Incendios forestales del 2025: La Xunta asegura que actuó en más de 6300 hectáreas y en la mejora de 100 kilómetros de pistas

El Consejo del Gobierno gallego evaluó hoy los trabajos realizados por la Consellería de Medio Rural para la restauración y recuperación del monte tras la ola de fuegos del 2025, con labores en los suelos, mejora de infraestructuras y retirada de madera

lumes Ourense1La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Medio Rural, sigue trabajando para paliar las consecuencias de la ola de fuegos del verano de 2025. Así lo constata un informe evaluado hoy en el Consejo del Gobierno gallego sobre los trabajos de restauración y recuperación realizados en el monte con una actuación en más de 6.300 hectáreas, entre la extracción de madera comercial en montes de gestión pública y con el acolchado de paja para la consolidación de suelos y reducción de la escorrentía superficial; y en la mejora de algo más de 100 kilómetros de pistas forestales.

Concretamente, desde la Dirección General de Defensa del Monte, en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se realizaron una serie de trabajos que permitieron identificar las áreas prioritarias en las que intervenir para llevar a cabo la consolidación de suelos y reducción de la escorrentía superficial. Para eso, se procedió con la técnica de acolchado con paja, técnica conocida como mulching, y con la instalación de barreras de biomasa como faginas o albarradas. En total, se actuó en cerca de 110 hectáreas a través de mulching y helimulching y se instalaron alrededor de 1.000 metros de albarradas entre las provincias de Ourense y Lugo, en las de mayor incidencia de fuegos pasado verano.

A mayores, también se procedió con la adecuación del firme de las pistas forestales dañadas, con labores como la limpieza de cunetas y la instalación y/o reparación de las obras de paso necesarias para mejorar la capacidad de evacuación de las aguas. En este sentido, se actuó en más de 100 kilómetros de pistas de las cuatro provincias. En total, tanto para estas labores como para las tareas de mulching, se movilizó un presupuesto de casi 1,6 millones de euros.

Análisis de la técnica del mulching

El pasado 24 de febrero se realizó, por parte del CSIC, una prospección de parte del área afectada por los incendios de Larouco-Seadur y Oímbra-A Granxa, correspondiente a masas de Pinus pinaster, donde se está efectuando la tala y saca de la madera quemada. El objetivo era identificar si esas operaciones pueden amplificar la respuesta hidrológica después del incendio.

Hace falta resaltar que, en el caso de Larouco-Seadur la prospección se centró en las laderas del río Leira y los riachuelos vertientes por arriba de Vilamartín de Valdeorras. La severidad del fuego predominante fue moderada en la vegetación y baja en el suelo y, a pesar de las intensas precipitaciones, no se observaron señales de erosión apreciable en las laderas quemadas en las que aún no se extrajo la madera quemada o en otras donde la severidad del fuego fue moderada.

En el caso de Oímbra-A Granxa, la mayoría de la superficie quemada fue afectada por el fuego de forma moderada. Esto probablemente redujo el impacto de la saca de la madera quemada. En el análisis preliminar no se han identificado áreas problemáticas, predominando el buen estado general de las pistas y cunetas. En las zonas donde se aplicó la cobertura de mulch después del incendio, esta permanece protegiendo el suelo.

De cara a los próximos meses se seguirán llevando a cabo evaluaciones con la colaboración de los distritos forestales mediante mostreos sistemáticos, estimando la cobertura vegetal, altura de las plantas y cobertura del suelo, además de posibles formas de erosión.

mulching palla monte queimado

Retirada de madera afectada

Por otra parte, desde la Dirección General de Planificación y Ordenación Forestal se está trabajando en la retirada de la madera comercial afectada, para luego continuar con la eliminación de madera no comercial. Estas actuaciones son imprescindibles para favorecer las bases de una regeneración posterior de las masas arboladas.

En este sentido, en la provincia de Ourense se desarrolló un plan de enajenación de madera comercial que está permitiendo movilizar un volumen significativo de madera quemada procedente de los incendios de 2025, articulando un proceso ordenado de puesta en el mercado y generación de ingresos para las entidades titulares.

Según los últimos datos, el plan abarca un total de más de 6.200 hectáreas, con un volumen global superior los 930.000 m3 de madera, alcanzando un precio de adjudicación de casi 13,5 millones de euros.

Esta enajenación contribuyó a la recuperación de valor de una madera que, de no ser movilizada con celeridad, podría sufrir una depreciación progresiva por efectos de plagas, hongos o deterioro estructural. Además, la puesta en el mercado de este volumen favoreció la actividad de las empresas de aprovechamiento forestal y de la industria transformadora, dinamizando la economía local en un contexto de especial dificultad tras los incendios.

Actuaciones de restauración hidrológico-forestal

La Xunta de Galicia, en colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), está también impulsando actuaciones de restauración hidrológico- forestal por importe de 9,5 millones de euros. En total se tramitaron 13 expedientes centrados en las zonas afectadas por los incendios de Larouco, Oímbra, Chandrexa de Queixa, A Mezquita y Carballeda de Valdeorras.

Las actuaciones ejecutadas tienen como finalidad principal la estabilización y protección del suelo frente a procesos erosivos, la corrección hidrológica en zonas de fuerte pendiente, la restauración de infraestructuras forestales dañadas, así como la recuperación de la cubierta vegetal en áreas prioritarias.

La Consellería de Medio Rural está trabajando con el objetivo de dar respuesta al nuevo escenario generado por la ola de incendios forestales acontecida en este verano. La prioridad es, a mayores de las tareas inmediatas de protección del suelo y recuperación de las infraestructuras de prevención dañadas, la recuperación del potencial forestal, mediante una estrategia que combina acciones inmediatas, medidas de medio plazo y una planificación a largo plazo orientada a la resiliencia de las masas forestales.

A partir de ahora se trabajará en la identificación de las zonas donde será necesario acometer inversiones específicas de restauración forestal, dirigidos a reforestar zonas sin capacidad de regeneración natural. También se mantendrá un seguimiento continuo del estado fitosanitario del arbolado, con el fin de detectar con rapidez posibles riesgos derivados de la debilidad de las masas tras los incendios.

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