
Carlos Basalo y Félix Porto, en la rueda de prensa de este viernes
Galicia afronta una vendimia adelantada y que se prevé histórica en cuanto a producción en las cinco denominaciones de origen. En alguna bodega la recogida de la uva comenzó hace ya más de una semana y, si las condiciones meteorológicas son propicias, se espera que de cara a la próxima semana todas las denominaciones de origen estén ya vendimiando.
“Hay este año un adelanto histórico de la vendimia, ya que nunca se ha vendimiado tan pronto. En los últimos 10 años prácticamente se ha adelantado la vendimia un mes, ya que pasamos de vendimiar a finales de septiembre a hacerlo a finales de agosto. Cada año, las condiciones climáticas, con estas olas de calor, hacen que la uva madure antes y haya que recogerla más temprano y tengamos que adelantar los trabajos”, explicó este viernes en rueda de prensa Carlos Basalo, responsable de Agricultura de Unións Agrarias.
Junto al vicesecretario general del sindicato, Félix Porto, analizó la situación del sector vitícola gallego y las condiciones de precios de la vendimia que está en marcha, que se mantendrán este año pese al incremento de los costes de producción. Unións pide anticipación en los contratos y que se frenen las grandes plantaciones que están realizando las bodegas para proteger la producción de los pequeños viticultores.
Una cosecha récord
“Previsiblemente tenemos por delante una vendimia superior en kilos a la del año pasado. La lluvia de estos días puede incrementar aún más la cosecha. El año pasado se vendimiaron en Galicia casi 76 millones de kilos de uva y este año la previsión es que se superen los 80 millones de kilos. Va a haber un crecimiento en todas las denominaciones de origen”, aseguró Carlos Basalo.
La producción está cayendo en España, mientras en Galicia seguimos aumentándola
“Tuvimos un ciclo vegetativo con un invierno muy lluvioso, por lo que hubo una reserva de agua que hizo que las plantas aguantaran el calor de junio, julio y agosto mejor que el año pasado, cuando hubo un estrés hídrico que hizo que se perdiera producción por culpa del calor”, explicó.
Somos una isla climática; se habla de que dentro de 10 años seremos una de las pocas zonas de la península donde se podrá seguir produciendo vino
“Cada año vamos aumentando la producción. La del año pasado había sido una vendimia récord en cuanto a kilos y este año vuelve a serlo de nuevo. La producción está cayendo en España, mientras en Galicia seguimos aumentándola todos los años gracias a que somos una especie de isla climática, tanto es así que se habla de que dentro de 10 años seremos una de las pocas zonas de la península donde se podrá seguir produciendo vino”, indicó.
Mantenimiento de precios
“Pero lo que no va aumentando son los precios, que este año se van a mantener prácticamente igual que el año anterior, seguramente con alguna caída en la zona de Rías Baixas, que ya había tenido una vendimia muy grande el año pasado y este año vuelve a haber mucha cosecha”, relataron los representantes de UUAA.
El año pasado los precios de la uva godello en Monterrei fueron de 1,40 euros el kilo y las tintas como la mencía por debajo del euro, en torno a 90 céntimos. El albariño en las Rías Baixas se movió entre 1,60 y 2 euros y la mencía en la Ribeira Sacra entre un euro y 1,20. En el Ribeiro la treixadura se pagó a 1,40 y el godello en Valdeorras rozando los 2 euros.
Los precios se moverán entre 1 euro el kilo de uva mencía en la Ribeira Sacra y los 2 euros del godello en Valdeorras
“La sensación que tenemos en este momento, sin datos oficiales por el momento, es que se van a mantener estos precios en todas las denominaciones de origen”, aseguró Basalo. “Son precios que prácticamente no cubren los costes de producción”, se quejó.
Contratos de adhesión sin negociación real
“Tenemos una alta calidad en la producción y unos vinos muy buenos, pero la rentabilidad no llega al viticultor. Muchos de ellos a día de hoy todavía no han firmado contrato, algo que es obligatorio para poder recogerles las uvas. Hay una falta total de negociación entre las partes, lo que hay simplemente es un contrato de adhesión. La uva es un producto perecedero y hay que recogerla cuando llega a su maduración y llevarla a la bodega porque, si no, perdemos el trabajo de todo el año. Es por eso que desde UUAA pedimos a la AICA estatal y a la Xunta que realice controles sobre la producción y sobre la firma de contratos porque el viticultor tiene que poder negociar el valor de su trabajo”, defendió Basalo.
“Hacemos una petición a las Administraciones para que haya un control sobre los contratos, que tienen que firmarse con antelación suficiente para que sea posible una negociación entre las partes. No puede ser que los contratos se firmen en el mismo momento en que los tractores entran en la bodega con la uva, debería fijarse una fecha límite con anterioridad para la firma de los contratos de un mínimo de 15 días y vamos a denunciar esta situación ante la AICA cuando detectemos estas prácticas”, anunció Félix Porto.
Estudio de costes
“En Galicia no tenemos estudio de costes de producción, cuando la Xunta se había comprometido a tenerlo antes de esta vendimia. Es algo que le pedimos a la Consellería do Medio Rural para cada una de las denominaciones de origen. El viticultor no tiene un valor orientativo y va a ciegas a la firma del contrato”, indica UUAA.
Si sabemos cuál es el coste de producción vamos a poder negociar en más igualdad con las bodegas la venta de nuestro producto
“Tenemos ejemplos de otras comunidades autónomas, como es el caso de Castilla y León o de Castilla-La Mancha, donde todos los años se publica un estudio actualizado de costes de producción que sirve de orientación para la firma de los contratos. No podemos establecer un precio mínimo, pero sí poner sobre la mesa cuál es el coste objetivo de producir un kilo de uva para que el valor del contrato esté por encima, tal como establece la Ley de la Cadena”, explicaron Basalo y Porto.
Racionalizar las nuevas plantaciones de las bodegas
Félix Porto achacó en parte el estancamiento de precios a los viticultores en la venta de la uva a las bodegas en las 5 denominaciones de origen a las nuevas plantaciones realizadas y dijo que la congelación de precios en las bodegas contrasta con el incremento de los costes de producción por parte de los viticultores, debido fundamentalmente a la subida del gasóleo y de la mano de obra.
Por ello, UUAA defiende que las ayudas a las bodegas estén condicionadas al cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria. “No podemos seguir financiando con subvenciones públicas el incremento de las plantaciones de viñedo vinculadas a las grandes bodegas mientras caen los precios para los viticultores y se les amenaza con que no se les va a recoger la uva”, argumentó Félix.
Rías Baixas ha incrementado en más de 200 hectáreas la superficie de viñedo desde la última campaña
“Ribeiro y Ribeira Sacra están en caída libre en los últimos años en cuanto a número de viticultores y superficie cultivada, algo que están paliando las bodegas con grandes plantaciones. Si apostamos por el territorio y por fijar población hay que apostar por que los viticultores tengan ingresos dignos”, argumentó.
“Tenemos que racionalizar el incremento de superficie por parte de las grandes bodegas y frenar la entrada de derechos de plantación procedentes de otros territorios. Rías Baixas, por ejemplo, ha incrementado en más de 200 hectáreas la superficie de viñedo desde la última campaña”, indicó.
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