Prevención de la viremia: clave para el control de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE)

Vetia ofrece la única vacuna capaz de prevenir la viremia de la EHE, proporcionando a los ganaderos y a los veterinarios una solución innovadora para evitar la enfermedad y frenar la transmisión del virus

La Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) es una enfermedad vírica infecciosa, no contagiosa, transmitida por vectores (mosquitos Culicoides), que afecta a rumiantes domésticos y salvajes. Los bovinos y los cérvidos son los más susceptibles a la infección y a la enfermedad, que puede cursar de forma clínica (con gravedad variable) o subclínica. Se trata de una enfermedad emergente en España que aparece por primera vez en nuestro país a finales de 2022. Desde julio de 2023, ha habido una expansión masiva de la enfermedad por toda la península ibérica y Francia.

Hay que tener en cuenta que, al ser una enfermedad vectorial, su manifestación depende de la presencia y actividad de los Culicoides que actúan como transmisores del virus, por lo que es una enfermedad estacional: cuando se dan las condiciones ambientales adecuadas para el vector hay mayor riesgo de aparición de la enfermedad. Esto se pudo comprobar en los años 2023 y 2024, donde la mayor parte de los brotes masivos se dieron de julio a diciembre, coincidiendo con la época de más actividad del vector. Fuera de esta época puede haber casos aislados, pero es más difícil que se propague de forma desmedida.

evolucion EHE 2023evolucion EHE 2024

Para que se produzca y se expanda la infección tienen que coexistir el patógeno (virus de la EHE), el vector (Culicoides spp.) y el hospedador (vaca, por ejemplo). Pero si, además, se da una situación en la que hay una alta presencia del virus de la EHE en la zona (animales virémicos y/o vectores portadores), una gran cantidad y actividad de Culicoides que propaguen el virus y muchas vacas sin inmunidad específica frente a la EHE, la expansión de la enfermedad se puede producir de forma desmedida. Esta es la situación acontecida entre julio y diciembre de 2023 y 2024 y en la que nos encontramos actualmente (julio de 2025).

EHE, ¿qué la produce?

El virus de la EHE es un Orbivirus, un virus ARN de la familia Reoviridae. Su periodo de incubación es de 2-10 días y la viremia puede prolongarse varios meses. Se replica en las células endoteliales provocando daño vascular, responsable de los signos clínicos y lesiones. Además, infecta a células dendríticas, macrófagos y linfocitos, produciendo una inmunosupresión importante en el animal.

En España está circulando el serotipo 8 del virus, pero hay 7 serotipos identificados (1, 2, 4, 5, 6, 7 y 8). La patogenicidad varía en función del serotipo y la cepa que actúe, y no existe inmunidad cruzada entre serotipos.

La importancia de la viremia en la EHE

Viremia es un término médico utilizado para describir la presencia de virus en la sangre. En el caso de la EHE es un factor determinante para para la transmisión de la enfermedad: para que un Culicoides adquiera el virus de la EHE tiene que picar a un animal en fase de viremia. Tras alimentarse de la sangre de un animal virémico, el virus pasa al interior del insecto, donde se multiplica. Cuando este Culicoides pica a otros animales le transmitirá el virus.

Recientes estudios demostraron que la duración de la viremia en vacas puede ser muy larga, incluso más de 4 meses. Esto complica mucho el control de la enfermedad, ya que estos animales actúan como fuente de virus durante mucho tiempo. Por lo tanto, cuanto más prolongada y elevada es la viremia en un animal mayor es el riesgo de que el virus se propague dentro de la población, porque el virus estará disponible para los Culicoides durante más tiempo.

La viremia en vacas puede ser muy larga, incluso más de 4 meses; esto complica mucho el control de la enfermedad

Para controlar eficazmente la propagación del virus es fundamental prevenir la viremia en los animales infectados, lo cual únicamente se logra mediante la vacunación. El control de los vectores y las medidas de bioseguridad ayudan a limitar la exposición, pero no evitan que un animal se infecte y se convierta en un animal virémico.

En este contexto, desde Vetia ofrecemos la única vacuna capaz de prevenir la viremia de la EHE, proporcionando a los ganaderos y a los veterinarios una solución innovadora para evitar la enfermedad y frenar la transmisión del virus. Con esta herramienta, es posible proteger a los animales, evitar el impacto de la enfermedad y contribuir a un mejor control epidemiológico.

grafico vaca mosquito EHE

EHE, síntomas y tratamiento

La EHE puede presentar un cuadro clínico que varía desde subclínico hasta hiperagudo y mortal. Los síntomas son muy variables y son producidos principalmente por las lesiones vasculares (hemorragias y trombosis):
• Fiebre, depresión y anorexia.
• Cianosis en cavidad nasofaríngea y úlceras en mucosas.
• Prolapso lingual, hipersalivación y disfagia.
• Laminitis y cojeras.
• Edema palpebral, facial y de cabeza.
• Descarga ocular, nasal y disnea.
• Diarrea sanguinolenta o con melena.
• Eritema de la ubre y agalaxia.

Al tratarse de una infección vírica, no existe tratamiento específico. El tratamiento debe ser sintomático: antiinflamatorios, sueroterapia, complejos vitamínicos, minerales y aminoácidos y antibióticos frente a las infecciones bacterianas secundarias.

sintomas y consecuencias EHE

Foto 1: se observan signos clínicos de prolapso lingual, hipersalivación y descarga nasal. Foto 2: se evidencia un prolapso lingual e hipersalivación. Cavidad oral inflamada y enrojecida con lesiones ulcerativas en paladar. (Fotos cedidas por La Montaña Veterinarios)

EHE, consecuencias

La EHE tiene unas consecuencias económicas muy graves para las explotaciones de bovino derivadas de:
• Aumento de la mortalidad (tasa de letalidad: 1-5%).
• Reducción muy acusada de la producción: debido al malestar general del animal y a las lesiones en la cavidad oral, se reduce el consumo de alimento y agua, por lo que habrá una pérdida importante de condición corporal (reducción de GMD) y una bajada cuantiosa de la producción de leche.
• Incremento de la incidencia de abortos, mortinatos y terneros débiles al nacer.
• Reducción de la fertilidad en hembras y machos.
• Mayor tasa de reposición debido a las bajas directas y a los descartes voluntarios (muchos animales, aunque son capaces de superar la enfermedad son irrecuperables productivamente).
• Inmunosupresión e incremento de enfermedades asociadas.
• Aumento del gasto en tratamientos y mano de obra.
• Restricciones al movimiento de animales: limita el comercio de animales para vida.

Ya he sufrido un brote de EHE en 2023 o 2024, ¿puedo estar tranquilo este año?

Un error común es creer que por haber tenido un brote de EHE en la explotación ya estoy protegido frente a la enfermedad y no voy a volver a sufrirla.

Es cierto que cuando un animal supera la enfermedad adquiere inmunidad natural frente a la misma, es decir, se protege, pero hay que tener en cuenta que:
• Esta protección no dura toda la vida, la duración de la inmunidad natural es variable en cada animal y se podría situar en torno a los 18 meses de media.
• Es bastante probable que muchos animales de la explotación no se infectaran cuando ocurrió el brote, por lo que no están protegidos (especialmente en ganaderías de intensivo donde la transmisión es más compleja).

EHE, ¿qué podemos hacer?

Hasta hace poco las medidas de control de la enfermedad eran muy complejas debido a la ausencia de una vacuna frente al serotipo del virus de la EHE que circula en España. En julio de 2024, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) concedió la autorización de uso temporal (Art. 110.2, Reglamento (UE) 2019/6) de la primera vacuna frente al serotipo 8 del virus de la EHE para su aplicación en la especie bovina, Hepizovac.

La vacunación es una herramienta de gran utilidad para evitar las pérdidas directas en las explotaciones

La vacunación es una herramienta de gran utilidad para evitar las pérdidas directas en las explotaciones derivadas de los síntomas y lesiones producidos por la enfermedad, y, además, facilitará el movimiento de animales susceptibles y ayudará a controlar la diseminación de la enfermedad.

Medidas a establecer en las explotaciones:

• Vacunación frente a la EHE: por lo anteriormente comentado, es muy importante que la vacuna esté indicada para prevenir la viremia. Primovacunación a partir de los 2 meses de edad, 2 dosis de 4 ml por animal con un intervalo de 3 semanas, vía subcutánea. Se recomienda la revacunación anual.
• Control del vector y reducción de la exposición de los animales al mismo:
– Utilizar insecticidas y larvicidas para reducir las áreas de reproducción de los Culicoides.
– Aplicar repelentes de insectos que podrían disminuir las picaduras y el riesgo de infección.
– Reforzar la limpieza, desinfección y desinsectación de los vehículos tras la entrada y salida de la explotación.
• Establecer un plan sanitario completo (vacunaciones y desparasitaciones) en la explotación con lo que lograremos una mejora general de la inmunidad del rebaño.
• Mantener a los animales en una óptima condición corporal a través de una alimentación correcta.
• Vigilancia de los animales y detección precoz de la enfermedad para poder establecer un tratamiento temprano.

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