
Jesús Pereira e Isabel Ares son los responsables de Pear SC, situada en la parroquia de Bustelo, ayuntamiento de Arzúa. Una granja de producción de leche ecológica con un manejo y método de trabajo tan particular como efectivo: las vacas combinan una dieta de pasto, forraje y concentrados a lo largo del día y en diferentes ubicaciones.
Pear SC surgió de la explotación que ya tenían los padres de Jesús. Debido a las limitaciones que les suponía aquella granja en cuanto a espacio, Jesús -que estaba incorporado desde 1994- decidió comprar el terreno que actualmente ocupa la nave. Eso fue en el año 2000 y en el 2007 se incorporó Isabel también.
«Había ayudas para la incorporación. Y era el momento en que Isabel tenía que decidir si seguía trabajando en otro sector o si se incorporaba aquí. Ella lo tuvo claro y pasamos al actual modelo de titularidad compartida», explica Jesús.
EL REBAÑO Y SU MANEJO
Cuentan con un rebaño formado a lo largo del año por entre 30 y 35 animales productores de leche y otras 15 para recría y 17 secas. Las productoras son mayoritariamente frisonas y tienen cuatro cruces de jersey con frisona y una que es jersey pura.
Aunque se deje espacio para algún otro cruce o se hagan inseminaciones con razas cárnicas de forma esporádica, la intención es seguir trabajando con la frisona como raza predominante en el rebaño.
Las vacas productoras comen una ración compuesta en carro mezclador a base de hierba seca y hierba de silo. «Ahora no les metemos pienso en el carro, pero algo sí que les damos. Los concentrados ecológicos siempre son de ayuda para el animal.»
El pienso se lo dan a las vacas antes de que llegue el carro con la ración. «Se lo servimos a las que vemos que más lo necesitan. Y ahorramos trabajo porque, si el pienso va con el resto de la ración, las vacas revuelven mucho y hay que arrimarles la comida muchas veces.»

Las camas de Pear SC son de colchoneta sobre la que se aplica una mezcla de carbonato y serrín
Las vacas secas y las novillas están siempre fuera y, además de pacer, se les da algo de hierba seca o un rollo de silo cuando es necesario. La nave donde duermen los animales productores está abierta por la parte trasera y conectada con una finca de tres hectáreas a la que pueden acceder libremente en cualquier momento.
Las inseminaciones para producción de leche las hacemos con semen sexado y los cruces cárnicos con Angus y Blanco-Azul Belga.
Dentro de esa nave hay camas de colchoneta sobre las cuales depositan una mezcla de carbonato y serrín. Pereira señala que esa mezcla aporta un excelente fertilizante, aunque reconoce que las colchonetas dejan a las vacas con el rabo fuera del cubículo de forma que lo revuelven y pueden acabar teniendo pequeñas lesiones.
En los últimos tiempos, prácticamente todas las inseminaciones se hacen con semen sexado para la producción de leche. «Las novillas para leche y las que dejamos para recría van siempre con el sexado. Y también hacemos algún cruce para carne con las razas angus y blanco-azul belga para la producción de terneros de carne».
La elección de esas razas cárnicas para cruce obedece a que las vacas preñan con mucha facilidad, no tienen dificultades de parto y están muy demandadas por el mercado. «Son terneros que salen muy rehechos. Tienen poco ancho de hueso y mucha carne. En solo quince días ya están hechos y, además de dejar un beneficio, ahorran mucho trabajo.»
PRODUCCIÓN DE LECHE
En Pear SC tienen una media anual de 26 litros por vaca y día -para un total de algo más de 350 toneladas-. Una cifra elevada para un sistema de pastoreo. El contrato de venta de la leche les obliga a alcanzar unos niveles de 3,70 de grasa y de 3,10 de proteína. Un índice proteico en el que siempre se mueven en el límite pero ya trabajan para corregirlo.
En cuanto a recuento de células somáticas, las cifras son siempre buenas y pocas veces superan las 100.000, tal como les marca el contrato que tienen de venta de la leche. Y otro tanto sucede con la bacteriología, que siempre se sitúa por debajo de 10.000.
La media de producción está en 26 litros por vaca y día. Oscila mucho durante el año, por lo que no hay que alarmarse por caídas fuertes ni celebrar grandes subidas.
Como es lógico, y más en sistemas de pastoreo, la producción de leche puede oscilar mucho en función de la época del año. Así, hay animales que en primavera pueden llegar a superar los 30 litros diarios y otros que, en invierno y los momentos de sequía, bajan de los 20 litros. Pero en Pear SC están satisfechos con esa media anual de 26.

Los dos ordeños diarios se realizan en una sala de 2×3 a las 7,30 y a las 18,30
Los ordeños se realizan a las 7:30 y a las 18:30. Les lleva una hora y media y lo realizan en una sala de 2×3. Estos turnos están pensados para que el trabajador que tienen contratado pueda cumplir con su horario sin excederlo.
La leche de Pear SC se le vende íntegramente a Casa Grande de Xanceda desde el año 2017, que la emplea en sus diferentes elaboraciones de lácteos ecológicos. Esta explotación de titularidad compartida está dentro del programa de control lechero de AFRICOR-Coruña.
La recría no es algo prioritario en esta explotación. La practican desde siempre pero no tienen la urgencia de incorporar animales de forma constante porque su media de partos por vaca es muy elevada, situándose en 5. De esa forma, la tasa de reposición se reduce notablemente.
Pear SC está integrada en la Cooperativa Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, de Arzúa. Y eso que, por el modelo ecológico, no pueden comprarles los piensos. Con todo, están satisfechos de los otros servicios que reciben como socios.
GESTIÓN DEL TERRENO
«Salvo que el clima lo haga imposible, las vacas salen al prado todos los días. Por eso, tenemos que aprovechar muy bien todas las parcelas de forma que nos aporten tanto pasto como forraje. Eso llevó a que no sembremos maíz desde hace tres años», dice el matrimonio.
En la supresión del maíz influyó también el hecho de ser una ganadería ecológica. «El maíz es un cultivo exigente. Nosotros tenemos prohibido el uso de abonos químicos y de herbicidas, por lo que el rendimiento por hectárea siempre será bajo en comparación con los sistemas convencionales. Lo cierto es que aun sin el maíz tenemos los niveles de producción adecuados.»
La supresión del cultivo de maíz nos ha permitido ahorrar y no ha afectado negativamente a la producción de leche.
«Poco a poco, a base de comprar y alquilar parcelas, llegamos a juntar las suficientes tierras y animales como para poder tener cada uno su salario y además pagar un empleado. Si no fuese así, tendríamos que prescindir del trabajador o buscar uno de nosotros otro empleo. Con 35 vacas y 35 hectáreas sacamos adelante la explotación sin problemas.»
A diferencia de en otras zonas como la Terra Chá, el acceso a la tierra en esta parte de Arzúa es relativamente fácil y barato. «La mayoría son parcelas pequeñas que dejan explotaciones que cierran o vecinos que se marchan. Nosotros tenemos algunas parcelas grandes como resultado de fusionar pequeños terrenos colindantes que fuimos comprando.»

Las vacas disponen de 10 hectáreas de terreno en el contorno de la granja que aprovechan todo el año para pacer y descansar
Uno de los principales activos de la explotación son las 10 hectáreas de las que disponen colindantes con la granja y en las que las vacas productoras pacen todo el año excepto cuando el pasto no llega. Las otras 25 hectáreas se destinan principalmente a ensilaje y solo se pacen en momentos puntuales. Con todo, el desplazamiento más largo que hacen los animales no supera el medio kilómetro.
Los cultivos que se siembran en Pear SC son el raigrás inglés con trébol y las praderas de larga duración con especies como la festuca y el dáctilo. Lo que buscan son prados que resistan un mínimo de cinco años o incluso más sin que sea preciso labrarlos.
A pesar de los condicionantes derivados del sistema ecológico, intentamos que las praderas duren cinco o más años antes de labrarlas.
Cabe recordar también que el pastoreo está condicionado por tratarse de un sistema ecológico. De esa forma, no podrían pacer más de dos unidades de ganado mayor (ugm) por hectárea. En la granja cumplen esa ratio sin problema aunque no dejan de tenerla en cuenta por si fuera preciso ampliar la producción.
De las 35 hectáreas que trabajan actualmente, 18 son propiedad de la explotación y las otras 17 están arrendadas a vecinos de la zona. Para la fertilización de esas 35 hectáreas recurren a la fosa que tienen en el lateral de la explotación y que tiene capacidad para 240.000 litros. La fosa se vacía una vez cada tres meses y se destina a las praderas más alejadas y donde menos se pastorea.
Además del purín de las vacas, emplean cal y fósforo para la gestión agronómica del terreno. Porque las reglas del sistema ecológico no permiten mucho más. En alguna ocasión utilizan purín de gallinas camperas ecológicas de la zona e incluso podrían emplear nitrógeno ecológico, aunque resulta muy caro.
PRINCIPIOS Y MÉTODOS
«El precio de la leche es importante. Y siempre hemos estado luchando para que suba. Pero, para nosotros, aún es más importante el margen neto que obtienes. Para las explotaciones pequeñas, el margen supone la diferencia entre seguir o cerrar. 350 toneladas anuales hoy en día pueden parecer una producción ridícula. Con un margen de 5 céntimos por litro, sería imposible sobrevivir con este modelo, aunque con otros pueda que sí.»

La recría no es prioritaria para la explotación por el alto índice de partos que tienen
«Nosotros, desde luego, no podríamos sacar tres sueldos. Por eso hay que analizar muy bien cada gasto y cada inversión. Mucho más profundamente que el propio precio de la leche. Aquí tuvimos años de alcanzar los 30 céntimos de margen de beneficio. Eso no solo permite seguir sino también crear un colchón económico para cuando vengan los problemas.»
El margen de beneficio es más importante que el precio. Porque determina la viabilidad de la granja y determina lo que se puede hacer y lo que no.
Pereira añade otro factor menos tangible: «En la producción ecológica es muy importante que estés convencido de lo que haces y que te sientas a gusto haciéndolo. Es un modelo diferente y exigente pero, al menos para nosotros, muy satisfactorio.»
«Y después funciona solo. Si tienes claros los parámetros y métodos, todo funciona por inercia. Y no hay que agobiarse ni caer en la euforia. Si un mes la vaca da 15 litros no hay que hacer un drama. Y si al mes siguiente da 30, tampoco hay que hacer una fiesta. El caso es seguir trabajando.»
Pereira insiste en que el cuidado y el manejo de los animales decide en buena medida el futuro de la granja. En los sistemas de pastoreo ecológico es poco habitual que haya problemas de mamitis, mastitis o dolencias de patas. Aun así, no son descartables y hay que estar muy vigilantes.
La explotación cuenta con un parque de maquinaria algo más amplio de lo que es habitual en sistemas ecológicos. En parte, por venir heredado del anterior modelo. Así, disponen de tres tractores, un rastrillo hilerador, un autocargador, una plastificadora para la hierba, una rotativas, una fresadora y dos arados.
«Hay máquinas que apenas utilizamos. Más que nada por nuestra voluntad de no hacer laboreos intensos antes de cinco años en cada parcela. Lo que pasa es que es mejor disponer de la maquinaria porque las empresas de servicios no siempre pueden garantizar que nos van a venir a trabajar en el momento en que lo necesitamos.”
VISITA DE ALUMNOS DE LA EFA-FONTEBOA

Alumnos de EFA-Fonteboa pudieron conocer de primera mano la realidad diaria de la explotación
El manejo de los animales, la gestión de la tierra, las condiciones del entorno en el que se trabaja… son muchos los aspectos de Pear SC que la hacen de interés para las personas vinculadas con la ganadería o que quieren estarlo. Es el caso de los alumnos del Ciclo de Ganadería de la Escuela de Formación Agraria (EFA) de Fonteboa.
Jesús e Isabel mantuvieron un diálogo con los alumnos y alumnas y hablaron tanto del funcionamiento de la explotación como de aspectos de la actualidad del sector lechero gallego o de los problemas que le afectan desde siempre.
Esta visita se enmarcó dentro del proyecto “Tierra y Talento: Empoderamiento Femenino en el Rural Gallego”, una iniciativa innovadora impulsada por cinco estudiantes del Ciclo Formativo de Grado Superior en Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal, orientada a visibilizar el papel de las mujeres jóvenes en el desarrollo del rural gallego.
Como todos los ganaderos que sacan las vacas al prado, en Pear están preocupados por los brotes de Dermatosis Nodular Contagiosa que aparecieron en Cataluña. «Si la transmiten insectos, es más fácil que ataquen en sistemas extensivos como el nuestro», explicaron a los alumnos.
«Por ahora tenemos la información que nos transmite la ADS y poco más. Nosotros rara vez incorporamos ganado pero habrá que estar muy atento si traemos alguna vaca. Y observarlas diariamente para ver si aparecen síntomas.»

Jesús Pereira e Isabel Ares respondieron a las preguntas de los alumnos de EFA-Fonteboa
Hablaron de la fauna salvaje. Y es que desde que fundaron la explotación, solo tuvieron un ataque del lobo. «Fue en unas fincas malas de trabajar donde llevamos a las novillas desde que tienen seis meses de edad hasta que llevan unos meses preñadas. Ahí nos mató una novilla. Se sabe que en esta zona anda el lobo pero entre la presencia de las casas y que tenemos un mastín, no volvió a haber problemas.»
Los alumnos de EFA-Fonteboa preguntaron también por la figura de la titularidad compartida, que no es muy habitual en Galicia. Isabel les explicó que atiende sobre todo a motivos de gestión y fiscalidad pero que, sin duda, sirve para poner en valor la igualdad que debe imperar en un sector en el que la mujer juega un papel cada vez más importante.
La visita sirvió además para que el grupo de alumnas que llevan adelante el proyecto «Terra e talento» pudieran conocer más a fondo las responsabilidades y la visibilidad que tiene la mujer en las granjas en general y en Pear SC en particular.
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