Embutidos Suarna, la empresa que ha popularizado la androlla de Navia

Habla de sus productos con el mismo entusiasmo con el que habla del territorio en el que se elaboran. Maricarmen Sánchez es, allí por donde va, “embajadora de Navia y de Os Ancares”

Publicidade

EMBUTIDOS SUARNA (Navia) Maricarmen1

“Empezamos en el año 1998. Se había hecho la primera Fiesta de la Androlla y resulta que no había androllas para vender porque se hacían tradicionalmente en las casas, para autoconsumo, pero no había ninguna industria que las hiciese para comercializar”, recuerda Maricarmen Sánchez, gerente de Embutidos Suarna.

“Al año siguiente decidimos tomar la iniciativa de hacer unas pocas para vender en la fiesta para que por lo menos la gente tuviese la oportunidad de comprar una androlla ese día. Recuerdo que habíamos hecho una pequeña cantidad, igual medio centenar o así, y que ya las teníamos vendidas antes de la fiesta, aunque las habíamos guardado para ese día. Al año siguiente ya habíamos hecho 300. La gente nos decía que estábamos locos, pero las habíamos vendido todas también. Después ya dijimos, esto hay que montarlo en serio”, cuenta casi 25 años después.

Si no hubiésemos montado nosotros la fábrica, la elaboración de la androlla quizás se hubiera perdido

“En aquel momento teníamos la tienda de alimentación y tres niños pequeños, pero ya veíamos que el pueblo iba a menos porque iba perdiendo población, así que vimos en eso una oportunidad, sobre todo para complementar la tienda en invierno. Fue entonces cuando hicimos un pequeño obrador para hacer androllas, porque inicialmente nuestra idea era hacer solo androllas, que era un producto muy específico de esta zona. Pero aquella cosa pequeñita fue creciendo”, dice, “porque las androllas se vendían todas”.

Dar a conocer el producto fuera de Navia

La iniciativa de Maricarmen y su marido, Hortensio, sirvió para abrir fronteras a un producto de tradición local. “Empezamos a mandarlas sobre todo para Barcelona, porque la gente de aquí emigró a Barcelona y tienen allí muchos restaurantes. Durante muchos años se hacía en Barcelona la Fiesta de la Androlla y la del Gallego del Año, que juntaba en una cena a más de 1.000 personas, y los productos los llevábamos todos de aquí”, recuerda.

En muchos sitios cuando empezamos a vender no sabían lo que era una androlla

Hoy el obrador se les queda ya pequeño. Además de androllas hacen también chorizos (picantes y normales), salchichón, lomo, chicharrones y salazón de tocino, cabeza y minilacón. La empresa da trabajo a un mínimo de seis personas y elaboran unos 1.000 kilos de embutido a la semana.

La empresa da trabajo a 6 personas y elaboran unos 1.000 kilos de embutido a la semana

Embutidos Suarna llega hoy con sus productos a tiendas de distintas villas y ciudades y es habitual su presencia en ferias como la de Monterroso, Las San Lucas de Mondoñedo, el San Froilán o el Mercado de los Domingos de Ribadeo. “Con casi todos mis clientes seguimos manteniendo el contacto directo con ellos”, asegura Maricarmen.

Un producto estacional que ahora se vende todo el año

EMBUTIDOS SUARNA (Navia)

Aunque en las casas de Navia se siguen haciendo androllas, Embutidos Suarna es hoy la única empresa que las hace para comercializar todo el año. “El butelo es un producto que empezamos a hacer en octubre y paramos después de Semana Santa, pero la androlla la hacemos todo el año porque es nuestra señal de identidad, es un producto que nos identifica”, reconoce.

A diferencia con el butelo, la androlla se hace en la tripa gorda, mientras que para el butelo se emplea el ciego o pigureiro. Los ingredientes son costilla picada a mano y cueros y adobado todo con sal, pimentón y ajo. “Es un proceso manual, porque tenemos que embutir en la tripa y atar a mano”, explica Maricarmen. Después de unos días ahumándose pasa al secadero, donde permanece un mínimo de dos semanas.

La androlla se hace en la tripa gorda, mientras que para el butelo se emplea el ciego

A nivel culinario, la androlla sirve para hacer cocida, como se cocinaba tradicionalmente, pero también sirve para innovar. “Hay gente que hace un arroz con ella, con el agua de cocerla y la androlla desmenuzada”, explica.

Para Maricarmen “es un orgullo” que ahora la androlla sea conocida en toda Galicia y haya empresas cárnicas de otras zonas que también la elaboren. “Si no hubiese sido por nuestra iniciativa, a medida que se fuesen dejando de hacer en las casas, la androlla podía haber sido un producto que se hubiese perdido, porque se hacía únicamente para autoconsumo”, recuerda.

A la espera de una IGP

La Xunta de Galicia inició el camino de la protección de este producto elaborado tradicionalmente en las montañas de Lugo y Ourense en septiembre de 2008 y, una vez superada la fase gallega, falta la aprobación por parte de los organismos comunitarios y la inscripción de la IGP en el registro de denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas.

La zona geográfica de elaboración de la IGP Androlla de Galicia está formada por 12 ayuntamientos de la provincia de Lugo y 17 de la de Ourense, que constituyen una estrecha franja que se extiende, de norte a sur, en la parte más oriental de Galicia, abarcando el área más montañosa de la comunidad. También se elaboran androllas en zonas limítrofes de la vertiente leonesa de Os Ancares.

“Las mujeres podemos hacer todo lo que nos propongamos”

Maricarmen forma parte de la federación de mujeres rurales FADEMUR y defiende el papel femenino en la fijación de población y el desarrollo de las zonas rurales. “Las mujeres podemos hacer todo lo que nos propongamos, es solo una cuestión de actitud, y cada vez estamos cogiendo más protagonismo en este tipo de iniciativas. Estoy muy orgullosa de ser mujer y de haberle echado mucho valor a la vida”, dice.

En 2015, cuando falleció su marido, Maricarmen decidió seguir adelante con la empresa ella sola, aunque algunos de los proyectos que tenían en mente quedaron estancados. “Tenemos una finca muy grande y habíamos pensado meter allí cerdos para producir para nosotros. Eso quedó parado y lo que hago es comprar a otros productores de la provincia de Lugo”, explica.

Yo le eché mucho valor a la vida y siempre me sentí apoyada

Maricarmen tiene un hijo que es veterinario y dos hijas ingenieras. Priorizó su formación antes que el negocio familiar y hoy ninguno de ellos está directamente vinculado a la actividad de la empresa. “Vienen mucho, pero tienen la vida montada fuera”, reconoce.

Abandono y repoblamiento

El núcleo de Navia de Suarna no llega a 300 habitantes; en el conjunto del municipio, algo menos de 1.000. La despoblación hace mella en este ayuntamiento de la montaña de Lugo, al igual que en otros muchos del interior de Galicia. Pero Maricarmen ve futuro en estos pueblos. “En los últimos años veo más alegría, la gente arregla las casas y viene los fines de semana o en vacaciones. Hay un orgullo que antes no había”, asegura.

Maricarmen nació en Baralla, pero lleva 33 años en Navia

Al tener la tienda en pleno centro de la villa, ella es un buen termómetro de la temperatura vital de este ayuntamiento de la montaña. “Soy más optimista sobre el futuro de los pueblos pequeños en este momento que hace unos años”, dice.

Mantener servicios

Tiene claro que mantener los servicios es fundamental para mantener con vida los pueblos del rural. “Sigo con la tienda porque tengo claro que en un sitio como Navia un establecimiento de este tipo es mucho más que un establecimiento de alimentación, es casi un centro social, un lugar de referencia. Es muy importante para los pueblos que este tipo de negocios se mantengan porque cuando un establecimiento se cierra no vuelve a abrir”, asegura.

Hay que abrir puertas en los pueblos, no cerrarlas, porque un negocio que cierra no vuelve a abrir

Fue lo que le pasó a la Ferretería Robledo, la de Tito, que permanece congelada en el tiempo desde hace 30 años. Pertenecía a un tío de su marido y de vez en cuando siempre hay quien le pide poder verla por los recuerdos que les trae. “A mí no me cuesta abrirla y es un aliciente más para venir a Navia, hay que buscar soluciones imaginativas para que venga la gente”, afirma.

Maricarmen hace también visitas para grupos a la fábrica de embutidos y usa la tienda, que está en la misma plaza de Navia, para vender sus productos y, de paso, la villa de Navia. “Cuando voy por las ferias vendo tanto Os Ancares como el embutido”, dice.

Todas las iniciativas ayudan, asegura. “La película de Óliver Laxe Lo que arde fue un revulsivo. Sirvió para que aquí se valorara lo que se tiene y para que la gente de fuera quisiese conocer Navia”, ejemplifica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información