
Miguel y Soraya, junto a sus vacas en Teixeira de Pacios, en el municipio de A Fonsagrada
Al igual que antes ocurrió con las explotaciones de leche, las ganaderías de vacuno de carne están ganando tamaño y profesionalizándose. Una parte fundamental en ese proceso es la estandarización de los protocolos sanitarios contra las principales enfermedades.
Casa Louzao es una granja familiar de A Fonsagrada situada en Teixeira de Pacios que forma parte de la ADSG Fonsega. Sus titulares, el matrimonio formado por Miguel Ángel Díaz y Soraya Fernández, centran sus esfuerzos en la prevención, algo que el año pasado les dio buenos resultados frente a la EHE.
Atienden la granja con la ayuda de Horacio, el hermano de Miguel, que forma parte de la explotación como trabajador asalariado. Soraya fue la primera en incorporarse, en el año 2014, tomando el relevo de la ganadería de sus padres, y Miguel se sumó al proyecto hace 5 años, poniéndose también al frente de la de su familia, por lo que siguen conservando ambos CEAs.
No concentramos los partos; eso nos permite tener terneros para vender durante todo el año
Manejan el ganado en extensivo y no concentran los partos, sino que las 140 vacas que tienen van pariendo repartidas a lo largo del año. “Eso nos permite tener terneros para vender todo el año”, cuenta Miguel.
Comercializan en Galicia y Asturias
En las nodrizas trabajan principalmente con la raza asturiana, aunque también tienen algunas reproductoras de raza rubia gallega. El ganado está en extensivo, salvo el periodo de cebo de los terneros, que realizan en interior con hierba seca y pienso a libre disposición a partir de los 7 meses, tras un proceso de destete progresivo para que los animales noten menos el cambio.
Comercializan los terneros a través de tratantes que los llevan a mataderos de Galicia y Asturias. “Ahora no hay tanta diferencia en el precio, pero hasta hace un año había mejores precios en Asturias que aquí, una diferencia de 80 céntimos o un euro por kilo”, explica.
Yo soy partidario de que Ternera Gallega nos permitiera ampliar la edad de sacrificio de Suprema hasta los 12 meses, porque es cuando el ternero gana kilos
En Galicia comercializan bajo el sello de Ternera Gallega Suprema, lo que les obliga a sacrificar antes de los 10 meses, mientras que para Asturias alargan la edad de sacrificio hasta los 12-13 meses. “Yo soy partidario de que Ternera Gallega nos dejara ampliar la edad de sacrificio hasta el año, porque es cuando el ternero crece de verdad. Un ternero de 10 meses puede pesar 230 kilos en canal, pero cuando va para Asturias con 13 meses a ese mismo ternero puedes sacarle un rendimiento de 450 kg/canal”, dice.
Manejo en extensivo

Disponen de una superficie de 128 hectáreas, todas de pastizales. En primavera, con los excedentes, hacen silo de hierba para suplementar el ganado en invierno. Hasta ahora hacían ellos también el trabajo agrícola, aunque este año optaron por contratar algunas labores.
“Nos gusta hacer bastante forraje para que los animales pasen el invierno tranquilos y nosotros también, claro. Aquí los inviernos pueden ser duros. Estamos cerca de los 800 metros de altitud y llega a nevar”, explica Miguel.
Las vacas están fuera todo el año, no las encuadramos en invierno
Es una zona donde hay presencia de lobo y cuentan con mastines para defender al ganado. “Tuvimos una baja y desde entonces tenemos los mastines”, cuenta. Trabajan normalmente con 4 lotes de ganado diferentes y su intención es aumentar un poco más el número de cabezas “para no ir tan justos en el cumplimiento de la carga ganadera que nos exige la Administración”, explican.
Apuesta por la prevención
Forman parte de la ADSG Fonsega desde sus inicios, hace ya más de 20 años, en los que han trabajado en la prevención de enfermedades como IBR, BVD, neospora o paratuberculosis, teniendo en los programas de vacunación una de sus principales herramientas.
La vacunación es una de las principales herramientas de bioseguridad en una ganadería de vacuno
“Somos defensores de las vacunas. Yo pienso que es importante que existan para poder luchar contra las nuevas enfermedades que están llegando, como la EHE, igual que fueron importantes para controlar otras enfermedades tanto en animales como en humanos”, insiste Soraya, que pide a la Administración que financie el coste de las vacunas como medida de prevención frente a enfermedades como la EHE.
Un tercio de las ganaderías del municipio de A Fonsagrada comunicaron en 2024 casos de EHE
Un tercio de las ganaderías asentadas en el municipio de A Fonsagrada comunicaron en 2024 casos de EHE que se confirmaron posteriormente con los análisis serológicos realizados a los animales. Como ellos, el 60% de las ganaderías de la ADSG vacunaron contra la EHE el año pasado, un nivel de cobertura que se ha incrementado este año hasta el 99%.
La zona más afectada fueron las parroquias del sur del municipio, donde los primeros brotes de la enfermedad llegaron antes de que estuviera disponible la vacuna, por lo que la campaña de vacunación de la ADSG se centró en un primer momento en la zona norte para tratar de crear una barrera de contención al avance del virus.
Subvencionar la vacunación frente a la EHE

Revacunación frente a la EHE esta primavera en la ganadería Casa Louzao
Por eso, Miguel y Soraya consideran una contradicción que ganaderías como la suya, que hicieron el esfuerzo económico de vacunar a sus animales el año pasado contra la EHE para evitar la enfermedad, no recibieran ningún tipo de ayuda, mientras que las ganaderías que no vacunaron y tuvieron casos positivos recibieron indemnizaciones por los animales enfermos y 20 euros por cabeza para gastos en repelentes de insectos.
«Yo no digo que no tenga que haber ayudas para las granjas que sufrieron casos de EHE, todo lo contrario, pero también las debería haber para las que no los tuvimos, porque también tuvimos gastos», argumenta Miguel.
Es una contradicción que los que vacunamos para no tener casos no recibamos ningún tipo de ayuda
Por eso, piden que se subvencione la vacunación de los animales, como ya ocurre en otras comunidades autónomas, por ejemplo en Cantabria, así como la aplicación de desinsectantes que reducen la presencia del mosquito culicoide responsable de la transmisión de la enfermedad, para evitar de este modo el riesgo de contagio.
“Nosotros vacunamos todas las vacas nodrizas y los toros. También alguna novilla de recría que sabíamos que se iba a quedar en casa, pero no los terneros para cebo y sacrificio, porque en animales jóvenes los efectos de la EHE dicen que son más leves y pasan mejor la enfermedad en caso de contagiarse”, comenta.
“Creemos que fue un acierto haber vacunado, porque no es solo el coste que supone la pérdida de un animal o las consecuencias sobre la reproducción en el conjunto del rebaño, como los posibles casos de abortos o la bajada de fertilidad, sino el trastorno que implica tener que separar y tratar animales”, justifica.
En contra de los vaciados sanitarios
Miguel tampoco comparte el criterio de la Administración a la hora de hacer vaciados sanitarios para erradicar por completo enfermedades como la tuberculosis, una vez que Galicia ya se considera libre de esta enfermedad.
Las ayudas no compensan el trabajo de muchos años seleccionando animales
“Las ayudas no compensan el coste económico real de volver a tener el mismo rebaño, porque ya conoces a los animales que tienes, es el trabajo de muchos años de selección, con más o menos acierto”, dice.
Además, considera que en el caso de la tuberculosis, “una parte importante del riesgo actual se debe a la abundancia de fauna salvaje, porque tejones, zorros, jabalíes o corzos actúan como portadores”, alerta.
Programas de bioseguridad adaptados a cada granja
Los programas sanitarios de la ADS Fonsega se adaptan a la realidad de cada explotación socia y a los problemas que pueda tener cada una de manera individual. En el caso de Casa Louzao, hace años tuvieron un brote de BVD que controlaron mediante la vacunación, que actualmente ya no están aplicando.
Tampoco en el caso de IBR, ya que no tienen ningún animal positivo en el rebaño y están valorando unirse al Programa Nacional de Lucha contra la enfermedad, que actualmente es voluntario y promueve que no se vacune en las ganaderías que estén libres de IBR.
El elemento clave para tomar decisiones de vacunación está en los muestreos de control que se realizan cada año mediante extracciones de sangre. En el caso de Casa Louzao, analizan anualmente la totalidad de las reproductoras para control de enfermedades como IBR, BVD, neospora o paratuberculosis.
La clave para que una ADS funcione es la implicación de los ganaderos
Respecto a los parásitos, se hace un análisis coprológico de los excrementos y se desparasita el rebaño en función de la carga parasitaria que tengan los animales, aplicando un producto u otro según los resultados de los análisis.
Tanto Miguel como Soraya defienden la utilidad de pertenecer a una Asociación de Defensa Sanitaria y destacan el funcionamiento de Fonsega. “La ADS de A Fonsagrada fue creada por ganaderos y esa es la clave para que funcione, la implicación tanto de los ganaderos como de los dos veterinarios de la ADS, que es total. Nosotros empezamos a hacer análisis de diarrea gracias a ellos”, ejemplifica. “El funcionamiento de esta ADS no lo tiene ninguna otra en Galicia”, remarcan.
Sólo 2 de cada 10 ganaderías de carne gallegas están dentro de una ADS

Miguel, en la manga de manejo del ganado junto a Pablo, el veterinario de la ADS, en una visita a la granja
La ADSG Fonsega se constituyó en el año 2003 por iniciativa de un grupo de ganaderos del municipio de A Fonsagrada con intereses comunes en el control de enfermedades que afectaban a sus rebaños, como IBR, BVD, neospora o paratuberculosis.
Ese objetivo, que partió de los propios ganaderos, se mantiene intacto, pero a la lista de enfermedades se ha añadido la prioridad actual de poder hacer frente a enfermedades emergentes que van surgiendo en la comarca, como la EHE.
La ADSG Fonsega se constituyó en 2003 por iniciativa de ganaderos interesados en controlar enfermedades como IBR, BVD, neospora o paratuberculosis en sus rebaños
Forman parte de la ADSG Fonsega actualmente 141 ganaderías de los municipios de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz, en su mayoría explotaciones de vacuno de carne con sistemas de manejo en extensivo o semiextensivo, con un censo total de 8.700 animales, de los cuales unos 5.700 son vacas reproductoras.
Dos veterinarios, Pablo Béjar y Saleta Pastor, se encargan de llevar a cabo los distintos programas en las explotaciones y destacan la implicación de los ganaderos.
Fonsega cuenta con un censo total de 8.700 animales y dispone de dos veterinarios: Pablo Béjar y Saleta Pastor
Galicia cuenta con medio centenar de Asociaciones de Defensa Sanitaria Ganadera, en su mayoría centradas en el vacuno de leche. Por ello, las comarcas lecheras del interior de las provincias de Lugo y A Coruña son las que concentran el mayor número de ADSG en la comunidad.
Casi 7 de cada 10 explotaciones lecheras y 8 de cada 10 animales forman parte de una ADSG, mientras que en el vacuno de carne solo 2 de cada 10 granjas y 4 de cada 10 animales están dentro de una ADSG, que agrupan sobre todo a las ganaderías de mayor tamaño, con un censo medio de 35 animales por explotación.
Los casos de ADSG vinculadas a ganaderías de carne son menos frecuentes en Galicia que en explotaciones de leche
Pertenecer a una Asociación de Defensa Sanitaria Ganadera tiene carácter voluntario, aunque en algunas ayudas de la Xunta, como los planes de mejora, se concede un punto en el baremo por la pertenencia a una ADSG.
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