¿Cuáles son las tendencias que están marcando los mercados para los vinos blancos?

Uno de los mayores expertos en viticultura, el enólogo José Hidalgo, analiza la presencia y las perspectivas de los vinos blancos en España, así como los cambios que se están produciendo en los mercados internacionales, que cada vez valoran más los vinos blancos, entre ellos los gallegos

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¿Cuáles son las tendencias que están marcando los mercados para los vinos blancos?

Uvas de Albariño, una de las variedades que está siendo muy demandada en el mercado americano.

España contaba en 2021 con unas 945.578 hectáreas dedicadas a la producción vitícola, según los datos manejados por el Ministerio de Agricultura. De esta superficie, más de la mitad, unas 494.000 hectáreas son de vinos tintos, mientras que un 47%, unas 451.000 hectáreas, están ocupadas por vinos blancos. Con estos datos, ¿tienen futuro los vinos blancos?

Esa fue una de las preguntas a las que intentó dar respuesta el ingeniero agrónomo y enólogo, José Hidalgo durante su participación en las jornadas sobre este tipo de vinos organizadas por el GDR Ribeira Sacra Courel, en días pasados en el ayuntamiento lucense de Quiroga.

Uno de los pilares en los que se sustenta este boom de los vinos blancos en el mundo está en las variedades autóctonas

Una de las primeras premisas que el experto mundial dejó patente es que, a nivel mundial se está incrementando el cultivo de variedades blancas. Pero además, cada vez se está poniendo más el peso en las variedades autóctonas, sobre todo en el comercio exterior. “Uno de los pilares en los que se sustenta este boom de los vinos blancos en el mundo está en las variedades autóctonas”, indicó el experto.

En un repaso por las variedades blancas cultivadas en España, Hidalgo destacó que poco más del 4% de los viñedos blancos son de variedades extranjeras. Las castas foráneas representan en España apenas unas 19.800 hectáreas. Un dato que valoró como muy positivo teniendo en cuenta la importancia que están cobrando las variedades autóctonas.

Jose Hidalgo

José Hidalgo durante su intervención en las jornadas sobre vinos blancos organizadas por el GDR Ribeira Sacra Courel.

Hidalgo recordó además la importancia que tienen los viñedos viejos y las posibilidades que pueden llegar a ofrecer a los viticultores y bodegas. Lo hizo recordando el caso de una de las bodegas de Rueda a la que asesora y que encontró en viejas cepas de blanco “un auténtico tesoro”, como el mismo lo califica.

Las cepas viejas pueden esconder ‘auténticos tesoros’ por lo que debe valorarse bien la decisión de deshacerse de aquellas plantas que con el paso del tiempo se han vuelto menos productivas

La bodega encontró documentación que aseguraba que unos de los viñedos viejos databan de 1900. Para confirmar este dato, ya que ello también implicaría que se trataba de cepas prefiloxera, decidieron someter a análisis cinco cepas. Las analíticas determinaron que todas ellas eran Vitis vinífera, pero una de ellas además resultó ser una variedad blanca desconocida. “La compararon con todos los patrones genéticos y no coincidía con nada de lo catalogado. Que mala decisión hubiera sido arrancar estas cepas, aunque en un primer momento podría ser lo más lógico, ya que son cepas poco productivas, con bajos rendimientos por hectárea, pero que sin embargo tenían otros valores”, reflexiona el enólogo.

Tendencias en vinos blancos

Al analizar las tendencias actuales que marcan la evolución del mercado de los vinos blancos a nivel mundial, Hidalgo señala que el consumo de vinos blancos está cambiando y el mercado americano, uno de los principales consumidores de los vinos españoles, está demandando fundamentalmente vinos frescos, ácidos, aromáticos, pero cada vez buscan aromas más atlánticos.

El mercado mundial está demandando vinos multivarietales. Aún contando con variedades con una gran identidad, como puede ser en el caso de Galicia el Albariño o el Godello, la tendencia en los mercados internacionales son los vinos elaborados combinando variedades. “Los gustos americanos y del mercado anglosajón están cambiando. El estilo de vinos en el mundo está cambiando y tenemos que ver por dónde van esos vientos para seguir esas tendencias”, recomienda Hidalgo.

Se demandan vinos multivarietales y se están abriendo camino los vinos de guarda, en botella, frente a los jóvenes o las crianzas en las que predomina la madera

También está quedando desterrada la moda del consumo de los vinos jóvenes que, como reconoce el enólogo, ha sido provocada, en gran medida por las propias bodegas, al ofrecer y acostumbrar al consumidor a demandar este tipo de vinos. Hidalgo apunta que muchas veces, no ha llegado a dársele la oportunidad de evolucionar a muchos de los vinos que se consumen ya como jóvenes, pero que también ofrecen unos grandes resultados si se les permite ese tiempo para evolucionar. “Hay una clara tendencia hacia los vinos de guarda, frente al consumo de vinos jóvenes”, señala.

También se están dejando de elaborar vinos donde predominan los aromas de una crianza centrada en la madera. “La crianza en madera sigue siendo importante para algunos vinos, pero ya no se llevan los vinos donde predomina la madera. Se busca que la madera esté presente de forma sutil”, explica el enólogo. Por este motivo, se está optando por emplear maderas menos tostadas y formatos grandes para evitar que la madera predomine.

Suelos y climas para los vinos blancos españoles

A la hora de analizar el cultivo de variedades blancas en España, Hidalgo señala dos factores determinantes: el clima y el suelo, ya que condicionarán la obtención de vinos de calidad. En base a estos dos criterios, en España pueden reconocerse diferentes zonas de producción de vinos blancos.

Con suelos silíceos, encontramos vinos elaborados en climas continentales en las Denominaciones de Origen (DO) gallegas (Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras, Monterrei y Ribeira Sacra), así como las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) de Betanzos, Barbanza-Iria, Val do Miño, Ribeiras do Morrazo o Terras do Navia, junto con los vinos elaborados en tierras del norte de España como las DO Cangas, Liébana o Cantabria. También con suelos silíceos, pero con clima continental se encuentran los vinos blancos producidos en la Ribera del Guadiana.

En suelos calizos y arcillosos y clima continental se encuentran los vinos blancos de la DO Rueda, producidos en Ávila, Segovia y Valladolid. Así como vinos de La Mancha, Navarra, Somontano o el Valle de Sadacia. Con este mismo tipo de suelo, pero en un clima oceánico se producen en el País Vasco los vinos Txakoli, de las DOs de Álava, Guetaria y Vizcaya.

En un clima mediterráneo y con suelos silíceos producen vinos blancos en el Condado de Huelva y Alella (Barcelona), en Jerez, en Penedés, Montilla-Moriles (Córdoba) o en Valencia.

Además, Canarias aporta con sus blancos otra clara diferenciación al producirse estos en suelos volcánicos y con un clima subtropical.

Tipos de suelos en los que se cultiva viñedo en España.

Tipos de suelos en los que se cultiva viñedo en la Península Ibérica.

Variedades blancas en España

En cuanto a las variedades de uva blanca cultivadas en España, Hidalgo realiza un recorrido por algunas de las más significativas, atendiendo a la superficie de viñedo plantado y a las propiedades de los vinos que se obtienen:

Airén, es una variedad destacada entre los blancos en España, ya que es la que mayor presencia tiene, con unas 200.000 hectáreas cultivadas principalmente en la zona centro de la Península, en Castilla – La Mancha y Madrid, así como en Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana. Más del 44% del viñedo de cepas blancas cultivado en el país es de esta variedad. Hasta hace poco era también la variedad con mayor presencia en el mundo, aunque ahora se encuentra en tercer puesto de esta clasificación.

Ha sido una variedad muy denostada durante mucho tiempo, pero de la que se están haciendo elaboraciones muy especiales, con viñedos viejos de secano, de los que prácticamente ya no quedan. “Es una variedad de mucho volumen, que además se ha plantado en zonas con una gran producción, lo que ha contribuido a que se produjera un círculo vicioso en el que un precio bajo ha llevado a producir mayor cantidad, pero sin preocuparse por la calidad, en una espiral muy complicada de la que está intentando salir”, explica Hidalgo.

Cayetana Blanca, suma unas 35.000 hectáreas, lo que supone casi el 8% de las cepas blancas de España. Son cepas plantadas sobre todo en Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía, Madrid, Aragón o La Rioja.

Garnacha blanca. Se cultiva en todo el valle del Ebro, de la Rioja hasta Cataluña. Vinos de gran potencia y longevidad en botella. “En la actualidad, y casi siempre a partir de viñedos antiguos, se elaboran con tecnología moderna e incluso fermentándolos en barrica, obteniéndose unos excelentes resultados, con unos vinos dorados de gran fructosidad y potencia”, explica Hidalgo. Hay solo unas 3.100 hectáreas.

Albillo. Pese a que apenas se contabilizan unas 1.600 hectáreas de este viñedo en zonas del centro y noroeste de España, se está revalorizando. “Es una de las variedades de moda. En zonas como Ribera de Duero se están pagando importantes cantidades de dinero por viñedos viejos de esta variedad”, apunta el enólogo.

El Albariño, se cuentan unas 6.100 hectáreas repartidas entre Galicia, Cantabria, Cataluña y Castilla La Mancha. “Produce vinos con aromas varietales muy intensos y de gran personalidad; en boca son vinos secos, de gran cuerpo y equilibrado con una acidez notable”, explica.

Godello. Es una de las variedades con gran presencia en Galicia, pero que ya comienza a encontrarse también en otras zonas, como el Bierzo o en Cataluña. “Ya hay muchas bodegas que están interesándose por esta variedad fuera de Galicia, entre otros motivos por la longevidad que ofrece en botella, una de sus virtudes. Puede que la uva de Godello no sea tan expresiva como un Albariño, pero un buen Godello tiene una vida importante”, valora Hidalgo.

Hondarrabi Zuri. Es una variedad con unas 750 hectáreas que se cultiva sobre todo en el País Vasco, Cantabria, Navarra y Castilla y León. Pese a la escasa superficie cultivada, está siendo muy apreciada en mercados exteriores. “Es una de las variedades, que junto con el Albariño, está triunfando en el mercado de Estados Unidos. Es una variedad muy fresca y con una buena evolución en botella”, indica el enólogo.

Macabeo o Viura, es una de las variedades más cultivada, con una superficie de 56.000 hectáreas y que representa el 12% de los viñedos blancos. Los viñedos se encuentran en la zona centro de España, así como en Cataluña o la Comunidad Valenciana. Sus vinos presentan buena acidez y son bastante equilibrados.

Palomino. Es una variedad muy extendida no solo en Andalucía sino en otras zonas de España, entre ellas Galicia, en parte debido a la filoxera.

Verdejo, producido en las zonas del centro de España, proporciona vinos jóvenes de excelentes caracteres sensoriales.

Entre los blancos que se cultivan en España también se encuentran otras variedades presentes en distintas regiones como Pedro Ximénez, Parellada, Malvasía, Merseguera, Treixadura, Verdil, Moscatel, Xarello o Zalema.

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