
Luis, durante su participación en los Encuentros Ibéricos de Calidad de Leche
Luis Pinho es doctor en Veterinaria por la Universidad de Oporto y socio fundador del Conselho Portugués de Saúde do Úbere. En su participación en los Encuentros Ibéricos de Calidad de Leche relató su experiencia trabajando con granjas robotizadas y la repercusión final de la robotización del ordeño sobre los resultados económicos de las explotaciones.
“Con los robots mejoramos la calidad de vida tanto de los ganaderos como de sus empleados y también facilitamos la contratación de mano de obra, porque trabajar en una granja robotizada es más atractivo a la hora de encontrar trabajadores”, destaca Luis.
El robot facilita también la detección de mamitis subclínicas debido a los datos individualizados de conductividad y recuento celular. Sin embargo, el ordeño robotizado conlleva un riesgo añadido de contagio de determinadas infecciones intramamarias y dificulta la aplicación de tratamientos. “Tenemos una mayor dificultad en el control de las vacas infectadas y un aumento de la dificultad de llevar a cabo tratamientos en la ubre”, asegura.
Tenemos ganaderos que han abandonado los robots y han vuelto a la sala por motivos económicos
Otro de los hándicaps de los robots de ordeño es su coste, tanto de adquisición como de mantenimiento. “El coste del robot es muy distinto, está en torno a los 2 euros por cada 100 litros, frente a 0,77€ en sala de ordeño convencional”, detalla Luis.
“Tenemos ganaderos que han abandonado los robots y han vuelto a la sala por motivos económicos. En algunos casos también por necesidad de crecimiento, ya que los dos últimos años han sido buenos en cuanto a precio de leche y para crecer han preferido irse a una sala rotativa y no instalar más robots”, explica.
Robots de última generación vs robots antiguos
Otro motivo, asegura, se debe al coste de substitución por modelos actuales de los robots instalados hace años. “Cuando los robots están viejos y obsoletos y hay que sustituirlos por otros nuevos hay que tener la capacidad económica necesaria para comprar los nuevos y muchas de esas granjas habían comprado los primeros con subvención porque eran jóvenes, pero ahora, 20 años después, ya no son jóvenes y no tienen esa ayuda”, indica.
En Portugal muchas granjas están comprando robots de segunda mano, es como volver 20 años atrás
“En Portugal nos gustan las cosas viejas, también los robots”, bromea. “Muchas granjas están comprando robots de segunda mano pero eso es como volver atrás, a los años 2000. En esos casos la eficiencia del ordeño no es la óptima y eso tiene efectos sobre la salud de ubre”, afirma.
El cambio de sistema de ordeño: una decisión que debe ser meditada
La fiebre de los robots ha llegado también a Portugal, admite. Pero recomienda meditar bien la decisión de cambiar el sistema de ordeño en función de las características tanto de la explotación como del ganadero, y sus perspectivas futuras.
“Para instalar un robot de ordeño hay que tener capacidad de gestión de datos, considera. Con el software del robot puedes hacer distintos listados y selección de vacas pero si no tienes capacidad de gestión de datos seguramente no sea la máquina más indicada para esa explotación”, asegura.
“En Portugal tenemos disparidad de explotaciones: en Azores son granjas de entre 30 y 100 vacas con salas de ordeño móviles, mientras en el Portugal continental las explotaciones tiene un tamaño mayor, de entre 60-200 vacas en ordeño, con granjas más grandes en el sur, donde están los holandeses”, detalla.
Ubicación de los robots
A nivel de resultados de calidad higiénica de la leche, Luis considera que “es normal tener un poco más microorganismos en el robot”, pero algunos factores pueden disparar las analíticas. “El recuento total de bacterias en los robots puede ser muy alto, sobre todo cuando hay mucha distancia de tubería entre el robot y el tanque de leche”, indica.
La bacteriología puede dispararse si hay mucha distancia de tubería entre el robot y el tanque de la leche
“El robot muchas veces está en el sitio donde es posible, no en el mejor sitio, sobre todo en el caso de instalaciones que se hacen en naves existentes, que se reforman para colocar los robots normalmente con muchos condicionantes porque de inicio no habían sido pensadas para eso”, argumenta. “El tráfico al robot está muy influenciado también por eso”, asegura.
Desinfección
“La desinfección es un punto clave en los ordeños robotizados”, reconoce Luis. “Poco han mejorado los robots en esto en los últimos 20 años. La desinfección en los robots es muy poco eficiente; es buena para desinfectar gomas, pero bastante mala para desinfectar pezones”, asegura.
Por eso, explica, “yo inicio las visitas a la granja al revés de cómo lo hacen la mayoría de técnicos que trabajan calidad de leche, comienzo por el ambiente de la granja y el manejo de camas, después evaluación de la rutina de ordeño y finalmente paso a mirar los datos del robot”, cuenta.
La desinfección en los robots es muy poco eficiente; es buena para desinfectar gomas, pero bastante mala para desinfectar pezones
“Me gusta mucho medir la higiene y limpieza de ubre cuando las vacas están todas en el comedero. En establos con robots de ordeño es más difícil el manejo de las camas porque nunca están vacías del todo”, argumenta.
“Me preocupa bastante la bioseguridad. El mismo juego de pezoneras ordeña 60 vacas al día. Los sistemas de desinfección ayudan a reducir el riesgo pero no son infalibles. A mí me gusta más el ácido peracético que el vapor de agua”, indica.
Manejar las camas en establos con robots de ordeño es más difícil
En la mayoría de fabricantes de robots, los mantenimientos están protocolizados y el cambio de pezoneras recomendado cada 2.500 ordeños. En marcas como GEA o DeLaval también es programable el tiempo de lavado cuando la unidad está parada porque hay menos tráfico, por ejemplo por la noche.
En el caso de GEA, el tiempo de lavados cortos o aclarados por falta de asistencia de vacas al robot se puede programar a partir de 15 minutos sin entrada de vacas, mientras que en DeLaval puede optarse por establecerlo tras 30, 45 o 60 minutos sin tráfico. “Esta configuración dependerá de la zona climática (en el sur de España o Portugal menor tiempo que en el norte) y de la distancia de la máquina al tanque”, recomienda Luis.
Detección de mamitis
Una de las ventajas del ordeño robotizado es el aporte de datos individualizados, tanto por animal como por pezón, que facilitan la detección precoz de infecciones intramamarias. “El control epidemiológico no es automático en los robots, pero tampoco lo es en la sala, y aquí tenemos mucha más información”, argumenta.
“Tengo productores que dan mucha importancia a la conductividad, pero por si sola es poco indicativa, hay que relacionarla con la producción. Para mí, el sistema de contaje de células somáticas es más interesante para detectar mastitis”, asegura.
El sistema de contaje de células somáticas es mejor para detectar mastitis que la conductividad
Además de veterinarios, junto a Luis trabajan un analista de datos y un administrativo. Tras analizar los datos que aporta el software del robot, se sacan listados que permiten no tener que mirar el 100% del rebaño. “En las visitas que hacemos a granjas con robot, las pruebas de rebaño consisten en mirar únicamente las vacas problemáticas”, indica.
Si los datos que aporta el robot facilitan la detección precoz para poder actuar y atajar antes los casos de mamitis, también contribuyen al control de otro tipo de enfermedades en la granja, asegura Luis. “El riesgo de enfermedades metabólicas (desplazamiento de abomaso, acidosis y úlceras de abomaso) en robot es más alto porque estamos trabajando con pienso 3 o 4 veces al día, pero el robot nos aporta datos sobre las vacas en riesgo que nos ayuda a minimizar el problema”, afirma.
Pulsación dinámica y vacío variable
Los robots de ordeño permiten también configurar determinados parámetros como pulsación y vacío para lograr un ordeño confortable en las vacas, que minimice aspectos contraproducentes como la bimodalidad o el sobreordeño y ayude al mismo tiempo a optimizar el tiempo disponible para las vacas que más necesitan ordeñarse.
“Como los robots nos permiten limitar el número de ordeños en las vacas en final de lactación, eso nos permite que no estén expuestas a vacíos altos, es una ventaja del robot. Pero sólo tengo un cliente trabajando con pulsación dinámica y otro con vacío variable”, cuenta.
Los robots nos permiten limitar el número de ordeños en las vacas en final de lactación para que no estén expuestas a vacíos altos, eso es una ventaja
“El vacío controlado por flujo (vacío variable), aumenta el flujo máximo de leche en un 12%, pero el flujo medio de leche en un 4%, disminuyendo la duración del ordeño un 4%. En vacas de muy alta producción el flujo de leche puede ser muy alto al inicio del ordeño y esto puede sobrepasar la capacidad de paso del propio robot, sobre todo en los robots más antiguos”, indica.
En este sentido, Luis recomienda realizar pruebas estáticas y dinámicas a los robots de ordeño. “Hacemos al menos dos veces al año mediciones en los robots. Es similar a hacerlo en una sala, pero lleva más tiempo. A mí, por ejemplo, me gusta hacer las pruebas con el Vadia en el robot. Podemos medir también el vacío en punta del pezón con un pulsógrafo”, explica.
Formación
Luis es uno de los 5 socios de SVA, una compañía veterinaria portuguesa especializada en calidad de leche ubicada en Fradelos, a medio camino entre Braga y Porto. Entre sus clientes, la mayoría de granjas pagan una cuota mensual por vaca y eso les da derecho a análisis de datos e informe mensual y otras optan por pagos por servicio o por visita. “La mayoría de nuestras granjas tienen un apoyo mensual, pero también hacemos auditorías bajo demanda y formación”, indica.
En España la obligación de acreditar la formación de los trabajadores entró en vigor en 2025
La normativa en Portugal obliga a partir de este año a que las explotaciones cuenten con un responsable de formación y el sistema del pago del precio de la leche que aplican industrias como Lactogal incluye la obligación de que la granja haga 28 horas de formación por trabajador.
“Es necesario que los ganaderos tengan formación específica según la nueva normativa europea a partir de 2027. Es necesario aumentar la formación y hacer formación continua y este cambio legal es una oportunidad”, defiende Luis.
“Atajar los problemas de bacteriología en robot siempre es más complicado”

Mesa de debate sobre ordeño robotizado y calidad de leche
Luis considera que los problemas de bacteriología en los robots de ordeño pueden deberse a causas similares que en la sala (problemas con la temperatura o presión del agua) y también a deficiencias estructurales sobre todo en granjas que cambian el sistema de ordeño de sala a robot y tienen mucha distancia desde el robot al tanque.
“Después también hay otras cuestiones, por ejemplo cuando tenemos una alarma desde hace 3 o 4 días de que se ha acabado el producto de limpieza. Hay que hacer caso a las alarmas”, insiste.
“El problema es que corregir ese problema de bacteriología en un robot es más complicado, porque hay muchos más codos y conductos. Hay que atajarlo cuanto antes, porque si no se complica resolverlo y podemos estar en 200.000 bacterias enseguida”, advierte.
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