
La principal característica de las vacas fleckvieh, lo que las hace diferentes del resto de razas, es su doble propósito. Es decir, su rendimiento lácteo y cárnico es de alto volumen y calidad, por lo que los ganaderos pueden tener una doble fuente de ingresos. Y también alta rentabilidad si optan por una sola de las aptitudes de la vaca.
Eso fue lo que pudieron comprobar los participantes en el evento AgroTour 2026, organizado por la empresa geneticAustria y con la colaboración en España de Ganados Barreira Bascuas. Ganaderos y técnicos de Europa y América visitaron y conocieron los métodos y sistemas de cuatro explotaciones de la región de la Baja Austria que son referentes en el trabajo con la raza fleckvieh.
Las visitas permitieron comprobar los diferentes modelos con los que se trabaja con las fleckvieh: explotaciones solo de producción de carne, solo de producción de leche y las de doble propósito, que combinan animales en ordeño con cebaderos. Todas ellas de estructura familiar, alta rentabilidad y tamaño medio-grande.
Milchhof Steiner
Los hermanos Martin y Johannes Steiner son las cabezas visibles de esta explotación que combina la producción de leche con el cebo de terneros. La granja se encuentra en Neusiedl, a 356 metros sobre el nivel del mar, en la región de la Baja Austria. Tanto Martin como Johannes son personas relevantes en el sector ganadero de la Baja Austria y ocupan cargos en diferentes organizaciones sectoriales.
Martin es Obmann (presidente) de la MGN Milchgenossenschaft Niederösterreich (Cooperativa de Leche de Baja Austria), una de las organizaciones de productores de leche más importantes del país que trabaja estrechamente con procesadores como NÖM. Y también ocupa el cargo de Landeskammerrat del NÖ Bauernbund (miembro de la cámara agraria regional representando a la unión de agricultores).

La implicación de todos los miembros de la familia en las tareas de la explotación es una de las claves del éxito de los Steiner
Por su parte, Johannes es Obmann del NÖ Genetik Rinderzuchtverband, una asociación de criadores de ganado. Y también ocupa el cargo de Obmann del Rinderzuchtverein Pottenstein, la asociación local de criadores de esa localidad del distrito de Baden.
El sistema de tres robots de acceso libre para 50 vacas cada uno permite obtener toda la producción lechera posible (Martin Steiner, Milchhof Steiner)
Por volumen, la producción lechera es la principal actividad. Para ella disponen de 155 cabezas de ganado en ordeño y otras 200 destinadas a recría para la propia granja y para la venta en subasta a otras explotaciones. Las subastas tienen lugar en la localidad de Bergland.
Para ordeñar las vacas emplean tres robots de la marca GEA (unos 50 animales por robot) en un sistema de acceso libre. La media diaria de producción se sitúa en 36,8 litros por vaca, con unos índices 3,82 de grasa y 3,46 de proteína, quedando el recuento celular somático en 108.
Estos altos niveles en la producción lechera —semejantes a los que obtiene una explotación intensiva holstein en Galicia de tamaño medio— se alcanzan teniendo las vacas estabuladas en sistema de cama profunda y colchón de paja. Los animales de recría también cuentan con cama profunda de paja en el espacio en que conviven.

Las vacas de los Steiner están estabuladas en un sistema de acceso libre a tres robots de ordeño
La ración diaria de las vacas en producción consta —en diferentes proporciones según la época del año— de ensilado de hierba, ensilado de maíz, concentrados, paja o hierba seca y bagazo de cerveza. A esto hay que añadirle el pienso que los animales consumen cada vez que acuden a los robots de ordeño, que equivale a unos 5 kilos diarios. Una curiosidad de esta granja es que disponen de silos donde mezclan hierba y maíz.
Tanto en los cubículos de las vacas de leche como en los del cebadero empleamos cama de paja por el bienestar de los animales
Otros índices destacados de la granja son la edad al primer parto, 26 meses; la producción en la primera lactación, 9.198 kilos; una producción vitalicia media por vaca de 36.304 kilos o un índice de inseminación de 1,8. El intervalo entre partos se sitúa en 365 días.
Pero hay que aclarar que, como sucede en todas las granjas de doble propósito de Austria, la lactación vitalicia podría ser mucho más amplia. Lo que sucede es que a partir del tercero o cuarto parto los ganaderos prefieren cebar las vacas o mandarlas para matadero para ir dando entrada a los ejemplares de recría y aprovechar la alta cotización de la carne. Porque sacan animales de más de 700 kilos de peso vivo.

El cebo de terneros de alta calidad es una fuente de ingresos fundamental en la granja
En una explotación próxima a la de los Steiner, hubo una vaca que obtuvo una producción vitalicia de más de 200.000 litros. Es decir, amortizó a base de ordeños todo lo que consumió durante su vida y los cuidados que recibió. Y dejó una importante ganancia al mandarla al matadero.
Así, tanto en cantidad de kilos producidos como en niveles de sólidos en leche, en Milchhof Steiner obtienen unas cifras equiparables a las de granjas que emplean razas más tradicionalmente asociadas a la producción lechera como puede ser la holstein.
El índice de partos supera los 3 por vaca. Podríamos ir a más pero preferimos ir dando entrada a la recría y vendiendo para cebadero las más adultas
En cuanto a la producción cárnica, desde 2020 cuentan con un establo adaptado para 50 terneros con cama de materia orgánica y sistemas de alimentación automáticos. En la actualidad son 20 los becerros que tienen para engorde y que piensan comercializar en la zona de Bergland.
Los terneros se crían en una corte bien iluminada y ventilada, con acceso libre a las amamantadoras automáticas, lo que favorece un crecimiento saludable. Los animales se alimentan con paja hasta alcanzar alrededor de 250 kilos de peso vivo.
Para alimentar el ganado, los Steiner disponen de 141 hectáreas de terreno, de las cuales 55 están destinadas a pradera de siega y las otras 86 a otros cultivos, preferentemente maíz. Cabe decir que, similar a lo que pasa en Galicia, las parcelas de la familia no son de gran tamaño y abundan las que tienen de superficie media una hectárea. Además, la explotación cuenta con 180 hectáreas de bosque arbolado.
Pero el rasgo más característico de esta explotación es el trabajo genético de inseminación artificial para que la cabaña esté libre de cuernos. Y es que los Steiner consideran que el descornado de los terneros es un procedimiento caro, innecesario y perjudicial.

Una de las claves de la explotación es la que no haya mucho más de 50 vacas por robot
Ya hace 15 años que compraron las primeras dosis de toros sin cuernos y, pasado este tiempo, los avances fueron grandes. Tanto es así que en la granja ya nacieron toros que pueden transmitir el gen sin cuernos y pueden emplearse para posterior transferencia de embriones.
El descornado de las vacas es caro, requiere de tiempo y puede dañar a las vacas. Llevamos 15 años trabajando con genética sin cuernos
El esmerado trabajo genético en la explotación llevó a que hasta 10 de sus toros estén en los catálogos de Fleckvieh Austria como sementales de alta calidad y sus dosis sean de alta demanda. Tanto por la buena conformación y el descorne como por la capacidad de engendrar animales de excelente doble aptitud.
Como nota curiosa, hay que destacar que Sandra Aras y Ernesto Zuluaga, de la ganadería Ametsleku de Karrantza (Vizcaya), tomaron la decisión de criar terneros fleckvieh para cebo en su explotación tras comprobar los excelentes resultados que se obtienen en Milchhof Steiner.
Al igual que sucede en la mayoría de las granjas de esta región, el componente familiar es esencial. Así, además de Martin y Johannes, en la granja también trabajan sus mujeres Karin y Bernadette y sus padres Adolf y Anna. Los tres hijos de Martin y los tres de Johannes garantizan el relevo generacional puesto que ya participan del trabajo diario.
Granja de la familia Wippl
También familiar es la explotación de los Wippl, en Wieselburg-Land, donde trabajan dos generaciones y ya se vislumbra una tercera. Josef y Sabine comparten tareas con su hijo Lukas y su esposa Rike y con la hija adolescente de estos. Los niños también apuntan maneras de ganaderos.
En el caso de esta explotación, el volumen de negocio de producción cárnica y láctea van casi parejos. En la granja tienen 90 vacas produciendo leche y otras 120 hembras destinadas a recría. En la parte cárnica, ceban 60 terneros. Además, el intenso trabajo de selección genética los lleva a tener una línea de negocio de animales para vida. De hecho, se venden embriones procedentes de la granja en Francia, Perú o Países Bajos.

Los Wippl apostaron claramente por los robots de acceso libre para ordeñar las vacas
El crecimiento en la producción láctea fue exponencial. En 2009 solo contaban con 20 vacas y en 2011 pensaron en instalar un robot para ordeñar hasta 70 animales. Ya en 2025 instalaron un segundo robot, de la marca Lely como el primero, de cara a que cada equipo se encargue de 45 vacas. El sistema robótico es de libre acceso.
Para nosotros el trabajo en genética, sobre todo con la recría, es una parte esencial del funcionamiento de la granja y que nos aporta rentabilidad (Josef Wippl)
La introducción del segundo robot permitió ampliar la producción. En menos de un año pasaron de 10.599 kilos por lactación a 11.812, es decir, un incremento superior a 1.000 litros por animal. La mayor frecuencia de ordeño fue decisiva en ese aspecto. Y es que hubo momentos en que pasaban hasta 77 animales por el único robot y aquello no era ni sano ni efectivo, según explicó Josef.
Actualmente están obteniendo unos niveles de 3,92 en grasa y de 3,51 en proteína. En la estabulación disponen de 80 cubículos con un sistema de cama de paja. Para las novillas habilitaron un espacio de cama profunda con sistema de arrobadera.
La ración de las vacas lecheras se compone de silo de hierba y silo de maíz al 50% cada uno. Y se completa con un kilo de paja, 5 kilos de mezcla de cereales que elaboran ellos mismos (cebada, trigo y maíz), 5 kilos de bagazo de cerveza y 6 kilos de concentrado que consumen a lo largo del día en los robots.

La explotación cuenta con un importante parque de maquinaria con la que piensan incrementar la producción
Las novillas comen diariamente un 80% de ensilado de hierba en forma de rollos procedentes de praderas y un 20% de ensilado de maíz con un aditivo de mineral. Y para las terneras destinan un 50% de alfalfa seca, y un 50% de mezcla de maíz, harina de linaza, cebada e iniciador.
Los toros de engorde disponen de una nave propia con una rejilla horizontal integral que fue construida en 2015. La ración con la que los alimentan se compone de 50% de ensilado de hierba, 50% de ensilado de maíz, 3 kilos de mezcla de cebada, trigo y maíz y 3 kilos de bagazo de cerveza.
La selección de terneros y toros para cebo busca que obtengamos canales de alrededor de 430 kilos
Los animales de engorde salen para los mataderos con una edad de entre 16 e 18 meses. Y con una media de peso en vivo de alrededor de 650 kilos. Por lo tanto, las canales pueden llegar fácilmente a conseguir 430 kilos de carne.
Los Wippl se autodefinen como apasionados de la recría. Por eso todos los animales que nacen en la explotación van a ese apartado o son vendidos para vida. Porque la explotación forma parte del programa de calidad genética de Fleckvieh Austria. De hecho, uno de los toros nacidos en la explotación es uno de los más capacitados del centro de inseminación de Bergland.

Los Wippl se definen a si mismos como apasionados de la recría y el trabajo genético
Para las inseminaciones, emplean un 46% de dosis de semen procedentes de toros jóvenes genómicos y un 54% de dosis que proceden de toros probados por descendencia. El toro GS Deluxe fue decisivo en el crecimiento genético de la explotación.
Dada la cantidad de ganado de la que disponen y las ampliaciones que tienen previstas, en la granja cuentan con una fosa de almacenamiento de purín de 1.000 m³, es decir, un millón de litros de capacidad. La explotación cuenta con un amplio parque de maquinaria ya que ellos mismos realizan todas las tareas de laboreo. Y disponen de su propio carro para elaborar las raciones.
El trabajo genético permite que toda la reposición de la granja se haga con ejemplares propios e incluso vendamos animales para vida
La familia Wippl maneja una superficie de 85 hectáreas, de las que 63 son en régimen de alquiler y las otras 22 son de tierra propia. Para pradera permanente utilizan 20 hectáreas y otras 25 son para cultivo de maíz. A cebada destinan 10 hectáreas, a trigo 5 y en las otras 25 alternan diferentes cultivos forrajeros. Además disponen de 4 hectáreas de bosque arbolado.
Tanto la visita a la granja Wippl como la de Milchhof Steiner sirvieron para que ganaderos y técnicos pudieran comprobar la doble aptitud de las vacas fleckvieh. Sin un número excesivo de animales y con una superficie mediana se obtienen altos rendimientos tanto en la producción de leche como en la de carne. Y con modelos de manejo sencillos y familiares.
Explotación Hagler
En la localidad de Euratsfeld se encuentra esta explotación que resultó sorprendente para los participantes en el AgroTour 2026. Y es que el matrimonio compuesto por Josef y Renate Hagler y sus hijas Viktoria y Katharina son productores de leche a tiempo parcial. Todos ellos tienen otros trabajos en sectores diferentes de la producción lechera.
En la actualidad manejan un rebaño compuesto por 30 vacas en producción de leche y 28 novillas y terneras destinadas a recría. Los animales llegan a 11.752 litros por lactación y con unos altos niveles de grasa (4,29) y de proteína (3,57) por los que reciben importantes primas de la industria. El ordeño se realiza en una sala 2×8 del tipo Side-by-side de la gama Swingover de la marca Dairymaster.
Con una buena organización del tiempo y la incorporación de tecnología podemos compaginar la granja con otros trabajos (Josef Hagler)
Como en las otras granjas visitadas, las vacas disponen de cubículos —30 en este caso— en los que se emplea cama de paja. Para las novillas, ubicadas en una nave más antigua, emplean dispositivos de sujeción.
Dado que la presencia en la granja no es continua, los Hagler recurren a la maquinaria y a la tecnología. Es el caso del peine descompactador de silo que emplean para servir las raciones. Una ración que, para las vacas en producción se compone de 50% de silo de hierba, 50% de silo de maíz y una mezcla que incluye cebada, maíz, soja, harina de colza, carbonato cálcico y sal.

Las vacas de los Hagler pueden pasar solas buena parte del día gracias al uso de tecnología
En la misma línea innovadora, la construcción del nuevo establo llevó aparejada la instalación de placas fotovoltaicas de 25 kWp con un sistema de almacenamiento de 40 kWh. Por otra parte, la explotación mantiene un sistema cooperativo con otras dos granjas de la zona para la utilización común de maquinaria. Fruto de esa colaboración, emplean una cisterna de purín, segadoras, hileradora y esparcidor de purín.
Los Hagler consiguen una alta rentabilidad manejando solo una superficie de 29 hectáreas, siendo propietarios de 26,5 de ellas. 15 están destinadas a pradera y las otras 14 se dividen en 5 para praderas de rotación, 4 para cereales y otras 5 para maíz de ensilado. Y tienen a su disposición 3 hectáreas de masa arbolada y monte bajo.
La gestión adecuada del terreno y la colaboración en maquinaria con otras granjas permiten optimizar al máximo las 29 hectáreas que trabajamos
Al igual que la inmensa mayoría de explotaciones de fleckvieh de la región, los Hagler dan una enorme importancia al trabajo genético. A raíz de la selección y de la mejora consiguieron que tres toros nacidos en la explotación estén situados entre los mejores sementales probados de la raza. Concretamente son GS Vogt, GS Diadora y GS Wonder.

La colocación de placas fotovoltaicas permite ahorrar costes energéticos y aumentar la rentabilidad
Para los visitantes, especialmente para los procedentes de España y Galicia, fue de mucho provecho la visita ya que pudieron comprobar cómo es posible ser productores de leche a tiempo parcial, algo impensable para muchos. Solo se trata de organizarse y de aprovechar la capacidad productiva y el alto valor genético de los animales.
Conclusiones
Las visitas a estas cuatro explotaciones tenían por objeto que los ganaderos y personal que trabaja con las fleckvieh pudiera visualizar los diferentes modelos de explotación con los que se puede trabajar con la raza austríaca por excelencia. Y, según los participantes, se consiguió sobradamente.
La gran ventaja de estos sistemas de granjas radica en que son aplicables a casi cualquier región ganadera del mundo. La rusticidad de las fleckvieh y su capacidad de adaptación hacen que sea posible obtener altos rendimientos cárnicos y lácteos independientemente de las condiciones de cada zona. Desde las montañas del Perú hasta la meseta castellana o las granjas intensivas de Escandinavia, en todos los espacios se están logrando resultados óptimos.
Otro aspecto llamativo tiene que ver con el precio de la leche en origen. Aunque está bajando en todo el mundo, para los ganaderos de fleckvieh no supone un problema especialmente grave ni repercute negativamente en la rentabilidad de las explotaciones.

El cuidado de las instalacione de los animales de cebado es una constante en todas las explotaciones
Tanto los Wippl como los Steiner e incluso lo podrían hacer los Hagler compensan lo que dejan de ingresar con la venta de leche con las altas cotizaciones de su producción cárnica. En otros momentos ha sucedido al revés e ingresaban más por la leche que por la carne. Y es que el doble propósito consigue mantener la rentabilidad al diversificar la producción.
Como en cualquier proyecto ganadero, el trabajo genético es un pilar fundamental que complementa todo lo relativo a manejo y alimentación. La selección genética facilita que los animales expresen toda su aptitud y tengan una mayor longevidad e índices productivos. De ahí que los responsables de geneticAustria quisieran incluir estas explotaciones en las visitas.
No hay que olvidar tampoco el perfil de las granjas y de los ganaderos. Todas ellas son de carácter familiar. Un modelo que sigue siendo el más habitual en todo el mundo y que garantiza el respeto por el territorio, el cuidado especial de los animales y el mantenimiento de actividad en zonas generalmente poco pobladas.
El AgroTour sirvió también para que los ganaderos participantes establecieran relaciones con los responsables de las granjas visitadas. Fruto de esa interacción, se alcanzaron acuerdos comerciales y se aprendieron técnicas que se van a aplicar en ganaderías de los países visitantes. Y es que, como rezaba el lema del AgroTour, “me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí”.
Casa Rücklinger. Innovación y sencillez
Esta explotación de la localidad de Winklarn mereció una atención especial por su sistema de producción de animales de cebo. La combinación de tecnología, genética y bienestar animal la convierten en un referente para la producción de propósito cárnico sin grandes extensiones de terreno ni una cabaña sobredimensionada. Un ejemplo de eficacia que redunda en rentabilidad.
Georg y Maria Rücklinger, con la ayuda de los padres de Georg —Franz y Walpurga—, convirtieron hace 15 años una granja lechera de 25 vacas y un pequeño cebadero en un modelo a seguir de producción de machos fleckvieh para carne.

La explotación de los Rücklinger es otro ejemplo de granja familiar, como demuestra Georg con su hijo más pequeño
Hoy ceban 176 toros y terneros en unas instalaciones pensadas y diseñadas para obtener los máximos niveles en bienestar animal, prestando especial atención a los alojamientos. Los Rücklinger organizaron dos cortes diferentes: la principal, que dispone de camas inclinadas para 144 animales y otra secundaria para cuarentenas en la que caben 32 terneros y becerros.
Tecnologías sencillas y asequibles como la cama inclinada o el esparcidor de paja incrementan exponencialmente el bienestar animal (Georg Rücklinger)
Las camas inclinadas fueron incorporadas en la ampliación de estabulaciones que se hizo en 2021 y son una señal de identidad de la explotación. Con ellas se consigue mejorar la higiene y el confort del animal mediante el drenaje natural. La pendiente va de delante hacia atrás en una inclinación de alrededor de un 5% y hace que las deyecciones drenen hacia el pasillo de limpieza, manteniendo las zonas de contacto con la cama más secas y limpias.
Y es que la cama inclinada es uno de los emblemas de las prácticas de bienestar animal que se aplican en la granja. Con ella consiguen prevenir enfermedades porque mantiene la superficie seca, y reduce el riesgo de mastitis ambiental y de enfermedades podales como la dermatitis digital. Sin olvidar que estimula a los toros a permanecer tumbados más tiempo lo que reduce el estrés y favorece el engorde.
El robot de encamado para vacas es otra de las innovaciones incorporadas en la granja que redundan en el bienestar animal y en la eficiencia y rentabilidad. Se trata de una solución automatizada diseñada para distribuir de forma uniforme el material de cama (en este caso paja) en los cubículos y zonas de descanso del ganado. Lo que se consigue es mantener la zona de echado seca y confortable sin intervención manual constante.
Subcontratando los laboreos y compartiendo maquinaria podemos centrarnos en mejorar el cuidado de las vacas y su producción
En esta granja de Winklarn recurrieron a un Sistema de distribución aérea: un robot que se mueve por raíles suspendidos en el techo del establo que carga material desde un silo y lo distribuye con precisión en cada cubículo. La cama siempre renovada y seca reduce las lesiones de patas y el riesgo de mastitis.
Aparte de que ahorra mano de obra al eliminar una tarea laboriosa y repetitiva. Y distribuye solo la cantidad necesaria, optimiza el uso de la paja y reduce el desperdicio manteniendo un nivel de limpieza uniforme al programar varias pasadas al día (algo imposible en sistemas manuales).
Otras prácticas de innovación y mejora fueron la incorporación de un silo de trinchera del tipo Traunstein, la ampliación del almacén de estiércol, la construcción de una fosa de purín y de un almacén de paja y la instalación de un sistema de placas fotovoltaicas para abastecer de energía la explotación.

El sistema de cama inclinada es un ejemplo de cómo aumentar el bienestar animal con una inversión reducida
La ganadería goza de una situación y un clima favorables, con una altitud sobre el nivel del mar de 300 metros y unas precipitaciones anuales de 660 litros/m². Si bien las condiciones geográficas y climáticas son algo que apenas influye en la vaca fleckvieh, que garantiza altos rendimientos en cualquier lugar del mundo.
Los Rücklinger trabajan una superficie de 45 hectáreas, siendo 5 de ellas arrendadas y las otras 40 en propiedad. 20 de esas hectáreas se destinan a la producción de maíz para ensilar. Otras 10 van para diferentes cereales (últimamente cebada y trigo blando de invierno). Las 15 restantes se emplean para cultivar trébol y gramíneas en régimen de pradera permanente. También tienen a su disposición 13 hectáreas de bosque arbolado.
Para el laboreo y manejo de esos terrenos, la familia participa en cooperativas de uso de maquinaria en común y en los momentos de más carga de trabajo, como pueden ser las campañas de siega y ensilado, subcontratan las tareas con empresas de servicios agrícolas de la zona.
Con sus cultivos, los Rücklinger elaboran en el carro mezclador una ración compuesta en un 60% de ensilado de maíz, un 30% de ensilado de hierba y una mezcla molida de cereales-proteína. Además, añaden paja en función de las necesidades.
Estamos consiguiendo una ganancia media diaria de 686 gramos por animal simplemente con pequeños cambios
Según los informes de rendimiento, los valores medios de la granja reflejan que los toros salen para los mataderos con una edad de 18,9 meses. Y que las canales en caliente alcanzan un peso de 414 kilos. De ese modo, la ganancia media diaria de peso se sitúa en 686 gramos. Unos índices difícilmente superables.
La explotación de la familia Rücklinger fue valorada muy positivamente por los asistentes al AgroTour 2026. Criadores de Fleckvieh y técnicos comprobaron in situ que el empleo de tecnologías sencillas pero avanzadas, el bienestar animal en todo el proceso de cría y cebo y el uso racional de la tierra y de la maquinaria hacen altamente rentable y sostenible una granja que, a simple vista, podría parecer de pequeña dimensión.

El esparcidor de paja es uno de los aparatos asequibles y sencillos que mejoran enormemente la higiene en la estabulación
También es fundamental el trabajo en genética asesorados por geneticAustria, de modo que los altos índices genómicos de los ejemplares de fleckvieh permiten un desarrollo óptimo en cada una de las fases de los terneros, desde que ingresan en la granja hasta que están listos para salir al mercado.
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