“Con las placas solares, ahorramos más de 1.000 euros al mes”

SAT Carboeiro, de Guntín, ordeña alrededor de 500 vacas y cuenta también con una nave de pavos con capacidad para unos 15.000 animales. En las dos granjas disponen de paneles fotovoltaicos que les suponen un importante ahorro económico

Belén Piñeiro, diante da granxa avícola da que é titular

Belén Piñeiro, delante de la granja de pavos de la que es titular

Dos familias de Guntín, de las parroquias de Lamela y Montouto, crearon en el año 2007 SAT Carboeiro. En la actualidad ordeñan unas 500 vacas y están renovando el sistema de ordeño. Además, hace 4 años montaron también una nave avícola de la que salen unos 30.000 pavos al año.

A raíz de la subida de la luz por la guerra de Ucrania, la factura en las dos granjas, la de las vacas y la de los pavos, se les disparó y decidieron invertir en eficiencia energética para reducir el coste mensual y blindarse ante futuros incrementos tarifarios.

Los técnicos de Ecogal, empresa gallega líder en el sector de las energías renovables y la que más instalaciones realiza en explotaciones agropecuarias, les asesoraron en todo el proceso, desde la redacción del proyecto, la tramitación de la subvención y el montaje y puesta en marcha de la instalación fotovoltaica.

Los técnicos de Ecogal se encargaron de pedir todos los permisos necesarios, tramitaron la subvención y ejecutaron la instalación

En la granja de las vacas, la potencia instalada es de 45 kW (108 paneles) y el coste fue de 40.400 euros. En el caso de la nave de los pavos, el sistema de energías renovables se colocó en dos fases, con dos convocatorias de ayuda, las del año 2021 y 2022, y en total tienen instalados 92 paneles fotovoltaicos con una potencia de 38 kW. El coste sin IVA fue de 45.650 €, con una subvención del 50% del INEGA.

“Todas las placas se pusieron con subvención; es una buena inversión”, asegura Belén Piñeiro, que se encarga del manejo de la granja de los pavos y lleva además la contabilidad de la explotación lechera.

En base al ahorro mensual alcanzado, destaca la rápida amortización de la inversión realizada. “En la granja de las vacas, en mayo con las placas tuvimos una factura de 2.400 euros y en junio, que no funcionaron, se disparó a 3.400 euros. Son dos meses comparables y hubo una diferencia de 1.000 euros, así que mira si compensan, son más de 10.000 euros al año de ahorro”, calcula Belén.

El cambio en el sistema de ordeño les supondrá previsiblemente un aumento del consumo de electricidad

El nuevo sistema de ordeño en batch milling aumentará el consumo eléctrico a lo largo de todo el día.

El nuevo sistema de ordeño en batch milling aumentará el consumo eléctrico a lo largo de todo el día.

En la granja de las vacas el consumo de electricidad es más estable y la factura es similar todos los meses, mientras que en la de los pavos hay diferencias en función del momento de crecimiento de los animales. “Cuando son más pequeños gasto menos en energía eléctrica, porque la calefacción de la nave es por gas, pero cuando son mayores es necesario ventilar más y ese sistema es eléctrico. También depende de la época del año que te coja ese momento, si es verano o invierno”, explica.

Trabajan con el sistema de baterías virtuales, lo que les permite compensar los excedentes a lo largo del año

De todos modos, para compensar esos altibajos de consumo, Belén trabaja con el sistema de baterías virtuales en su factura, de manera que los excedentes producidos durante las épocas de menor consumo se utilizan en los momentos de mayor demanda. “Estoy muy contenta, porque llegué a pagar tres mil y pico euros y ahora son 500 o 600 el mes que más pago”, indica.

Más información

Próximamente, saldrá una nueva convocatoria de ayudas para instalar paneles fotovoltaicos en granjas. Puedes informarte a través de ECOGAL en los siguientes contactos.

Teléfono: 982 603 270

– Email: [email protected]

Webwww.ecogal.es 

SAT CARBOEIRO (Guntin) granxa pavos placas solares Ecogal

Sistema de producción bajo la fórmula de integración

“Yo siempre trabajé en oficina, trabajaba en una ingeniería, y para mí esto fue un cambio radical. Teníamos ya la granja de vacas, pero necesitaba hacer algo diferente y que pudiera manejar yo sola. En aquel momento, mirando inversión y rentabilidad, nos salía que lo más rentable eran los cerdos, pero yo cerdos no quería porque son animales de mayor tamaño y además les tengo miedo, y tú no puedes trabajar con un animal al que le tienes miedo. Por eso me decanté por los pavos”, explica Belén.

La nave fue construida en el año 2021 y el coste total de las instalaciones fue de medio millón de euros, aunque “hoy se iría al doble”, asegura Belén. “En la actualidad estaba mirando montar otra nave igual al lado, porque es algo que me gusta y el trabajo lo daría hecho, pero estoy esperando a ver si bajan algo tanto los materiales como la mano de obra, porque en este momento está todo disparado”, indica.

Automatización de las instalaciones

El trabajo diario es sobre todo de supervisión, ya que la nave está automatizada. Dos veces al día, por la mañana y por la tarde, Belén acude a la granja y comprueba que todo funciona adecuadamente. Las instalaciones cuentan con todo tipo de avances tecnológicos y sistemas que funcionan de forma autónoma, tanto para la alimentación de los animales como para la iluminación, la renovación del aire o la climatización.

Las instalaciones corren por cuenta de Belén, así que cuanto más reduzca la factura eléctrica mayor rendimiento económico obtiene de cada camada

Cuanto más controlados estén todos los parámetros, mayor bienestar y crecimiento y menor porcentaje de bajas de animales, lo que redunda en un mayor rendimiento económico para Belén. Lo mismo ocurre en el caso de los consumos energéticos. “Cuanto más consiga ahorrar en la factura de la luz manteniendo en todo momento las condiciones idóneas en el interior de la nave, más beneficio le saco a cada camada”, destaca.

Producción integrada

La granja avícola produce bajo el sistema de integración con Coren, en el que la cooperativa ourensana pone los animales y el pienso y Belén las instalaciones, el trabajo y el coste de la cama, mientras que el gasto en medicamentos va a medias.

Trabajan con densidades de entre 13.000 y 15.000 pavos en cada turno de cría y hacen dos rotaciones y media al año. Los animales vienen sexados y dentro de las instalaciones permanecen en dos lotes diferenciados, sin mezclarse. Las hembras salen antes, cuando tienen entre 90 y 100 días, con una media de 8 kg. “Aunque quedaran más tiempo no cogerían más peso, porque no crecen ni desarrollan más”, explica Belén. En el momento de sacar a las hembras, se les da más espacio a los machos, que quedan un mes más (salen con entre 120 y 130 días), alcanzando pesos de entre 17 y 18 kg.

El trabajo diario es sobre todo de supervisión; dos veces al día, mañana y tarde, vengo y compruebo que todo está bien

La cama de los animales es de viruta de la mejor calidad, que se fresa periódicamente (cuando son ya grandes, una vez a la semana, por ejemplo), añadiendo material nuevo en caso necesario. “Al meter muy buena cama, gastas más al principio pero después tienes que tocarla menos”, explica.

Cuando sale una camada, se retira todo el material, que se emplea como abono en las fincas de la explotación lechera, y se limpia y desinfecta por completo toda la nave. Tras un vacío sanitario obligatorio de 15 días y un precalentamiento de las instalaciones para que alcancen la temperatura óptima, entran los nuevos animales pequeños para iniciar un nuevo ciclo de cría.

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