Icore, un centro de destete para valorizar los terneros pintos

Hacer que los machos frisones dejen de ser una producción de baja rentabilidad en las explotaciones lácteas y supongan una fuente de ingresos más interesante para las ganaderías es el objetivo del proyecto desarrollado en la localidad de Bárcena del Monasterio (Tineo) por la cooperativa Campoastur

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Rubén López, veterinario y responsable técnico del proyecto, en las instalaciones de Bárcena del Monasterio

En julio de 2020 empezaba a funcionar en Tineo, uno de los principales municipios productores de leche de Asturias, e impulsado por la cooperativa Campoastur, un centro dedicado a la cría de terneros frisones con el que se pretende estandarizar su crecimiento y valorizar su precio de venta.

Este proyecto piloto, bajo el nombre de Icore (Innovación en el control de la recría) fue subvencionado por la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial del Gobierno del Principado de Asturias y desarrollado a través de un grupo operativo integrado por Campoastur como coordinador, junto al Centro Tecnológico CTIC, la Cooperativa de Corvera y la ADSG de Valdés.

El centro se puso en marcha gracias a un proyecto de innovación del Gobierno del Principado

Conocemos de la mano de Rubén López Polvorinos, veterinario de Campoastur y responsable técnico del proyecto, el funcionamiento de este centro de destete ubicado en la localidad de Bárcena del Monasterio.

“Parte de mi trabajo es hacer reproducción a las ganaderías de leche y mis clientes se me quejaban de que había animales que no tenían prácticamente ningún rendimiento para las explotaciones. Por eso pensamos en dar un servicio a los socios de la cooperativa que permitiera valorizar esos animales”, explica Rubén, que estudió Veterinaria en Lugo e indica que la realidad de los terneros frisones es similar en las explotaciones lácteas de Galicia.

El círculo vicioso de los terneros pintos

Icore Campoastur3El uso de semen sexado en novillas por parte de la mayoría de explotaciones de leche ha reducido considerablemente el número de machos pintos, aunque sigue habiendo un porcentaje de ganaderías que siguen usando semen convencional, ya sea por precio o porque determinados toros muy concretos no se encuentran en sexado.

Hace años había muchos más machos pintos, pero con el sexado se ha reducido su número

Estos terneros frisones, de poco valor añadido en la industria del cebo, no son una fuente atractiva de ingresos para las explotaciones de origen por su escaso precio de venta, además de que la cotización de este tipo de animal oscila mucho a lo largo de todo el año.

Todo esto influye en el manejo de estos de animales en la propia granja y que va a determinar un mal inicio del desarrollo, con la aparición de patologías, alta mortalidad, y consecuentemente hace que se mantengan bajas las cotizaciones.

Su bajo precio influye en el manejo de estos animales en las propias granjas, lo que a su vez contribuye a su depreciación

Por eso, el objetivo principal del proyecto Icore fue desarrollar una metodología y una serie de herramientas que mejoren la rentabilidad de las explotaciones de vacuno del Principado de Asturias a través de la generación de valor añadido en los terneros mamones que no son destinados a la recría en las propias ganaderías.

 “Muy influenciados” por la experiencia con la recría de novillas

La estancia media de los animales en el centro se sitúa entre los 70 y 80 días

La estancia media de los animales en el centro se sitúa entre los 70 y 80 días

Campoastur cuenta desde hace años con un programa de recría de terneras que aplican sus ganaderías socias pero la cooperativa no contaba con experiencia en cebo de terneros. «Ciertamente estábamos muy influenciados por nuestro trabajo previo con la recría en las explotaciones, pero hemos tenido que aprender que el manejo en el crecimiento de los machos no es equiparable al de las hembras”, afirma Rubén.

Teníamos experiencia en recría de novillas, pero no en terneros, y nos hemos tenido que adaptar

La curva de lactación empieza con bastante leche en el momento de llegada a la nave para compensar el balance energético negativo que pueden desarrollar los terneros. “Son animales pequeños que vienen estresados y hay unas necesidades que tienes que suplir con energía y con proteína, pero esa fase dura un par de semanas, después la curva de leche ya comienza a descender diariamente”, explica.

En el cómputo total, cada ternero toma de media entre 18 y 20 kilos de leche en polvo durante toda su estancia, aunque la cifra varía notablemente. “Hacemos un manejo muy personalizado también en ese aspecto. Hay animales a los que les tienes que dar más leche, bien porque son más pequeños cuando llegan o bien porque pasan algún proceso infeccioso en un momento dado y tienes que aumentar la ingesta en el tiempo para que mantenga la condición corporal, pero también los hay que llegan más grandes, ya con más días, que no necesitan tomar tanta leche y que con muchos menos kilogramos de leche en polvo totales salen perfectamente adelante”, detalla.

Amamantadoras: ahorro de mano de obra pero mayor riesgo sanitario

ICORE Campoastur amamantadora grupos de menor edad“Diseñamos la nave pensando en la instalación de amamantadoras automáticas porque pensamos que era la mejor opción en cuanto a mano de obra, aunque supone también un gran desafío a nivel sanitario porque son animales de muy diversas granjas”, explica Rubén.

Supone un desafío a nivel sanitario juntar en un mismo lote animales de muy diversas granjas sin una previa adaptación

En la nave de Bárcena del Monasterio entran animales todas las semanas, procedentes de ganaderías socias de Campoastur de toda Asturias. “Aunque no es un número fijo, recogemos animales de más de 50 orígenes distintos”, aclara.

Los terneros no son sometidos a un control previo en granja, aunque todas cuentan con una calificación sanitaria especial, pero si a un examen exhaustivo una vez llegan al Icore. “Tenemos un protocolo muy estricto para la entrada, donde hacemos pesaje, temperatura rectal, control de ombligo, ecografía pulmonar y control de estado de las heces”, detalla el veterinario responsable de las instalaciones.

Pago en función de las condiciones del animal

Icore Campoastur 1Un programa específico diseñado por Campoastur calcula en base a todos esos parámetros el valor del ternero, que se retribuye al ganadero con precios distintos según sus características para incentivar de este modo el cuidado neonatal en las granjas de origen, un correcto encalostrado y una alimentación adecuada.

“Hay una escala de valor del animal en función del peso que trae y que determina el precio, que después tiene un descuento o no en función del estado sanitario que trae. De esta forma las ganaderías ven recompensado su esfuerzo porque el retorno va en función de cómo envíen al ternero, para incentivar así el cuidado en las granjas de origen”, explica.

Las ganaderías ven repercutido en el precio la calidad de sus terneros según un histórico de buenas entradas

Los precios oscilan también a lo largo del año, según las fluctuaciones del mercado, en base a las cotizaciones semanales en los mercados de referencia. “Hay épocas del año en las que hay más demanda y el precio sube. Por ejemplo, depende mucho de la paridera en Francia, cuando ésta baja la demanda de los cebaderos aumenta y el precio sube. No tenemos un precio estable todo el año, intentamos modificarlo lo menos posible pero tenemos que ir acorde al mercado, siempre procurando el interés de la explotación de origen”, insiste Rubén.

Transporte y toma de datos

ICORE Campoastur revision alertasCampoastur se ha comprometido con sus ganaderías socias a hacer la recogida de los animales todas las semanas para evitar una sobrecarga de machos lactantes en las explotaciones. Lo habitual es recoger a los terneros en las explotaciones a partir de 15 días de vida buscando siempre optimizar el transporte e intentando traer varios animales de una misma ganadería, tal como establece la normativa de transporte de animales.

Recogen animales de toda Asturias procedentes de ganaderías socias de Campoastur, aunque la mayoría de las explotaciones se encuentran en un radio de 50 kilómetros

A la llegada a las instalaciones el trabajo se multiplica, debido a la exhaustiva revisión a la que son sometidos los animales, la toma de datos de cada uno de ellos y su volcado al programa informático de control y seguimiento de los terneros durante el periodo de tiempo que pasan en el centro. “La captación de datos que hacemos es individualizada de cada animal y llega muy al detalle. Eso aumenta la carga de trabajo. La parte administrativa es también importante, porque hay que hacer las guías y darlos de alta y de baja”, cuentan.

Lotes estables y homogéneos

ICORE Campoastur lote terneros pequeños 20 animales

Lote de terneros pequeños, que entran a las instalaciones con alrededor de 2 semanas de vida

Una vez llegan al centro Icore y pasan el protocolo sanitario de entrada, los terneros son alojados en grupos de aproximadamente 20 animales por parque. “Procuramos que no cambien de parque en todo el tiempo que están aquí y si una semana entran muchos animales y hacemos dos grupos, los dividimos en función de cómo son los terneros en cuanto a su peso y estado sanitario para que los grupos sean lo más homogéneos posible y no haya crecimientos dispares, porque aunque tú adaptes la curva de lactancia  a la edad del ternero, los ciclos biológicos de las patologías no van así; el animal de poco peso y poca edad puede padecer una enfermedad vírica y el que tiene más peso a la entrada porque llega con 3 ó 4 semanas puede cursar una enfermedad parasitaria e infectar a los pequeños o venir con más problemas pulmonares, es decir, las enfermedades que se pueden encontrar a la entrada son distintas en función de la edad”, aclara Rubén.

En animales de pocos días hay más riesgo de diarreas y problemas digestivos pero cuando llegan más mayores pueden presentar problemas respiratorios y lesiones en la ecografía pulmonar

Los parámetros de peso y estado sanitario son también usados para el manejo posterior de los terneros.  “Cuando entran, le asignamos a cada animal una edad en función del peso y sobre esos parámetros ajustamos su curva de lactancia para la toma de leche en la amamantadora, que finaliza normalmente a los 49 días”, explica Rubén. 

Formulación del pienso

Los terneros disponen de alimentación sólida, a base de una mezcla de harina de cereales, alfalfa y paja picada

Los terneros disponen de alimentación sólida, a base de una mezcla de harina de cereales, alfalfa y paja picada

Desde el primer momento los terneros tienen a su disposición alimento sólido como complemento a la leche maternizada. Se trata de una mezcla de paja y alfalfa picada y cereales molidos en forma de harina. “Llevamos ya un tiempo con un equilibrio en la formulación después de haber hecho distintas pruebas iniciales. Al principio empezábamos con un iniciador granulado antes de pasar al pienso de destete, pero al no dar ninguna fuente de fibra eso te puede ocasionar problemas, por eso ahora usamos desde el principio esta mezcla en la que garantizamos el aporte de fibra mediante el uso de mezcla unifeed. La fuente de fibra y el picado es importante para que el animal vaya desarrollando el rumen y no tenga problemas de acidosis”, explica Rubén.

Subministran la misma ración, compuesta por una mezcla de cereales molidos, paja picada y alfalfa, desde que entran en las instalaciones hasta que se van

Junto con la disponibilidad de alimentación sólida desde el inicio, la calidad del agua es otro de los factores importantes para el desarrollo del ternero. “Limpiamos muy a menudo los bebederos, todos los días, incluso dos veces, porque con esta mezcla se manchan más; el granulado es más limpio. A veces más que a beber, los terneros van a enjuagarse la boca”, indica.

En función de las colas de crecimiento, entorno a los 55 días de estancia en las instalaciones, los terneros pasan, ya destetados, a la zona de alimentación seca. “Cuando pasan e esa zona ya llevan unos 10 días sin tomar leche y ya sabemos que comen unos 3 kilos de pienso cada uno y están perfectamente adaptados a esa alimentación”, aclara Rubén.

Con destino a cebaderos de toda España

Uno de los lotes de finalización, donde los animales llegan a ganar hasta 1,4 kilos de peso diarios

Uno de los lotes de finalización, donde los animales llegan a ganar hasta 1,4 kilos de peso diarios

Es la zona previa a la salida, en la que se organizan los lotes que se cargan con destino a cebaderos de distintos puntos de España. En función de la demanda, los terneros pueden estar en esa zona entre 2 y 4 semanas, en las que “se transforman por completo; el crecimiento ahí es espectacular”, aseguran, con crecimientos medios que alcanzan una ganancia de peso de hasta 1,4 kilos diarios.

El crecimiento es más plano al principio y aumenta mucho al final, pero la media de ganancia de peso en todo el periodo de estancia en las instalaciones de Bárcena del Monasterio es de 830 gramos diarios.

Si se fuerza el crecimiento de los terneros a base de pienso pero sin meter la cantidad necesaria de fibra posteriormente esos animales no se comportarán igual en el cebo

Los terneros se manchan del Icore tras pasar entre 75 y 80 días de estancia en el centro. En ese tiempo ganan entre 50 y 60 kilos ya que entran con entre 45 y 50 kilos y salen con entre 110 y 115. Esa ganancia se realiza sin forzar al ternero para que el desarrollo del rumen sea el adecuado para las siguientes fases de cebado.

El centro de Campoastur cuenta con un plan vacunal por el cual todos los terneros son inyectados con una dosis intramuscular para Mannheimia haemolytica y Cryptosporidium parvum

 “Por la calidad superior que llevan estos animales a respecto de otros que pueda haber en el mercado, tenemos clientes que nos acompañan desde el inicio. Son terneros que se comportan bien después en el cebadero, porque llevan una buena salud intestinal y ruminal, buena salud pulmonar porque se pone mucho énfasis en el control de la enfermedad respiratoria, tal como ecografía pulmonar, programa vacunal y mucho interés en la calidad del aire en las instalaciones”, cuenta.

El Icore tiene una calificación sanitaria especial, lo que les permite vender a otras comunidades, aunque no traer terneros de otras procedencias. “Hacemos precebo y podemos vender a cebaderos de toda España”, destaca Rubén.

Diseño de las instalaciones

ICORE Campoastur instalaciones nave antigua explotacion lacteaLa nave que acoge el centro de destete de terneros de Campoastur era un antiguo establo de leche de un socio de la cooperativa que se jubiló. Las instalaciones han sido reformadas por completo con un diseño de parques funcional pero que ha tenido que adaptarse a las condiciones y medidas de la nave. “Los parques tienen 9,5 metros de largo por 6 de ancho, nos da casi 58 metros cuadrados por patio”, aclaran.

El aspecto sanitario lo tenemos muy controlado y aquí están en condiciones muy buenas de cama y de espacio

Los técnicos de la cooperativa priorizaron aspectos como la ventilación, para reducir la acumulación de amoniaco en el ambiente y prevenir problemas respiratorios, o el drenaje, con una pendiente en el hormigón del suelo que permite disponer de una zona limpia y seca de descanso en la parte posterior, donde los terneros se acuestan, y una zona de alimentación en la parte delantera, que da al pasillo central por el que se repone el pienso y la leche del sistema de amamantadoras nodrizas. “Esa parte cuenta con un drenaje porque ahí es donde más manchan y donde está más mojado porque es donde está el comedero y el bebedero y resulta la zona más húmeda de cada uno de los patios”, explica Rubén.

La paja muy picada acumula el amoníaco y la humedad; la ideal es la que tiene entre 10 y 15 centímetros de largo

En la cama usan paja picada, pero con un corte largo. “La paja muy picada absorbe el agua pero no permite que el líquido se vaya, por lo que acumula el amoniaco y la humedad. La ideal es la que viene con 10 o 15 centímetros de largo porque le da algo más de estructura y permite que entierren las patas. La parte de atrás, que está más seca, se cambia cada 3 o 4 semanas y la delantera cada semana ”, indica.

A medida que los distintos lotes se marchan con destino a los cebaderos, los parques en los que habían estado son limpiados y desinfectados antes de recibir a nuevos animales y una serie de ganaderos de la zona con los que han llegado a acuerdos les recogen cada 15 días ese estiércol para abonar con él sus fincas.

La presencia de moscas, sobre todo en verano, es uno de los aspectos que están intentando solventar

El establo cuenta únicamente con ventilación natural, lo que supone un hándicap en aspectos como la presencia de moscas en verano. “Estamos muy encima porque son un factor claro de transmisión de enfermedades respiratorias y generan infecciones y ojos llorosos, a mayores de la incomodidad que les provocan a los animales”, indica Rubén. “La instalación de ventilación forzada serviría para mejorar en este aspecto, pero no sólo es el coste de colocar los ventiladores, después está el consumo de luz con los costes actuales de la energía”, añade.  

Manga para facilitar el manejo y los tratamientos

Icore Campoastur manga de manejoUna de las novedades funcionales con las que cuentan las instalaciones es una manga de manejo de 80 centímetros de ancho que discurre por la parte posterior de los parques y que facilita el manejo de los animales en tareas como el pesaje, las revisiones y tomas de temperatura o la aplicación de tratamientos.

“Estamos muy pendientes a las alertas de las amamantadoras, cuando nos indican que hay una bajada de velocidad de consumo en un lote o en un grupo concreto de animales los pasamos a la manga y les tomamos la temperatura para saber si esa bajada de consumo está motivada por una fiebre”, explica el veterinario responsable de las instalaciones.

La manga es muy importante para el trabajo diario con los animales y hace que no necesitemos trabaderas

El Icore cuenta además con una zona de enfermería, dotada de boxes individuales y a la que son trasladados los animales que presentan algún tipo de patología. Por ejemplo, en estos momentos hay 330 animales en el centro y sólo 3 están apartados por enfermedad.  

Si el ternero se recupera en un par de días de la enfermedad puede volver con sus compañeros de patio, pero si el tratamiento se prolonga en el tiempo lo normal es que finalice ya su periodo de crecimiento separado del lote del que procede para evitar los problemas que genera la reintroducción de estos animales en los grupos ya establecidos.

 “No es entendible que teniendo aquí las vacas y los terneros no completemos el ciclo”

ICORE Campoastur Ruben Lopez3Aunque es en la cornisa cantábrica donde se concentra el mayor número de explotaciones de producción de leche, la industria del cebo de los terneros frisones se focaliza en España sobre todo en Cataluña y Toledo, a los que se suman Huesca y Murcia en el caso de ganado de cruce.

Tradicionalmente, Galicia y Asturias suministraban de terneros mamones a los cebaderos catalanes pero la mayoría de cebaderos catalanes tienen en la actualidad su fuente principal de terneros pintos en Francia.

Rubén lo ve lógico, ya que “para ellos está mucho más cerca Francia de lo que puede estar Asturias o Galicia”, razona. Sin embargo, añade, “lo que no es entendible es que teniendo nosotros aquí las vacas y los terneros no hagamos algo para desarrollar nosotros mismos aquí a esos animales y aprovechar ese potencial, pero seguramente es algo cultural”, considera.  

La leche maternizada y los piensos están subiendo día a día. Eso nos frena a la hora de tomar la decisión de montar un cebadero en el que finalizar el proceso

“Era un nicho que había aquí e intentamos explotarlo y estamos abiertos a ir más allá en ese proceso, aunque en estos momentos con el encarecimiento de los insumos y de la luz es difícil tomar esa decisión”, indica.

“Nosotros tenemos la capacidad y el volumen de poder afrontar aventuras de ese tipo pero hay que ver como se comporta el mercado, porque la leche maternizada y los piensos se están encareciendo día a día”, añade.

Ampliación

Icore Campoastur2El Icore recoge actualmente entre 100 y 115 animales cada mes con la idea de destetar un volumen de entorno a 1.200-1.300 terneros al año. Pero entre los planes inmediatos está una ampliación de las instalaciones.

“Tenemos actualmente 12 parques con amamantadoras y otros 5 para la fase final de alimentación seca previa a la salida de los animales de las instalaciones y pretendemos reformar una parte de la nave para aumentar la capacidad total que tenemos y poder meter más animales”, explica Rubén.

Desde el pasado mes de julio han aumentado de manera notable la entrada de animales y en el último año, desde julio de 2020, un total de 1.500 terneros han pasado ya por las instalaciones de Bárcena del Monasterio.

“Cada gasto cuenta”

Insumos como la leche maternizada o los piensos han incrementado sus precios en los últimos meses

Insumos como la leche maternizada o los piensos han incrementado sus precios en los últimos meses

Los terneros pintos son animales que tienen muy poco margen, reconoce Rubén, por eso “cada gasto cuenta”, asegura. “Ahora sé lo difícil que es llevar una granja en cuanto a temas de costes y gestión del personal. En ese aspecto yo me solidarizo mucho con los ganaderos y eso que esto es mínimo comparado con una explotación de 500 vacas, pero cada pequeño gasto cuenta a final de mes a la hora de hacer cuadrar los números”, reconoce el responsable del Icore.

Ahora sé lo difícil que es llevar una granja y me solidarizo mucho con los ganaderos por la subida de costes

El incremento del volumen de animales en las instalaciones tras la ampliación permitirá diluir determinados costes fijos, al tiempo que permitirá introducir cambios para ganar en eficiencia en determinados procesos. “Con la ampliación vamos a pasar de 600 metros cuadrados de patios de paja a más de 1.000, por lo que vemos necesaria la incorporación de una encamadora de paja. Es un trabajo que ahora hacemos a mano, porque hemos hecho alguna prueba con máquinas que levantan mucho polvo. Y no nos podemos permitir ese riesgo en una instalación cerrada. Además, con esa nueva máquina podríamos ahorrar paja porque quedará mejor distribuida. La paja aquí es un coste importante a tener en cuenta”, explica Rubén.

Junto al coste del material de encamado, la alimentación de los animales, la mano de obra, las vacunas y tratamientos veterinarios y la luz son otros de los gastos principales. Los costes en los últimos meses se han disparado, sobre todo por la suba de la leche maternizada y el pienso especial, así como el encarecimiento de la energía, con un importante consumo debido a las amamantadoras.

El encarecimiento de la energía ha sido importante debido al consumo de las amamantadoras

En cuanto al personal necesario para atender las instalaciones, hay dos personas contratadas, empleados de la cooperativa, para el cuidado y manejo diario del ganado. El servicio veterinario de Campoastur se encarga de supervisar el funcionamiento general del centro y el estado sanitario de los animales, entre otras funciones que realizan al margen del Icore. “La carga de trabajo es alta porque captamos muchos datos y el día de la entrada de terneros hay mucho que hacer”, reconoce Rubén. Los dos empleados tendrían capacidad para asumir el aumento de volumen de ganado tras la ampliación, así como la recogida de los terneros en las ganaderías.

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