Can Thos, la ganadería con mejor índice genético de España

Ubicada en Tordera, en el noreste de la provincia de Barcelona, esta explotación familiar combina la producción de leche con la venta de embriones y animales de recría. Galicia es uno de sus mercados principales. Hablamos con Pere Serra sobre el trabajo en la granja, el futuro del sector y la mejora genética

Pere Serra, junto a sus vacas en Tordera, en la zona del Maresme de Barcelona

Pere Serra, junto a sus vacas en Tordera, en la zona del Maresme de Barcelona

Ramaderia Can Thos SL, ubicada en Tordera, en el Maresme catalán, es en estos momentos la mejor ganadería de España por índice combinado, con un ICO de 3.431 puntos, según la última actualización de las evaluaciones genéticas de Conafe, correspondiente al mes de junio, un puesto de honor en el que repite desde el mes de noviembre de 2020. 

Es el resultado de años de dedicación a la mejora genética, concebida en esta ganadería como una herramienta para conseguir mejores producciones de leche en su propia granja, y que autofinancian con la venta de embriones y animales de alto valor genético a otras explotaciones de toda España.

Esta ganadería catalana es líder actualmente en genética holstein en España, donde repite como mejor explotación por índice combinado (ICO)

Pere Serra Bigas es actualmente el gerente de esta ganadería líder en genética holstein en España. Es ingeniero técnico agrícola y se especializó en mejora genética durante una estancia de un año en EEUU, donde se formó en la Universidad de Minesotta. “Allí fue donde me di cuenta de que si utilizábamos todas las posibilidades de mejora genética en nuestra explotación podríamos incrementar los beneficios”, asegura.

La mejora genética permite conseguir los objetivos en producción lechera reduciendo los costes y mejorando las propiedades y la calidad de la leche

De vuelta a Cataluña, en el año 2000, Pere se incorporó a jornada completa a la explotación que llevaban su padre y su tío y comenzó a aplicar en la ganadería familiar lo que había aprendido de las ganaderías de Estados Unidos, que llevaban años de adelanto en este campo con respecto a las ganaderías de Cataluña.

No tenemos animales preferidos, todos tienen su precio y todos están en venta

“Mi idea era crear un valor añadido a la leche, vía venta de embriones y de algún macho o hembra de alto valor genético, para seguir reinvirtiendo esos ingresos en genética. No tenemos animales preferidos, todos tienen su precio y están en venta. Estamos abiertos a todo aquel al que le interese un animal nuestro”, indica. 

Pere calcula que entre un 3 y un 5% de los ingresos de la granja proceden a día de hoy de la venta de genética, tanto de embriones como de machos a centros de inseminación o hembras a otras ganaderías, aunque ha habido años en los que uno de cada 10 euros ingresado por Can Thos procedía del negocio genético.

14 años trabajando con embriones

Dos terneras nacidas fruto de un embrión implantado y dividido dentro de la vaca receptora

Dos terneras nacidas fruto de un embrión implantado y dividido dentro de la vaca receptora

Una de las claves de la mejora genética de esta ganadería ha sido su apuesta por la implantación de embriones mediante un programa estructurado que en determinados momentos ha ocupado una parte importante de la actividad de la explotación. De esta manera, han podido acelerar la mejora genética de la explotación de forma más rápida que con la simple inseminación artificial, obteniendo una importante cantidad de descendientes de los animales de más alta calidad genética, aprovechando además como receptoras a las vacas menos interesantes.

Han obtenido por segunda vez (en 2007 y 2017) el título de Maestro Criador que otorga Conafe y son habituales en los premios Vaca D´Or que cada año entrega la Federación Frisona de Cataluña

“Empezamos en 2007 poniendo embriones. Yo había comprado una ternera en una subasta que venía con un contrato de embriones, y a partir de ahí empezamos a probar con 1 o 2 vacas. A raíz de eso cogimos confianza y hubo momentos que íbamos muy volcados, pero hemos vuelto a poner los pies en el suelo y ahora usamos sólo esta herramienta cuando hay demanda o cuando vemos que nos es útil para mejorar nosotros por esta vía”, admite.

Clientes en Galicia

Personal de Embriomarket realizando tareas de extracción de embriones en Can Thos

Un veterinario de Embriovet&Embriomarket realizando tareas de extracción de embriones en Can Thos

La empresa gallega Embriovet&Embriomarket se encarga de realizar las tareas de extracción de embriones en esta ganadería catalana líder en genética Holstein y también de comercializarlos posteriormente. “Realizamos unas 6 o 7 extracciones de embriones al año en grupos de 6 a 8 animales cada vez. Trabajamos con Embriovet&Embriomarket porque son gente especializada”, destaca Pere.

Una de las empresas que comercializa sus embriones es la gallega Embriovet&Embriomarket

El proceso se inicia provocando una superovulación en las mejores vacas de la ganadería, que son después inseminadas, en el momento en el que se encuentran en celo, con semen seleccionado internacionalmente. Tanto la fecundación como la gestación se producen dentro del útero de la vaca (proceso in vivo). 

El futuro de los embriones pasa por la producción in vitro con aspiraciones foliculares y sin hormonas

Al cabo de 7 días retiran esos embriones mediante un lavado uterino (flushing) y los implantan en otras vacas del establo con menor potencial genético, que actúan a modo de vientres de alquiler, de manera que la gestación del animal resultante responde a los criterios hereditarios de las mejores vacas de la ganadería.

Suministran machos a Xenética Fontao mediante convenios de colaboración

“Trabajamos con los mejores toros del mercado, con todos aquellos que se adapten a nuestra manera de pensar, me da igual de donde sean. Es semen caro, una sola dosis puede llegar a costar 150 o 200 euros”, explica. Proceden de los mejores toros de EEUU, Canadá, Países Bajos, Alemania o Italia, pero también de empresas españolas como Xenética Fontao, a la que también suministran machos para sementales. “El macho genómico número 10 de España, Thos Saturn Greco, ha salido de aquí y fue vendido a Fontao en un convenio de colaboración”, detalla.

Todo el establo está genotipado

A los 8 días de vida realizan la prueba genómica a todos los animales que nacen para conocer su potencial en producción y otros aspectos

A los 8 días de vida realizan la prueba genómica a todos los animales que nacen para conocer su potencial

Al contrario de lo que hacen en la actualidad la mayoría de explotaciones enfocadas a la producción láctea, no usan semen sexado, ni en las vacas seleccionadas para embriones ni en las novillas. “No usamos nada de sexado, porque cualquier macho que nazca es un potencial candidato tener buenos indices, y a poder ser ofrecido a un centro de inseminación, por lo que todas las terneras son inseminadas con semen convencional, ya que todas tienen indices genéticos altos.”, indica.

Para asegurarse, a los 8 días de vida extraen una muestra de sangre a las terneras para así, mediante la técnica del genotipado, conocer su potencial productivo futuro. “Tal como está el precio de la leche y el mercado de animales, no podemos criar a todas las terneras, sólo a aquellas que mejores resultados obtienen en esta prueba genómica. Descartamos las que darán menos leche o tendrán más enfermedades”, explica Pere.

El año pasado vendimos las dos primeras terneras de alto valor genético a dos granjas de Galicia

Al igual que sus embriones, algunos de sus mejores animales también han acabado en ganaderías gallegas, como Thos Discjockey Alicia o Thos Guardian Alumet, que con 4.847 de ICO a día de hoy y número 1 factor rojo sin cuernos, está en Prevediños (Touro) en la ganadería de Álvaro Martínez Suárez.

Animales equilibrados

Thos Duke Llumina que fue nº1 de vacas genómicas de Conafe en la paridera de la granja

Thos Duke Llumina, que fue nº1 de vacas genómicas de Conafe, en la paridera de la granja

Quieren contar con un rebaño uniforme y equilibrado y que su granja no destaque en un único aspecto, por eso buscan animales lo más completos posible, con buena morfología, potencial genético y producción de leche.
“Intentamos ser equilibrados en todo. Siempre me ha gustado trabajar más a nivel de granja que a nivel de animal individual. El acoplamiento individual sólo lo usamos para embriones, pero después trabajamos más en grupo, es más cómodo y no tienes que tener 50 toros en el tanque”, razona Pere.

Priorizamos produción de leche, buenas ubres y salud podal

“Priorizamos leche, 0 en grasa y proteína, buenas ubres (toros con más de 2 en índice de ubres) y salud podal, que pensamos que es más importante que céculas somáticas, porque la mayoría de machos ya son resistentes y sin embargo la salud podal tiene mayor recorrido a largo plazo”, detalla.

Ganado A2A2

Zona de boxes de terneras y machos lactantes

Usan semen de los mejores toros a nivel mundial y con acoplamientos individuales solo para los embriones

Llevan años seleccionando también a sus animales por la kapa caseína A2. “Seleccionamos a las vacas que poseen esta proteína y las cruzamos con machos que también la poseen. Así hemos conseguido muy rápido cambiar el perfil de nuestro rebaño. Alrededor del 50% es ya A2A2 y menos del 10% A1A1”, indica Pere.

El 50% de nuestra producción ya es A2A2

“Muchas granjas están intentando tener cuanto antes toda la producción A2A2 buscando un valor añadido de la leche. Al ser consumida por más público, por su mejor asimilación, se espera que tenga más precio, como sucede ya en EEUU, aunque aquí todavía no se paga. Por eso, cuando alguien nos compra un embrión escoge normalmente que sea sexado y A2A2. Si es para nosotros también se tiene en cuenta aunque no por encima de otros parámetros”, explica.

«El objetivo sigue siendo producir leche; la genética es un hobbie que nos aporta ingresos complementarios»

Pere, junto al lote de novillas de recría

Pere, junto al lote de novillas de recría, una de las partes esenciales de la ganadería

La ganadería Can Thos, ubicada en la zona del Maresme, cuenta en la actualidad con unas 400 cabezas totales, de las que unas 250 son vacas en producción. Producen una media anual de 8.300 litros diarios que entregan a Làctia, la empresa creada en 2016 por la cooperativa andaluza Covap para abastecer a Mercadona en Cataluña.

Aunque una parte de los ingresos de la granja proceden hoy de la venta de genética, tanto embriones como animales, “el objetivo final de la ganadería sigue siendo la producción de leche”, asegura Pere. “La genética es un hobbie que nos aporta ingresos complementarios de vez en cuando y nos ayuda a seguir adelante en ese ámbito, pero lo que me paga las facturas es la venta diaria de leche ”, afirma.

La genética es un hobbie que no quiero que me cueste dinero, pero yo intento tener animales de alto valor genético para producir leche todos los días, que es lo que me paga las facturas

El objetivo de producción anual de Can Thos para este año 2021 con 250 vacas en ordeño es alcanzar los 3,2 millones de litros de leche, con 36,1 litros de media por vaca lactante y un 7,6% de vacas secas.

“La grasa no nos interesa”

En la selección genética priorizan producción de litros de leche, ubres y salud podal

En la selección genética priorizan producción de litros de leche, buenas ubres y salud podal

En esta ganadería catalana apuestan por la calidad higiénico-sanitaria de la leche, más que por los niveles de sólidos, con porcentajes del 3,21% de grasa y 3,48% de proteína. “Nuestra filosofía de trabajo siempre ha sido trabajar con poca grasa y con muchos litros de leche. Negociamos un contrato con la empresa para que nos penalizaran lo menos posible en la grasa, porque nunca llegábamos a los mínimos, y compensando eso con otros factores, como bacteriología y células somáticas”.

Producen una media de 8.300 litros diarios que entregan a Làctia, la empresa de Covap en Cataluña para abastecer a Mercadona

En su contrato con Làctia el precio base son 325 euros por tonelada, con un 3,70% de grasa. Les descuentan 1,5 euros por décima de grasa (la proteína no se tiene en cuenta) y reciben unos 10 euros por doble A en calidad higiénica. “La grasa y la proteína van camino de valer cero en esta zona, donde lo que producimos es leche líquida. La proteína en nuestro caso no se paga y la grasa va por el mismo camino”, opina.

Minimizar los días improductivos

Zona de boxes de terneras y machos lactantes

Zona de boxes de terneras y machos lactantes

Todo el sistema de manejo de la granja va encaminado a este objetivo de la producción de litros de leche, buscando minimizar los días improductivos de los animales. “Intentamos que todos los animales paran al primer parto entre los 20-21 meses, así tenemos 90 días más de producción con respecto a las ganaderías que llevan a término a las novillas con 24 meses y nuestro periodo de secado es de 55 días. El objetivo final es tener el mínimo de días improductivos, en los que la vaca sólo come y caga, pero no da leche. Esos días inútiles no me gustan e intento minimizarlos,”, afirma.

Esperan un mínimo de 200 días en leche para empezar a inseminar y tienen en cuenta el estado corporal del animal y su producción

En materia de reproducción se basan en ese mismo objetivo y aplican un sistema distinto de trabajo en el que el periodo de espera voluntario va en función de la producción leche del animal. “Queremos lactaciones rentables que te den dinero. Ordeñar una vaca de pocos litros no tiene sentido, por eso en vacas adultas inseminamos cuando bajan de 40 litros y en las primerizas cuando bajan de 38”, detalla.

Lograr vitalicias de 40.000 litros

CAN THOS (Barcelona) bienestar

Más que vacas muy longevas, lo que buscan son animales capaces de dar muchos litros en pocos partos, lo que significa que son muy persistentes y tienen un intervalo entre partos muy largo

Ese mismo criterio de reducción del número de días improductivos de los animales lo aplican a los descartes. “Una vaca por muy número uno que sea si no es rentable no me vale para nada, por encima de todo intentamos ser rentables ”, afirma Pere.

Una vaca por muy numero uno que sea si no es rentable no me vale para nada

Por eso, dice, la longevidad no es un objetivo en sí mismo, igual que no lo es la reducción de los días abiertos, el periodo que pasa desde el parto a la siguiente preñez. “Queremos vacas que tengan persistencia, es decir, que puedan producir muchos litros sin necesidad de preñarlas. Es más importante para mí eso, que den leche muchos días, que el hecho de que me duren muchos años. Porque cada 4 partos pierdes una lactación y cada parto es para mí un estrés importante y un engorro, además de suponer un parón de producción en los 60 días anteriores”, argumenta.

Calculamos que a lo largo de su vida una vaca debe producir unos 40.000 litros de leche; una vaca que baja de 25 litros diarios no es rentable

Por eso, en Can Thos hay vacas con 9 partos y 110.000 litros producidos, porque mantienen altas producciones y preñan a los 250 días sin problemas, y otras que abandonan el establo mucho antes. La media de producción vitalicia en el momento de salida a matadero se sitúa habitualmente entre los 40 y los 41.000 litros, aunque el promedio del año pasado cayó hasta los 37.000 litros. “Varias novillas recién paridas rompieron piernas por un problema de patios mal rayados y tuvimos que mandarlas”, justifica.

La mamitis no es un problema en esta granja y los casos de reabsorciones son muy puntuales, por lo que la mayoría de los descartes que hacen se producen por baja producción o cojeras. Por eso, insiste Pere, “intento que la salud podal sea un punto de selección importante tanto en las vacas de las que recriamos como de los toros con los que las inseminamos”.

Luchar contra el calor

CAN THOS (Barcelona) instalaciones

Aprovechan la brisa del mar para ventilar de forma natural las naves sin necesidad de usar ventiladores

Producir leche en la zona del Maresme catalán no es hacerlo en Galicia. Uno de los problemas es el estrés por calor en verano, pero sus efectos en el ganado pueden incluso dilatarse en el tiempo. “La bajada en leche puede ser de 3 o 4 litros por vaca, pero el problema es cuando en agosto, que es el punto crítico, hay mucha temperatura y humedad durante varias semanas, ya que a las vacas les cuesta recuperar después en septiembre y octubre”, explica Pere.

Los animales se tienen que adaptar a la zona donde están pero la bajada en leche puede ser de 3 o 4 litros

En Tordera, donde se encuentra la granja, en invierno el clima es suave pero en verano a los 35 grados de temperatura se suma “una humedad brutal”. Can Thos ha adaptado su establo de producción para aprovechar la circulación del aire. “Sólo tenemos dos ventiladores forzados, el resto es ventilación natural. Hemos adaptado las estructuras para tener una ventilación óptima con la brisa que viene del mar y poder aprovecharla al máximo. Con ese movimiento de aire mantenemos a los animales fríos sin tener que poner agua o más ventiladores. La inversión respecto al retorno no sería adecuada, por como es la estructura de las naves”, asegura.

De maíz a sorgo por culpa del jabalí

Al lado de las instalaciones de la granja disponen de 5 hectáreas de regadío cuyo cultivo principal es el sorgo

Al lado de la granja disponen de 5 hectáreas de regadío cuyo cultivo principal es el sorgo

El clima seco también condiciona la producción forrajera. La ganadería dispone de 40 hectáreas de superficie, pero sólo 5 de ellas son de regadío y el resto es secano. Pero más allá de la escasez de precipitaciones, el principal problema para la producción forrajera es el jabalí.

Sus cultivos principales son ahora el sorgo en rotación con avena y raigrás. El maíz tienen que comprarlo, entre 2 y 3 millones de kilos al año para ensilar

“En la zona de regadío sembrábamos maíz, pero el jabalí nos destrozaba todo el cultivo y hemos tenido que dejar de echarlo y sustituirlo por sorgo. En el sorgo el jabalí solo va a dormir, pero no lo destroza como hace con el maíz”, relata Pere.

En la pradera permantente siembran una combinación resistente a la sequía

En la pradera permanente siembran una combinación de alfalfa, raigrás y bromus resistente a la sequía

Así pues, en estas 5 hectáreas de regadío hacen ahora dos cortes de sorgo y antes de sembrar el sorgo un corte de avena con raigrás, aunque “este cultivo anterior no todos los años podemos hacerlo”, aclara.

En la pradera permanente siembran una combinación de leguminosa (alfalfa) y gramíneas (raigrás y bromus) con buena resistencia a la sequía

En la zona de secano, la mayoría está a prado permanente, con una mezcla resistente a la sequía de alfalfa, bromus y raigrás, aunque un 10% de la superficie está destinada también a siembra de sorgo en rotación con un cultivo de primavera de avena y raigrás.

La misma ración todo el año

CAN THOS nave producionCan Thos no logra ser autosuficiente en producción forrajera para sus 400 cabezas de ganado. “Compramos todo el silo de maíz, tenemos gente que nos siembra para nosotros por esta zona, son agricultores que tienen sus fincas preparadas contra el jabalí. Necesitamos habitualmente entre 2 y 3 millones de kilos de maíz al año. Alfalfa compramos cada vez menos, sólo usamos medio quilo por vaca. También compramos soja, harina de maíz y algo de colza para mezclar con el complejo de minerales”, enumera Pere.

Las vacas en producción comen silo de sorgo, silo de maíz, alfalfa, soja, colza con minerales y harina de maíz

“Nosotros apostamos por una ración simple que intentamos cambiar lo mínimo posible dentro del año. Eso ayuda a que los animales mantengan su mismo estado de rumen y producción y a minimizar los días improductivos”, asegura.

Altos costes de producción

El gerente de la ganadería número uno tanto de Cataluña como a nivel estatal asegura que sólo mejorando el rebaño en su conjunto gracias a la mejora genética se puede mantener la rentabilidad de la explotación en estos momentos de altos costes de producción y márgenes tan estrechos.

Llegar a fin de mes en este momento es un suplicio. Si la cosa sigue así hasta final de año habrá muchos cierres

“Se han disparado los costes de producción muchísimo, llegar a fin de mes en este momento es un suplicio. Intentamos trabajar con futuros pero a veces no logras cerrar un buen precio. El contexto no es diferente en Cataluña a respecto de otros sitios por la carestía del maíz y la soja. Por el momento vamos aguantando, pero la gente empieza a ir muy apurada ya y habrá muchos cierres si la cosa sigue así hasta final de año”, pronostica.

Problemas de mano de obra

A pesar de su profesionalización y su funcionamiento empresarial, Can Thos sigue siendo una explotación familiar en la que Pere actúa de “gerente y trabajador para todo” apoyado por otros tres empleados para el trabajo en la granja.

Ordeñamos dos veces al día en una sala convencional pero tengo ya proyecto para montar robots por la falta de personal

Al igual que sucede en otros lugares, como en Galicia, las dificultades para encontrar mano de obra son generalizadas en Cataluña. “Es horroroso”, enfatiza Pere. En su ganadería están ordeñando unas 250 vacas dos veces al día en una sala convencional y ni se plantea poder hacer tres ordeños ante la falta de personal.

Cuatro generaciones y más de un siglo de actividad

Novillas en el pasto al lado de la explotación

Novillas en el pasto al lado de la explotación, que inició el bisabuelo de Pere a principios del siglo XX

La historia de esta ganadería catalana se remonta a principios del siglo XX, cuando el bisabuelo de Pere compró la masía con unas cuantas vacas. “En esta zona las casas de payés eran autosuficientes. Trabajaban el campo y tenían su vaca. Estamos al lado de la costa y el turismo empezó a tirar mucho de productos como la leche y las verduras. En la zona más de costa se especializaron en producción de verdura y más hacia el interior, donde estamos nosotros, lo hicimos en producción de leche”, cuenta Pere.

Mi bisabuelo empezó con 7 u 8 vacas para suministrar a los pueblos turísticos de la costa

La necesidad de leche, tanto por el turismo como por el consumo creciente en ciudades como Barcelona, hizo que en 1960 construyeran un establo con sistema canadiense para 60 vacas atadas en ordeño directo. Vendían, a través de intermediarios, a hoteles de la costa situados en localidades próximas, como Blanes, Lloret de Mar o Calella.

En 1970, ya con su padre Ramón y su tío Joan al frente de la ganadería, se pasaron a estabulación libre, construyendo una granja con la forma típica de las explotaciones catalanas de esta época, con zona de descanso y pasillo de alimentación en forma de T, sala de ordeño 2×8 en una punta y cama caliente para el ganado. Variaron entonces el destino final de la leche, especializándose en suministrar a la industria, con unas 70 vacas en producción.

Tras la incorporación de Pere en el año 2000, al volver de EEUU, la ganadería siguió creciendo con una apuesta decidida por la mejora genética, manteniendo la venta de leche a la industria como negocio prioritario pero sumando ingresos complementarios por la diversificación con la venta de embriones y animales vivos, un camino en el que continúa desde entonces.

  • Reportaje elaborado por Campo Galego con la colaboración comercial de Embriovet&Embriomarket

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