«El jabalí nos supuso pérdidas y gastos por valor de un millón de euros en 15 años”

SAT Seixas, de Taboada, lleva tres lustros en una lucha agronómica, jurídica y económica contra los daños qy administraue causa el jabalí en sus cosechas de maíz

«El jabalí nos supuso pérdidas y gastos por valor de un millón de euros en 15 años”

Manuel Arias, de Sat Seixas, en uno de los silos de maíz con que alimentan a sus más de 400 vacas.

Ni los medios técnicos, ni los intentos de diálogo ni las vías judicial y administrativa sirvieron para poner remedio a los daños del jabalí en Sat Seixas (Taboada, Lugo), que provoca unas pérdidas que llegaron a poner en riesgo la propia actividad de producción de leche. Hablamos con uno de los socios, Manuel Arias, que hace un balance de lo ocurrido y propone medidas para superar la situación.

– En vuestra explotación lleváis 15 años padeciendo ataques del jabalí en todas las cosechas de maíz forrajero. ¿Cuál fue la evolución y cuál es la situación actual?

Hace 15 años fue cuando realmente empezamos en serio a sembrar maíz forrajero. Estábamos en una crisis de precios que se arrastró a lo largo de muchos años, era muy difícil encajar no tener pérdidas a fin de mes. Por eso, necesitábamos este tipo de forraje, por su valor nutricional y para reducir costes.

Entonces tomamos la decisión de alquilar parcelas que estaban quedando abandonadas por el cierre masivo de explotaciones, un día sí y otro también, y sembrar maíz forrajero. Nos estrellamos, mucho. El primer año, yo calculo que recogeríamos el 20% de la cosecha, para nosotros era algo inimaginable y nuevo.

El primer año que echamos maíz en cantidad, el jabalí se llevó por delante el 80% de la cosecha

Buscando soluciones acudimos a la Administración que nos comunicó que los responsables legales de estos destrozos eran los Terrenos Cinegéticos Ordenados (TECORES). A saber lo que se entiende por ordenado… Nuestra sorpresa fue que cuando contactamos con ellos nos dejaron un par de pastores eléctricos viejos porque, parece ser, que teníamos que cercar las fincas.

Es decir, nosotros éramos los responsables por sembrar el maíz porque “los animales tenían que comer”. A lo largo de estos años escuché esta frase miles de veces. Ya entendemos que aquí nadie se ponía de acuerdo. Administración por un lado, TECORES por otro, y nosotros en el medio. Quince años después, seguimos igual.

Llegamos a tener 25 pastores eléctricos simultáneos en distintas parcelas, pero el jabalí los derribaba y también sufrimos robos

La primera decisión fue cercar con pastores eléctricos. Fue una inversión considerable en un vehículo todoterreno, 30 pastores, alambre, picas de tierra, aisladores y un montón de mano de obra. Llegamos a tener 25 pastores eléctricos en numerosas parcelas, pero esta especie, se contaban a cientos, destrozaban todos los cercados y muchos pastores aparecían en parcelas que no eran nuestras.

Nos los encontró la guardia civil, o tirados en medio del monte, por lo que llegamos a ponerle a alguno localizadores para intentar averiguar a dónde iban a parar. Hay denuncias al respecto a disposición de quien quiera verlas.

Eran días y noches sin descanso y, aunque conseguíamos reducir el porcentaje de destrozo, suponía un esfuerzo titánico con pocos resultados. La tensión empezaba a palparse en el ambiente y las amenazas y persecuciones por algún agente eran constantes, creo que yendo más allá de la dignidad de las personas.

Probamos otros métodos, como ‘petarderos’ o mallas con pastor eléctrico, pero el jabalí tiene gran capacidad de adaptación

Luego decidimos probar otros métodos: distintas mallas ovejeras o de cuadrados, petarderos, incluso malla con pastor eléctrico por fuera, disuadiéndolos de noche, pero todo este esfuerzo no es sostenible en el tiempo y este animal tiene una gran capacidad para adaptarse a cada traba y buscar la forma de entrar.

Los ataques se llevan produciendo de forma ininterrumpida los últimos 15 años

Los ataques se llevan produciendo de forma ininterrumpida los últimos 15 años

Tenemos vídeos curiosos de cómo actúa. Las mallas en los primeros cierres encendieron una luz de esperanza, porque le resultaba más fácil ir a las que aún no las tenían colocadas, pero pronto se adaptó y las saltaba o simplemente las agujereaba y también recibía ayuda humana ya que aparecía cortada o aplastada.

Ya hartos, decidimos hacer pública la situación. El primer paso fue mandar escritos a dos consellerías. A día de hoy, sigo esperando la respuesta. Seguidamente, acudimos a los medios de comunicación. Esto todo coincidió también con la creación de la Asociación de Perjudicados por la Fauna Salvaje de Galicia (APERFASA), de la que formo parte. Hicimos también denuncias a distintos TECORES. Aunque nunca se llegó a resolver el problema, hubo una cierta mejoría bajando el porcentaje del maíz destrozado.

La situación actual es como la de hace diez años. Con manadas de 30 animales y madres con 6 u 8 crías

Ahora volvemos a estar como hace diez años ya que en las dos últimas cosechas vuelven a contarse manadas de 20 o 30 jabalíes. Por poner un ejemplo el año pasado arrasaron 2,8 ha. en una parcela de 5; en otra zona 3,2 ha de 6. Y no lo digo yo, está en los documentos de los agentes ambientales y también en las peritaciones que acabaran en el juzgado.

Y eso que a veces, las actas de los agentes tampoco coinciden con las peritaciones porque es muy difícil de valorar, no puedes contar planta a planta. También hay otros problemas que causa destrozos en las praderas: el hozar levanta la tierra y esa tierra va a parar a los silos donde se forman bacterias tipo clostridium, letales si las ingieren los animales. También alambres en la comida, restos de cercados usados por lo que tuvimos que meterles imanes esofágicos a todos los animales para evitar que acabaran clavados.

Tuvimos que ponerles imanes esofágicos a todos los animales para evitar que se hiciesen daño con restos de cierres tirados por el jabalí

Sin miedo a equivocarme, puedo decir que lo perdido sube del millón de euros. La cuantía sería mucho mayor si no fueran nuestros trabajos día y noche. No son solo las pérdidas de lo que se destroza, reponer esa falta hace el gasto doble. Si hacemos una media con las peritaciones de estos 2 últimos años, pasamos de esa cifra teniendo en cuenta que sembraríamos una media de 70 ha por año.

-Ante esta situación, ¿no hay posibilidad de contratar seguros que cubran los daños?

Yo no conozco ningún seguro concreto para este tipo de pérdidas. Es más, en uno de los escritos enviados a la consellería reclamamos que se creara un seguro específico para paliar estas pérdidas. Hay un tipo de seguro que, en el caso del jabalí, empieza a contar a partir del 20% de las pérdidas de esa parcela. Después influye la valoración del perito de lo que considera cuál es el 20%.

Además se va encareciendo el recargo todos los años, o simplemente no te lo renuevan. Al final, terminas pagando más y te quedas sin seguro para otro tipo de fenómenos naturales que puede haber, como el viento del año pasado que arrasó cientos y cientos de hectáreas.

El seguro te cubre a partir del 20% de daños en una parcela, pero se encarecen año a año o simplemente no te lo renuevan

El mejor seguro sería colaborar entre todos y que no hubiera daños, así de sencillo, y no estaríamos discutiendo quién tiene que pagarlos. Nosotros podríamos trabajar tranquilos y todo sería mucho más fácil.

– Últimamente es habitual que la Xunta declare la emergencia cinegética por el jabalí entre septiembre y febrero. ¿Está funcionando esta medida? De no ser así, ¿por qué crees que no funciona?

Yo diría que hay TECORES y TECORES porque, teniendo los mismos métodos, nosotros tenemos experiencias muy buenas con alguno que se pone el mono de trabajo, y prácticamente reduce a daño cero aprovechando la solicitud de batidas, esperas… Pero son minoría y, normalmente, coincide con directivas llevadas por gente de nuestro sector que sabe el gran problema que esto causa o ellos mismos lo viven.

También pienso que deberíamos valorar que si llevamos años poniendo la caza como solución y seguimos teniendo los mismos problemas con accidentes de tráfico, enfermedades y daños, pues igual tenemos que pensar en innovar y buscar otros métodos adaptados a las necesidades de hoy con Leyes actuales, no del siglo pasado. El rural no tiene la misma gente que hace 30 años, ni las mismas zonas de cultivo.

Los períodos en que se decreta la emergencia cinegética por el jabalí no son los más adecuados si verdaderamente se quiere dar una solución que funcione

En nuestro caso, que estamos en una zona seca donde sembramos el maíz muy pronto y en septiembre ya está recogido, si el jabalí dejó algo, habría que actuar dependiendo de las necesidades o actuar antes de la siembra y de que empiece el maíz a echar el pendón para evitar futuros daños. No creo que de septiembre a febrero sean los meses más adecuados para cazar todos los días, teniendo en cuenta las fechas de este cultivo.

La espiga en estado lechoso es muy perseguida por el jabalí

La espiga en estado lechoso es muy perseguida por el jabalí

Las esperas en época de siembra son muy efectivas. Se complica más cuando el maíz está con la espiga pues le sirve de refugio, pero estas solicitudes tienen que hacerse a través de los TECORES y yo no vi hacer ninguna en esta zona.

– Vosotros lleváis presentadas diferentes demandas contra ciertos Tecores. ¿Podéis contarnos en qué consistieron y cuál es la actual situación de los pleitos?

Luchamos día y noche con distintos medios, pero nosotros solos no somos capaces de resolver una epidemia de este nivel. Contra la vellutina luchamos todos juntos, codo con codo. Mi pregunta es… ¿Por qué contra el jabalí no?

El último paso fue ir al juzgado, cuando se agotaron todas las posibilidades a nuestro alcance, porque estamos convencidos de que este tipo de medidas no son la solución a nada. Es más, aparte de las pérdidas tienes que adelantar un montón de dinero relacionados con el juzgado: peritaciones, abogados, procuradores y otros.

El juzgado fue la última medida porque no creemos que salgan soluciones de esa vía

También aprovecho para decir que hace ya más de 3 años que ganamos un juicio. Presentaron recurso a la Audiencia Provincial, entiendo que alguien debería dar explicaciones de por qué aún sigue sin resolverse.

– En todas estas campañas que lleváis sufriendo ataques, ¿habéis empleado algún método de defensa (alambre electrificado, petardo, pelo humano, música…)? ¿Fueron efectivos? Si no lo fueron, ¿por qué crees que no lo fueron?

Probamos todos los métodos: pastores [cercas eléctricas], mallas, petarderas, métodos nocturnos de disuasión, y no son efectivos. Porque es una epidemia de manadas de todos los tamaños. Es un animal con una gran capacidad de adaptación y supervivencia en un hábitat que lo favorece. Y es inviable mantener kilómetros de cerramiento, año tras año, con parcelas rodeadas de maleza. Y creo que hay manos humanas que ayudan a destrozar los cercados porque tienen otro tipo de intereses.

Los jabalíes que vemos ahora no tienen que ver con las razas que tradicionalmente teníamos aquí. Ni por el comportamiento ni por la cría

El que conocemos como jabalí no tiene nada que ver con la raza actual. Las hembras auténticas, las jabalinas, solo parían una vez al año y tenían 1 sola cría o 2. Ahora, les he visto a las madres 6 y 8 crías y paren dos veces en el año porque se cruzaron con otras razas. Supongo que la intención de esto es clara. Una vez más, está detrás la mano humana por interés. Si tú te pones a hacer cuentas ya ves claramente por qué se forman estas manadas en nada de tiempo.

También en la época de la siembra el jabalí causa estragos en las parcelas de maíz

También en la época de la siembra el jabalí causa estragos en las parcelas de maíz

– ¿Hay o hubo algún tipo de diálogo con los Tecores o con la Federación de Caza para intentar buscar una solución?

Puede haber un diálogo cuando las dos partes tienen interés por solucionar un problema. Así fue con algún TECOR que decidió colaborar. Sin embargo, otros siguen encerrados en el pasado, donde eran los amos. Así es muy difícil el diálogo. Lo que no se entiende es por qué donde hay estos casos la Administración no toma algún tipo de medida.

Yo recuerdo una conversación que tuve con un presidente de un coto, hace ya años. Me decía que en muchos sitios no podían cazar porque no podían acceder por los caminos, que estaban sin limpiar. Sin comentarios…

Nosotros siempre estamos dispuestos a hablar con los TECORES para buscar soluciones. Pero rara vez obtenemos respuesta

Yo muchas veces fui, y voy, a limpiar con nuestras máquinas caminos de acceso para poder acceder a las parcelas. Quizás, si trabajáramos en conjunto haciendo labores de ayuda y se molestaran en solicitar ayudas que tienen para este fin podríamos conservar el rural y el paisaje. Sería más fácil para todos que intentar perjudicarnos unos a otros. Según la ley, la labor de un TECOR va mucho más allá que juntarse de fin de semana.

Una de las críticas que nos hacen es por plantar maíz al lado del monte. Igual tienen razón y sería mejor plantar eucaliptos o dejar que los incendios hagan su trabajo

– ¿Habéis pensado alguna vez en suprimir el maíz para no seguir sufriendo pérdidas por ataques? ¿Habéis probado con otros cultivos?

No hay o nosotros no conocemos ningún forraje que pueda sustituir los valores nutricionales del maíz, que evita kilos de concentrado. Es más, me atrevería a decir que no hay ningún animal al que no le guste el maíz. Además, es una planta que tiene una producción alta por hectárea en fechas que otras especies no soportarían el calor del verano.

Trabajamos también con gramíneas porque es lo que mejor se adapta a esta zona. No tenemos la suerte de poder producir alfalfa o similares, vivimos en una zona de temperaturas extremas y no hay muchas opciones.

Con 430 vacas que ordeñamos, no hay una alternativa forrajera viable que sea mejor que el maíz

Una de las críticas que sufrimos a menudo es que cómo se nos ocurre sembrar maíz en parcelas rodeadas de monte y maleza. Yo hasta pienso con ironía que tienen razón. Si para nosotros sería mucho más sencillo plantar eucaliptos o directamente no hacer nada y dejar que en el mes de agosto el fuego haga su trabajo.

En SAT Seixas el cultivo de maíz es imprescindible para poder alimentar las 430 vacas que ordeñan

En SAT Seixas el cultivo de maíz es imprescindible para poder alimentar las 430 vacas que ordeñan

Hay monte y terreno para todos y para todos los usos, porque cada vez somos menos. Lo que falta es el orden

Qué fácil sería para nosotros tener un territorio y un paisaje ordenado y limpio, diferenciando el bosque de las tierras de cultivo, y dedicarnos a trabajar en lo nuestro y no correr detrás de un jabalí. Incluso se pueden habilitar zonas para este tipo de deporte, si así se quiere. Hay monte y terreno para todos de sobra, pues cada vez somos menos, falta el orden.

– ¿Hay más ganaderos afectados en la zona? ¿Hablasteis con ellos para hacer un frente común a este problema?

Hay ganaderos afectados en la zona y en todas partes, estoy seguro. Es más, me comentan muchos compañeros que muchas explotaciones cerraron, o dejaron de sembrar maíz, para vender por este motivo. Porque te desesperas, es una situación que a veces te supera emocionalmente, pero no solo eso, también están los accidentes de tráfico, las enfermedades que transmiten a nuestras explotaciones… Por donde pasan, arrasan todo tipo de especies.

Aparte de luchar nosotros por separado, también se creó APERFASA. En su momento, una asociación de perjudicados por la fauna salvaje. Pero nos resulta muy complejo todo tipo de gestiones, como algo tan sencillo como acceder a la Administración para mantener conversas o explicar la situación. Encontramos un montón de burocracia que ralentiza o frena medidas que se podían tomar para evitar esta situación.

Hay que informar de estas situaciones sin miedo, aunque traten de taparnos la boca. Hay que buscar soluciones inteligentes y de cooperación y ayudarse entre todos y, cuando no sea posible porque otras partes tienen otros intereses, pues ser muy resilientes.

Animo a todos los compañeros que vivan esta situación, y también a estas personas mayores que siembran sus patatas y sus plantas de maíz para consumo propio o para consumo de sus animales, que lo sigan haciendo pues ayudan, y mucho, a mantener un rural vivo, organizado y libre de fuego.

– El sistema de jaulas ya se demostró como plenamente eficaz en ciudades como Lugo y Ourense. ¿Sería de utilidad en vuestra zona? ¿Y el sistema de esperas y captura con arco?

Desconozco el sistema de captura con arco, pero estoy seguro de que todo lo que se pueda aportar, fuera del método tradicional, será bienvenido pues hay que buscar soluciones y no seguir con el mismo método año tras año, si sabemos que no funciona o no se aplica de manera correcta para que sea efectivo.

El sistema de jaulas está demostrando que funciona. Este año, debido a los problemas que tuvimos, ya en la siembra hablamos con el ayuntamiento para que hiciera la solicitud para su uso en parcelas. Tienen que hacer ellos la solicitud y todo lo que sé es que, de momento, no recibieron respuesta. Desde APERFASA ya se propuso en su momento que el sistema de jaulas podía ser una opción.

No sé si las jaulas y esperas con arco son la mejor solución. Pero lo que se está haciendo ahora no funciona

Esto de no contestar es habitual. Yo mandé escritos a las dos consellerías a lo largo de estos años y me contestaron en un caso que casi preferían que no dijeran nada. Esto demuestra el desconocimiento de la situación y la falta de interés por resolver un problema que va a seguir arrastrando y condenando explotaciones al cierre.

Daños provocados por el jabalí en una de las fincas de maíz de SAT Seixas

Daños provocados por el jabalí en una de las fincas de maíz de SAT Seixas

– ¿Ha habido averías en la maquinaria agrícola o dificultades en el trabajo por el daño que causa el jabalí?

Hemos vivido todo tipo de situaciones, ha habido averías en las máquinas tanto por restos de alambres que se usaban para el cerramiento como por tierra y piedras levantadas por el jabalí al hozar, y también enfermedades en nuestros animales.

También por casos intencionados, poniendo en las espigas puntas de hierro ya que las máquinas que lo cosechan tienen detector de metales y paran cuando lo detectan. Así que no es la primera vez que tenemos que dejar parcelas o trozos de parcelas sin cosechar por este motivo.

– ¿Los ataques se producen durante todo el ciclo del maíz o solo a partir de que hay espiga?

Destrozar, destrozan a lo largo de todo el año, pero hay dos momentos más complejos. La siembra, que línea a línea levanta parcelas enteras comiendo la semilla, es decir, el grano. El otro, cuando la espiga está en estado lechoso, porque es cuando está más dulce y más le gusta al jabalí.

Este año tuvimos que resembrar algunas parcelas 5 veces. Esto hace años que no pasaba, pero estamos volviendo a ver manadas como hace 15 años, y los destrozos son similares. En la primera inspección de los agentes ambientales en este año, en 8 hectáreas valoraron 2 destrozadas.

Los ataques son especialmente agresivos durante la siembra y cuando la espiga alcanza el estado lechoso

Tenemos muy claro que antes de dejar de sembrar maíz cercaremos. Y cercaremos porque pensamos que el camino cada vez es más claro: tenemos que tener nuestros propios forrajes para ser más sostenibles y trabajar sobre la proximidad. Entendemos que la otra opción son eucaliptos, maleza o ir a comprarlo a León, lo cual nos desvía de nuestro trabajo que es mantener un rural vivo y sostenible en el tiempo.

– Se describieron situaciones que no animan al optimismo. ¿Cómo puede ser el futuro de esta y de otras explotaciones teniendo en cuenta los ataques de la fauna salvaje y del jabalí en particular?

Ahora tenemos un problema con el relevo generacional. Obviamente, este tipo de situaciones no ayudan al relevo. Nuestros hijos no son tontos, ven y viven la situación. Ser granjero es un trabajo vocacional. Como muchos otros, va en la sangre y desde niño hay que sentirlo.

En el campo tenemos un problema con el relevo generacional. Obviamente estas situaciones no ayudan

Una medida para el relevo pasaría por la formación y más formación de los jóvenes. Y que haya ayudas en función de esa formación adquirida. También se puede facilitar el modelo de transformación, es decir, diversificar apostar por las explotaciones familiares e incluso relacionarlas con el turismo y que no sea solo producir leche para la industria.

Los montes que rodean SAT Seixas sirven de refugio para el jabalí

Los montes que rodean SAT Seixas sirven de refugio para el jabalí

Gente que, en teoría, son nuestros defensores dijeron, no hace mucho, que una de las medidas para el relevo generacional podía ser “alquilar las explotaciones a emigrantes”… en fin. Eso demuestra el conocimiento que tienen las personas que nos rodean. Según ellos “representan y defienden los intereses de la agricultura y la ganadería en Galicia”… Sin comentarios.

Y también quiero citar unas frases extraídas de la Ley 13/2023 de Caza de Galicia para que se pueda comparar lo que dice la ley y lo que es la realidad…

– “La ley persigue la sostenibilidad de la caza en armonía con el medio rural en el que se desarrolla”

– “La caza es un instrumento importante para el desarrollo rural”

– “La dinamización económica del mundo rural a través de la explotación cinegética”

– “Una distribución más justa de la responsabilidad por los daños causados por las especies cinegéticas”

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