgánica.

– Contribuye a un mejor desarrollo del sistema radicular de las plantas, aumentando la superficie explorada por estas.

Más información

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información