Claves para el cultivo en Galicia de chopo para aprovechamiento industrial

Si bien el chopo es un cultivo forestal con buenas condiciones para Galicia, su aprovechamiento no está desarrollado y no hay una estructura de cultivo que lleve a las industrias a establecer proyectos sólidos con el chopo gallego. Para ahondar en la profesionalización de la populicultura, diferentes especialistas participaron en una jornada formativa e informativa en el ayuntamiento lugués de Bóveda.

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CHOPO BOVEDA

El salón de actos del centro sociocultural del ayuntamiento de Bóveda acogió la parte teórica de la jornada informativa sobre las posibilidades de cultivo de chopo para industria de la madera en Galicia. La formación estuvo organizada por Nerea Oliveira y Alicia Fuertes (ICIFOR-INIA, CSIC) y Roque Rodríguez (UXAFORES-USC). Los participantes realizaron también una visita a una chopería en el ayuntamiento de Bóveda y otras dos en el de Sarria.

Técnicas agronómicas

Joaquín Garnica, director de Bosques & Ríos, ofreció una explicación técnica sobre los aspectos agronómicos del cultivo del chopo. Su empresa gestiona 2.800 hectáreas de choperías, que equivalen a 600.000 árboles. Buena parte de ellas destinadas a experimentación clonal.

Las líneas de mejora genética vienen de Francia y Bélgica. Son clones que aportan la madera necesaria para contrachapado. “Toda la gestión forestal está orientada al torno, a que la chopería dé madera de desenrollo. Y, en segundo lugar pero igual de importante, trabajamos la sanidad del árbol. De poco sirve que tenga mucho volumen si va a estar afectada por plagas como el pulgón o la roya.”

En esa línea sanitaria, siempre se busca evitar la plantación de clones de las que se sabe que tienen poca resistencia a las patologías más habituales. Los clones que se están empleando hoy en la populicultura (raspalje, unal o mc 2-14) están mostrando una menor resistencia a las plagas que las nuevas castas con las que se está experimentando.

Vigilar el estado sanitario de los árboles es una tarea imprescindible. De poco sirve tener mucho volumen si no está bien cuidado. (Joaquín Garnica, Bosques & Ríos)

Un aspecto que determinará la plantación es poner los pies en concordancia con la capa freática. Habrá fincas en que haya que ir a un metro de profundidad y habrá otras en las que haya que ir a tres o cuatro. Que la raíz del chopo esté en contacto con la capa freática determinará en buena medida su viabilidad.

La gestión agronómica en los primeios años determinará la viabilidad del cultivo de chopo

La gestión agronómica en los primeios años determinará la viabilidad del cultivo de chopo

En Galicia es una opción adecuada el gradeo. Sobre todo en los primeros años de la chopería. Establecer alianzas con ganaderos que puedan usar el ganado para pacer las malas hierbas que compiten con el chopo será beneficioso para ambas partes. Por otra banda, la presencia del ganado frena los efectos que puedan tener las crecidas de los ríos, siendo las riberas fluviales las localizaciones más adecuadas para el chopo.

La poda es el trabajo que determinará que la chopería sea rentable o no. A efectos numéricos, “a los cuatro primeros años tenemos que tener los tres primeros metros limpios y, al cabo de seis años, queremos tener los seis metros limpios y aptos. Eso es lo que nos va a exigir la industria y por lo que nos va a pagar,”

El gradeo puede sustituirse con la agroforestería. La presencia del ganado en las choperías supone un doble aprovechamiento

Siendo la poda el principal parámetro que determinará el éxito del cultivo, en la jornada se aportaron cinco reglas esenciales:
– Podas progresivas para tener fuste recto y libre de ramas, afectando lo menos posible al crecimiento del árbol
– Evitar podas de refaldeo excesivas: no superar 1/3 de la altura en los 3 primeros años. No superar 1/2 de la altura durante los 3 siguientes
– Podar en la primera mitad de la quincena y, a ser posible, antes de llegar a 10 cm de diámetro de fuste en la zona a podar
– Poda de guía o formación para definir la guía principal los primeros años; de baja intensidad y respetando las ramas finas
– Poda de limpieza de fuste o refaldeo a partir del segundo año, especialmente entre los años 2 y 6. No podar en exceso: combinar el “capado” con cortes a ras de la horcadura de la rama

El abandono de explotaciones lleva a que en Castilla-León se estén destinando tierras agrarias a cultivo de chopo. Algo que no se descarta en Galicia. Sin embargo, el aprovechamiento de parcelas en las que ya había chopo es más rentable económicamente porque el manejo abarata los costes.

La calidad del chopo está en función de su capacidad para elaborar contrachapados

La calidad del chopo está en función de su capacidad para elaborar contrachapados

Que la chopería esté verde oscuro en la parte de las ramas en el mes de septiembre es una garantía de que el cultivo tiene buena aptitud. “Otro aspecto a tener en cuenta es la idoneidad del terreno. La aportación de agua tiene que estar garantizada. Por eso, las choperías nunca deben depender de que haya riego. El agua tiene que proceder del subsuelo.”

Contexto europeo del chopo
El panorama general de las plantaciones de chopo en Europa y en España fue el tema abordado por Flor Álvarez Taboada, de la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal del Campus de Ponferrada de la Universidad de León.

En territorio europeo, Francia lidera la producción con un total de 194.000 hectáreas destinadas íntegramente a madera de uso industrial. España ocupa el tercer lugar, por detrás de Alemania, en cuanto a superficie de choperías -81.075 hectáreas, el 1% de la superficie forestal- y el segundo en cuanto a producción destinada a uso industrial, con 73.778 hectáreas. La mayor parte de las choperías españolas están en manos de pequeños propietarios con una superficie media inferior a una hectárea.

Dentro de España, Castilla-León casi monopoliza la producción, con el 75% del total y entre 45.000 y 60.000 hectáreas. Es decir, entre 43.500 y 58.000 más que Aragón, que es la segunda. Galicia ocupa el noveno lugar, con 353 hectáreas. El chopo supone solo el 2% de la superficie de corta y el 20% de las cortas forestales de Castilla, pero abarca el 40% de los ingresos por venta de madera, lo que da idea de su alto valor económico.

El potencial de crecimiento de las choperías gallegas es ilimitado. Pero es necesario avanzar en la profesionalización. (Flor Álvarez, Universidad de León)

La industria de la populicultura española está orientada a la exportación. La inmensa mayoría del contrachapado y laminado que se produce va para el extranjero. Por ejemplo, en 2022, el chopo fue decisivo para que las exportaciones se disparasen hasta un valor de 400 millones de euros. Y las importaciones de madera contrachapada tienen que ver con otras especies arbóreas.

Las choperas combinadas con la agroforestería ahorran los costes del gradeo

Las choperas combinadas con la agroforestería ahorran los costes del gradeo

Álvarez explicó que el chopo tiene tres destinos principales, que varían en cuanto a calidad de la parte del árbol. Así, la parte superior de la copa y las plantas con nudos y otros defectos van para astillas que se emplean en la fabricación de tableros aglomerados, celulosa, papel y biomasa para la producción de energía.

La parte baja de la copa se asierra y sirve para núcleos de contrachapado, empaquetado y producto semi-terminado para muebles y ventanas. Y el tronco de los árboles bien cultivados se destina a desenrollo, el producto de más valor y con el que se hacen láminas teñidas, tableros contrachapados y diferentes embalajes de calidad.

La madera de desenrollo se usa especialmente en mobiliario de barcos, trenes, autocaravanas y medios de transporte por su ligereza y resistencia. El objetivo del cultivador de chopo debe ser obtener madera de desenrollo, que está muy cotizada por su alta calidad. De hecho, el 90% de la madera de desenrollo procede del chopo.
Lo que se hace en el desenrollo es laminar todo el tronco, obteniendo una chapa continua que se puede fragmentar y crear piezas que luego se pegan. Si es de calidad, la madera presenta un color claro que ofrece numerosas posibilidades de teñido.

Los marcos normativos deben tender a potenciar la producción de madera de chopo de calidad

Por ahora, en Galicia no hay ninguna industria que se dedique a la madera de desenrollo de chopo, siendo la más próxima la planta de la empresa Garnica de Valencia de Don Juan, en la provincia de León.

Antes de acometer la plantación de una chopería, es imprescindible conocer el marco normativo de cada zona. La Ley de Aguas es común a toda España y prohíbe plantar en zonas de dominio público hidráulico y las áreas de servidumbre anexas. En las llamadas “zonas de policía” (100 metros de los cauces de los ríos) se requiere autorización de la correspondiente confederación hidrográfica.

En Castilla es habitual que las choperías convivan con otros cultivos en tierras de uso agrario. Pero siempre hay que tener en cuenta las distancias con las fincas colindantes, con las carreteras y con cualquier infraestructura. Dependerá de las ordenanzas municipales y normas autonómicas. Siempre es recomendable consultar con los agentes medioambientales para conocer los condicionantes legales.

Álvarez informó sobre la herramienta digital Chopo4D. Se trata de una aplicación totalmente gratuita desarrollada por la universidad de León, en la que los populicultores pueden introducir datos sobre sus plantaciones y obtendrán una estimación del rendimiento maderero y económico de la chopería.

En el acto se hizo una demostración práctica de Chopo4D. Aportando únicamente los datos de perímetro cuando el chopo tiene 1,3 metros de altura, el clon que se plantó y la edad de la plantación, se puede determinar la cantidad de madera en el momento de la consulta y la que se proyecta a 3, 5 o más años. Y también la calidad de esa madera.

El valor de la madera de chopo se concentra en la parte inferior del árbol

El valor de la madera de chopo se concentra en la parte inferior del árbol

Y todo puede hacerse desde un teléfono móvil o un ordenador y en pocos minutos. Eso sí, fundamental que todos los datos introducidos sean correctos -no se deben meter a ojo- y no utilizar la herramienta en plantaciones de menos de siete años.

Orientación industrial

Carlos Álvarez Cuevas, responsable forestal de la empresa Garnica, habló de las necesidades de la industria en la calidad de la madera, el tamaño de los lotes y los precios en los que se mueve el mercado. La intervención comenzó señalando las cifras de Garnica, que cuenta con 7 fábricas, más de 1.000 empleados y tiene una capacidad productiva anual de 380.000 m³ de madera industrial.

Los participantes en la jornada comprobaron la evolución de las parcelas de Bóveda y Sarria

Los participantes en la jornada comprobaron la evolución de las parcelas de Bóveda y Sarria

Cuevas quiso destacar el impacto que ya tiene y el enorme potencial que puede desplegar la populicultura en España. Hoy hay 100.000 cultivadores de chopo, lo que genera 11.000 puestos de trabajo. Además, aseguró Cuevas, una hectárea de corta supone solo cinco jornales al año de cuidados pero conlleva más de 110 jornales industriales. Cada dos hectáreas de chopería significan un puesto de trabajo fijo.

La madera de chopo de calidad contrastada es uno de los productos más valorados en el sector forestal. (Carlos Álvarez Cuevas, Garnica)

El técnico de Garnica destacó el concepto de calidad en la populicultura. “Desde el mismo momento en que se decide plantar hay que tener presente que el objetivo tiene que ser obtener la mayor calidad posible en la madera”, señaló. “Por ejemplo, una poda mal hecha hace que el tronco tenga nudos. Y que su valor se reduzca en mucho más de la mitad.”

Cuevas señaló que la madera de calidad se paga más por ser apta para desenrollo, es más rentable para la industria, es necesaria para poder competir a nivel mundial en el mercado del contrachapado, hay una demanda que va en aumento y tiene aptitud para la mecanización de los trabajos de corta, en un contexto de escasez de mano de obra.

En Garnica insisten en que la poda es el paso clave. “El 40% del valor de la madera está en los tres metros inferiores del tronco. Y el estado de esos tres metros dependerá de las podas que hagamos en los primeros años de vida del chopo.”

Cuevas indicó que el diámetro óptimo para la corta es de entre 35 y 37 centímetros. “Pero no todo el mundo tiene la paciencia para alcanzar ese calibre. A veces hay quien se deja llevar por la posibilidad de un rendimiento rápido y corta los chopos a 12 o incluso 8 años en vez de esperar los 15 recomendados. Y más en momentos como el actual donde la demanda es creciente.”

La madera que no se hiende y es de clon recto aumenta un 6% su valor. Si en la primera troza fue podada correctamente, se le añade otro 10%. Si alcanza los seis metros en perfecto estado, sube otro 5%. Y si el diámetro supera los 35 centímetros se incrementa otro 25%. Por eso hay que insistir en producir madera de calidad.

Las dimensiones del tablero industrial -el que más se fabrica en el mundo- son de $2,50 \times 1,22$ metros. Así, es necesario desenrollar trozas de 1,60 y de 1,30 para que, una vez que aserremos el tablero, tenga la forma exacta.

Una línea que están desarrollando en Garnica es la de la mezcla de maderas para la elaboración de los tableros. “Pensamos que hay mucho potencial en la mezcla. Porque cogemos los mejores ejemplares de cada especie. Porque, en función del uso que vayan a tener, los tableros precisan diferentes niveles de flexibilidad, de resistencia a impactos o de tonalidades. Una mezcla por la que estamos apostando es chopo con eucalipto.”

El valor del chopo está en los primeros tres metros desde el suelo. Esa corta es la más cotizada en las industrias

El precio que percibe el productor va en función de una serie de parámetros determinados por las industrias en función de sus necesidades. Diámetro, estabilidad del árbol, patrón empleado, blancura, densidad… son los más medidos.

Cuevas reconoce que nunca se esperó que el metro cúbico de chopo -por mucha calidad que tuviera- pudiera llegar a subir de 200 euros. No solo fue así, sino que los mejores ejemplares se llegaron a pagar en 2022 a 253,3 euros. “El principal motivo fue el cambio de mobiliario en las viviendas después de la pandemia. La gente quería cambiar los muebles y la demanda se desorbitó.”

Hoy las cotizaciones para la madera de chopo de calidad bajaron hasta entre 135 y 200 euros, pero siguen siendo unas cifras muy elevadas, sobre todo si las comparamos con las de otras especies de crecimiento rápido como el pino o el eucalipto, que rara vez llegan a 80 euros el metro cúbico. “Y todo esto en un contexto de inestabilidad internacional por los conflictos bélicos que hace bajar el precio de las materias primas.”

Como conclusiones, el técnico de Garnica señaló que es preciso reducir los costes de desplazamiento de maquinaria para disminuir los costes de explotación y que hay que mecanizar los trabajos de corta y de eliminación de restos. Y también que hay que intentar trabajar parcelas superiores a una o dos hectáreas.

Señaló además que es preciso que se concentre la producción para que las cortas cojan la máxima cantidad posible y que viveristas, administración pública, productores e industrias deben trabajar coordinados para crear un tejido empresarial en torno al chopo.

Ayudas de la administración

Alberte Piñeiro Tubío, subdirector general de Recursos Forestales de la Consellería del Medio Rural, informó sobre las ayudas públicas y las líneas de fomento de la plantación de chopos en Galicia vinculadas a agrupaciones de propietarios.

Piñeiro explicó que el chopo es subvencionable por vez primera en Galicia y que el nuevo marco administrativo es favorable a la populicultura por la aprobación del modelo silvícola específico. La Xunta considera que los altos precios del chopo de calidad deben llevar a fomentar las plantaciones con estructuras de gestión profesionalizadas.

Para nuevas plantaciones, la administración autonómica estipula que deben realizarse en terrenos con aprovechamiento reciente del propio chopo o de eucalipto o en superficies previamente ocupadas por especies invasoras como acacias y pseudo-acacias.

La figura administrativa clave, dijo Piñeiro, deben ser las Agrupaciones Forestales de Gestión Conjunta (AFXC), que servirían para hacer más rentables las plantaciones de chopo al concentrar parcelas y reducir el impacto del minifundio.

Dentro de las AFXC hay que diferenciar entre las básicas y las territoriales. Las primeras conllevan la cooperación sin derechos de uso y ponen el foco en la comercialización conjunta. Las segundas se centran en la gestión conjunta real y efectiva y contemplan la cesión temporal de derechos por un mínimo de diez años. Pero deben contar con un Instrumento de Gestión Forestal aprobado.

Actualmente hay registradas en Galicia 24 AFXC, que agrupan 5.000 hectáreas y 1.800 propietarios. Para el 2026 se aspira a llegar a 7.000 hectáreas y llegar a 60 AFXC. Estas figuras legales, según Piñeiro, tendrán un acceso prioritario a nuevas ayudas vinculadas a las economías de escala.

Visitas a explotaciones

La jornada se completó con la visita a tres choperías situadas en los ayuntamientos de Bóveda y de Sarria que podrían servir como modelo para futuros proyectos forestales vinculados a la madera de chopo en Galicia.

Agra de Bóveda

Se trata de una parcela de 4.553 m² que fue plantada en marzo de 2017 con clones de chopo de la casta raspalje. La densidad de plantación es de 246 pies por hectárea. La cubicación tiene funciones de perfil CHOPO4D de la Universidad de León.

Los inicios del cultivo requieren de un seguimiento constante

Los inicios del cultivo requieren de un seguimiento constante

Según explicó Roque Rodríguez, a pesar de las roturas por tormentas y granizadas, la plantación presenta un nivel de crecimiento óptimo tanto en tamaño como en estado de los árboles. Las entrelíneas de biomasa hasta 2024 presentaron un buen nivel de desarrollo, llegando hasta las seis toneladas por hectárea y año.

Por otra banda, la parcela presentó durante al menos cuatro años compatibilidad con cultivos forrajeros. Cabe recordar que está situada en pleno regadío del Val de Lemos e incluso una de las acequias pasa por un lateral, si bien lleva tiempo sin funcionar.

Después de casi nueve años, el volumen ya alcanza los 145 m³ por hectárea. Y el crecimiento medio fue de m³ por hectárea y año y el 68% ya está considerada madera de desenrollo. La predicción a quince años es 336 m³ por hectárea, situándose el coeficiente medio en 22,4 m³ anuales. Se calcula que el 85% de la madera será válida para desenrollo.

Agro de Cerdán

La finca de Sarria abarca una superficie de 9.473 m³ y tiene ya quince años, el tiempo propio para acometer la corta. La densidad es de 361 pies por hectárea. También en este caso se emplearon clones de la casta raspalje con fines madereros exclusivamente. La plantación se hizo a una profundidad de un metro.

Su propietario, Francisco Pérez, realiza todas las labores de mantenimiento y podas. El marco de plantación se realizó con un patrón de 5,3 x 5,3 metros. Los especialistas señalan que el efecto de borde no es tan importante como en las otras plantaciones.

Destaca el muy alto desarrollo alcanzado en la parcela, con un volumen en pie de 356 m³ por hectárea y un crecimiento medio de 27 m³ por hectárea y año. La madera está catalogada como de calidad II de Rueda para el clon raspalje.

Los ponentes debatieron con las personas interesadas en la populicultura

Los ponentes debatieron con las personas interesadas en la populicultura

A día de hoy el diámetro medio es de 33,02 centímetros. Esta alta cifra obedece al efecto de densidad de plantación más cerrada de lo recomendable. En la parcela hay algún ejemplar de castas diferentes de la raspalje, probablemente por algún error en el suministro del vivero.

O Teso

Denominada como Sarria 2, esta parcela es colindante con la de Cerdán. Ocupa una superficie de 5.282 m² en la actualidad llegó a los 15 años que se manejan como parámetro idóneo para el corte destinado a desenrollo.

El marco de plantación fue ejecutado de forma similar a otra finca de Sarria y también se optó por plantar clones de la casta raspalje de uso maderero. A pesar de la proximidad, el crecimiento es algo inferior al de Cerdán, si bien también se considera muy bueno.

La primera evaluación de la parcela se hizo a los 12 años y arrojó en aquel momento unos diámetros medios por árbol de cerca de 20 centímetros. Entonces, se estimó que el crecimiento medio diametral de los chopos era de 5 centímetros por año.

En las tres parcelas se realizó una poda progresiva, elevando la actuación 2 metros cada año, hasta llegar a una altura total de poda de 6 metros. El rendimiento promedio dependerá de si la plantación se realizó con un marco de $6 \times 6$, unos 277 pies por hectárea.

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