Ganadería contra el abandono en la Ribeira Sacra ourensana

Rocío Prol y Miguel Rodríguez crearon su ganadería de vacuno de carne durante la pandemia. Una actividad que complementan con una empresa de servicios agroforestales en Parada de Sil. Partiendo prácticamente de cero consiguieron consolidar ambos proyectos y ya manejan un rebaño de 40 madres reproductoras, además de una amplia cartera de clientes para los servicios. Un ejemplo de resiliencia en el rural que solo se ve frenado por la imposibilidad de conseguir mano de obra

rocio e miguel en tractor

Fue durante la pandemia cuando esta pareja del lugar de O Coutiño, en el ayuntamiento ourensano de Parada de Sil, decidió hacerse cargo de una explotación ganadera de vacuno de carne. En estos años creció exponencialmente tanto el número de cabezas de ganado como los terrenos que manejan para la producción de pastos y forrajes. Un crecimiento obtenido con el esfuerzo físico y mental de ambos, sin otra ayuda.

En el tiempo libre que le deja la explotación se dedican a su empresa de servicios agroforestales, que desarrolla su labor en la comarca. Son muchas horas de trabajo todos los días del año pero los resultados fueron llegando y dicen estar orgullosos de lo logrado hasta ahora.

Características de la explotación

Situada en la orilla occidental del macizo ourensano, la Ganadería Rocío Prol maneja alrededor de 40 madres reproductoras y cerca de 15 terneros. Para la recría solo disponen de dos ejemplares. El modelo de negocio está orientado a la cría y cebo de terneros.

En la cabaña ganadera predominan las vacas casinas (también conocidas como asturianas de montaña). Y también hay ejemplares limousine y rubia gallega. “Tenemos mayoría de casinas porque siempre nos pareció que su alta rusticidad es ideal para estas zonas y su particular climatología. Porque aguantan perfectamente las temperaturas muy bajas.”, dice Rocío.

“Por otro lado, son animales con baja propensión a contraer enfermedades como la mamitis. Es un ganado duro, con buena dureza de patas, y facilidad de parto notable. Eso también permite ahorrar costes veterinarios”, apunta Miguel. Para los cruzamientos combinan las tres razas, de manera que los terneros que se venden son altamente híbridos.

Optamos por tener mayoría de vacas de la raza casina por su dureza y rusticidad. Se adaptan perfectamente al clima y la orografía de esta zona

Para el cultivo de pastos y forrajes, la pareja maneja una superficie de unas 65 hectáreas, de las que 6 son de titularidad propia y las otras arrendadas a particulares de la zona. “Tenemos las parcelas divididas entre las que se emplean para pastoreo y las que son solo para siega y ensilaje. Y hay mucho monte arbolado.”

En la explotación de Rocío y Miguel predominan las vacas de raza casina y los cruces con limousine y rubia gallega

En la explotación de Rocío y Miguel predominan las vacas de raza casina y los cruces con limousine y rubia gallega

Precisamente la recuperación de montes fue uno de los mayores trabajos que tuvieron que afrontar en los comienzos de la explotación. “Buena parte del terreno estaba muy abandonado, con mucha maleza, mucho monte bajo y mucho árbol. A medida que desbrozamos y abonamos, vamos ganando superficie. Pero lleva su tiempo por el abandono que había.”

En esta explotación, por diferentes motivos, no se cultiva cereal. Tampoco en la mayoría de las que hay por esta parte del macizo ourensano. Así, diferentes variedades de pratenses y mezclas puntuales con trébol para ensilado son los únicos cultivos que manejan.

Además de los pastos que los animales consumen en verano y la primavera, la alimentación se compone de silo de hierba y trébol y con aportaciones de hierba seca. Los ensilados se hacen durante la primavera en función de la situación climática.

No cultivamos cereal. Tenemos suficiente con distintas variedades de hierba y con mezclas puntuales con trébol para ensilaje

Comercialización y trabajo de la tierra

El mercado del ganado de la explotación tiene dos líneas claramente diferenciadas. Una de ellas consiste en vender a particulares de la zona. Pero la salida comercial más importante es el matadero de O Carballiño, que se encarga del sacrificio y distribución de la carne que produce la granja.

Por ahora la producción de terneros es la única vía de negocio que están desarrollando desde la parte ganadera. No descartan en el futuro criar algún buey o vaca de desvieje debido a la alta demanda y buenos precios que se están pagando. Y no ven en la venta de animales para vida una posibilidad a corto plazo.

Como otros proyectos ganaderos que luego acaban siendo referentes, la explotación nació un poco por casualidad. “Yo era peluquera y durante la pandemia tuve que ir al paro. Coincidió que había un ganadero que empleaba tierras nuestras y que se jubilaba. Así que decidimos coger nosotros la granja. Primero para que las tierras no se deterioraran y después ya como medio de vida.” Rocío y Miguel comenzaron con 6 vacas y en cinco años ya llegaron a 40, por lo que su voluntad de crecimiento está clara.

Una de las principales ventajas de la explotación está en el hecho de que Miguel es también propietario de una empresa de servicios agrícolas y forestales. “Así, no dependemos de mano de obra externa para los laboreos ni tenemos que estar pendientes de que haya maquinaria disponible. Gestionamos todo el proceso en cada una de las parcelas que manejamos.”

Por ahora estamos centrados en la cría y cebo de terneros que van en la mayoría para el matadero de O Carballiño. Más adelante podríamos diversificar

La única pega estaría en el clima y la orografía de esta zona montañosa. “Precisamos de mucha maquinaria y muy especializada. Tanto para atender las necesidades de la granja como para poder dar el servicio en toda la comarca. Hay máquinas y aperos que solo se usan unos pocos días y que solo valen para invierno o para verano, pero es preciso tenerlas.” aclara Miguel.

La orientación de la zona de O Coutiño y la composición de los suelos obliga a un intenso trabajo de desbroce y abonado

La orientación de la zona de O Coutiño y la composición de los suelos obliga a un intenso trabajo de desbroce y abonado

La facilidad o dificultad para acceder a nuevas tierras es algo muy variable. “Aquí estamos en una ladera orientada al norte, que da cara al valle de Lemos. Esa orientación norte hace que los suelos no sean altamente productivos. Además su composición rocosa también les resta fertilidad. Esas tierras sí que pueden ser fáciles de arrendar pero son poco interesantes.”

Por otro lado, las parcelas aquí suelen ser muy pequeñas y muchas de ellas llevan muchos años sin laborear por lo que su rendimiento es bajo y precisan de un fuerte abonado y desbrozado sostenido en el tiempo. “Aparte de que hay ya mucha masa arbolada que proyecta sombra y también reduce la fertilidad.”

Eso sí, Rocío y Miguel siempre se comprometen con los propietarios de las tierras que arrendan o les ceden a tenerlas limpias durante todo el año. “Así nosotros ampliamos nuestra base de producción de pastos y forrajes y ellos se quedan tranquilos sabiendo que está todo limpio.”

La composición de los suelos y la orientación de los terrenos no ayudan, de manera que tenemos que laborear y abonar intensamente para que los terrenos produzcan

Convivencia con la fauna salvaje

Como en toda Galicia excepto en las áreas metropolitanas, la fauna salvaje también supone un problema para esta explotación. “Ya tuvimos tres ataques del lobo. En uno de ellos solo quedó la cabeza del ternero y en los otros dos llegamos a tiempo de curar las heridas que habían causado. Ahora llevamos tiempo sin recibir ataques, pero hemos visto lobos a pleno día, por lo que la preocupación siempre está presente.”

Aunque los animales atacados por el lobo eran terneros, estos ganaderos temen que se produzcan ataques a las madres en el momento de los partos. “También estamos teniendo bastantes problemas con el jabalí. Sobre todo en los campos de siega. Llegas un día y encuentras todo hozado. Y lo mismo sucede en parcelas de pasto.”

En las fincas de siega fue preciso arrancar y triturar toda la hierba y volverla a sembrar. “Esto viene arrastrado, creo yo, porque el jabalí se siente amenazado por el hombre y el lobo. Y su reacción es criar durante todo el año. Ahora baja hasta las casas y las huertas. Y también se mete en los prados cuando están las vacas porque ve en ellas una defensa frente al lobo. Se sienten amparados.”, dice Miguel.

Rocío y Miguel aprovechan también las zonas de masa arbolada para que sus vacas vayan a pastar

Rocío y Miguel aprovechan también las zonas de masa arbolada para que sus vacas vayan a pastar

Visión del futuro

Pese a la despoblación y las dificultades que conlleva cualquier proyecto ganadero, la pareja tiene una visión positiva de la ganadería cárnica de esta zona. “Vemos que nacieron nuevos proyectos y que los que ya había se fueron profesionalizando cada vez más. Incluso hay más variedad de razas.”

El relevo generacional es un problema como en toda Galicia. Aunque, a día de hoy, las explotaciones de esta zona se mantienen e incluso crecen

Otra cosa es cuando se habla de futuro, el relevo generacional y la mano de obra. “Pues, como en todo el rural, hay un problema muy grave de relevo generacional. No hay elementos para el optimismo de aquí a unos cinco o diez años. Además, nosotros no podemos competir con otras zonas de Galicia que tienen tierras y cultivos más productivos.”

Tanto la ganadería como la empresa de servicios tienen el problema que afecta a todos los sectores: la falta de mano de obra. “Nosotros podríamos tener empleados en la explotación. Pero no los encontramos y tenemos que hacer nosotros todo. Bueno…todo hasta donde llegamos. Porque siendo dos es imposible. Y eso trabajando fines de semana y horas y horas…”

Servicios agroforestales

La empresa Servicios Agrícolas Miguel nació con la intención de abarcar todas las labores que se realizan a lo largo del año para tener actividad garantizada en el tiempo. “Yo me formé como técnico forestal superior. Desde roturación de huertas a limpieza de montes, laboreo para cultivos, jardinería, corta de leña…todo lo que se pueda hacer con las máquinas y que tenga demanda entraba en mis planes.”

Una de las actividades principales, por la tradición ganadera de esta zona está en la recogida de forrajes. “La campaña de hierba es un momento de mucho trabajo porque nos especializamos en dar el servicio para rollos de hierba ensilados y para hierba seca. Hacemos todo el proceso completo o bien solo algunas partes en función del tipo de cliente.”

Intentamos abarcar todas las tareas que se pueden hacer con maquinaria en el mundo rural. Eso obliga a especializarse en trabajos muy distintos

También tienen una línea de trabajo importante en la labor de poda y de retirada de restos de poda de masas arboladas. “Desde hace tres años tenemos también mucha demanda para trabajar con la mini-retro (la conocida como mini retroexcavadora o minicargadora con brazo posterior) y tenemos dos máquinas.”

Entre los clientes de los servicios agroforestales destacan 42 explotaciones de vacuno de esta parte del macizo ourensano para las que trabajan con los forrajes

Entre los clientes de los servicios agroforestales destacan 42 explotaciones de vacuno de esta parte del macizo ourensano para las que trabajan con los forrajes

Otros trabajos que desarrollan se centran en la gestión de franjas de biomasas en los entornos de las aldeas -algo imprescindible ante los posibles incendios forestales- y en la limpieza de cunetas de carreteras. “Todo va cambiando un poco y salen nuevas posibilidades cada año.”

Dado el amplio espectro de servicios que ofrecen, el perfil de los clientes también es muy variado. “Tenemos desde empresas que nos solicitan las mini-retro para trabajos en construcción hasta particulares que quieren poner una finca de patatas. Aunque los clientes más numerosos son las 42 ganaderías a las que prestamos el servicio de forrajes.”

“E incluso trabajamos puntualmente para la Xunta y para ayuntamientos. Ofrecer una multiplicidad de servicios permite diversificar. Tanto podemos hacer un pequeño trabajo como uno grande. Eso sí, toda la oferta obliga a que nos especialicemos en tareas muy diferentes. Tiene que ser así.”

Hoy cuentan con siete tractores, uno de los cuales ya tiene plena integración de nuevas tecnologías. “Lo que pasa es que en los talleres y concesionarios también tienen el problema de la mano de obra. Eso obliga a que tengamos que hacer un poco de todo. De forestales, de técnicos, de mecánicos…cada día es una aventura y hay que salir adelante como sea.”

La principal actividad es el servicio de gestión de forrajes que ofrecemos a 42 ganaderías de la zona. Bien en todo el proceso, bien en parte

El radio de acción de la empresa es de proximidad. Abarca el ayuntamiento de Parada de Sil y los colindantes, llegando a veces hasta Ourense. “Por demanda podríamos trabajar mucho más lejos, lo que pasa es que no tenemos ni tiempo ni personal para hacer más. Porque tampoco queremos prestar un servicio que no sea el mejor. Digamos que nos movemos en un radio de 50 kilómetros.”

El pequeño tamaño de las fincas y los accesos condiciona el trabajo en las fincas de la zona

El pequeño tamaño de las fincas y los accesos condiciona el trabajo en las fincas de la zona

Por otro lado, el trabajo en un espacio próximo permite ofrecer más servicio a más clientes en el mismo día al no haber grandes tiempos de desplazamiento. “Hay veces en que acabamos antes de lo pensado y ya nos coordinamos para llevar una máquina hasta el lugar próximo y cumplir otra tarea. Se trata de organizar el tiempo y los recursos para cubrir las necesidades de los clientes.”

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