Claves para mejorar los silos de hierba

Las mejoras nutricionales tienen un efecto directo sobre la calidad de la leche. Conseguir un producto óptimo para la alimentación del ganado es objetivo, y a la vez reto, para el sector ganadero. Alexandre Udina, veterinario, da una serie de pautas para mejorar la fase previa del ensilado, la fermentación del silo, o su estabilidad aeróbica

Claves para mejorar los silos de hierba

Las mejoras se pueden aplicar en diferentes partes del proceso del ensilado

Las Jornadas Técnicas de Vacuno de Leche de Seragro 2021 han servido como marco de referencia para analizar las claves para conseguir un silo de hierba de calidad. Alexandre Udina, veterinario especialista en ensilado de forrajes, advirtió de que el ensilado se enfrenta a una serie de problemáticas como una mala fermentación o una inestabilidad aeróbica. Los responsables en el primer caso son la presencia de bacterias, y en el segundo caso los hongos materializados en mohos o levaduras.

En su intervención en esta jornada, Udina se centra en el ensilado de raygrás. El veterinario expresa que “este tipo de hierba tiene una ensilabilidad media, esto es, más fácil de ensilar que una leguminosa, pero más difícil que un maíz”. El ‘lolium perenne’ o raygrás inglés tiene más hoja y menos tallo, lo que da lugar a un alimento más nutritivo y fácil de compactar que el raygrás italiano. 

La fermentabilidad de este tipo de raygrás tiene un contenido de azúcares que actúan, de una manera positiva, como sustrato de las bacterias lácticas para producir ácido durante la fermentación láctica; el tipo más “interesante y compensado” según expresa Udina. Por el contrario, la proteína actúa como un tampón para el proceso, resistiéndose a una caída del Ph, además de ser un depósito de clostridios para producir ácido butírico y aminas biógenas.

Pautas previas al ensilado para evitar riesgos en la fermentación

La fertilización del campo tiene su efecto en el contenido de ácido butírico en el silo de hierba y, por lo tanto, influyendo en la nutrición de los animales. “Si fertilizamos con purines o heces frescas los niveles de butírico se van a disparar”, advierte Alexandre Udina. Además, el veterinario especialista en el ensilado destaca que “es muy importante la fertilización nitrogenada y aplicar ese nitrógeno correctamente”. Este componente bien utilizado aumenta los niveles de nitratos en el ensilado, haciendo disminuir el contenido de ácido butírico.

“Si el forraje contiene menos de 1 g nitrato/kg MS el riesgo de mala fermentación aumenta” (Alexandre Udina)

La proporción de nitratos puede desencadenar una mala fermentación

La proporción de nitratos puede desencadenar una mala fermentación

El manejo y aplicación de los purines, junto a los montículos de tierra en los campos, afecta directamente a la aparición de clostridios. El purín inyectado reduce la contaminación sobre las hojas de hierba. La nivelación de la tierra es otro de los métodos para evitar la contaminación por butírico en el ensilado de raygrás mediante una “reducción de los niveles de cenizas (tierra), clostridio y butírico que mejora la calidad del silo”, especifica Udina.

Existen otras cuestiones previas a la fermentación del silo que afectan a las mismas a través de una inestabilidad aeróbica. Los residuos de maíz que después de su recolección quedan en el pasto y mezclados con la hierba afectan al ensilado. “Procesar o desbrozar los residuos los residuos de maíz es importante para reducir el crecimiento de los hongos en el silo”, detalla el veterinario.

Localizar el momento óptimo de corte del raygrás es otro punto que destaca en su intervención en las jornadas Alexandre Udina. Dos semanas antes del espigado y el inicio del espigado es el momento idóneo para cortar la hierba, y asimismo alcanzar un equilibrio entre calidad y cantidad. La producción, la proteína, y la capacidad de digestión de la materia prima varía mucho entre el inicio de la hoja y el espigado.

La altura de corte de la hierba y la aplicación de un pre-secado del forraje son las últimas pautas previas al ensilado que el veterinario aborda. Ajustar la máquina a una altura de más de 6cm para sacar los mínimos residuos posibles es fundamental. Por debajo de esa medida la proporción de tierra en el silo va a ser mayor y, por lo tanto, de menor calidad. A partir de esta fase es necesario proceder con un acondicionado de la hierba para conseguir el óptimo de materia seca en silo, que es entre un 25 y un 35%. En este proceso hace falta “hacer un pre-secado de 24/48 h evitando el volteado, haciendo hileras anchas y usar rotativas acondicionadoras que eviten la contaminación del suelo”, adelanta Udina.

La altura de corte tiene el efecto sobre los niveles de cenizas del silo

La altura de corte tiene el efecto sobre los niveles de cenizas del silo

El picadillo, junto al compactado y al cierre, son partes finales del proceso. La longitud de picadillo tiene un efecto directo sobre la concentración de ácido butírico en el silo. Por debajo de los 3cm es el óptimo, correspondiéndose con una concentración media de 3,7 g/kg Ms. Sin embargo, con una leve variación del picado, los resultados se disparan: entre 3,1 y 6cm de longitud de corte los niveles de ácido se multiplican hasta casi por tres, acercándose a los 10 g/kg Ms.

La longitud de picadillo es fundamental para evitar que los niveles de ácido butírico se disparen

La longitud de picadillo es fundamental para evitar que los niveles de ácido butírico se disparen

En la fase de compactado se debe tener en cuenta la densidad y la altura de capa. Además del tamaño del picado y del uso de tractores de pisado, otro aspecto fundamental es la altura de capas. “Si hacemos capas de 5 a 10cm siempre estamos por los 200-225kg/m3 de media que es el objetivo de densidad que debemos procurar en un silo de hierba”, afirma Alexandre Udina. Otro de los consejos que añade el especialista es que se deben evitar las ‘barrigas’ en el silo, esto es, que la hierba ensilada no sobresalga muy por encima de las paredes porque da lugar a partes con diferente nivel de compactado.

El cierre se comprendería cómo la parte final. En este momento se debe hacer un cierre efectivo teniendo en cuenta ciertas zonas problemáticas. En su presentación, Udina hace hincapié en la necesidad de poner un plástico entre las paredes y el silo para que no se acumule agua y no se produzca un proceso de putrefacción. En cuanto los materiales, el uso de plásticos para el sellado aconseja que sea de cuatro capas: un plástico interior de film transparente, un exterior bicolor, sacos de arena y lona de protección.

 

Fermentación y apertura del silo

 
Una vez cerrado el silo interesa que el proceso de fermentación se inicie el antes posible. El objetivo, tal y como lo describe el veterinario especialista en ensilado, “es hacer un ‘yogur’ de hierba, es decir, que los azúcares de la planta se transformen en ácido láctico, que asimismo nos reducirá el pH produciendo una acidificación”, explica Udina. ¿Qué función tiene esta parte del proceso? Se procura parar la respiración de la planta, reducir la actividad proteolítica, inhibir los microorganismos dañinos y aumentar la capacidad de digestión del forraje.

La fermentación en el silo de hierba puede ser de varios tipos diferentes. La única que resulta interesante es la láctica, concretamente la variable homoláctica que aporta una proporción muy alta de materia seca y energía, aproximado 100/99 MS/energía. Otros tipos de fermentación que resultan negativos son aquellas que se producen por clostridios, levaduras o enterobacterias, las cuales dan lugar a una gran pérdida de propiedades y energía del silo.

“Cuando vemos una serie de líneas en el silo más oscuras, que normalmente huelen mal, se debe a una mala fermentación que origina un ‘silo frío” (Alexandre Udina)

“Cuando vemos una serie de líneas en el silo más oscuras, que normalmente huelen mal, se debe a una mala fermentación que origina un ‘silo frío” (Alexandre Udina)

La apertura del silo implica la entrada de oxígeno. Puede que hasta esta fase se haya producido una buena fermentación pero que después existan problemas de estabilidad aeróbica relacionado con la constitución de este o unas malas pautas de consumo. Además, la distancia de arriba del silo tiene un efecto sobre su estabilidad. Conforme existe una mayor distancia de arriba del silo, el nivel de compactado aumenta y menos aire puede entrar, dando lugar a un tiempo de espera alto para llegar a una estabilidad aeróbica. También es importante el avance diario de la frente del silo, para el cual Udina aconseja unos 30cm de avance o, por lo menos, no estar dos días o más con esta parte sin tocar.

Efecto de distancia de arriba del silo sobre el nivel de compactado y las consecuencias en la estabilidad aeróbica

Efecto de distancia de arriba del silo sobre el nivel de compactado y las consecuencias en la estabilidad aeróbica

A mayor calentamiento del silo, mayor desarrollo de levaduras. Una vez abierto el silo hace falta determinar los grados de su interior. Lo que debe suceder para una correcta estabilidad aeróbica es que el rectángulo central-alto tenga registre mayor temperatura que la periferia. Si pasa el contrario es señal de una inestabilidad que está favoreciendo el avance o aparición de levaduras, lo que lleva a una pérdida de propiedades.


Posibilidad de aplicación de aditivos

El objetivo de cualquier ganadería con el ensilado es alcanzar la máxima calidad. Para esto, Udina aclaró una serie de pautas que ayudan a conseguir este objetivo, como un tiempo de pre-secado corto o una longitud de tala y picado determinada. En el proceso, tanto previo a la conformación del silo como de fermentación, “puede haber deficiencias del forraje que hace falta compensar, como una baja materia seca, un bajo nivel de nitratos, o mismo carencias a nivel tecnológico, como un compactado insuficiente o un avance lento de la frente del silo”, explica el veterinario especialista en ensilado.

Al igual que en el ensilado existen dos grandes tipos de problemas relacionados con la calidad de la fermentación y con la estabilidad aeróbica, existen aditivos que mejoran estas dos partes del proceso a través de la inhibición de bacterias patógenas, de levaduras u hongos. La combinación de ambos tratamientos se puede llevar a cabo para mejorar el conjunto del ensilado. Durante la fermentación, se puede incluir nitrito- hexamina o ácido fórmico para reducir las pérdidas de materia seca, así como los niveles de butírico. En la segunda fase, se puede utilizar un ‘lactobacillus buchneri’, mejorando el tiempo de estabilidad aeróbica que va a tener un silo, y acercándose a una mejora de 6 días de media, dependiendo de la materia prima.

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