
Una ternera en una explotación lechera con el nuevo crotal electrónico en la oreja izquierda
A medida que los rebaños ganaderos crecen en número de cabezas, los sistemas de identificación individualizada y separación de animales cobran mayor importancia. Sin embargo, los dispositivos disponibles en el mercado son caros y el ritmo de digitalización varía mucho entre unas explotaciones y otras.
Pero en poco tiempo, todos los terneros y terneras tendrán de serie un chip digital en su oreja izquierda que permitirá rastrear su identidad. Esta obligación legal es una oportunidad para universalizar una tecnología que abre múltiples utilidades futuras, aunque también supone un coste añadido para los titulares de las explotaciones a la hora de reponer los crotales perdidos por el ganado, ya que los nuevos crotales electrónicos cuestan el doble que los utilizados hasta ahora.
Como hasta ahora, los nuevos crotales se entregarán en las oficinas agrarias comarcales
Al nacer, las terneras y becerros seguirán llevando dos crotales, uno en cada oreja, solo que en la izquierda se sustituirá el crotal convencional que se ponía hasta ahora por el electrónico, manteniéndose el convencional en la oreja derecha.
Los veterinarios oficiales de la Consellería de Medio Rural en las distintas oficinas comarcales repartirán los nuevos crotales a las explotaciones, junto con los correspondientes convencionales, en función del censo de animales de la granja.
Las pinzas crotaladoras de tipo universal sirven para colocar tanto los crotales convencionales como los electrónicos
Para colocarlos, las pinzas crotaladoras de tipo universal sirven tanto para los convencionales como para los electrónicos. Sin embargo, explotaciones que disponen de otro tipo de pinzas están reportando problemas a la hora de colocar los nuevos crotales, que al no quedar bien fijados en la oreja, el animal tiende a perderlos con mayor facilidad.
En caso de necesidad de reposición, los crotales electrónicos cuestan 3 € y los convencionales 1,5 €
En caso de pérdida, el sistema sigue funcionando como hasta ahora, correspondiendo a las explotaciones solicitar los duplicados para reponer los distintivos extraviados. El precio de los duplicados, según la tarifa vigente en Galicia, es de 1,5 € para los crotales convencionales y 3 € en el caso de los electrónicos, más los costes de envío, que varían entre los 4 € del envío ordinario (5-10 días de plazo de entrega) y los 8 € del urgente (1 día).
Distintos números en función de la comunidad autónoma
La nueva matrícula o DNI del ganado seguirá siendo un código alfanumérico, pero con leves variaciones respecto al utilizado hasta ahora. Los nuevos crotales empezarán por las letras ES (identificativas del país) y los números 22 (correspondientes al ganado bovino) y 11 (relativos a la comunidad autónoma de Galicia). A continuación, otros 8 números identificarán al animal concreto.
En el caso de los animales reidentificados, es decir, aquellos nacidos antes del 30 de mayo de este año que tengan en este momento un crotal convencional y a los que se les quiera poner el crotal digital, los dos primeros números serán el 27 en lugar del 22 en ambos crotales, el electrónico y el convencional. En los lectores, en lugar de aparecer las letras ES, el código numérico correspondiente a España que aparecerá será el 724 en ambos casos.
La normativa del Ministerio de Agricultura deriva de una norma europea pero no se está aplicando del mismo modo en todos los países
La entrada en vigor el próximo 1 de julio de la obligación de identificar a todos los animales nacidos a partir de esa fecha con los nuevos crotales electrónicos, tal como establece el artículo 5 del Real Decreto 787/2023, deriva de una norma europea pero no se está aplicando de igual manera en todos los países, ya que muchos le otorgan carácter voluntario.
En España, la aplicación estaba prevista para el 1 de julio de 2024 pero se retrasó un año para dar tiempo al sector a implantar la medida. Los servicios veterinarios oficiales de las oficinas comarcales ya están repartiendo los primeros crotales electrónicos a los ganaderos que los solicitan y se prevé que no haya problemas de abastecimiento cuando la obligación de colocarlos se haga efectiva.
Sincronización de dispositivos
La digitalización, en el caso de las explotaciones lecheras, ha supuesto pasar de llamar a las vacas por su nombre a identificarlas por un número. Pero ese que llevan en la oreja, el del crotal, no siempre coincide con el que tienen asignado en el establo en los registros de la sala de ordeño o en las listas de reproducción.
Acabar con esa dualidad, habitual en muchas explotaciones lecheras, es una de las posibilidades que abre la incorporación de los crotales electrónicos en las granjas, ya que en un futuro podría utilizarse el número de vida de la etiqueta auricular del animal en todos los elementos de identificación electrónica de la ganadería.
En muchas explotaciones lecheras el nombre es un privilegio reservado ya solo a las vacas de concurso
“Nuestra idea es ir aclimatando puertas selectoras y sala de ordeño al crotal, para no duplicar. En nuestro caso, si nos abren la sala, ahorraríamos los podómetros. Solo tendríamos que poner una antena de lectura aérea, porque ahora la lectura es en el suelo, al tener los podómetros”, explica Román González, veterinario y encargado de Prolesa SAT.
Esta ganadería, ubicada en la parroquia de Goián, en Sarria, tiene una rotativa de 40 puntos de Gea, que debería permitir la sincronización de datos con los nuevos crotales. “Para poder vincular el sistema de identificación digital de los nuevos crotales, las principales empresas de sistemas de ordeño, como Lely, Delaval o Gea, tienen que abrir sus programas para permitir vincular en ellos el número del crotal electrónico. Eso es lo que te permitiría asignar el mismo número a la vaca en la sala que el que tienes en el libro, usando una única identificación, la del crotal”, indica.
Este método de identificación individual, que aún no está implementado en los sistemas de ordeño, ya está incorporado sin embargo a algunas marcas de nodrizas, lo que permite su funcionamiento sin necesidad de instalación de collares en las terneras. “Nosotros estamos en este momento valorando instalar nodrizas para la recría y algunas de las que se están montando ya vienen con lector de crotal. Por ejemplo, tanto Urban como Förster, ya funcionan con este sistema en el que el crotal electrónico será el identificador”, detalla Román.
En cuanto a la colocación de los nuevos dispositivos, explica que hay que tener una serie de precauciones, como colocarlo en el lado correcto. “Vale la misma pistola, pero hay que tener cuidado de ponerlo en la oreja izquierda y lo más centrado posible. He puesto unos 15, porque el otro día fui a buscar y los van dando de pocos en pocos porque aún no hay mucha disponibilidad”, indica.
Realizar anotaciones individualizadas
El nuevo sistema de identificación del ganado mediante crotales con chip se completa con una aplicación informática en la que se podrán hacer anotaciones individualizadas, por ejemplo, de tratamientos realizados o diagnósticos reproductivos. Pero para ello, es necesario disponer de un lector específico.
“A la hora del manejo del ganado el crotal electrónico abre un campo nuevo por explorar y desarrollar. Pero si quieres poder trabajar con los nuevos crotales, además hay que comprar un lector que cuesta unos 700 euros, los hay más baratos pero no permiten realizar anotaciones. La aplicación informática será gratuita, pero el lector no, hay que comprarlo”, explica Rogelio Grille, veterinario de Seragro y socio de la ganadería Landeira SCG junto a su hermano Carlos y su primo José Manuel Barbeira.
Un lector que permita hacer anotaciones cuesta unos 700 euros
Muchas granjas como la suya ya tienen programas informáticos para la identificación de los animales y la gestión del rebaño mediante la introducción de datos reproductivos o veterinarios. “Es una pena que una vez que haces el sistema obligatorio, no se le pueda sacar todo el partido, porque el resto es programar”, razona.
La empresa que tiene la concesión para la comercialización de los nuevos crotales es AZASA, una compañía vinculada a MSD, por lo que Rogelio espera que los distintos dispositivos permitan una cierta sincronización con el nuevo crotal electrónico.
“Yo pienso que es una cuestión de tiempo y de voluntad, y de que les interese a las empresas avanzar en eso. MSD ya lo está haciendo con los pendientes para detección de celos. Uniform ya capta los datos de los pendientes de MSD, ya tienen sincronización para no tener que duplicar información”, ejemplifica.
Compatibilidad con robots de ordeño
Landeira SCG, situada en Negreira, dispone de 4 robots de ordeño, en los que se hace imprescindible la identificación de los animales. Actualmente se realiza mediante collares, lo que permite luego en el ordenador asignar permisos de ordeño, controlar parámetros de producción y detectar problemas de células somáticas o conductividad.
Por tanto, dentro de dos años, cuando las terneras nacidas a partir del 1 de julio de 2025 entren en producción tras el proceso de recría, ya dispondrán de un sistema de identificación individualizado incorporado gracias al crotal electrónico, que podría hacer prescindible, en cierta medida, del collar que se les pone hoy en día.
Prescindir de los collares y depender solo del chip del crotal supone un riesgo, porque si la vaca lo pierde el robot no la dejaría ordeñar
“En ese momento ya vas a tener un chip en la oreja, que es obligatorio, y que identifica a esa vaca. El siguiente paso necesario es que sea compatible con el robot de ordeño”, solicita Rogelio. Sin embargo, no es partidario de eliminar los collares, debido a sus prestaciones, superiores a las del crotal, ya que además de la identificación permiten el control de la rumia, la monitorización de actividad y la detección de celos.
También, argumenta, por el riesgo que supone la pérdida del crotal en un momento dado. “Desde mi punto de vista, prescindir de los collares tiene un pequeño inconveniente, porque si la vaca lo pierde tienes un problema, ya que el robot no la dejaría ordeñar”, razona.
Digitalización del vacuno de carne

Las ganaderías lecheras son la vanguardia tecnológica frente al vacuno de carne, donde la tendencia de asignar un número a los animales es aún poco frecuente, sobre todo en las explotaciones de vacas nodrizas en extensivo, donde los rebaños suelen ser más pequeños y el uso de dispositivos electrónicos de identificación y monitorización está mucho menos extendido que en el vacuno de leche.
Aunque la posibilidad de contar con dispositivos de geolocalización del ganado, al menos en un 20% del rebaño, como una de las opciones válidas junto con la de los mastines para acogerse a la ayuda para la convivencia con el lobo, ha disparado la demanda de este tipo de collares en el actual período PAC en granjas extensivas, la mayor parte de los animales siguen careciendo de cualquier tipo de identificador digital y las explotaciones de aplicaciones que faciliten la gestión informática de los datos productivos y reproductivos de cada vaca.
Las ganaderías lecheras son la avanzadilla tecnológica frente al vacuno de carne
Por ello, para muchas ganaderías de vacuno de carne en extensivo, la obligación de instalar crotales electrónicos en los machos y hembras que nazcan a partir del próximo 1 de julio supone una oportunidad para avanzar de manera paulatina en la digitalización de las explotaciones, pues a medida que esas terneras vayan pasando a reproductoras y reemplacen a las vacas nodrizas actuales de la explotación, sus titulares dispondrán de una herramienta digital gratuita para la gestión del rebaño.
A diferencia de las explotaciones de vacas nodrizas, trabajar con números en lugar de nombres es lo habitual en los cebaderos, aunque muy pocos disponen igualmente de sistemas digitales de gestión de datos donde realizar anotaciones relativas a cada ternero o ternera.
Pero a partir de ahora, tanto los animales que lleguen de granjas de leche como los procedentes de explotaciones de carne de vacas nodrizas vendrán ya con identificación digital, que podría ser útil, por ejemplo, para sincronizar datos con las básculas de pesaje o posteriormente a la hora de facilitar la identificación de los animales en los mataderos.
Rechazo de las organizaciones agrarias, que piden que sea voluntario
Algunas organizaciones agrarias tanto de ámbito gallego, como Fruga, como de ámbito estatal, como Asaja, COAG o Unión de Uniones, rechazan que este nuevo sistema de identificación sea obligatorio y ya han solicitado formalmente al Gobierno español que el crotal electrónico pase a ser voluntario, consideración que tiene en la mayoría de países de la UE.
Alegan que el Ministerio decidió implantarlo “sin que medie una obligación legal para hacerlo y sin que derive ningún beneficio adicional para el ganadero o para los consumidores”.
Asaja considera, por ejemplo, que la trazabilidad de la producción “es un asunto que quedó resuelto hace más de 30 años” y que el nuevo crotal electrónico supondrá “más trabas, más burocracia y mayores costes para los ganaderos de vacuno en extensivo”.
La imposibilidad de realizar movimientos de animales que pierdan el crotal electrónico dificulta la gestión del rebaño (Asaja)
Entre otros perjuicios, Asaja argumenta que la imposibilidad de realizar el movimiento de animales que pierdan el crotal electrónico hasta su sustitución “dificulta la gestión y el manejo del rebaño”. Además, indica, se producirá “una distorsión” en el caso de animales importados de países en los que no será obligatorio el crotal electrónico.
Obligar a todo el sector a dar este paso sin una digitalización previa de la cadena es poner el carro antes que los bueyes (COAG)
También COAG considera que “esta exigencia no tiene respaldo en la normativa comunitaria”. El Reglamento Delegado (UE) 2019/2035 de la Comisión, del 28 de junio de 2019, por el que se completa el Reglamento (UE) 2016/429 del Parlamento Europeo y del Consejo en relación con las normas sobre los establecimientos que tengan animales terrestres, no establece la obligación de implantar este sistema de identificación electrónica en el vacuno.
Solo cinco países europeos optaron por hacer obligatoria la identificación electrónica de los animales en todo su territorio
De hecho, según el informe de la Comisión Europea publicado en agosto de 2023, solo cinco países han establecido la identificación electrónica obligatoria en todo su territorio, entre ellos España, Dinamarca (que la estableció ya en el año 2010) o Austria (obligatoria desde 2019). En otros países, como Alemania, que posee el mayor censo bovino de la UE, es voluntaria.
Además, desde COAG defienden que “sin una digitalización previa de toda la cadena ganadera, imponer la identificación electrónica de los animales es precipitado y contraproducente”. Se trata, dicen, de una “transición mal planificada, sin consenso y ajena a la realidad diaria de las explotaciones”.
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