Ganadería Penín Puente SC, apuesta por la mejora genética y las nuevas tecnologías

El alto nivel genético alcanzado por esta ganadería de rubia gallega les permite vender la mayoría de sus animales, tanto machos como hembras, para vida, lo que hace que no estén tan condicionados por los precios del mercado de la carne

GANDERÍA PENÍN PUENTE SC (Friol) Ruben2

En el lugar de A Portela, perteneciente a la parroquia de Narla, en el ayuntamiento de Friol, se encuentra la ganadería Penín Puente SC, gestionada por Rubén y Ángela, una pareja joven que vio en las vacas de carne su futuro y en las nuevas tecnologías una oportunidad para mejorar el manejo de su ganado.

Rubén cogió el relevo hace 12 años de la explotación familiar de sus padres, Víctor y Alicia. “Me incorporé con 16 años y medio, tuve que hacerlo como ayudante porque mi madre se había jubilado pero yo no tenía aún la edad para poder ser titular de explotación y tuve que esperar de esa manera a cumplir los 18 años”, cuenta.

Era una ganadería mixta en la que había unas 12 vacas de leche y otras tantas cruzadas de carne. Su primera decisión fue dejar las vacas de leche para enfocarse al vacuno de carne e ir cambiando todo el ganado que había en casa a raza rubia gallega pura.

Dejé las vacas de leche que tenían mis padres para centrarme en la producción de carne

Para eso fue comprando vacas y novillas tanto a otras ganaderías como también en subastas como las que organiza Acruga, tratando de hacerse de este modo con animales procedentes de algunas de las mejores explotaciones de rubia gallega de la provincia de Lugo.

Ganado de alto valor genético

GANDERÍA PENÍN PUENTE SC (Friol) Rubia Galega Suprema

Rubén atiende la explotación con la ayuda de Ángela, su mujer. Tienen alrededor de unas 50 reproductoras de raza rubia gallega pura con un alto valor genético, lo que les permite rentabilizar los terneros y terneras que producen sin depender tanto de los precios del mercado de la carne.

Cebamos muy poco, porque la mayoría del ganado, tanto machos como hembras, los vendemos para vida

“La mayoría del ganado, tanto machos como hembras, los vendemos para vida. Normalmente salen con 8 meses de la explotación y un par de semanas antes los destetamos para que no noten el cambio al llegar a la ganadería de destino”, explica Rubén. Venden a granjas de toda Galicia e incluso han mandado también animales para fuera de la comunidad.

Al vender directamente a otras explotaciones no se han visto tan perjudicados por los márgenes negativos que han sufrido los productores de Ternera Gallega Suprema durante buena parte de este año, aunque si han notado la subida de los costes de producción.

El pienso ha pasado de 314 euros la tonelada a 560 en el último año

“Este año ha sido un desastre. La tonelada de pienso está a 560 euros a tonelada, cuando hace un año estaba a 314 euros. Nosotros a las vacas no les damos pienso, pero los terneros lo tienen a discreción hasta que se van”, dice.

Por eso, tratan de abaratar lo máximo posible a alimentación de las vacas. “La única manera que tenemos de ahorrar es que las vacas tengan siempre pasto”, reconoce. Los meses más problemáticos en esta zona son septiembre y octubre y para aguantarlos hacen unos 300 rollos de silo de hierba al año.

Llevan 5 años trabajando con embriones

Venden para vida, tanto os machos como as femias, a explotacións de toda Galicia

Venden para vida, tanto los machos como las hembras, a explotaciones de toda Galicia

Penín Puente SC tiene dos toros para ir moviéndolos y evitar de este modo problemas de consanguinidad. A veces en primavera hacen también un lote específico con las novillas para evitar que las fecunde el toro del que proceden.

Lo mismo hacen con determinadas vacas, en las que les interesa una línea genética específica, algo que consiguen mediante inseminación artificial o mediante transferencia embrionaria. “A La hora de inseminar siempre pongo los mejores toros y busco aquellos que han funcionado bien históricamente, en la mayoría de los casos no empleamos toros recientes”, cuenta.

El uso de embriones nos permite seguir aprovechando vacas que no tienen las características morfológicas que nosotros buscamos en una reproductora

También sacan embriones de sus mejores vacas, tanto para vender a otras ganaderías como para implantar en la propia explotación. “Eso nos permite aprovechar vacas de registro auxiliar o aquellas que no tienen las características morfológicas que nosotros buscamos en una reproductora”, explica.

«Tratamos de que los animales sean equilibrados, buscando un conjunto de características tanto de tipo morfológico como de producción de leche, facilidad de parto y fertilidad. Para mí es esencial que las vacas empreñen en un corto plazo de tiempo para que vuelvan a estar paridas dentro del año», detalla Rubén.

Sistema semiextensivo de manejo

Adaptaron o antigo establo de leite para gando de carne

Han adaptado el antiguo establo de leche para ganado de carne

Siguen manteniendo el sistema tradicional de manejo del ganado en semiextensivo que siempre se llevó a cabo en el interior de la provincia de Lugo, aunque adaptado al número actual de cabezas que tiene la explotación, para no tener que mover diariamente todo el ganado. Así, las vacas que están paridas vienen todos los días a casa para dar de mamar a los terneros, mientras que las secas y novillas están siempre fuera.

En cuanto a instalaciones, Rubén aprovechó el establo que empleaban sus padres para las vacas de leche pero lo reformó por completo. “Arranqué la trabadiza y puse cinturones; todo el mundo me decía que iba hacia atrás pero para nuestro sistema de manejo es lo más cómodo”, dice.

En total, tienen 42 plazas fijas, a las que entran las vacas al caer la tarde para dar de mamar a los terneros. Las vacas pasan la noche en el establo, donde les suplementan la alimentación en los meses en los que hay poco pasto y, una vez dan de mamar de nuevo a los terneros a la mañana siguiente, salen nuevamente al prado, donde pasan todo el día.

Estamos rodeados de monte y tuvimos problemas con el lobo, por eso no criamos a los terneros fuera

Los terneros están siempre dentro, distribuidos por lotes según las edades. “Aquí sería imposible tenerlos fuera cuando nacen por culpa del lobo. De hecho, cuando empecé los echaba fuera con las madres y tuve que dejar de hacerlo porque tenía muchas bajas. Si no fuese por eso los tendría fuera, por lo menos las terneras destinadas a recría propia, porque ahorraría mucho trabajo. En las vacas nunca tuve problemas, pero las novillas siempre procuro tenerlas en fincas donde hay menos probabilidades de que ataque el lobo”, cuenta.

No usamos fertilizantes químicos en las praderas, usamos el purín que hacen las vacas y el estiércol de los terneros y de granjas de pollos

Para el abonado de las praderas no emplean fertilizantes químicos. El hecho de que las vacas pasen la noche en el establo les permite contar con purín. A mayores, emplean el estiércol de la cama caliente de paja en la que están los terneros, así como estiércol procedente de granjas de pollos. “Normalmente lo echamos al final del verano para que las fincas aguanten todo el invierno con pasto”, explica Rubén.

50 hectáreas de superficie

GANDERÍA PENÍN PUENTE SC (Friol) Rumi1

Penín Puente SC maneja a día de hoy unas 50 hectáreas de superficie. “Tengo una parte aquí cerca del establo y otra a unos 4 kilómetros”, explica Rubén. En A Portela, su ganadería de carne convive con varias explotaciones de leche y granjas de pollos y cerdos, por lo que no hay superficie disponible para seguir incrementando la base territorial. Por eso tuvo que ampliar el terreno de pastos a base de roturar una zona de monte. “Unas 6 hectáreas eran herencia de mi padre, luego fui comprando alrededor y hace unos años alquilé 22 hectáreas de monte, que roturé para hacer pastizal”.

El trabajo agrario de siembra y ensilado, tanto del maíz como de la hierba, lo subcontratamos

Las 15 hectáreas que tiene cerca del establo son las que dedican a pastorear con las vacas paridas, para facilitar que puedan venir a casa todos los días, mientras que en la zona de monte que está a 4 km están las vacas secas y las novillas.

Reservan unas 8 hectáreas de superficie para echar maíz. Destinan para eso las mejores tierras, normalmente fincas húmedas y suelos con pocas piedras, que van rotando para ir renovando de paso las praderas.

Suplementamos el pasto con silo de maíz en primavera y con silo de hierba en verano

“El silo de maíz lo usamos para dárselo a las vacas sobre todo en invierno y en primavera. Al principio lo dábamos en los meses del verano, que era cuando no había pasto, pero teníamos el problema de que se secaban mucho y tanto bajaban a la leche como también excretaban muy duro. Experimentando vimos que en primavera, que era cuando las vacas andaban más blandas, era cuando necesitaban el maíz, mientras que en verano era mejor darles silo de hierba”, explica.

Mamitis de la mosca en verano

El objetivo principal de la ganadería Penín Puente SC es seguir mejorando su cabaña desde el punto de vista de la genética y, de cara al futuro, incrementar el número de cabezas, pero siempre en función del terreno que sean capaces de lograr.

En cuanto al sistema de pastoreo que siguen, busca ahorrar mano de obra. “Los cierres son siempre perimetrales, las fincas nunca las reparto y las vacas echan más o menos días en ella en función de su tamaño. Tenemos parcelas muy dispares, tanto hay fincas de 12 hectáreas como otras de 2 ferrados”, explica Rubén.

Las vacas tienen que dar un parto cada año; la que no lo da se va de la explotación

“Para mí es fundamental que las vacas empreñen rápido porque como tengo mucho más terreno en la zona de monte que al lado de casa, intento secar a las vacas rápido para poder sacarlas lo antes posible de las fincas en las que está el lote de leche y llevarlas para el lote de secas y novillas. La vaca que no da un parto al año no es rentable”, razona.

Las vacas de esta ganadería destacan por su longevidad, con animales de 15 y 18 años. “Teníamos un problema con la mamitis de la mosca en los meses del verano y hubo líneas genéticas que eliminamos por culpa de eso, porque nos dimos cuenta de que venía mucho por caracteres hereditarios”, afirma.

“Hay que aprovechar las posibilidades que proporciona la tecnología para el manejo del ganado”

Las nuevas tecnologías son hoy en día una herramienta útil que está ayudando a los ganaderos en el manejo de los animales y la toma de datos. Rubén a Ángela decidieron incorporar a su granja las posibilidades que permiten los collares inteligentes Rumi. “Hace año y medio que los tenemos instalados y estamos muy contentos”, indica Rubén. Aprovecharon una línea de subvenciones para ponerlos, como la que está abierta hasta finales de este mes de noviembre para que las explotaciones incorporen este tipo de dispositivos.

“Nos supone una comodidad en nuestro día a día, sobre todo el hecho de tener el ganado controlado en todo momento. A través de la geolocalización si una vaca se te echa lo sabes ya al momento, porque te envía una alerta al móvil. Eso nos da mucha tranquilidad a la hora de gestionar el rebaño”, asegura.

Tener el ganado controlado en todo momento nos supone mucha comodidad en nuestro día a día y nos da mucha tranquilidad

La toma de datos y monitorización continua de cada uno de los animales de la explotación les permite además adelantarse a los problemas de tipo sanitario porque, según explica Rubén, a través de las pautas de comportamiento del ganado detectamos situaciones anómalas, como por ejemplo que una vaca no está paciendo o rumiando con normalidad, lo que puede ser un síntoma de alguna enfermedad y al detectarlas antes también podemos atajarlas antes”, indica.

Detección de celos y partos

GANDERÍA PENÍN ROUCO SC (Friol) Rumi2

Otro aspecto positivo que Rubén le ve a los collares Rumi es la detección de celos y partos. “Antes cuando una vaca estaba próxima tenía que levantarme varias veces por la noche para vigilarla; ahora ese seguimiento lo hago a través del móvil con mucha más precisión y sé en qué momento justo se va a producir el parto para poder actuar en caso de partos difíciles o con complicaciones”, dice.

Tengo vacas que me interesa inseminar y gracias a los collares veo los celos antes de que me la cubra el toro

Lo mismo sucede con la detección de celos. “Para mí es algo muy importante, porque hay vacas que me interesa inseminar y de este modo, a través de los collares, detecto los celos antes de que se puedan ver a simple vista, lo que me permite separar a esa vaca para que no me la coja el toro y poder inseminarla yo”, explica.

Rubén considera imprescindible seguir avanzando en el camino de la digitalización de las explotaciones y la toma de datos del rebaño. “Yo antes tenía una ficha en papel de cada una de las vacas. Ahora todos esos datos los tengo a mano en todo momento a través de la aplicación, porque el teléfono móvil todos lo llevamos siempre encima”, argumenta.  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información