El mildiu lleva presente en los cultivos más de 185 años y hasta el momento no se ha encontrado una solución para combatirlo. Por ello, a lo largo de estos años han sido muchas las investigaciones realizadas para tratar de reducir los daños que provoca y estudiar cómo funciona. Una de esas investigadoras es Laura Meno Fariñas, de la Universidad de Vigo, quien ha participado en la VI edición de Alimagro, la Feira do Agro da Limia.
En su ponencia, durante la tercera Jornada Técnica de la Pataca, hizo un repaso por la historia que se conoce del mildiu y también lo definió como un pseudohongo: “No pertenece al reino de los hongos, por eso, si se aplican fungicidas para hongos clásicos, el mildiu no va a responder y creará resistencias para eses productos”.
La profesional ha explicado cómo es el ciclo de infección, que empieza por la siembra y los restos de años anteriores: “Una vez que se desarrolla la infección, las primeras manchas que proceden de ese material de infección, aparecen en los tallos cerca del suelo”, relató. Cuando las manchas empiezan a espolear, se producen los esporangios, que pueden caer sobre una hoja que está sana y llevan a la germinación y introducción en las células de cultivo. El hongo crece y trae esporas para su reproducción, lo que lleva a un cultivo infectado. “El ciclo se puede repetir tantas veces como las condiciones ambientales sean favorables”, detalló durante la ponencia.
Actualmente están trabajando en combinar diferentes productos para tratar de ver si así se controlaría de manera eficaz el mildiu
Actualmente hay tres factores clave que influyen para el desarrollo del mildiu: el cambio climático, la legislación que cada vez es más estricta, y las resistencias a materias activas. Con estas premisas, una de las propuestas que hizo la profesional para afrontar la enfermedad es “confiar en la ciencia y con conciencia: Es necesario tener conocimiento, sensibilidad y responsabilidad no solo por parte del agricultor, sino por parte de los eslabones que forman parte de la producción de la patata y de la legislación”.
Estudios sobre la enfermedad
Meno pertenece al Grupo de Investigación y Sistemas Agroambientales (GISA), de la Facultad de Ciencias de Ourense. La investigadora está trabajando en aerobiología aplicada a sistemas agrícolas, en concreto en el cultivo de la patata. En el grupo tratan de estudiar cómo se comportan las diferentes enfermedades de la patata, las consecuencias del cambio climático en el presente y lo que puede suceder en el futuro. “Actualmente yo me encuentro en Dinamarca estudiando técnicas para la gestión sostenible de las enfermedades, uno de los puntos que estamos trabajando es combinar los productos que tenemos para poder controlar el hongo”, subrayó la investigadora.

Laura Meno Fariñas, da Universidade de Vigo, quen participou na VI edición de Alimagro, a Feira do Agro da Limia
En uno de los estudios, están tratando de ver cómo puede ser la presión a futuro motivada por el cambio climático. Para ello, analizan datos de Xinzo de Limia y Coristanco, porque son dos áreas altamente productoras de patata. Lo que hacen es analizar posibles datos de los años 2030-2059 y los aplican a modelos de predicción que disponen para mildiu. En este estudio vieron que actualmente el primer día de riesgo de mildiu sucede alrededor del día 45 después de la siembra en Xinzo de Limia, para patatas que fueron sembradas entre el 15 de abril y el 15 de mayo. Con las consecuencias del cambio climático, baja y llegará al día 31 después de la siembra; “es decir, habrá ataques de mildiu cada vez más tempranos”.
Estudian alternativas naturales para ayudar al control del pseudohongo de las que destacan el aceite de naranja y el propóleo
Otro estudio se centra en la investigación genética de poblaciones de mildiu. Con una simple recogida de muestra en una hoja que tiene síntomas de mildiu ya obtienen mapas en los que observan la dispersión del pseudohongo. La investigadora recalca la importancia de notificar cualquier indicio “para así poder estudiar lo qué sucede en cada zona”.
Finalmente, Meno habló del Grupo Opertivo XIPrisco, que busca estudiar las principales enfermedades de la patata en Galicia, desarrollar una app para móviles, con un testeo de distintas fechas de siembra y, para rematar, elaborar guía para el manejo del cultivo en la comarca de A Limia. Así mismo, indicó que también “trabajamos en la búsqueda de alternativas naturales para ayudar el control, pero está en desarrollo. Hemos probado diferentes productos: aceite de naranja, propóleo, la canela, las tricodermas… Todos responden de forma heterogénea; quizás el aceite de naranja y el propóleo tiene una mayor reacción”.
Una solución para el mildiu
En la jornada también participó Jordi Rey, de Corteva, quien presentó una solución ya registrada: Zorvec Entecta. “Es el resultado de más de 15 años de investigación y mucho dinero invertido”, ha puntualizado el profesional. Se trata de un fungicida de nueva generación para el control de mildiu en patata y tomate. Combina dos materias activas (Zorvec + Amisulbrom) con modos de acción complementarios que disminuyen el riesgo de resistencias. Posee actividad preventiva, curativa y anti-esporulante, actuando en todas las fases de desarrollo del mildiu.
El profesional explicó que el momento óptimo para aplicarlo en la patata es cuando transcurre entre un tamaño de balón de balonmano a uno de baloncesto. “Hablamos de a 10 días de la emergencia y después de 30 días de la siembra”. Se debe aplicar al aire libre con cañón pulverizador, evitando la floración del cultivo y efectuar 3 aplicaciones por campaña a intervalos de 7 días con un volumen de caldo de 200-1.000 litros por hectárea. “Aunque los intervalos se deben ir adaptando a las condiciones climatológicas de la temporada”.
Uno de los rasgos fundamentales es que las soluciones tengan resistencia al lavado, para evitar que salgan ante lluvias. “Tenemos bastante contrastado que cerca del 80 % de Zorvec queda rápidamente adherido a las ceras cuticulares a los 20 minutos de la aplicación, lo que garantiza una resistencia inigualable”, afirmó el profesional.
Zorvec Entecta se presenta como un control bueno durante el periodo más susceptible del cultivo al mildiu
Así mismo, Zorvec se ha consolidado como un socio clave en todas las estrategias contra el mildiu. Así lo demuestra la evaluación de Euroblight, red europea de apoyo técnico a la patata.
Ensayo de campo e invernadero
A los 10 días de la aplicación varias plantas de patata las llevaron del campo al invernadero, donde se inocularon con esporas de mildiu. Así, observaron que protege los crecimientos nuevos y favorece el establecimiento del cultivo. También las hojas tratadas a medida que crecen y se expanden, y las hojas nuevas no tratadas a medida que emergen y crecen. “La conclusión de estos estudios es que Zorvec Entecta ofrece una eficacia superior en campo, disminuyendo el daño al cultivo y aumentando la cantidad y calidad de la cosecha”.
El control superior que ofrece Zorvec Entecta, combinado con el movimiento sistémico que protege los nuevos crecimientos, se declara como “la mejor elección para empezar un programa de tratamientos anti-mildiu en patata”. Esto permite a los agricultores retrasar al máximo los daños del mildiu, idealmente hasta el momento del uso del quemante en precosecha.
“Un posicionamiento preventivo al inicio de la fase de crecimiento rápido de la patata
(aprox. 20 días después de la nascencia) es lo ideal, ya que Zorvec Entecta ofrece un control excelente durante el periodo más susceptible del cultivo al mildiu”, concluyó Rey.
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