
Bernardo Baldés y Mar Pérez Fra, durante su intervención en la jornada sobre la PAC celebrada en Visantoña
El pasado 17 de julio la Federación Rural Galega celebró en Visantoña, Santiso, un seminario para evaluar la situación de cara al nuevo período de la Política Agraria Común después de 2028. En él participaron representantes parlamentarios que explicaron los debates y posiciones que se están dando en los ámbitos legislativos, así como dos profesores de la Universidad de Santiago que analizaron los enfoques que se esconden tras la propuesta presentada por la Comisión Europea en febrero de 2025 y que dio inicio a las deliberaciones para el diseño presupuestario de la UE para el período 2028-2034.
«Varias son las cuestiones que quedaron claras. En primer lugar, que la propuesta de la Comisión parte de la idea de liquidar la PAC como parte sustancial y diferenciada de la política europea al diluirla en un paquete más amplio donde también se integrarían la política pesquera, las políticas de seguridad y control de fronteras y otros ámbitos de actuación europeos», afirma Elís Somoza, presidente de Fruga.
La propuesta de la Comisión parte de la idea de liquidar la PAC como parte sustancial y diferenciada de la política europea
«Queda clara la apuesta de los actuales líderes europeos por priorizar el gasto armamentístico en las grandes corporaciones estadounidenses, manteniendo la posición de sumisión de las élites europeas a los mandatos del imperialismo, para lo que es preciso seguir alimentando la campaña de intoxicación informativa sobre el peligro ruso y chino para continuar avanzando en la escalada armamentística en detrimento de otro tipo de gastos, como en este caso la política agraria. Menos recursos para el medio rural y la actividad agraria y eliminación de la política agrícola como uno de los ejes fundamentales y singulares de la política común europea», argumenta.
Mayor poder de decisión de los Estados
Otra de las modificaciones sustanciales para el nuevo período es la práctica eliminación de unas normas y orientaciones comunes para el conjunto de los Estados miembros y el traspaso de las decisiones sobre esas orientaciones y la determinación de los objetivos de gasto a los propios Estados. «Así pues, será en nuestro caso el Estado español el que defina los objetivos y prioridades en el diseño del reparto de fondos. Cabe señalar que el Gobierno del Estado ya ha iniciado contactos con organizaciones de ámbito estatal para ir avanzando en ese diseño y en las negociaciones necesarias para definirlo», aclara Fruga.
«En Galicia sabemos perfectamente, por aprendizaje histórico, que cuando las negociaciones se realizan a nivel estatal las prioridades gallegas quedan olvidadas. Sabemos que las organizaciones de ámbito estatal (Asaja, UPA-Unións Agrarias o COAG-SLG) defienden prioritariamente otras realidades y sectores que nada tienen que ver con los nuestros. Que solo la presencia de una voz gallega en las negociaciones permitirá que nuestra realidad diferenciada sea escuchada y tenida en cuenta», reclama Elís.
Cuando las negociaciones se realizan a nivel estatal las prioridades gallegas quedan olvidadas
Por ello, la Federación Rural Galega demanda al Gobierno gallego que ejerza como tal y defienda los intereses del agro y del medio rural gallego en las negociaciones que se están iniciando para determinar el diseño de la PAC para el nuevo período. «Es preciso que el Gobierno gallego convoque a las organizaciones sociales gallegas y a los representantes de los distintos sectores para elaborar una propuesta gallega para la PAC 2028-2034 y que esa propuesta, elaborada con la participación de los sectores afectados, sea defendida en el ámbito de la negociación estatal», pide.
Del mismo modo, Fruga iniciará contactos con los distintos grupos del Parlamento gallego y con los representantes gallegos en el Congreso de los Diputados para que exijan la participación de la voz gallega en las negociaciones y la defensa de la propuesta gallega para la nueva PAC.
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