«El uso del monte común es fundamental para nuestro manejo totalmente extensivo»

Aprovechar el monte común como hábitat de las vacas y producir pastos y forrajes en las fincas propias. Es el sistema que aplica Bruno Botana en su explotación de Estelo (Mondoñedo). Otra característica de la granja es el cruce con casi todas las razas cárnicas. Hablamos con este joven que lleva tres años al frente del proyecto para conocer cómo trabaja y cómo ve el futuro del sector

BRUNO BOTANA

Desde que nació hace 35 años, Bruno Botana Pérez convivió con las vacas. Por eso, siempre tuvo claro que se iba a dedicar a la ganadería. Tanto por convencimiento como por no dejar perder lo que fue el medio de vida de su familia incluso antes de nacer él.

Los Botana tuvieron durante un tiempo producción de leche pero ya desde mucho antes de estar Bruno al frente -va para tres años- solo se dedican a la carne. En la explotación trabaja el chico a tiempo completo y cuenta con la ayuda de su hermano, que tiene otro empleo, de sus padres y de su cuñada. Está pensando en incorporar a su novia, y ya analizaron las posibilidades.

El rebaño

Cuentan con una media anual de unas 70 vacas reproductoras. En algunos momentos llegan a juntar 120 cabezas por la presencia de terneros que aún no están listos para salir al mercado. Suele ser en momentos de máximo rendimiento de los pastos.

La granja está en la media de partos de España, que se sitúa en el 0,8 anual por vaca. Aunque la rubia gallega es la raza predominante, en el rebaño cuentan con cruces de todo tipo. Angus, Fleckvieh, Caldelá, Hereford, Asturiana de los montes, Pardo Alpina…La intención es seguir haciendo cruces sin cerrarle las puertas a ninguna raza, aunque la Limousin les dio problemas de docilidad. Los toros los consiguen sin problema en ganaderías de la zona.

La facilidad de parto, la docilidad y la rusticidad son los parámetros que buscamos al hacer los cruces (Bruno Botana, ganadero)

«Más del 90% de nuestras vacas tienen una enorme facilidad de parto. Es un parámetro que siempre buscamos, junto con la rusticidad y la docilidad. Eso no significa que no tengamos que estar presentes para asegurarnos de que el ternero comience a mamar y de que la vaca no quede con secuelas.»

Para la preñez de las vacas tienen en los montes dos toros de raza asturiana y otro en las instalaciones y pastizales que es cruce de Limousin y rubia gallega. A pesar de que no hay ningún problema de consanguinidad, cada cierto tiempo introducen toros nuevos y sacan los viejos o bien los cambian de lote.

En la medida de lo posible, en la granja aplican la agrupación de partos de forma que la mayoría de los terneros nazcan entre abril y julio. Así mejoran la eficiencia productiva, simplifican el manejo y reducen el estrés animal. Además, optimizan la mano de obra y la alimentación.

Terreno y alimentación

Para la producción de forrajes y el aprovechamiento de pastos, la explotación trabaja una superficie de 40 hectáreas. El resto de la alimentación se completa con lo que los animales pacen en el monte comunal de Estelo.

Los vecinos no ponen ninguna pega a este aprovechamiento del monte ya que las vacas de los Botana ayudan a mantenerlo limpio de matorral y a conservar un paisaje único como es el de los montes de la Mariña luguesa. De hecho, en esta zona no recuerdan haber padecido incendios forestales.

Bruno cuenta con la ayuda de sus padres para tareas como acercar harina de maíz a las vacas que la necesitan

Bruno cuenta con la ayuda de sus padres para tareas como acercar harina de maíz a las vacas que la necesitan

«Si no fuera por las vacas y los caballos, esto sería un zarzal. Aquí estamos a 500 metros de altitud y muy cerca del mar. El clima húmedo y la composición del suelo favorecen la aparición de maleza. Pero el ganado y los caballos no la dejan crecer.»

Y es que el monte es el hábitat de las vacas. «Aunque ha nevado, no dura más de uno o dos días. Así, las vacas solo bajan al prado en las épocas en que hay más pasto o cuando enferman o acaban de parir. El resto del tiempo, yo calculo un 90% de su vida, están siempre aquí arriba.» Además, cuentan con una manga en el monte en la que pueden encerrar a las vacas que presenten problemas para hacerles un seguimiento aún más exhaustivo.

Poder disponer de los terrenos del monte comunal hace que las vacas estén en un hábitat más saludable casi toda su vida

La alimentación es a base de pasto, hierba seca, silo de hierba y harina de maíz. En casos en que las vacas presentan alguna bajada de peso o de actividad, le complementan la ración con concentrado granulado que mezclan con la harina de maíz.

Las vacas conviven en el monte con los caballos. Los Botana no poseen equinos pero no tienen ningún problema en compartir el espacio común. «Los caballos comen algo de los rollos de silo que les subimos a las vacas. Alguna vez los apartamos aunque es una pérdida mínima que podemos asumir sin problema. El caso es que el monte tenga ganado.»

El principal cultivo es el raigrás inglés, porque se adapta perfectamente a la humedad de la zona y porque da un buen rendimiento en silo. No cultivan ningún cereal, ni siquiera en las épocas de cebo de las vacas y terneros.

Comercialización

La clientela de la granja es heterogénea. «Vendemos a tratantes que llevan para recría, a mataderos cuando los animales ya están cebados… Y también lleva ejemplares la Asociación de Ganaderos Gallegos de la Suprema.»

El volumen de venta para vida puede ser en ocasiones más alto que el de para sacrificio o cebo. «Depende de cómo estén las instalaciones y los pastos en cada momento del año. Nuestras naves están algo obsoletas y fueron concebidas para la producción de leche. Ahora estamos planificando reformarlas para adaptarlas a nuestras necesidades.»

Las vacas de los Botana comparten el monte común de Estelo con los caballos del país

Las vacas de los Botana comparten el monte común de Estelo con los caballos del país

Bruno ya ha cebado animales viejos, y con buen resultado. «Las experiencias previas con vacas fueron muy positivas tanto por el peso de los animales como por lo que nos pagaron. El vacuno viejo está creciendo en demanda. Por eso ya tengo pensado criar algún buey también. Tengo que adaptar el espacio disponible para el cebo, que duraría unos cuatro meses, eso sí. Pero lo veo como una muy buena opción de comercialización.»

Pienso que los ganaderos de la zona debemos buscar fórmulas para realizar una comercialización conjunta de nuestros productos

«Creo que el futuro de la ganadería de carne de vacuno e incluso de caballo en esta zona pasa por la cooperación entre productores. No sé cuál será la forma jurídica más adecuada. Puede ser una Sociedad Agraria de Transformación (SAT), una cooperativa… la cuestión sería comercializar nosotros nuestra carne.»

«Puede ser en fresco, congelada, envasada o elaborada. Pero la fórmula tiene que ser la de que nosotros mismos produzcamos, sacrifiquemos, elaboremos y comercialicemos. Y tenemos ganaderos suficientes en esta zona o incluso podríamos ampliar al resto de la Mariña y a la Terra Chá. Claro que la burocracia dificultará todo el proceso y las industrias no estarán muy de acuerdo.»

Sanidad animal

El nivel de aislamiento que ofrece el monte da una cierta tranquilidad a Bruno frente a las dolencias de transmisión por vector como la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) o la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC).

«Por ahora no tuvimos problemas y nuestras vacas no entraron en contacto con otros rebaños o ejemplares de fuera. Pero es algo que nos preocupa mucho. Porque la actual obligación de sacrificar todo el rebaño cuando aparece un caso de DNC sería ruinosa para nosotros. Para nosotros y para cualquiera, vaya.»

Las enfermedades de transmisión por vector de contagio suponen una honda preocupación a pesar de estar en un entorno aislado

«El índice de mortalidad de la EHE y de la DNC son muy bajos -de menos de un 5%- y las vacas enfermas se suelen recuperar. Y las enfermedades no afectan al ser humano. Por eso vemos muy drástico el sacrificio masivo. De un golpe así es muy difícil recuperarse y seguir con la actividad.»

Aunque el monte parece el mejor hábitat para el ganado desde el punto de vista sanitario, lo cierto es que la cabaña no está exenta de problemas. «Tenemos desde neumonías hasta animales que en pocos días bajan hasta cinco kilos de peso, infecciones urinarias… Bien es cierto que no es nada preocupante ni masivo, pero siempre hay un gasto veterinario.»

Fauna salvaje

El lobo es un problema en toda la sierra del Xistral y en el resto de las zonas altas de la antecosta luguesa. «Si una vaca pare en el monte, inmediatamente la bajamos a ella y al ternero para las naves o para los pastizales de la casa. Así están protegidos por el resto de vacas paridas y crías.»

No descornan ni desmochan por cuestión del lobo. Prefieren que haya alguna lesión leve por la competencia entre las vacas por el alimento que dejarlas sin esa defensa y asumir el gasto en dinero y tiempo que supone esa práctica.

Cuando las vacas paren son trasladadas hasta las instalaciones y los pastos bajos para protegerlas del lobo

Cuando las vacas paren son trasladadas hasta las instalaciones y los pastos bajos para protegerlas del lobo

Para los Botana el uso de los mastines no es muy viable. Porque el ganado está en una zona del monte por donde pasan muchos turistas haciendo rutas de senderismo. Aunque el ganadero supone que lo hacen por bien, lo cierto es que el contacto con los humanos acaba por malear a los perros y pierden su efectividad.

El lobo ha hecho mucho daño tanto en esta zona como en los ayuntamientos colindantes

«Está extendido el mito de que el lobo no ataca a las vacas en el monte si hay caballos. Pero no es cierto. En esta zona han matado muchos terneros. Peor todavía, matan varios y solo comen uno. No es cierto que se conformen con los corzos o con los jabalíes, que aquí también abundan.»

También el jabalí les causa problemas al estropear prados incluso cerca de la casa. «Y eso que los cazadores aquí están bastante comprometidos y hacen una labor eficaz. Pero hay tantos jabalíes que acaban provocando mermas sensibles en la producción de pastos y forrajes.»

Manejo y nuevas tecnologías

El manejo que hace la granja la haría plenamente compatible con el modelo ecológico. Sin embargo, no dieron ese paso. «Hay muchas informaciones a favor y en contra de ese modelo. Tendríamos que comprobar que los concentrados ecológicos dieran el mismo resultado que los actuales, porque son muy caros. Por lo demás, no empleamos ningún componente químico en nuestro trabajo.»

«Las nuevas tecnologías están funcionando mejor que las antiguas. Internet va perfectamente y nos facilita tareas administrativas y de control del ganado. En cambio, las pistas están en estado ruinoso y dificultan nuestro movimiento y hasta el de las vacas.»

El cruce entre diferentes razas da un aspecto heterogéneo al rebaño

El cruce entre diferentes razas da un aspecto heterogéneo al rebaño

Los vallados virtuales están creciendo en la ganadería extensiva, pero aquí no parecen necesarios. «Nosotros subimos al monte los 365 días del año y sabemos bien por dónde se mueven las vacas y adónde no van a ir. Nos podría interesar algún sistema de localización, especialmente para vacas próximas al parto. Para tenerlas controladas y actuar en cuanto paran. Los vallados no los precisamos de momento.»

No rechazamos el uso de nuevas tecnologías pero para nosotros es prioritaria la observación directa y diaria de las vacas

También hay dispositivos para detectar el nivel de rumia, los movimientos de la vaca o la ausencia de estos, los celos… «Nosotros hacemos una observación activa que nos permite detectar el estado de las vacas. Siempre hay algo que se te puede escapar, pero no es habitual. Podemos prescindir por ahora de alta tecnología. Somos seis personas disponibles para atenderlas en cualquier momento del día y la noche.»

Parque de maquinaria

El parque de maquinaria consta de cuatro tractores. «En invierno casi usamos solo el de traerles el silo y la hierba seca a las vacas en el monte. Pero en verano no damos abasto. Tenemos que aprovechar los días buenos para hacer forrajes y ya ni desenganchamos las máquinas.»

Una máquina que consideran muy acertada es la de esparcir los rollos de hierba. «Costó 9.000 euros y tiene un mecanismo básico. Pero reduce enormemente el tiempo de trabajo y hace mucho más efectivo el reparto de las raciones.» A mayores, cuentan con una rotativa, una hileradora, dos máquinas de hacer los rollos y una cisterna para el purín.

Con la observación diaria detectan qué animales precisan de un suplemento alimentario

Con la observación diaria detectan qué animales precisan de un suplemento alimentario

Con esa maquinaria producen pastos y forrajes en las 40 hectáreas que manejan en la aldea. En años en que el clima no ayuda -como este- tienen que comprar alimento en fincas del entorno. «Pero compramos en fresco, es decir, nos encargamos nosotros de segarlo y ensilarlo. Así, reducimos costes y tiempo.»

Intentamos emplear nuestra maquinaria lo máximo posible y no depender de empresas de servicios agrarios

Con todo, no descartan a corto plazo comprar o incluso producir paja tanto para la cama de los animales que tienen que quedar estabulados o en la manga como para la alimentación del ganado, sobre todo del de cebo.

El gasóleo que consume la maquinaria es el principal gasto de la explotación, seguido de vacunas y medicamentos animales y de los derivados de cultivo, recogida y ensilado de forrajes. La explotación es socia de la cooperativa CLUN, que les sirve la harina de maíz y los concentrados y algún medicamento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información