La VI edición de Alimagro, la Feira do Agro da Limia, es el escaparate del sector agrario en Xinzo de Limia (Ourense) desde este viernes hasta el próximo domingo, 7 de septiembre. Para abrir boca, el jueves tuvo lugar la tercera Jornada Técnica de la Pataca, que hizo hincapié en la sanidad vegetal, en la eficiencia de la fertilización y en la calidad y cantidad de agua para el riego.
Una de las ponencias fue una mesa redonda en la que participaron diferentes miembros del sector llegados de varios puntos de España. El primero en hablar de los retos del sector en la Comunidad de Castilla y León fue Manuel Aries, agricultor de Salamanca. Aries destacó que es necesario adaptarse al cambio climático: “Vamos a pasar de sequías extremas con restricciones de riego, a otras épocas de lluvias intensas”. Por ello, considera que los agricultores deben contar con un sistema de riego eficiente para poner solución a la falta de agua y con maquinaria grande que, “cuando tengamos que retrasar la siembra por las lluvias tardías, nos permita realizar todos los trabajos en el menor tiempo posible”.
Para este agricultor, otro de los principales retos es el relevo generacional y en este sentido destaca el dato aportado por el director territorial de Medio Rural en Ourense, José Antonio Armada Pérez, quien “tras consultar los datos de incorporación de jóvenes a este sector desde 2023, me han dicho que tan solo 18 jóvenes han apostado por quedarse en la patata, una cifra que debe cambiar”.
Juan Manuel Gómez, presidente IXP Pataca de Galicia: “En Galicia no somos muy amigos del cooperativismo; siempre fuimos individualistas”
Falta de unión en el sector
La falta de relevo no es el caso de la productora Antonia Calvo, de Xinzo de Limia, nombrada Productora del Año en la II edición de los Premios Nacionales de la Patata. Regenta una explotación familiar que comercializa su propia cosecha: “Nosotros perdemos contacto con nuestros clientes desde abril hasta ahora, pero es muy satisfactorio ver como te empiezan a llamar para saber cuándo vas a empezar con la cosecha”, afirma. Su pequeña empresa vende directamente al consumidor y a las tiendas de barrio de la zona “que valoran mucho nuestro producto”.
Así mismo, considera que el sector tiene numerosos retos: “Uno de ellos es el comentado, adaptarse a las sequías pronunciadas con sistemas de riego que sean rentables y funcionen”. Otro de ellos es concienciar al consumidor en comprar patata de calidad y que “entienda la diferencia”. Finalmente, destaca la falta de unión de los productores y de toda la cadena de valor: “Creo que el asociacionismo debería ser un objetivo a cumplir”.
En la intervención de Juan Manuel Coello, director de Operaciones de Patatas Meléndez, describió que su empresa está presente en diferentes puntos de España y están buscando llegar a más. “Considero que nos falta una entidad que aglutine los intereses de todos. Estamos luchando para que haya algo a nivel nacional en el que todos podamos luchar por promocionar y que cada vez se consuma más patata”.
Servando Álvarez, del INORDE: “Si nos obsesionamos con la cantidad, entramos en riesgo de disminuir la calidad”
En esa misma línea, Juan Manuel Gómez, presidente IXP Pataca de Galicia, indicó que “En Galicia no somos muy amigos del cooperativismo. Siempre fuimos individualistas, pero creo que es necesario luchar por una interprofesional que vele por los intereses de todos”.
Calidad frente a cantidad
El presidente de la IXP también habló de poner en valor la calidad de la patata gallega: “Creo que debemos trabajar por conseguir una mayor calidad, y saber vendérsela a los consumidores”. Puntualizó que por la IXP pasan millones de kilogramos de patatas, pero a través de sus controles se quedan tan solo unos cientos de miles que salen al mercado: “Si hay tanta diferencia es porque pasan grandes controles y llega al consumidor la máxima calidad”.
Por su parte, Servando Álvarez, miembro del Instituto Ourensán de Desenvolvemento Económico (INORDE), subrayó la calidad de los suelos gallegos, que aportan a las patatas unas calidades organolépticas “únicas”. Así, considera que la producción en A Limia por productor está bien: en unos 40-50.000 kg/ha. “El techo se puede fijar en lo que cada uno quiera, pero considero que más de 60.000 kg/ha no se debería pasar, ya que eso iría en una bajada de la calidad”, explicó el profesional. Añadió que “si nos obsesionamos con la cantidad, entramos en riesgo de disminuir la calidad”.
Sostenibilidad y medio ambiente
Otro de los puntos que ha sido objeto de debate es la sostenibilidad, en este sentido, Álvarez lo tiene claro: “El agricultor tiene que vivir”. Así mismo, en su intervención afirmó que “en el momento que no haya una agricultura fuerte, el medioambiente no será sostenible y ahí sí que vendrán los problemas”.
Desde Gran Canaria, Armando Rodríguez, agricultor de Teror, detalló que en su territorio dependen de subvenciones para poder sufragar los costes de la producción, que rondan los 25.000 euros por hectárea. “La patata se paga de media a 0,68 euro/kg, si nos dan las ayudas es porque muchas veces no se cubren los gastos de producción”.
Español









Control OJD