¿Cómo le afectaría al campo un acuerdo comercial de la UE con Estados Unidos

Las normas europeas en seguridad alimentaria y bienestar animal aumentan los costes de producción de los ganaderos europeos, lo que dificultaría competir con exportaciones de Estados Unidos. Un informe de la COAG prevé que las ventas norteamericanas de lácteos se multipliquen por 10 en Europa, así como aumentos mayores en las exportaciones de carne de ave y porcino

¿Cómo le afectaría al campo un acuerdo comercial de la UE con Estados Unidos

El sector avícola vería multiplicadas las importaciones, según el informe de la COAG.

La ganadería gallega y del resto de la UE tiene que cumplir unas estrictas normativas en seguridad alimentaria y bienestar animal que no tienen equivalencia en Estados Unidos. De producirse un acuerdo de libre comercio entre la UE y Norteamérica, el llamado TTIP, las granjas europeas tendrían que competir con sus homólogos norteamericanos, que tienen unos menores costes de producción por las inferiores exigencias normativas.

Un informe de la organización agraria COAG, editado por Amigos de la Tierra, prevé que las exportaciones de lácteos norteamericanos aumentarían en Europa hasta 10 veces. Peor sería la situación para la carne de porcino, que multiplicaría por 40 la cifra actual de importaciones, o para la carne de aves, según el mismo informe, que se difundió ayer. La buena noticia, las negociaciones para llegar al acuerdo comercial están ahora mismo rotas.

Problema también para el consumidor
Un aumento de las exportaciones norteamericanas constituiría un problema doble. No sólo para los ganaderos. También para los consumidores. Un ejemplo. En Galicia y en el resto de la UE está prohibido el uso de harinas cárnicas para alimentación animal del vacuno, la leche no puede superar las 400.000 células somáticas -un índice de calidad higiénica-, y está prohibido el uso de hormonas para aumentar la producción láctea.

En Estados Unidos, se pueden usar harinas cárnicas, las células somáticas pueden llegar a 750.000 y se permite el uso de una hormona para aumentar la producción de leche que puede tener efectos perjudiciales sobre la salud humana. Otro dato, las aflatoxinas, un hongo que provoca serias enfermedades, tienen autorizada una presencia diez veces mayor en la leche norteamericana.

Aumento de las exportaciones
El acuerdo comercial con Estados Unidos, según advierte la COAG, implicaría el levantamiento de las barreras no arancelarias a los productos norteamericanos. Es decir, carne o productos lácteos que se produjeron con métodos no autorizados en la UE y que, en la actualidad, no tienen permitida su entrada en Europa, podrían entonces importarse y competir con los alimentos europeos, que deberían seguir cumpliendo la normativa de seguridad alimentaria y de bienestar animal de la UE.

El informe de la COAG señala como principales sectores afectados al de la carne de aves y de porcino, así como a los productos lácteos, si bien también reconoce que España podría aumentar significativamente su exportación de quesos de calidad a Estados Unidos.

En sectores como el vacuno de carne, podría haber también un fuerte incremento de la entrada de carne refrigerada o congelada, según el informe de la COAG, si bien, al tratarse de un producto que competiría por precio, el sector no espera en principio un impacto fuerte sobre la producción gallega de calidad, amparada por Ternera Gallega.

Para el sector del vino, el principal problema sería el uso por parte de vinos norteamericanos de denominaciones semigenéricas protegidas en Europa. A España le afectarían los casos de las denominaciones de origen Málaga y Jerez.

Las intoxicaciones alimentarias por la bacteria ‘E.coli’, 53 veces más frecuentes en USA

La menor seguridad alimentaria de los productos norteamericanos se plasma en cifras concretas. Los casos por intoxicaciones alimentarias por la bacteria E.coli son 54 veces más frecuentes en Estados Unidos que en la UE, según el análisis comparativo de los datos oficiales que se recogen en el informe de la COAG.

En concreto, en Estados Unidos se registran 82,5 casos por cada 100.000 habitantes, en tanto en la UE se producen 1,5 casos por 100.000 habitantes. La intoxicación por E.coli suele darse, entre otros factores, por el consumo de carne picada contaminada por la toxina que produce la bacteria. El informe de la COAG valora que la contaminación se debería a un peor manejo del producto y a los menores requerimentos en seguridad alimentaria de la industria agroalimentaria de los Estados Unidos. “Es un ejemplo que ilustra los peligros de un posible acuerdo entre la UE y Estados Unidos para el modelo agroalimentario de la UE”, concluye el secretario general de la COAG, Miguel Blanco.

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