«Muchos jóvenes podrían vivir de los caballos y del ganado, pero marchan por trabas que tienen solución»

Manuel Capón Cabada es uno de los pocos ganaderos gallegos que tiene en los caballos de monte su medio de vida. Con métodos totalmente extensivos, está aprovechando el buen momento de precios de la carne de los potros en Europa. Y la demanda de caballos de monta. Una explotación que podría ser mucho más rentable de no ser por los ataques del lobo y los costes que implica defenderse de él. Conocemos en detalle este modelo casi único en Galicia

“Desde niño había aquí gente que tenía caballos y yo me aficioné a montar. Por eso los fui comprando hasta que acabé por convertir la afición en un medio de vida. Hoy en día cuento con una cabaña de alrededor de 300 ejemplares, algo que no es habitual en Galicia.”

Así se expresa Manuel Capón, conocido como “Cabada”, un joven de O Viveiró, en el ayuntamiento lugués de Muras, que lleva toda su vida dedicado a la cría y comercialización de caballos. Como un pasatiempo primero y, desde los 16 años, como su medio de vida.

Manuel siempre tuvo claro lo de los caballos. “No dejé antes los estudios porque no era legal. Ya con 16 años me incorporé de pleno porque desde muy niño tenía claro que quería ser ganadero y, sobre todo, criar caballos en el monte. Aunque tuve que esperar hasta tener los 18 para incorporarme conforme a la normativa.”

“En mi casa no había caballos. Había unas pocas vacas. Igual que había en todas las casas. Pero fui criado con los caballos de los vecinos. Un día montabas en uno, otro día en otro… y pasa el tiempo y te das cuenta de que no estaría mal trabajar con los caballos”.

Contexto de la explotación y la ganadería equina

El modelo de explotación de Manuel, con los caballos como actividad principal y más entre la gente de su generación, es exclusivo en la sierra de O Xistral. “Luego hay quien compagina vacas con unos pocos caballos. Y mucha gente que tiene en los animales una actividad complementaria pero trabaja en otros sectores. Este modelo de ganadería es muy exigente.”

Con firmes correcciones administrativas, los precios y el terreno disponible harían altamente rentable este modelo de ganadería (Manuel Capón, Ganadería Cabada)

La parte positiva del caballo es su consumo del matorral del monte, lo que contribuye a preservar los ecosistemas y contribuye a la prevención de incendios. “Si yo tuviera que tener los caballos estabulados, en tres meses estaría arruinado. Porque consumen un rollo de hierba entre veinte caballos cada día. Consumirían 600 euros diarios en 20 rollos. Aparte de que su salud se deterioraría rápidamente al no estar en el monte.”

Como en toda Galicia, apenas hay relevo generacional. “Los ganaderos profesionales que quedan en esta parte de Lugo y Coruña deben de tener una media de edad de 60 años y los hijos rara vez se quedan con las granjas. En el mejor de los casos, se mantienen unos pocos animales para autoconsumo y para tener las fincas limpias de maleza.”

El joven cree que esa situación de abandono es un contrasentido a día de hoy. “Con la cantidad de terreno que tenemos disponible, con la calidad cárnica que obtenemos en estos sistemas de manejo extensivo, con los precios en origen que se pagan hoy en día y con unos costes de producción bastante moderados, la situación parece favorable”. Sin embargo, no es así.

Al trabajar con diferentes razas caballares, Manuel tiene también diferentes líneas de negocio

Al trabajar con diferentes razas caballares, Manuel tiene también diferentes líneas de negocio

“Yo siempre viví de la ganadería. Y mucha más gente podría hacerlo. Pero se junta todo: la gente joven prefiere marchar, el lobo acaba con una enorme parte de las cabañas, las indemnizaciones tardan en llegar o directamente no llegan… un cúmulo de circunstancias negativas. Todo eso tiene arreglo y hay que arreglarlo.”

Comercialización, costes y condicionantes

La explotación de Manuel tiene diferentes líneas de negocio y mercado con los caballos. Los potros que consigue criar sin que los mate el lobo se los vende a un operador comercial de Reinosa (Cantabria) que distribuye para cebaderos de toda España. Los animales se van con entre 6 y 8 meses de edad.

Otra opción que manejan en la ganadería es la venta para vida. Disponen de caballos de monta de diferentes razas que vuelven a tener una alta demanda. “Por ejemplo, vendo mucho para Bélgica, porque valoran tanto la genética como los métodos de cría.”

Todos los potros que conseguimos criar en el monte van para un operador comercial que los reparte por cebaderos de toda España

Y, finalmente, el joven recría todos los caballos de pura raza gallega que puede y, cuando no es capaz, envía también algunos al cebadero. Sin olvidar que en los últimos años hace labor de compra y venta por la cantidad de gente que se jubila o se deshace de los animales y no se les encuentra destino.

Saliendo de la parte económica, la ganadería tiene un componente medioambiental que la Xunta tendría que valorar de otra manera, según dice Manuel. “Yo viví toda mi vida en O Xistral y no recuerdo un solo incendio forestal. Porque los caballos y las vacas mantienen limpio el monte y hacen ahorrar mucho dinero en desbroces y rozas. Son parte esencial de la prevención de fuegos.”

“Siempre hubo oportunistas. Si un negocio va bien, todo el mundo se mete en él. Pero, si la cosa se complica o no acaba de arrancar, todo el mundo huye. Es un poco lo que pasa aquí. La cuestión es que introduciendo las correcciones precisas, podría ser altamente rentable desde el punto de vista económico, social y medioambiental.”

Este modelo solo tiene sentido con mucha dimensión de terrenos y caballos y con un sistema extensivo. Si estuvieran estabulados, me arruinaría en tres meses

“A lo largo de los años conseguí sumar un número importante de cabezas y tengo mucho terreno junto y cerca de la casa. De no reunirse todos esos factores, sería inviable vivir de los caballos en esta zona. Y hoy nadie se plantea la posibilidad de partir de cero con una explotación. Algo falla.”

Por otro lado, Manuel dice sentir que está conservando lo que hicieron los antepasados. “Hoy es fácil trabajar con los tractores, abonar, segar hierba o mover animales. Pero en estos montes se sembró trigo, se sacó leña y muchas familias vivieron de ellos. Tan siquiera por respeto a la tradición y a la memoria debemos mantener O Xistral con actividad.”

La proximidad de O Xistral con el mar favorece que los pastos estén húmedos durante buenaa parte del año

La proximidad de O Xistral con el mar favorece que los pastos estén húmedos durante buenaa parte del año

Para el ganadero resulta triste ver la evolución en las últimas décadas. “Hace 20 años aquí había competencia por la tierra. Todas las familias tenían su ganado e intentaban sacarle el máximo rendimiento. Y eso que entonces no había los precios que tenemos hoy. Pero los jóvenes se fueron yendo o cogiendo otros trabajos y los viejos se jubilaron.”

Incluso había conflictos en muchas ocasiones porque los caballos entraban en las fincas y causaban daños. Hoy todo eso cambió y los pocos ganaderos que quedamos estamos profesionalizados y tienen los terrenos perfectamente ordenados.

“Cuando yo era pequeño raro era el día que no encontrabas seis o siete caballeros con su ganado en el monte. Ahora puedes subir un mes entero todos los días y no ves a nadie. Para los que vivimos aquí no deja de ser descorazonador.”

La competencia que había antiguamente por la tierra desapareció por completo. Hoy los terrenos son razonablemente asequibles

La explotación

Manuel maneja 3.000 hectáreas de zona de montaña por O Xistral y sus lindes, en las que va repartiendo los animales. El sistema es totalmente extensivo y el ganado está toda su vida antes de ser vendidos pastando en los montes. Unos montes que cada vez cuentan con más cierres para evitar movimientos excesivos del ganado que lleven a que se pierda.

Cuenta con alrededor de 300 caballos y unas 70 vacas. Las vacas son cruces en base a madres limousine con hereford y los caballos son en buena parte de raza pura gallega. Si bien también cuenta con ejemplares de pintos, bayos, de capa y appaloosa. Los caballos gallegos y algunos cruces son de orientación cárnica mientras que los de las otras razas se venden para vida ya que son animales para montar.

Por el clima y suelos de O Xistral, entre mayo y diciembre no es necesario aportar suplementos de alimentación a los animales y se arreglan con lo que tienen en el monte entre pasto y matorral. “Y es que la proximidad al mar hace que en la zona sean constantes las nieblas y lluvias finas que mantienen los montes húmedos y, por tanto, con los suelos verdes.”

Manejamos un rebaño de 300 caballos y 70 vacas en una superficie de 3.000 hectáreas de monte

“El resto del año hacemos pequeñas aportaciones de cereal porque el clima no ayuda. Los caballos siempre suponen menos suplementación que las vacas, porque comen tojos y otras plantas que las vacas no prueban. Pero, aun así, algo siempre hay que darles en esos meses iniciales del año.”

Los caballos son desparasitados unas tres veces al año. Y, a mayores, hay que aplicarles tratamientos contra las moscas y las garrapatas. Y, en algunas ocasiones, tiene que venir el veterinario si se complica algún parto.

El abandono de esta parte de Galicia y la disminución de la actividad caballar supuso un negocio no deseado para el joven. “En los últimos dos años me harté de vaciar montes. Hubo muchísimas personas mayores que se deshicieron de los caballos porque ya no están en condiciones físicas de mantenerlos. Así, empecé a dedicarme a la compra/venta para que los animales no se pierdan. Hay veces que cierras los tratos por teléfono porque lo que quieren es sacar los animales cuanto antes.”

Manuel completa la cría de ganado con 70 vacas de cruces entre las razas hereford eylimousine

Manuel completa la cría de ganado con 70 vacas de cruces entre las razas hereford eylimousine

Los caballos tienen la ventaja de que no se están viendo afectados por dolencias que sí atacan con fuerza a las vacas. Ni la lengua azul ni la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) afectaron a las manadas de caballos y tampoco se espera que les afecte la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC), en caso de que llegue a Galicia.

En los últimos años estoy recogiendo muchos caballos de gente mayor que tiene que dejarlos por ya no poder atenderlos

La siempre difícil convivencia con el lobo

El joven considera que para que el caballo pueda ser viable a medio y largo plazo es necesario que se reduzca la población de lobo. No solo por el elevado número de equinos que mata sino también por la enorme cantidad de indemnizaciones que genera. “Ojo, no digo que haya que exterminarlo, y ni siquiera cazarlo, solo digo que la población tiene que ser mucho menor.”

“Para poner vallados en las fincas que yo empleo, y que ocupan más de 600 hectáreas, no sé si llegaría un millón de euros. Y luego hay que tener un número elevado de mastines. Si la administración da ayudas para eso, bienvenidas sean. Pero no parece que vaya a ser así, por lo que la solución pasa por que haya menos lobo.”

“Cuando yo era niño, y no hace tanto de eso, el lobo te mataba 10 de cada 100 potros. Era algo que se asumía. Pero hoy hablamos de que de cada 100 te quedan vivos 10. Eso es totalmente ilógico e inasumible.”

Cabada insiste en que los cierres solo funcionan si todos los ganaderos los aplican. Si no, los daños que evite uno los van a padecer los demás criadores. Colocar vallados por todo O Xistral y por otras zonas de Galicia donde hay caballos tiene un coste muy elevado. Y no es solo colocarlos, después hay que hacer mantenimiento todos los años.

Las ayudas anuales para la alimentación de todos los mastines dan para alimentar un solo perro durante seis meses

“Lo que percibimos es que la presencia de los mastines resulta relativamente disuasoria en los montes. Sin embargo, no hacen que los lobos se marchen a otras zonas sino que se desplazan a las zonas bajas de O Xistral, es decir, cerca de las casas. Con el riesgo que eso conlleva.”

También hay que tener en cuenta que más del 50% de los potros que mata el lobo no dejan rastro. No es posible encontrar los restos porque los desplaza el propio lobo y otros animales. De ese modo, no se cobra nada por el ataque y la pérdida es del 100%. Incluso hay casos en que aparecen solo los huesos y no se consideran prueba suficiente de que hubiera un ataque.

MANUEL CAPON

“Lo habitual es que la administración se acerque a nosotros para sancionarnos o para corregirnos. Rara vez para ofrecer ayuda. Incluso tuvimos hace poco problemas para cobrar las indemnizaciones por los daños. Alguna explotación esperó cinco meses para cobrar 12.000 euros. Y nos dan 600 euros para la manutención anual de los perros. Cuando por ese dinero come un solo perro poco más de medio año.”

Los mastines suponen un método de protección sólo relativamente eficaz y conllevan un alto costo en alimentación

Los mastines suponen un método de protección sólo relativamente eficaz y conllevan un alto costo en alimentación

También es curioso para Cabada el caso de los cierres. “Se subvenciona un máximo del 20%, pero tiene que ser un cierre determinado. Mis animales aguantarían con otro tipo de cierre más barato y aun así obligan a colocar ese en concreto para obtener ayuda. Siendo así, y por los precios, la subvención debería ser del 75% como mínimo. Hoy nos dan un máximo de 4,5 € por metro de cierre, cuando el precio mínimo real es de 13 €.”

Alrededor de la mitad de los potros que mata el lobo nunca vuelven a aparecer, por lo que no hay forma de cobrar la indemnización

De ese modo, Capón considera que es mejor subvencionar menos superficie cerrada pero con más dinero. Porque, asegura, en cada ejercicio sobran buena parte del dinero destinado a cierres ya que los ganaderos no quieren meterse en unas inversiones tan altas.

“Tampoco se entiende lo de los pastores eléctricos. Todos los años le dan un pastor a quien tenga más de 15 cabezas. Hay alguno que ya pronto tiene más pastores eléctricos que ganado. Y además no sirven para nada en esta zona. A los animales no se les limita la superficie y contra el lobo no tienen ninguna utilidad. Era mejor que gastaran ese dinero en otras medidas.”

Sin olvidar que el coste de los cierres se dispara por la dispersión y reducido tamaño de las fincas. Casi todas son de una hectárea o menos. Poca gente tiene fincas de cinco hectáreas. “Y en cinco hectáreas puedes mantener veinte caballos durante un mes como mucho. Los cierres suponen una inversión enorme y las ayudas actuales son poco lógicas e insuficientes.”

Por eso, para mantener una cantidad mínima de animales con los que poder abastecer el mercado, el ganadero tiene que desplazar las crías hembras hasta zonas de semi-estabulación de manera que el lobo no ponga en riesgo la recría de la explotación.

Es mejor destinar menos dinero a medidas más efectivas que seguir gastando en elementos que ya se sabe que no funcionan

“El año pasado mataron más o menos 55 potros de los que luego no se encontró ningún rastro y no se pudo certificar para que me abonasen las indemnizaciones. A unos 500 euros por animal, perdí unos 27.500 euros. Y eso sin contar los gastos de moverlos, el tiempo de trabajo o los tratamientos sanitarios…”

Las cifras del caballo en Galicia

La ganadería equina es grande en porcentaje respecto al censo estatal, pero lo cierto es que apenas hay explotaciones o yeguadas profesionales y que sean un medio de vida. Conviene diferenciar entre las ganaderías extensivas de cría en libertad y las estabulaciones para usos deportivos y de ocio.

Los caballos demostraron ser una excelente herramienta frente a los incendios en la Serra do Xistral

Los caballos demostraron ser una excelente herramienta frente a los incendios en la Serra do Xistral

Galicia ocupa el segundo lugar por número de cabezas, tan solo superada por Andalucía, que concentra el 43% del total del estado. Se calcula que en territorio gallego hay alrededor de 46.000 caballos, 10.000 de los cuales están en los montes. Una cifra sensiblemente menor que los 22.000 que se contabilizaron en el primer censo, en la década de 1970.

Con algo más de 46.000 caballos, Galicia tiene la segunda mayor cabaña equina de España, solo superada por Andalucía

También se contabilizan 1.500 caballos que participan en los torneos organizados por la Federación Hípica Gallega. Los curros que se organizan por todo el país o las ferias caballares como las de Mondoñedo, Teo, Monterroso o Lalín señalan que los caballos forman parte de la cultura y tradiciones gallegas desde tiempo inmemorial.

Actualmente hay 4.300 explotaciones cárnicas equinas registradas en Galicia, si bien la inmensa mayoría son de autoconsumo o como fórmula para mantener limpias las fincas. Los caballos están distribuidos por las cuatro provincias aunque con una concentración mayor en las sierras de O Xistral y de O Cando.

El consumo de carne de caballo es muy reducido en Galicia y es raro verlo en los lineales de los supermercados, en las carnicerías o en las cartas de los restaurantes. Tradicionalmente, los caballos gallegos se consumían en el levante español y en lo que va de siglo se consiguió entrar en los mercados francés e italiano.

El consumo mundial de carne de caballo se sitúa en 0,10 kilos por persona y año, siendo aún menor en Galicia

Otra deficiencia del sector, que descendió en su producción un 22% en los últimos años, está en el escaso valor añadido que deja en Galicia. Una alta cantidad de los potros salen para engorde en cebaderos de otras comunidades, especialmente hacia Cataluña.

Según el último registro del Ministerio de Agricultura, con datos de 2024, la producción española fue de 7.739 toneladas de carne de caballo, lo que supuso una caída del 6,4% respecto al anterior ejercicio. En total fueron al matadero 28.000 cabezas de ganado equino.

Los curros y ferias caballares reflejan la importancia histórica y cultural del caballo en Galicia

Los curros y ferias caballares reflejan la importancia histórica y cultural del caballo en Galicia

También se constata un escaso consumo a nivel mundial, de manera que la cantidad por persona y año es de tan solo 0,10 kilos. Aunque en países como Francia e Italia forma parte de la gastronomía diaria.

El caballo de pura raza gallega sigue estando en peligro de extinción a pesar del trabajo de recuperación que llevan hecho la Asociación Pura Raza Caballo Gallego y PURAGA, que se encargan de la gestión del libro genealógico.

El caballo de pura raza gallega sigue estando en peligro de extinción pero todos los años se consigue aumentar el censo

Actualmente hay una cabaña de entre 1.200 y 1.450 ejemplares, la mayoría hembras destinadas a reproducción. La tasa de nacimientos es de 0,9 partos por año y en el monte gallego nacen unas 800 cabezas todos los años.

 

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