Can Thió de Baix, una granja láctea catalana puntera en genética y producción

Situada en la comarca de la Selva, en Girona, esta ganadería familiar acaba de recibir el premio Vaca d'Or, que reconoce aspectos como la morfología y la eficiencia vitalicia del rebaño. Eduard Aymerich es la tercera generación en la explotación y el año pasado vivió con temor la aparición de focos de dermatosis nodular en la zona

La familia Aymerich junto a los tres empleados de la granja: de izquierda a derecha Djibi, Mari Angels, Eduard padre, Eduard hijo, Meritxell, Bahi y Bamba

La familia Aymerich junto a los tres empleados de la granja: de izquierda a derecha Djibi, Mari Ángels, Eduard padre, Eduard hijo, Meritxell, Bahi y Bamba

Can Thió de Baix, ubicada en Franciac, perteneciente al municipio de Caldes de Malavella (Girona) acaba de ser distinguida como la mejor ganadería frisona de Cataluña. El premio Vaca d’Or, otorgado por la Federación Frisona de Cataluña (FEFRIC), reconoce cada año el trabajo de explotaciones destacadas que participan en el Control Lechero, valorando aspectos como la producción, morfología, genética y eficiencia vitalicia del rebaño.

Las granjas galardonadas se calculan a partir de cuatro índices técnicos que permiten identificar a las ganaderías más destacadas de Cataluña. Más allá de los resultados puntuales, los premios ponen en valor la regularidad, el equilibrio y la capacidad de mantener un alto nivel de rendimiento en distintos ámbitos de la gestión ganadera.

El premio Vaca d’Or distingue a las granjas por su excelencia en la producción de leche y el cuidado del ganado

Can Thió de Baix logró un resultado especialmente destacado, situándose dentro del TOP 10 de los cuatro índices que forman parte del cálculo de los premios Vaca d’Or, una muestra del equilibrio global de la ganadería y del trabajo desarrollado a lo largo de los años.

Cuatro décadas de trabajo

Eduard Aymerich, recogiendo el premio Vaca d'Or durante la ceremonia que se celebró el pasado 10 de junio en en el Auditorio de la Cooperativa Cadí SCCL en La Seu d'Urgell, junto a las otras dos granjas galardonadas en segunda y tercera posición: JMD Allue (Lleida) y Montells (Malla, Barcelona)

Eduard Aymerich, en el centro, recogiendo el premio Vaca d’Or durante la ceremonia que se celebró el pasado 10 de junio en el Auditorio de la Cooperativa Cadí SCCL en La Seu d’Urgell, junto a las otras dos granjas galardonadas en segunda y tercera posición: JMD Allue (Lleida) y Montells (Malla, Barcelona)

El premio reconoce la constancia en el día a día, una labor compartida por toda la familia Aymerich. A sus 37 años, Eduard es ya la tercera generación al frente de esta explotación láctea fundada por su abuelo Pere en el año 1982. “Empezó el negocio junto con mi padre produciendo leche para vender con unos pocos animales”, explica.

Can Thió de Baix se sitúa entre las mejores granjas de España según el índice genético combinado (ICO)

A partir de ahí, el crecimiento de la granja ha sido constante, al igual que las mejoras introducidas en las instalaciones, buscando un mayor confort y bienestar del ganado, un aspecto clave que, junto con el trabajo genético acumulado a lo largo de los años, constituye las dos patas imprescindibles del éxito de esta ganadería. La media de granja de abril de 2026 se sitúa en 1.154 puntos ICO, lo que coloca a esta explotación en la posición 11 de España.

Mejora genética

Can Thió de Baix participa en los programas de apareamiento y realización de pruebas genómicas de CONAFE a través de la Asociación Frisona de Girona (AFRIGI). “Estamos genotipando desde hace muchos años y tenemos a todo nuestro rebaño genotipado”, explica Eduard.

A mayores, para lograr un progreso genético más rápido a nivel de rebaño, utilizan técnicas embrionarias. “Sacamos embriones de las mejores vacas, potenciando así las mejores familias de la granja. Hemos vendido toros a Fontao y Aberekin y Semex, pero de forma muy puntual, porque nos dedicamos a multiplicar buenas madres para tener buena genética en nuestra granja no a vender toros. De hecho, todos los embriones que hacemos van con semen sexado”, cuenta.

Buscamos kilos de leche, pero desde hace unos años estamos priorizando también la longevidad

En cuanto a los aspectos que persiguen con la selección genética, ponen el foco en la producción de leche y el equilibrio morfológico. “Priorizamos los kilos de leche desde hace muchos años, con sólidos sí, pero sin perder la cabeza por ellos. Leche, ubres y animales funcionales, ésa es nuestra fórmula. Intento buscar un toro muy equilibrado pero buscando siempre la leche, y desde hace unos años estamos priorizando también la longevidad en los caracteres que marcamos a la hora de hacer los apareamientos”, indica.

48 litros de media

Can Thió de Baix odeña entre 200 y 210 vacas a lo largo del año, con una media de produción de 14.300 litros por lactación a 305 días. “En los picos máximos de primavera llegamos a 48 litros por vaca y día, bajando en verano a 45”, detalla Eduard. En cuanto a calidades, en los meses de abril y mayo han estado en un 3,50% de grasa y un 3,25% de proteína.

Forman parte de la cooperativa Ramaders del Baix Empordà y entregan la leche a Llet Nostra

Forman parte de la cooperativa Ramaders del Baix Empordà y son socios fundadores de Llet Nostra desde los inicios del proyecto en 2003. “Siempre hemos comercializado nuestra leche a través de la cooperativa y estamos contentos de estar en Llet Nostra. No tenemos contratos fijos, como ocurre con otras industrias, sino que el precio puede variar en función de distintos condicionantes, pero siempre se intentan situar en la parte alta de precios del mercado”, indica.

Camas de compost

Las vacas secas tienen la posibilidad de salir al exterior del establo

Las vacas secas tienen la posibilidad de salir al exterior del establo

La calidad higiénico-sanitaria de la leche de esta granja se mueve entre a lo largo del año entre las 170.000 y las 180.000 células somáticas. Trabajan con compost como material de cama con dos lotes diferenciados, ya que las vacas adultas están en un patio con cama fría de compost, el mismo material que utilizan en los cubículos en el lote de primerizas.

Las vacas adultas están en un patio con cama fría de compost, el mismo material que utilizan en los cubículos en el lote de primerizas

“Con el compost económicamente funciona bien. Ese mismo material que sacamos del patio de vacas adultas es el que usamos en los cubículos de las más jóvenes. Lo compostamos de forma natural, apilándolo, y después si tiene mucha humedad le añadimos serrín y sino va directamente a los cubículos”, indica Eduard.

Organización de tareas, con el foco puesto en la recría

Además de los dos lotes de vacas en producción, disponen de recría propia y cebo de terneros y realizan la mayor parte del trabajo agrario directamente. De la atención de los animales y los campos se encargan 4 miembros de la familia y 3 trabajadores contratados.

Cada uno de los empleados se ocupa de uno de los ordeños diarios. “Ordeñamos en una sala 2×8 tres veces al día, unas 60-65 vacas/hora, por lo que estamos más de 3 horas ordeñando y tenemos un empleado destinado a cada ordeño”, relata Eduard.

Su mujer, Meritxell, está recién incorporada este año. Junto con Mari Àngels, su madre, se encarga de la gestión administrativa de la empresa, del control de los parámetros de células somáticas y bacteriología de la sala de ordeño y de los terneros pequeños.

Analizamos el calostro y a las 48 horas sacamos una muestra en sangre de las terneras para comprobar la absorción de inmunoglobulinas

“Estamos haciendo mucho hincapié en las primeras edades de la recría. Teníamos algunos problemas de diarreas y neumonías, no eran muchos, pero desde hace un mes estamos monitorizando a todos los animales y tomando muestra de todos los calostros para corregir con calostro artificial si no llega a los mínimos que pedimos. A las 48 horas sacamos una muestra de sangre del ternero para ver las inmunoglobulinas. Tratamos de ser metódicos también en los protocolos vacunales. Reconozco que estaba desbordado de trabajo y cuando tocas demasiadas teclas siempre falla alguna cosa y la incorporación de mi mujer ha venido a reforzar esa parte de la recría, que es clave para cualquier granja”, argumenta.

Si estás desbordado de trabajo, cuando tocas demasiadas teclas, siempre falla alguna cosa

Eduard se responsabiliza de las tareas de limpieza de la explotación y del mantenimiento de las camas, mientras que del trabajo agrario se encarga mayoritariamente su padre, que también se llama Eduard. “Hacemos nosotros directamente gran parte del trabajo de campo con maquinaria propia, sólo tareas puntuales las contratamos a empresas externas”, indican.

Cebo de terneros

Además de realizar en la propia granja la recría necesaria para satisfacer la tasa de remplazo de la explotación, se dedican también al engorde de los terneros machos destinados a producción de carne.

“Los engordamos hasta que los vendemos con 13 meses a través de un mayorista. Los forrajes que comen los producimos en la explotación. Es un negocio paralelo a la leche. Nosotros hace muchos años que lo hacemos, aunque es poco frecuente entre las ganaderías de esta zona, pero para nosotros es una forma de sacarle una rentabilidad mayor a los machos”, razona la familia Aymerich.

El uso de semen sexado en novillas y primerizas, así como en alguna vaca de segunda lactación, cubre las necesidades de terneras de recría de la granja, poniendo al resto de animales cruces cárnicos.

“Tiramos mucho de azul belga. Realizamos los apareamientos a través del programa de CONAFE  y todo lo que no cumple los requisitos que marcamos van con carne. Hace 4 anos que no usamos nada de semen convencional, porque la rentabilidad de un ternero cruzado con respecto a un frisón es notable, por eso decidimos dejar de inseminar con convencional y poner semen sexado y carne”, explica Eduard.

150 hectáreas, de ellas 30 con regadío

A nivel agrario, disponen de unas 150 hectáreas de superficie, 30 de ellas con regadío, que son las que van destinadas a rotación anual de maíz con raigrás, mientras que en secano la rotación está conformada por trigo para hacer silo de primavera y sorgo en verano. “Detrás del trigo sembramos sorgo normalmente, pero los veranos aquí son complicados y no hay garantía de que sin regar puedas ensilar”, reconoce.

En regadío hacen rotación de maíz con raigrás y en secano sorgo con trigo

Con la tierra que trabajan consiguen ser autosuficientes en producción forrajera, tanto para las vacas de leche como para el cebo de los terneros.  “En forrajes sólo compramos algo de alfalfa para una parte de las terneras , que están en otro establo al que no va el carro unifeed y a las que damos heno de alfalfa que nosotros no producimos, y algo de pastone de maíz para las vacas en producción, pero el resto de forraje, tanto para las vacas como para el engorde de los terneros lo hacemos nosotros”, indica Eduard.

Pocas variaciones en la ración

En cuanto a la alimentación de las vacas en lactación, trabajan todo el año con una ración muy homogénea. “No la movemos mucho, solo la ajustamos en función de la calidad de los forrajes”, cuenta.

Su composición suele ser de unos 20 kg de silo de raigrás, 15 de silo de maíz, 5,6 de soja, 5 de harina de maíz, 4 de grano húmedo y 3 kg de pulpa de naranja deshidratada, grasa baypass, aditivos más un núcleo de micro y macrominerales.

Hacemos una ración muy homogénea todo el año, no la movemos mucho, solo la ajustamos en función de la calidad de los forrajes

En determinadas épocas del año, añaden también algo de paja en función de la calidad del silo de raigrás. “En estos momentos estamos echando 600 gramos de paja porque el silo de primavera de cereal es un poco húmedo, pero normalmente intentamos trabajar con silos con un 35-40% de materia seca en el ensilado de primavera. Esto nos permite no tener que añadir muchas veces paja y con el mismo forraje ya tenemos el efecto fibra que necesitan las vacas”, argumenta.

Nos gusta trabajar con silos de primavera con un 35-40% de materia seca porque con el mismo forraje ya tenemos el efecto fibra que necesitan las vacas sin tener que añadir paja a la ración

Para la elaboración de la ración, desde el año 2017 forman parte de una sociedad de maquinaria compartida con otras explotaciones de la zona. “La constituimos copiando un poco el modelo de las CUMAS de Galicia, donde fuimos a visitar alguna. Compramos un carro unifeed entre 4 granjas próximas, de las que seguimos usando el servicio 3 de ellas, y tenemos un chofer que nos hace las mezclas en las tres granjas”, explica.

Asesoramiento profesional

GIRONA Can Thio de Baix instalacionsLa profesionalidad de la familia Aymerich y su mentalidad receptiva a los cambios les ha llevado a dejarse asesorar por profesionales de primer nivel en diferentes disciplinas para la mejora de distintos aspectos de la granja.

En el ámbito agronómico-nutricional, por ejemplo, están asesorados por un equipo de dos personas: Joan Soler en la formulación de la ración y Lluis Xanxo Doria en la planificación de cultivos y mejora de la producción forrajera.

Potenciación del raigrás y control de micotoxinas

Es la tercera campaña de Lluis Xanxo Doria en el asesoramiento agronómico de la explotación, que ha introducido dos cambios principales. “El primero es que potenciamos el raigrás, con más cortes y de más calidad, hasta el punto de que el raigrás es una base fundamental a día de hoy en esta explotación para la configuración de la estructura de la ración de producción”, asegura.

Otro factor determinante fue la introducción en la ración de grano húmedo, que compran a un proveedor externo, en concreto a la empresa Agripurza, de Almacelles (Lleida). Arturo Zanuy, su responsable, cuenta con 1500 hectáreas en gestión agrícola para la producción de maíz de muy buena calidad para grano húmedo, tanto para su granja lechera (Selergan) como para otras, lo que justifica los más de 200 km de distancia que separan Almacelles de Franciac a la hora de transportar el producto.

La granja participa en un estudio de micotoxinas en el cultivo de maíz, con la supervisión del Catedrático Carlos Cantero Martinez, de la Universidad de Lleida

Para mejorar la calidad de los ensilados y la ración, Can Thió de Baix forma parte también de un programa de seguimiento y control de micotoxinas en colaboración con el Catedrático Carlos Cantero Martínez de la Universidad de Lleida, iniciado en la empresa FERTIPLAN (Huesca) y analizando suelo, planta, ensilados y mezclas finales en el laboratorio de IDEAGRO (Murcia).

Las vomitoxinas generan problemas de eficiencias

Radiografiamos los hongos que salen en campo y en planta que generan micotoxinas y analizamos también silo y grano húmedo para ver dónde está el limitante y qué impacto tienen las 5 micotoxinas estudiadas (Aflatoxina B1, Deoxinivalenol, Fumonisina, Zearalenona y Toxina T-2) en la ración TMR. En general, en todas las explotaciones analizadas, a día de hoy, nos están saliendo vomitoxinas, que generan problemas de eficiencias”, indica Lluis, que participa como asesor en el proyecto.

Eficiencia alimenticia

Por su parte, Joan Soler, que se encarga de la formulación de la ración en esta granja desde hace más de 10 años, destaca el alto nivel de transformación en leche de la ración ingerida por los animales en esta explotación.

“El nivel de transformación alimenticia en leche es muy elevado. Llevamos tres meses en los que las vacas están comiendo 28 quilos con una eficiencia alimenticia cercana al 1,8%. Hasta hace una semana, todo el mes de abril, mayo y mitad de junio, alcanzamos los 50 kg de producción. Ahora espero que no bajen más de 2-3 kg, con temperaturas superiores a 35 grados estos días. El establo tiene sistema antiestés con ventiladores y aspersores, es algo que se ha notado muchísimo”, reconoce.

Llevamos tres meses comiendo 28 kg y produciendo 50 kg de leche

Los forrajes producidos en la explotación son la base de la ración. “A mí me gusta trabajar en granjas en las que el ganadero se implica y se esfuerza en lograr buenas calidades de forraje. Buscamos una alta digestibilidad de forraje, ya que esto nos permite tener unas ingestas altas. Se ha introducido el grano húmedo, que no se produce en la explotación, pero se controla camión a camión humedad y granulometría. El maíz se cosecha en Lleida, se muele en Lleida y se transporta para que sea ensilado en la explotación”, explica.

“Trabajamos sobre una base que funciona y cuando se abre un nuevo ensilado de raigrás o de maíz se van haciendo pequeños ajustes. Cuando tenemos un raigrás más fibroso o un ensilado de trigo o mezcla de cereales de invierno, en este caso intentamos quitar la paja”, ejemplifica.  

“Vivimos los casos de dermatosis en nuestra zona con muchísimo miedo porque la genética que tienes en casa difícilmente puedes salir a comprarla”

GIRONA Can Thio de Baix vacas producion benesta aninal estes por calorFranciac, donde se ubica Can Thió de Baix, está cerca de los primeros focos de Dermatosis Nodular Contagiosa detectados el año pasado en España en granjas de leche en Girona y que llevó a las autoridades sanitarias a decretar medidas extraordinarias, incluidos sacrificios obligatorios y vacunación

“Estamos próximos a los focos iniciales y en el primer radio de seguridad establecido ya fuimos granja de vacunación obligatoria”, recuerda Eduard. “Vivimos la situación con mucho miedo y con mucho sufrimiento. Estuvimos un par de semanas realmente muy preocupados, pendientes de vacunar y viendo a compañeros conocidos que tenían que sacrificar a sus animales. Lo sufrimos bastante”, reconoce.

“Los compañeros que han tenido que sacrificar a sus animales son conocidos nuestros. Esto era un drama continuo. Yo nunca me había planteado la posibilidad de sufrir un vacío sanitario en la granja y de la noche a la mañana te encuentras con una situación en la que estás en riesgo de que te sacrifiquen todo lo que hemos estado construyendo durante muchísimos años. Y la genética que tienes en casa difícilmente puedes salir a comprarla. Es para tenerlo muy en cuenta”, razona.

Te encuentras con una situación en la que corres el riesgo de que te sacrifiquen todo lo que has estado construyendo durante muchísimos años

“En esta enfermedad en concreto, es una lástima que Europa sea tan lenta a la hora de modificar la categoría sanitaria en la que está encuadrada. No entendemos que no sea capaz de descatalogarla o cambiarla de grupo porque al final no es una enfermedad que sea zoonosis y no se entiende muy bien que hace ahí en el grupo A. Debería sacarse”, pide.

Finalmente, Eduard hace una reflexión en relación a la vulnerabilidad de las explotaciones lácteas a respecto de otras granjas, por ejemplo avícolas o de porcino, donde el control es mucho más estricto.

“Las medidas de bioseguridad en granjas de leche creo que tienen que mejorar mucho. Las visitas y entradas en granja son aspectos que tenemos que mejorar y estamos todos empezando a dar pasos para caminar en esta dirección. Esto ha sido un toque de atención muy severo. En el momento de aparecer los primeros brotes, todos estábamos desinsectando muchísimo, quizás de manera obsesiva, pero era la única forma que teníamos a nuestro alcance de estar tranquilos dentro de lo posible”, recuerda.

Presión urbanística

Can Thió de Baix se encuentra ubicada en la comarca de la Selva, a unos 25 km de la Costa Brava. “En nuestra zona hay granjas pero también es una zona con bastante presión urbanística y de turismo. Tenemos que convivir con todo este fenómeno”, reconoce Eduard.

La mayor parte de la superficie agraria de la que disponen es alquilada. “Un factor limitante es la disponibilidad de tierras; los precios cuando hay presión suben”, admite.

Un factor limitante para nosotros es la disponibilidad de tierras

A mayores, el área en la que se encuentra la granja está declarada zona vulnerable a nitratos, lo que reduce el límite de fertilización a 170 unidades de nitrógeno por hectárea y establece condicionantes a la hora de usar el purín y el estiércol generados en la explotación.

“Nosotros estamos usando un aplicador de tubos colgantes que lo deja en superficie. Vaciamos la fosa cuando sembramos el maíz en primavera y después en otoño cuando sembramos el cereal y raigrás, por lo que no tenemos problema en este sentido. Pero la legislación dificulta poder ampliar, ya que para superar el informe de evaluación ambiental tienes que firmar contratos con plantas de gestión del purín o buscar tierras en zonas que no sean vulnerables, que te quedan más lejos”, insiste.

Relevo generacional

Lluc y Martí son el futuro de la granja

Lluc y Martí son el futuro de la granja

Eduard tiene 37 años y desde pequeño tenía claro que quería ser ganadero, pero admite una presión en sentido contrario. “Socialmente la profesión de ganadero no estaba bien posicionada. Hoy eso está cambiando y quiero ser optimista. Veo que hay un poco más de orgullo en el sector”, afirma.

Si tienen el negocio montado y los márgenes son correctos, los jóvenes se van a quedar en el sector

Al igual que en otras zonas de Cataluña, el cierre de granjas, que hace años era acelerado, ahora se ha moderado. “Hay grupos de ganaderos jóvenes con ganas de seguir, es algo que hace años no era tan marcado. Si el mercado lo permite, es decir, si el precio de la leche hace que sea un negocio atractivo económicamente, la gente se va a quedar. Pero eso pasa por que los márgenes sean correctos”, argumenta.

Eduard y Meritxell tienen dos hijos gemelos de 7 años, Lluc y Martí, a los que les gusta la granja y, llegado el momento, sus padres les animarán a seguir. “La sociedad se tiene que concienciar de la importancia de producir alimentos. Estamos en un país que necesita ganaderos”, concluyen.

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