
Fran, con uno de los lotes de terneros cebados de la explotación
La bajada de precio de más de un euro por kilo registrada en las últimas semanas está repercutiendo de lleno en la rentabilidad de las explotaciones de vacuno de carne. “Teníamos unos precios acordes con los gastos que tenemos y con la calidad de lo que vendemos. Pasar de 8 euros a 7 euros/kg canal significa perder por completo el margen de beneficio que teníamos las granjas”, denuncia Francisco Rivas, miembro de la directiva de la Asociación Gandeiros Galegos da Suprema y vocal en el Consejo Regulador de la IXP Ternera Gallega.
Ganadería Rivas, situada en Sebrín, perteneciente a la parroquia de Toirán, en Láncara, que atiende junto a su mujer, Mari Luz Gómez, está perdiendo una media de unos 200 euros por ternero. Es la diferencia entre ganar algo o trabajar todo el año simplemente para cubrir costes. “La paja ha subido 30 euros la tonelada, pasó de 70 a más de 100 euros, y el gasóleo y los plásticos cuestan casi el doble”, afirma.
Ante la bajada generalizada de precios, apela, como siempre ha hecho la Asociación Gandeiros Galegos da Suprema, a la unión y solidaridad de los productores, que llegaron a hacer una huelga de entregas durante semanas a los mataderos. “Yo prefiero vender los terneros al precio al que hay que venderlos y después regalar el mejor ternero que tenga al colegio al que va mi hija para que coman buena carne todo el año, pero lo que no se puede es tirar el precio”, razona.
Yo prefiero vender los terneros al precio al que hay que venderlos y después regalar un ternero al colegio al que va mi hija para que coman buena carne todo el año, pero lo que no se puede es tirar el precio
Ese panorama incierto actual no anima a la continuidad ni al relevo generacional, asegura. “Nosotros tenemos una niña de 10 años a la que le gusta esto y a mí me gustaría que siguiera, pero de qué sirve que factures por un lado si te lo gastas por el otro; al final acabas únicamente cambiando dinero y es un trabajo de 365 días al año. Con los pollos, por ejemplo, entre lote y lote puedes tener una semana de vacaciones, pero aquí no”, compara.
Por eso, si los precios no ayudan, augura a medio plazo la desaparición de buena parte de las ganaderías de carne que quedan en Galicia. “Yo llevo toda la vida en esto, iba del colegio a las vacas y de las vacas al colegio”, recuerda Fran. Sus padres tenían vacas de leche y de carne, pero antes de que cambiaran la electricidad a 220 voltios los problemas a la hora de ordeñar y para enfriar la leche en el tanque eran constantes, por lo que fueron dejando las vacas de leche y quedándose con las de carne. Hoy tienen 150 madres, 5 toros, además de los terneros y la recría. Además, hace 10 años montaron también una granja de pollos.
Entre 11 y 12 lotes

Las vacas están en ecológico, pero los terneros se ceban después en convencional
El manejo que realizan es totalmente en extensivo, con las vacas siempre en el campo. “En invierno se recogen algunas, pero normalmente paren siempre fuera y cuando hacemos el destete, alrededor de los 7 meses de vida, traemos los terneros a la nave para cebarlos”, explica.
De todos modos, Fran considera que, teniendo instalaciones adecuadas, en zonas como esta sería bueno estabular el ganado en invierno en naves de cama caliente para no estropear las fincas. “Así es como hacen en muchas zonas de Francia”, afirma. También opina que “en verano, cuando hace mucho calor, los terneros deberían estar dentro, porque les hace más daño el sol que el agua”.
El sector cárnico en Galicia está lastrado por la falta de ordenación del territorio
El ganado está repartido en 11 o 12 lotes. “Aquí uno de los problemas que tenemos es el de la superficie, con fincas muy pequeñas y dispersas por un lado y por otro. Nosotros alrededor de la casa tenemos 20 hectáreas y después tenemos alguna finca más de 10 y 12 hectáreas, pero también mucha parcela pequeña. El problema del sector cárnico aquí en Galicia es ese; el sector está lastrado por ello. No hay condiciones para trabajar cómodamente en pleno siglo XXI”, afirma.
“No pedimos ayudas, pedimos que nos pongan las condiciones para poder trabajar. Aquí, en esta parroquia, en el monte comunal hay un pastizal de 30 hectáreas que está cubierto de tojos, pero no lo puede utilizar nadie”, se queja. “El monte está abandonado y las plantaciones que se hicieron se las reparten cuatro empresas, igual que ocurre con los terneros”, añade.
Falta de ordenación del territorio
“La ordenación del territorio es algo que no existe y las Administraciones no trabajan en ello, porque si se quisiera sería muy fácil hacerlo, como hicieron en otros países. No es necesario hacer concentraciones parcelarias, que cuestan un montón de dinero, de burocracia y de años, que acaban enfrentando a la gente y que muchas veces, cuando llegan, llegan tarde, porque a mi edad ya de poco me sirve una concentración parcelaria”, afirma.
Con los años que tengo, la concentración parcelaria ya no me sirve absolutamente para nada
“Voy a cumplir 44 años, así que la concentración parcelaria, aunque se aprobara ahora, échale que tarden 15 años en terminarla, te plantas con 60 años. Hay cosas mucho más rápidas. Yo he viajado bastante a Francia y me explicaron cómo concentraron allí la superficie: regulando la transmisión de la tierra y aplicando una mayor carga impositiva a las fincas pequeñas que a las grandes. Los propios vecinos llegaron a la conclusión de que tenían que ponerse de acuerdo y hacer intercambios entre ellos porque el impuesto que pagaban era mayor que el valor de la finca. Hoy lo tienen todo concentrado; así se puede producir y trabajar cómodamente”, razona Fran.
La ganadería de carne, si no hay fincas grandes, es un suplicio
“Para la ganadería de carne, si no hay fincas grandes, es un suplicio. Pasas el día por la carretera viendo lotes y gastando ruedas. Nosotros llegamos hasta Gomeán, que está a 7 km, y hacia el otro lado hasta Maceda, que está a 12 km. Tenemos el ganado muy repartido porque hay que ir donde hay terreno. Nosotros tenemos en propiedad unas 60 hectáreas y el resto es arrendado, y no somos capaces de competir con lo que pagan las explotaciones de leche”.
Ecológico y convencional
La ganadería cuenta con dos CEAs, uno en ecológico con las vacas y 75 hectáreas y otro en convencional con el resto de la superficie, para poder emplear en esas fincas el abono que obtienen de la granja de pollos.
Pero, a pesar de tener la mayor parte del ganado certificado por el CRAEGA, no venden terneros en ecológico, ya que todos los animales son cebados en convencional. “No compensa cebar en ecológico. No hay comercialización para esa carne. Lo que hacemos es que la granja en ecológico vende los animales al destete a la granja en convencional”, explica Fran.
Ganadería Rivas ceba un mínimo de 3 meses todos los animales. Fran considera que en zonas como la suya, donde cada vez nota más los efectos de la sequía, no es posible enviar directamente los terneros del prado al matadero. “Hay zonas en las que eso puede ser viable, poniendo comederos selectivos en los prados, aunque siempre hay algún ternero que no entra, pero en otras zonas eso no es viable, porque si las fincas están completamente secas el ternero fuera no come nada”, explica.
Silo de maíz para cebar a los terneros

En los comederos mezclan el silo de maíz con un núcleo de concentrado para cebar a los terneros
Para abaratar el coste del cebo de los terneros, siembran 8 hectáreas de maíz para ensilado, que mezclan con el pienso. “Desde que empezamos a hacerlo, hará unos 10 años, ahorramos la mitad”, asegura. Además del pienso y el silo de maíz, los terneros comen hierba seca o paja.
“Para mí es más rentable sembrar maíz que hierba. Y no siembro más maíz porque muchas de las mejores fincas están incluidas en ecológico. Cuando manejas un volumen de ganado importante, como tenemos nosotros, creo que lo ideal sería hacer una ración con carro mezclador que incluyese ya el forraje y los concentrados”, considera.
Lo ideal para el cebo sería hacer una ración con carro mezclador que incluyese el pienso, el silo de maíz y la paja
Comercializan sus animales a través de la Asociación de Suprema, tanto los terneros de 10 meses que van a mataderos de Galicia, como el de Viana, como los animales de mayor edad sin el sello de la IXP, que marchan sobre todo a Asturias o Madrid. Además, Ganadería Rivas vende directamente desde hace años al restaurante Botafumeiro de Barcelona. “Son animales que superan el año, tienen 14 o 15 meses, porque en este tipo de establecimientos buscan un tipo de carne más hecha y con más consistencia”, explica.
Comercializamos a través de la Asociación de Suprema y vendemos todo a peso vivo
Pero ese mercado de los animales añojos ha sido el que más ha caído y el que está sufriendo en mayor medida las consecuencias del cierre de las importaciones de ganado por parte de Marruecos. “Tengo ahora 5 animales grandes, de 12 y 13 meses, y parece que no hay quien los quiera. Pero no es un problema de demanda, porque si se los das a 4 euros se los llevan”, denuncia.
Raza blonde de Aquintania y fleckvieh

Terneros blonde y fleckvieh en uno de los lotes de la ganadería
Otro de los cambios que Fran ha llevado a cabo desde que se hizo cargo de la explotación ha sido cambiar la raza de ganado con la que trabajaban sus padres. “Aquí teníamos rubia gallega, éramos el socio número 143, pero teníamos muchos problemas en los partos y terneros con la lengua grande que no conseguían mamar”, cuenta.
“Hace 18 o 19 años fuimos a Francia y trajimos de allí esta raza. Primero trajimos los toros y después fuimos incorporando vacas. Fue cambiar los toros y se acabaron los problemas, porque cuando cogí yo la explotación había treinta y tantas vacas y un año murieron 11 terneros de 30: el que no tenía la lengua grande moría en el parto, y eso que entonces parían en la cuadra y hoy paren solas en el prado y de 150 partos puedes tener 3 o 4 bajas”, compara.
No me gusta intervenir en los partos; las vacas paren mejor solas porque están más tranquilas
Gandería Rivas marca sus terneros como conjunto mestizo para poder cumplir con lo estipulado en Ternera Gallega. Otra de las incongruencias a nivel genético que Fran ve en la IGP es que se esté hablando de marcar los cruces de vacas lecheras con azul belga y no se marquen los animales de raza Blonde de Aquitania pura. “La blonde no es más que una rubia gallega más seleccionada genéticamente, pero procede del mismo tronco genealógico”, razona.
Siguen yendo a Francia a comprar directamente en ganaderías blonde los machos para sementales cuando quieren sustituir uno de los toros de la granja. “Tenemos 5, para evitar la consanguinidad. Ahora tenemos que cambiar uno que ya es muy viejo, pero un ternero en la ganadería en la que compramos nosotros en Francia al destete cuesta 6.000 euros”, cuentan.
Los terneros blonde son más largos que los limusines y hacen más kilos
También Gandería Rivas vende animales para vida, tanto machos para sementales como novillas para reproductoras a granjas gallegas que están apostando también por la raza blonde. “En la zona de A Fonsagrada hay muchos toros nuestros”, explica Fran.
A nivel genético, el último cambio que están haciendo en esta ganadería de Láncara es introducir la raza fleckvieh en el rebaño. “Cuando mis padres tenían las vacas de leche ya habíamos tenido alguna. El año pasado compramos cinco vacas simmental auténticas para cruzarlas con nuestros toros blonde con la idea de ahorrar en concentrados, porque son vacas que dan más leche y crían mejor a los terneros”, explican.
1.300 bolas de silo
En las épocas en las que escasea el pasto agrupan más el ganado para facilitar el suministro de forraje y evitar castigar las fincas para el rebrote de la primavera. Hacen unas 1.300 bolas de silo para todo el año, aunque este año, debido a las lluvias y el frío del comienzo de la primavera y la posterior sequía, hicieron unas 400 bolas menos. “A 40 euros que se están vendiendo, son 16.000 euros”, calcula.
No se puede criticar a un ganadero que compra un tractor de tantos caballos para hacer y mover 1.300 bolas de silo
La sequía está teniendo también otra consecuencia, ya que la falta de pasto afecta al crecimiento de los terneros. “Este año vamos a tener que meterlos a cebar antes, porque si hace calor y no hay qué comer en el prado pierden peso. El ternero si hay pasto luce y crece, pero si se queda sin pasto hay que recogerlo antes porque si no lo único que metes después a cebar es piel y huesos”, asegura.
Llevar agua por la sequía
La sequía también dificulta el manejo del ganado y aumenta el trabajo. “Estos días tenemos que andar llevando agua con la cisterna a fincas que tenían agua porque se quedan sin ella”, cuenta. La Comunidad de Montes Vecinales en Mano Común a la que pertenecen las casas de Toirán repartió recientemente dinero procedente de la venta de madera entre los comuneros. “Nos tocaron 1.000 euros y la mitad se la llevó Hacienda”, relata Fran.
Con la sequía que hay este año las fincas se quedan sin agua y tenemos que ir llevándosela con la cisterna
En lugar de eso, él proponía reinvertir ese dinero en la parroquia, llevando agua a todas las fincas, por ejemplo. Pero los vecinos que no se dedican a la ganadería y tienen sus parcelas arrendadas no quisieron y prefirieron el reparto del dinero procedente de la venta de madera.
Además de tener la explotación, Fran trabaja en incendios como brigadista de la Xunta
Además de tener la explotación, Fran trabaja en incendios como brigadista de la Xunta, por lo que conoce de primera mano las consecuencias del abandono del medio rural y la falta de ordenación del territorio.
Ataques de lobo, zorro y visones
Fran es crítico también con los criterios de reparto de ayudas por parte de la Administración y pone el ejemplo de la ayuda de la PAC para la convivencia con la fauna salvaje. A pesar de tener mastines para defender el ganado, Gandería Rivas no pudo acogerse a ella, ya que la Xunta no la aprobó para las explotaciones en ecológico. “Es algo absurdo, será que las vacas en ecológico están más flacas y no las ataca el lobo”, razona con ironía.
“Nosotros tuvimos varios ataques de lobo, uno de ellos hace poco. También hay zorro, que también es muy problemático, porque cuando la vaca está pariendo van a comerles la lengua a los terneros y ahora estamos viendo también bastantes visones, que también atacan a los recién nacidos. Aquí todo pare fuera y hay que estar pendiente de lo que te encuentres por las mañanas cuando vas a ver el ganado. A veces te llevas la sorpresa”, describe.
Granja de pollos para diversificar
Como complemento a la explotación de vacuno de carne, Gandería Rivas montó hace 10 años una granja de pollos. “Llevo muchos años viajando a Francia y allí veo que todas las explotaciones tienen 2 o 3 opciones: leche o carne; pollo, cerdo, pavo o pato; y cereal u huerta (patata, cebolla, ajo). Fue por eso por lo que montamos la granja de pollos, por diversificar”, explica.
La inversión en la granja de pollos fue de 350.000 euros, pero solo llevar la luz les costó 137.000 euros
Hacen 6 crianzas al año de entre 35.000 y 40.000 pollos en cada una. Cada lote dura mes y medio, con 15 días entre uno y otro para limpiar y desinfectar las instalaciones. Trabajan en integración con el grupo Vall Companys, que compró el Grupo Sada, con planta de sacrificio y procesado en Castro Riberas de Lea.
Una granja de pollos o de cerdos, si no compensa en un momento dado por precio, no la llenas y ya está; con las vacas de carne no es tan fácil adaptarse al mercado
Fran está satisfecho con la decisión de montar la granja de pollos, pero piensa que fue un error dejar la leche en su momento para pasarse a la carne. “Da mucho más rendimiento una granja de leche con un robot que una granja de carne con el doble de vacas”, compara.
“Si tuviera 10 años menos montaría un robot y volvería a la leche, pienso que da menos trabajo atender un robot que el sistema de manejo que tenemos nosotros con las vacas de carne”, dice. Además, razona, “la leche es un sistema que permite adaptarse mejor a las fluctuaciones del mercado, porque si baja la leche puedes mandar vacas al matadero, pero nosotros tenemos que aguantarlas porque si no no tenemos manera de producir”, asegura.
“Lo que no pueden hacer los supermercados y los mataderos es robar al consumidor, que es lo que están haciendo”
Fran forma parte de la directiva de la Asociación Gandeiros Galegos da Suprema, a la que representa como vocal en el Consejo Regulador de la IGP Ternera Gallega. Se muestra muy insatisfecho con el funcionamiento de la Indicación Geográfica Protegida y defiende una desvinculación de la carne de Suprema de la Ternera Gallega convencional, la marca bajo la que se comercializa la carne procedente de los cebaderos gallegos.
“Estamos viendo cómo con nuestro nombre venden después la carne que traen de otros sitios. La industria gallega está trayendo carne de Francia, de Alemania y de Polonia. Quieren colapsar sus cámaras para después, en invierno, tirarnos el precio un euro más aquí. Están metiendo camiones todos los días y están vendiendo eso a costa de nuestro trabajo”, denuncia.
Novafrigsa está metiendo terneros de Francia, Polonia y Alemania para colapsar sus cámaras y tirarnos todavía más el precio aquí
“Si nosotros estamos vendiendo la carne a 8 euros canal, que se la cobren en la tienda la pieza más barata a 14 o 15 euros y el chuletón, solomillo o entrecot a 30 euros, no es lógico. Esa diferencia se queda en la distribución, que es la que más se lleva, y en el matadero. Tanto unos como otros juegan siempre con un margen de beneficio a su favor. Lo que no pueden hacer los supermercados y la industria es robar al consumidor, que es lo que están haciendo, porque si a nosotros ahora nos han bajado un euro y pico, al consumidor deberían bajarle la carne dos euros en el lineal para incentivar el consumo”, afirma.
Alimerka está pagando la carne a los productores en Asturias un euro y medio más de lo que cobramos en Galicia
Y pone el ejemplo de lo que sucede en Asturias. “Alimerka, que trabaja con la marca de la IGP asturiana, está vendiendo la carne más barata que los supermercados gallegos y le está pagando un euro y medio más al productor, firmando contratos a 9,75 €/kg canal y sin límite de kilos, que es donde está la ganancia, porque aquí nos limitan a 10 meses para hacer una Suprema, cuando si tenemos los terneros con las madres 7 meses y después los metemos a cebar, 3 meses no es suficiente, porque el primer mes, cuando los metes a cebar, entre que los vacunas para la neumonía y los desparasitas comen y no crecen. Sin embargo, para TG les aumentaron 2 meses, hasta el año, para que los mataderos puedan meter más kilos”, explica.
A nosotros en Suprema solo nos dejan hacer terneros pequeños como canicas para que los mataderos puedan meter más kilos en el mercado
“Con la genética que tenemos nosotros a los 10 meses logramos terneros machos con un peso de 300 kg y hembras con 240 o 250 kilos, pero en los dos meses hasta que cumplen el año es donde cogen los kilos y donde baja el consumo, porque llega un momento en el que el ternero come menos; cuando más pienso consume es desde los 7 meses hasta los 9-10 meses, después baja el consumo y mete más carne”, asegura.
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