El monte gallego, un mundo de potencialidades productivas

Unas jornadas organizadas por la comunidad de montes de O Raño, en Irixoa, exploran los aprovechamientos alternativos que ofrece la superficie forestal

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El monte en Galicia se dedica principalmente a la extracción de madera de pino y de eucalipto, pero las posibilidades productivas van más allá. Existen aprovechamientos complementarios o alternativos, con numerosas experiencias en toda la comunidad, que se quisieron poner en valor en unas jornadas organizadas por la comunidad de montes de O Raño, en Irixoa. La comunidad, que tiene conveniado su monte con la Xunta para la producción de pino, organizó las jornadas con el objetivo de valorar más opciones de futuro. La actividad congregó además a comuneros de otros montes vecinales y a personas interesadas en las potencialidades del monte.

Galería de fotos (1/12). Edgar Fernández, de Resfor, amosa como é o resinado de piñeiros.

Ganadería extensiva
El abanico de posibilidades es amplio. La ganadería extensiva, con múltiples especies como ovejas, cabras, vacuno, ganado caballar o cerdo celta, que pueden pastar distintos tipos de matorral y acostumbrarse a hábitats diversos, es uno de los tradicionales usos del monte en Galicia, si bien en muchas zonas del interior se está perdiendo esa ganadería, con los conseguientes efectos negativos sobre el medio.

«Los fuegos son muchas veces consecuencia de la falta de pastos», valora Eloi Villada, presidente de la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes. Incendios como el de Cualedro (Ourense), que calcinó más de 3.000 hectáreas el pasado verano, ilustran el problema del abandono: «En Cualedro ardió todo porque no había pastos», concluye Eloi.

Monte calcinado en Cualedro, puesto de ejemplo de las consecuencias de la falta de pastos. / Imagen: Eloi Villada.

Monte calcinado en Cualedro, puesto de ejemplo de las consecuencias de la falta de pastos. / Imagen: Eloi Villada.

Las jornadas de Irixoa dedicaron una parte a analizar cuestiones claves a tener en cuenta en la ganadería extensiva, como la implantación de praderas o los sistemas de prevención de daños por lobo. Villada incidió también en la importancia de la formación para hacer un buen manejo del ganado y destacó la conveniencia de comenzar poco a poco, con un pequeño rebaño que se puede ir aumentando a medida que la experiencia y la formación ofrezcan mayores garantías de éxito.

Apicultura
El mismo consejo aportó otra de las ponentes, Isabel Goti, de la Casa do Mel de Goente (As Pontes), para el caso de la apicultura. «Hay ayudas para proyectos de apicultura con un mínimo de 100 colmenas, pero desaconsejo totalmente que alguien se embarque de cero en algo así, pues es probable que el primer año pierda muchas colmenas. Lo mejor es comenzar con unas pocas e ir aprendiendo», recomienda Goti, que en las jornadas recordó sus propios inicios en la apicultura como ejemplo de lo dicho: «Lo que ponían los libros y lo que yo me encontraba en las colmenas era distinto».

Instalaciones
Como prioridades a tener en cuenta para el emprendimiento en la ganadería extensiva, Eloi echó mano de un esquema que sacó hace años de la FAO, la organización de las Naciones Unidas para el campo, y que señala como factores capitales cuestiones como la disponibilidad de agua y de alimentación para el ganado o el cuidado de la sanidad animal.

Ovejas protegidas con malla móvil, con electricidad. / Imagen: Ovica.

Ovejas protegidas con malla móvil, con electricidad. / Imagen: Ovica.

Entre los últimos aspectos a considerar para que una ganadería sea exitosa, la FAO marcaba la mejora de las instalaciones. «La mayoría de los animales, siempre que estén bien alimentados, aguantan las condiciones meteorológicas más habituales en Galicia sin necesidad de instalaciones cubiertas», defiende Eloi Villada. «Esta circunstancia permite además reducir la inversión inicial y las horas de trabajo» -valora.- «Para que la gente vea la vida en el rural como atractiva, tiene que ser comparativamente mejor trabajar en el rural a trabajar en una gran ciudad», concluye.

La ganadería extensiva es aún frecuente en muchas comunidades de montes, bien con ganado caballar, como es el propio caso de la comunidad de montes de O Raño, en Irixoa, bien con vacas o con ganado ovino y caprino. «A veces, en las comunidades se produce una disyuntiva. O dedicar terreno a plantaciones forestales o dedicarlo a pastos, cuando se podría tomar una decisión mixta», considera Eloi. Como ejemplo, mostró una imagen de Nueva Zelanda donde convive la ganadería extensiva con hileras de plantaciones de pino radiata, podado y cuidado para la obtención de madera de calidad.

Pastos de ovejas y producción de madera en Nueva Zelanda. / Imagen: Eloi Villada.

Pastos de ovejas y producción de madera en Nueva Zelanda. / Imagen: Eloi Villada.

Madera de frondosas
Sobre las posibilidades de obtención de maderas de calidad en Galicia, habló en las jornadas Xosé Covelo, de la Asociación Forestal de Galicia, que explicó los requerimentos para la la producción de frondosas de calidad (castaños, cerezos, robles, etc.). «En Galicia, entre 2003 y el 2009, la balanza de importación – exportación de madera de frondosas de calidad refleja un déficit de 96 millones de euros» -explicó Covelo.- «Hay mercado», valora, si bien también advierte de que la industria de la madera precisa de garantías de un suministro estable y continuado, una circunstancia que requiere de una apuesta colectiva a nivel gallego.

Galicia tiene un déficit en madera de frondosas que ronda los 100 millones de euros cada 6 años

Para el cultivo de frondosas, Covelo señala que es necesaria una idónea silvicultura, con las correspondientes podas y claras en la plantación, hasta llegar a una densidad final de unos 150 pies por hectárea, en turnos de tala de 40-60 años.

Resina, micología, frutos del bosque
Las jornadas de Irixoa, que se celebraron el pasado fin de semana, abordaron otras potencialidades del monte gallego, como el aprovechamiento de resina, una actividad que está retomándose en zonas como Caldas de Reis u Oia tras décadas de abandono. Los participantes en la jornada dedicaron precisamente el domingo pasado a visitar un aprovechamiento en marcha que está desarrollando Resfor en una comunidad de montes de Caldas.

También se visitó el monte vecinal en mancomún de Carballo (Friol), un ejemplo que ilustra las posibilidades del monte. En O Carballo, se extrae madera, se mantiene un rebaño de caballos, se produce miel, se recogen setas, se cría a un centenar de cerdos celtas en extensivo, con un cierre electrificado de 15 hectáreas, y hay pastizales habilitados para el aprovechamiento de las ganaderías vecinales.

Hubo visitas a un pinar en resinación en Caldas y al monte do Carballo (Friol), ejemplo de la multifuncionalidad del monte

Otra experiencia innovadora que se visibilizó en Irixoa en la jornada del sábado fue la de Fungocerga, una sociedad centrada desde hace años en la producción de frutos del bosque (arándanos, grosellas, frambuesas y moras). También hubo hueco para iniciativas como la del monte Cabalar, en A Estrada, que trata de poner en valor a través de la ganadería extensiva 500 hectáreas que antaño eran pasto periódico de los fuegos.

Balance
El presidente de la comunidad de montes de O Raño, Sergio Boado, se mostró tras las jornadas satisfecho por las iniciativas que se conocieron y por la amplia respuesta de participantes, con más de medio centenar de personas de todas las edades y orígenes, desde comuneros que rondan los 80 años hasta jóvenes de 20 años.

Colaboró también en las jornadas la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, una de las cinco reservas de la biosfera declaradas en Galicia por la Unesco. Su técnico, Manuel Giménez, incidió en que el desarrollo económico del rural es compatible con la conservación del medioambiente, como pusieron de manifiesto las iniciativas que se hicieron visibles durante el fin de semana.

Inspecciones sobre las plantaciones de eucaliptos

Las jornadas de Irixoa contaron con la participación del jefe del Distrito Forestal II, Manuel Capón, que ofreció respuestas a una de las tradicionales reivindicaciones del sector agrario y ganadero, la de un mayor control de las plantaciones de eucalipto en el labradío.

Se prevén más controles sobre plantaciones de eucalipto en labradío y en zonas de frondosas

Frente a la idea expuesta por alguno de los asistentes de que la Administración, si puede, no actúa ante los incumplimientos de la normativa forestal, Capón señaló que hay prevista una intensificación de los controles sobre las plantaciones de eucalipto en labradío. También destacó que a nivel provincial se habló de trabajar en un plan de control de las repoblaciones de eucalipto en masas de frondosas, prohibidas por la Lei de Montes de Galicia (Lei 7/2012). Del mismo modo, se está controlando que se respeten las distancias establecidas en la normativa.

«En ocasiones, puede haber la idea de que no se hace nada porque desde que se inicia un expediente hasta que se concluye pasa un tiempo, con alegaciones y resoluciones de por medio, pero se están poniendo sanciones y se están levantando plantaciones», defendió en las jornadas.

El jefe del Distrito Forestal también recordó deberes marcados por la Ley, como el picado o extracción de los restos forestales tras las cortas. Desentenderse de los restos está dando lugar a numerosas sanciones, advirtió, por lo que a la hora de vender madera. conviene tener en cuenta quién se va a hacer cargo de la gestión de los restos, si el propietario o el comprador de la madera.

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