“En Galicia hay mucha cabida para el pino en montes donde las frondosas tendrían dificultades”

Conocemos con Rafael Zas, ingeniero forestal en la Misión Biológica de Galicia, algunos de los retos que se le presentan a las coníferas en Galicia con el cambio climático. El investigador destaca el potencial del pino en montes gallegos ligado a una gestión adecuada para reducir potenciales riesgos como los incendios

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“En Galicia hay mucha cabida para el pino en montes donde las frondosas tendrían dificultades”

El ingeniero forestal Rafael Zas es uno de los expertos involucrados en estudiar los efectos del cambio climático en las coníferas en Galicia.

El ingeniero forestal de la Misión Biológica de Galicia del CSIC, Rafael Zas es uno de los investigadores especializados e involucrados en conocer el impacto que el cambio climático tendrá en las masas de coníferas. Con él conocemos las previsiones que barajan derivadas de las variaciones ambientales, que dejan tanto oportunidades como amenazas para las plantaciones de pino gallegas.

-¿Qué necesidades hay en mejora genética para el pino en Galicia?
-En estos momentos lo que se pretende es mejorar la calidad de la madera para que se pueda utilizar en usos más nobles. Se busca, además, que los pinos estén adaptados a los cambios que se prevén, tanto en el clima, como en cuanto a los riesgos sanitarios, con nuevas enfermedades.

-¿De qué manera se notan los cambios del ambiente en las coníferas?
-La situación sanitaria forestal está decayendo paulatinamente, en general, en toda la Península. Se empiezan a ver problemas de decaimiento, en algunos casos derivados de afecciones patológicas identificadas y conocidas, pero en otros el agente causante no se conoce bien y este decaimiento se asume más asociado al cambio ambiental. Hay dos frentes por los que las coníferas pueden verse afectadas: uno centrado en la entrada de patologías nuevas y otro de adaptación al medio y al clima.

-¿Pueden hacerse predicciones sobre la evolución del pino con el cambio climático?
-No sabemos bien cómo va a afectar este cambio, solo sabemos que el clima está cambiando a una velocidad de vértigo en comparación con el plazo de vida de las especies forestales. La envergadura del cambio y el impacto que tendrá está aún por determinar. Por otro lado, las patologías asociadas al cambio global es algo bastante impredecible. No sabemos cómo serán las enfermedades del futuro y el riesgo se incrementa en aquellas especies con una menor diversidad.

“La amplia variabilidad genética del pino del país le permitirá adaptarse mejor a las condiciones derivadas del cambio climático”

-¿Hay variedades de pino, de las que tienen presencia en el territorio gallego, que sean más resistentes al cambio climático?
-En Galicia tenemos principalmente 2 especies: Pinus pinaster (pino del país, nativo de la Península) y Pinus radiata (procedente de Estados Unidos, que aquí se ha plantado sobre todo en la zona de A Coruña y Lugo). En el caso de P. pinaster, es una especie que se desarrolla de forma natural por todo el suroeste de Europa y el norte de África y dentro de esta especie hay una gigantesca variedad genética y una diversidad intraespecífica enorme, que abre un abanico muy grande de posibilidades de materiales a plantar. Además, hay programas de mejora genética específicos que están intentando mejorar las variedades tanto para la producción como para la protección frente a problemas sanitarios, por lo que en el caso del Pinus pinaster, la especie dispone de una amplia variabilidad genética que le permitirá adaptarse mejor a las condiciones de cambio.

En Pinus radiata, pese a ser la conífera forestal más plantada en el mundo, las poblaciones nativas están casi en extinción, muy diezmadas, con pocos ejemplares, mientras en el mundo está muy expandida. Esto ha provocado que las variedades que hay plantadas procedan de una base genética menor que en el caso de Pinus pinaster, de manera que la variabilidad genética es mucho más baja y eso probablemente la haga más vulnerable o de mayor riesgo frente a los cambios que puedan producirse en el medio.

-¿Qué perspectivas tiene la plantación de coníferas en Galicia?
-En Galicia hay mucha cabida para el pino, ya que tenemos muchos espacios degradados donde las especies más exigentes, como las frondosas nativas, tendrían dificultades para salir adelante. Mientras, el pino tendría más posibilidades de éxito. En estos espacios más degradados, creo que los pinos generarían un bien muy útil. Al mismo tiempo, es necesario tener en cuenta otros factores, como por ejemplo, evitar los incendios, que son una de las amenazas  más serias de los pinares gallegos. Soy un gran defensor del pino en Galicia como especie productiva y como alternativa al eucalipto, una especia exótica y muy invasora.

“Los pinos generarían un bien muy útil en los montes más degradados”

-Al ser Galicia una región húmeda, ¿será menor el impacto del cambio climático en las plantaciones gallegas?
-Es muy habitual que se diga que la región mediterránea es muy propensa al impacto del cambio climático, ya que la situación actual es ya más estresante que la de regiones con climas húmedos y templados como la Cornisa Cantábrica. Sin embargo, no está tan claro que el impacto del cambio climático vaya a ser mayor en esas zonas en las que el clima ahora es más duro. Algunos estudios recientes nos indican que la adaptación genética de las poblaciones que viven en zonas con condiciones más extremas les proporciona una mayor capacidad de resilencia frente a los cambios climáticos que en las condiciones atlánticas. Estas conclusiones se extraen de un trabajo con Pinus halepensis que apuntaba a que las consecuencias del cambio climático serán más duras en aquellas regiones con climas actuales más favorables, contra todo pronóstico esperable.

Sin embargo, por otro lado el Pinus pinaster se caracteriza por ser una especie muy plástica, es decir, con gran capacidad de aclimatarse, cambiando su fisiología para adaptarse a las nuevas condiciones ambientales. En particular, las poblaciones de pinaster atlánticas tienden aún a ser más plásticas que las mediterráneas, con lo que no está claro aún cómo será la respuesta de nuestras poblaciones al cambio.

“Tenemos una serie de patógenos, que por el momento no suponen un problema identificable, pero que tienen potencial para dañar mucho nuestros pinares”

-¿Qué plagas suponen una amenaza real para las plantaciones de coníferas?
-A día de hoy uno de los riesgos es el nematodo del pino, con presencia en Portugal y con focos en el sur de Galicia. Su capacidad de expansión es todavía una incógnita. También Fusarium circinatum es un patógeno muy problemático. Ahora mismo está presente en Galicia y probablemente más de lo que creamos. Como Pinus pinaster es más tolerante a este hongo que Pinus radiata, puede que pase más desapercibido, pero se están viendo pinares afectados.

Además, tenemos una serie de patógenos y plagas, que ahora mismo por si solos no están presentando un problema identificable como tal, pero pueden suponer una futura amenaza, ya que tienen potencial para dañar mucho nuestros pinares. Con las condiciones de cambio climático pueden surgir nuevas amenazas. En estos momentos estamos en una situación de riesgo e incentidumbre sanitaria, que no se ciñe solo al pino sino también a otras especies forestales como el castaño, los alcornoques, los robles.

-Hace 2 años saltaba la alarma por la enfermedad de la banda marrón que afectó a un importante número de pinares en el País Vasco y comenzaba también a registrarse en Asturias, en territorios colindantes a Galicia. ¿Son susceptibles de verse afectados los pinares gallegos?
-El Pinus radiata que tenemos en Galicia es muy similar al plantado en el País Vasco, al menos a nivel genético, por lo que, previsiblemente, es igual de susceptible y las plantaciones gallegas pueden estar en riesgo. En el caso del Pinus pinaster, es diferente, ya que al contar con mayor variabilidad genética el riesgo probablemente se reduce.

-¿Las variaciones climáticas serán un aliado para la expansión de patógenos?
-A nivel sanitario se presentan dos frentes: Por una parte está la alteración de las condiciones ambientales por culpa del cambio climático que afectan tanto al atacante (el patógeno o la plaga) como al hospedante (el pino), lo que va a alterar la relación entre los dos y podría así incrementarse la afección y el riesgo. Por otro lado, y este es un tema que creo será más dramático, es el efecto de la globalización, que favorece la aparición de nuevas patologías exóticas puesto que ya no hay fronteras biogeográficas infranqueables como antes. Prueba de ello, es que estamos viendo patologías asiáticas o americanas en nuestros pinares, contra las que nuestras especies nativas no son capaces de defenderse. Ejemplos de ello son el nematodo o Fusarium circinatum, dos patologías exóticas que ponen en riesgos nuestras coníferas.

-Con la llegada del buen tiempo y la primavera también vuelve la procesionaria, ¿qué presencia tiene esta enfermedad hoy en las coníferas gallegas?
-La procesionaria tiene una dinámica de población poco predecible. A veces, se producen ataques importantes y luego en el mismo sitio desciende su incidencia. No hay ninguna tendencia muy clara aquí en Galicia sobre el comportamiento de la procesionaria. En otras regiones de la Península, se está viendo que la procesionaria aparece en zonas en las que antes estaba limitada por el frío. Ahora esta limitación es menor y se está viendo que poblaciones de pino que antes estaban más libres del ataque están ahora más expuestas, como en las sierras béticas, donde los pinos silvestres nunca habían estado sometidos a la procesionaria y están sufriendo muchos daños. La procesionaria es herbívoro característico de pinos mediterráneos. En Galicia, aunque está presente, las condiciones no son las más adecuadas para ella. Además, prefiere pino radiata, que pinaster. Hay que tener en cuenta que los pinares tienen mucha capacidad para resistir la defoliación por procesionaria, pueden llegar a sufrir durante 8 años la defoliación masiva sin llegar a secar. Están ya muy adaptados a ella.

“Las coníferas tienen mucho futuro en el sector forestal apostando por la madera de calidad. Aún así no se trata de llenar todos nuestros montes de pino, se necesita una ordenación y planificación”

-En el sector forestal se habla de una nueva demanda de pinos para usos de calidad. ¿Cómo ve estas perspectivas?
-El pino y las coníferas tienen mucho futuro, pero se deberían realizar muchos cambios, empezando por fomentar la obtención de madera de mayor calidad para fines más nobles y no solo destinarlos a trituración, que a día de hoy es el principal destino de los pinos gallegos. Habría que conseguir que el mercado de la madera permitiese una rentabilidad que ahora mismo está en la cuerda floja. En este sentido, es muy importante la labor de puesta en valor del pino que está realizando la Fundación Arume.

«Es prioritario afrontar la recuperación de parcelas arrasadas por incendios, que han quedado abandonadas y que se están llenando de biomasa o especies invasoras, como sucede en el sur de Pontevedra»

También es necesaria una ordenación territorial para evitar, por ejemplo, que el pino se plante en zonas muy próximas a poblaciones, debido a que puede generar un impacto social negativo. Aunque trabajo día a día sobre el pino y soy un gran defensor de esta especie, soy consciente de que tras las olas de incendios no tiene muy buena imagen. Pese a ello, creo que el impacto del pino está muy lejos del que generan especies como el eucalipto, pero tampoco se trata de llenar nuestros montes de pino, por lo que es muy necesaria una reordenación y planificación del territorio forestal.

Al mismo tiempo, para que el monte sea rentable hay que solucionar problemas intrínsecos del medio rural gallego como el abandono de propiedades privadas y minifundistas, que después del fuego se abandonan aún más. En la zona sur de la provincia Pontevedra, tras los incendios de 2017 se está viendo como muchas de las fincas arrasadas en aquellos fuegos quedaron de nuevo abandonadas y se están llenando de especies exóticas invasoras o de biomasa. Es un tema al que debería enfrentarse la Administración y que es prioritario.

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