¿Cómo afectará el Pacto Europeo Verde en las ganaderías gallegas?

Gumersindo Feijoo, experto en el desarrollo de estudios sobre la sostenibilidad, apunta algunas de las claves de las estrategias que se desarrollarán en los próximos meses dentro de las políticas europeas para reducir emisiones y que afectarán a la producción agroganadera

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¿Cómo afectará el Pacto Europeo Verde en las ganaderías gallegas?

Gumersindo Feijoo durante su participación en la jornada sobre sostenibilidad organizada por Agaca.

Abordar la sostenibilidad y el control de las emisiones son cuestiones que cada vez están más presentes en el día a día de las ganaderías gallegas pero sobre las que se lleva años trabajando. «La sostenibilidad no es un tema que salga ahora sino que se lleva abordando desde hace ya 20 años y las acciones que se desarrollan son fruto de ese trabajo», apunta el catedrático de Ingeniería Química Gumersindo Feijoo, que dirige el grupo de investigación de Biotecnología Ambiental (Biogroup) y que actualmente es el vicerrector de Planificación y Proyección Estratégica de la Universidad de Santiago de Compostela.

Una de las principales acciones que se desarrollará en los próximos meses es el llamado Pacto Europeo Verde, un plan estratégico aprobado hace 6 meses y que procede del Acuerdo de París. Entre otros objetivos, el plan persigue las metas fijadas en esa cumbre tales como conseguir la neutralidad climática o el conocido como «Balance Cero», fijado para el año 2050; en el que se pretende que el balance de emisiones sea neutro al quedar compensada la producción de gases con prácticas más sostenibles y eficaces o con actividades que actúen como sumideros de las emisiones contaminantes.

En esta primavera comenzarán a implantarse acciones dentro de la estrategia ‘Del campo a la mesa’ para reducir emisiones

En esa línea, a lo largo de la primavera de este año, desde la Unión Europea se pretende impulsar la primera estrategia enmarcada dentro del Pacto Europeo Verde, conocida como ‘Del campo a la mesa’. Pese al nombre, estas iniciativas no sólo están destinadas a actividades agroganaderas sino que contemplan la pesca. Las propuestas afectarán a toda la cadena de valor, desde los productores, así como las industrias, distribución o a los consumidores.

Alimentos S2

En el marco de esta estrategia «Del campo a la mesa», el objetivo principal es conseguir producir alimentos que combinen tanto los aspectos de salud como de sostenibilidad. El profesor Gumersindo Feijoo se refirió a ellos como «Alimentos S2: saludables y sostenibles» durante la jornada sobre sostenibilidad, huella de carbono y hídrica en la producción de leche, celebrada recientemente por la Asociación Gallega de Cooperativas Agroalimentarias (Agaca).

Para conseguir una producción de alimentos S2 se contempla desarrollar acciones concretas con las que proteger el medio ambiente, así como para preservar la biodiversidad animal y vegetal del entorno. Una de las líneas de trabajo es incrementar la producción ecológica para lo cual Europa prevé habilitar subvenciones que permitan una transición hacia ese modelo.

Una de las líneas de trabajo es incrementar la producción ecológica

En este ámbito, una de las principales críticas a las que se enfrenta la promoción de una producción más sostenible es que estos criterios de exigencia sólo se apliquen dentro de la Unión Europea, por lo que quedan al margen los productos llegados de distintos puntos del mundo, que pueden ejercer una importante competencia a los productos europeos en cuanto a precios. «Será la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) la que tenga que garantizar y exigir el cumplimiento de los estándares europeos a los productos que quieran entrar en el mercado europeo procedente de otros países», indica Feijoo.

Para evitar la competencia desleal también se proponen mejoras para combatir el fraude en el etiquetado de los productos, de modo que el consumidor disponga de una identificación clara del origen y las garantías que ofrece cada producto.

Otro de los aspectos en los que se incide en el Pacto Europeo Verde es la reducción de la cantidad de pesticidas y herbicidas empleados en la producción agroganadera. «Se procurará controlar el origen de estos productos y reducir las dosis en los cultivos», concreta Feijoo. Además, se contempla ahondar en el coste energético que tiene la producción de estos productos fitosanitarios y las emisiones que provocan. «Se trata de incorporar acciones de mejora y buenas prácticas que permitan reducir paulatinamente las dosis empleadas», comenta.

«Se procurará controlar el origen de pesticidas y herbicidas y reducir las dosis en los cultivos»

Junto con una producción más sostenible, el Pacto Verde busca promocionar la Economía Circular y trasladar al ámbito agrario esta concepción que aboga por un círculo cerrado donde los residuos pasan a convertirse, en la medida de lo posible, en recursos. De hecho, se prevé que la Xunta de Galicia movilice en los próximos años unos 800 millones de euros para incentivar la Economía Circular. «Tenemos que empezar a preguntarnos de qué manera nuestras granjas contribuyen a la Economía Circular o a los Objetivos de Desarrollo Sostenible porque son dos conceptos que serán básicos para Europa y que marcarán el acceso a líneas de ayuda», explica Feijoo.

En la búsqueda de la eficiencia

Tanto la sostenibilidad como la eficiencia son objetivos que las granjas de vacuno de leche gallegas ya llevan años promoviendo, tal y como ratifican algunas investigaciones desarrolladas en los últimos tiempos o los datos que manejan en el estudio que Agaca está realizando en ganaderías de la zona centro de Galicia desde el 2018. «El sector lechero gallego ya busca ser eficiente. Con respecto a otros países, somos un 30% más eficientes», apunta el investigador. Uno de los estudios en los que se basa Feijoo fue el realizado ya en el 2011 con Agaca para evaluar las emisiones de carbono y la huella hídrica de las ganaderías gallegas y que reveló una alta eficiencia de las más de 70 granjas evaluadas.

«El sector lechero gallego ya busca ser eficiente. Somos un 30% más eficientes que otros países»

Las ganaderías están echando mano, además, de otras herramientas para evaluar y conseguir una mayor eficiencia a la par de ser más sostenibles, como son las evaluaciones de impacto ambiental o los sistemas de análisis del ciclo de vida, que procuran analizar todo el proceso de producción. Así, las normas ISO, específicamente las normativas dentro de la serie 14000 que atienden a estas cuestiones, están teniendo una importante labor en este cometido.

En concreto, la ISO14067 y la ISO14046 atienden a las emisiones de carbono y a la huella hídrica, respectivamente. «Estas normativas están siendo cada vez más demandadas en el mercado europeo», reconoce Feijoo, por eso recomienda a las ganaderías cumplir con los estándares que exigen estas normativas, aunque inicialmente no se lleguen a formalizar por parte de las granjas hasta que el mercado y los consumidores lo demanden.

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