El agro quiere controles del jabalí con focos y visores nocturnos

El sector ganadero encara la campaña de siembra del maíz con preocupación por los daños que causará el animal. Unións Agrarias aboga por legislar la caza de la especie desde la perspectiva de una “plaga fuera de control”

Publicidade
El agro quiere controles del jabalí con focos y visores nocturnos

La comarca del Deza registró importantes daños en la siembra del maíz en 2016.

La campaña de siembra del maíz está a las puertas y el campo comienza a prepararse para prevenir dentro de lo posible los daños del jabalí. En Pontevedra, hubo una reunión de coordinación para encarar el problema en la que participaron organizaciones agrarias, Xunta, agentes medioambientales y Tecores de caza. El objetivo, evitar desastres como el que sucedió el pasado año en la siembra en Dozón, en la comarca del Deza, con decenas de hectáreas levantadas por el jabalí.

El problema se encara desde dos perspectivas. Por un lado, en las medidas precisas a corto plazo para reducir los daños en el 2017. Por otro, en la necesidad de un cambio de la Lei de Caza que facilite los controles en próximas campañas. Ganaderos y cazadores coinciden en que en la época de veda, que se prolonga toda la primavera y la primera parte del verano, es precisa la autorización de esperas de noche con focos y visores nocturnos.

Los Tecores son remisos a las esperas nocturnas por el peligro que entraña la oscuridad

El uso de focos y visores nocturnos, como ya se hace en otras comunidades, caso de Cataluña, permitiría mejorar la seguridad y la eficacia de los controles que se vienen haciendo durante la siembra del maíz. Los Tecores de caza son muy reacios a las esperas nocturnas, entre otras cuestiones, por el peligro que entraña la oscuridad.

Durante el 2016, en Pontevedra se hicieron 61 actuaciones en época de veda, con el resultado de 15 ejemplares abatidos, un bagaje que el sector ganadero considera insuficiente. El conjunto de la campaña finalizó con más de 3.000 batidas y 1.246 animales muertos en la provincia. En toda Galicia son más de 15.000 los jabalíes que se cazan cada año.

Control de daños
El secretario de Desarrollo Rural de Unións Agrarias, Jacobo Feijoo, aboga por legislar la caza de la especie desde la perspectiva del control de daños. “En determinadas comarcas, estamos ante una plaga fuera de control que causa serios daños en la agricultura. Por tanto, no podemos continuar con la actual normativa, que trata al cerdo bravo desde el punto de vista de la caza deportiva”, cuestiona.

Unións Agrarias considera que hay que buscar un consenso para autorizar el uso de focos y visores nocturnos en las esperas al jabalí en la época de veda. “Se trataría así de evitar accidentes de caza y de ganar en eficacia, no disparando a oscuras”, señala.

La incorporación de la tecnología permitiría además afinar los objetivos. “Por la experiencia que hay en otros países, como Francia o Suiza, estamos dándonos cuenta de que en las esperas primaverales es conveniente no matar a las cerdas madres, sino a una cría, pues de este modo la líder de la manada la deslocalizará hacia otra zona, tras vivir el peligro. Si se mata a la cerda madre, el resto de la manada quedará en el lugar, sin jerarquía, causando más daños”, explica Jacobo Feijoo.

“El 70% del éxito de la campaña de siembra depende de 3 semanas”

El sector ganadero le ha pedido a Medio Ambiente y a los cazadores una mayor agilidad en el control de daños esta campaña. En la reunión de coordinación que hubo en Pontevedra, las organizaciones agrarias recordaron que la campaña de siembra se concentra en cada comarca en un escaso margen de tiempo, por lo que la rapidez en las actuaciones resulta fundamental.

«La lentitud en la concesión de autorizaciones desembocó en serios daños en Dozón el pasado año» (Unións Agrarias)

“El 70% del éxito de la campaña de siembra depende de tres semanas”, valora Jacobo Feijoo, de Unións Agrarias, que participó en la reunión de coordinación conjuntamente con Román Santalla, secretario comarcal de la organización en el Deza. “Necesitamos que allí donde se produzcan daños se autoricen esperas. No puede suceder como en Dozón el pasado año, donde la lentitud de las autorizaciones desembocó en grandes daños y en la judicialización del problema”, critican desde Unións.

Se pide también flexibilidad del servicio provincial de caza a la hora de conceder permisos, de manera que una vez concedidos, sirvan para desarrollar varias actuaciones, pudiendo concretarse día y ubicación de las esperas con simples comunicaciones, sin necesidad de nuevos procesos de autorización.

Cosecha
De cara a la cosecha del maíz, que se afrontará en septiembre, el sector pide que las batidas de caza se anticipen a agosto, de manera que la población de cerdos bravos esté controlada cuando la espiga del maíz comienza a ser apetecible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información