
Actualmente, la Asociación de Criadores de la Raza Porcina Celta (Asoporcel) —cuyo organigrama se compone de un presidente, una vicepresidenta, secretario, tesorero y tres vocales— agrupa a alrededor de 130 ganaderías socias con especial presencia en la provincia de Lugo, donde se concentra la mayor parte de las granjas. Las restantes se reparten de forma homogénea entre Ourense, A Coruña y Pontevedra. El equipo técnico de la entidad está formado por cuatro profesionales que se encargan del seguimiento veterinario, la gestión documental y el acompañamiento a los socios.
El avance de estos programas ha ido acompañado de una estrategia de alianzas que ha permitido a Asoporcel ganar presencia institucional y comercial. Actualmente, forma parte del Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga), de la Federación de Razas Autóctonas Españolas (Federapes), de la red internacional Slow Food y del sello Galicia Calidade. Además, cuenta con la distinción de Pyme Innovadora, un reconocimiento estatal que acredita su compromiso con la investigación, la digitalización y la aplicación de tecnologías punteras al sector ganadero.
ACTIVIDAD PROMOCIONAL
Desde 2018, Asoporcel dio un paso decidido en su estrategia de promoción, convencidos de que la recuperación del Porco Celta pasa porque la sociedad lo conozca, lo valore y, sobre todo, lo consuma. La divulgación, la educación y la acción comercial confluyen en iniciativas diseñadas para situar el producto y su sistema de cría extensiva en el centro del discurso sobre alimentación sostenible, identidad territorial y futuro del medio rural.
Las redes sociales son una vía esencial para conectar directamente con el público. En Facebook e Instagram, la asociación publica diariamente noticias de las ganaderías asociadas, avances técnicos, presencia en ferias y convocatorias abiertas, además de concursos y sorteos de productos que funcionan como puentes entre productores y consumidores.
La cobertura mediática es un aliado clave. Reportajes en prensa general y especializada, apariciones en la TVG y en otros canales nacionales y autonómicos y colaboraciones con medios del sector ayudan a visibilizar la singularidad de la carne de Porco Celta y el valor de un modelo productivo basado en el bienestar animal, la sostenibilidad y el aprovechamiento racional de los recursos. Además, técnicos de la asociación imparten charlas en centros educativos de distintos niveles, contribuyendo a la formación de futuras generaciones y a la divulgación del patrimonio ganadero autóctono.
La labor de promoción transmite un modelo productivo basado en el bienestar animal, la sostenibilidad y el aprovechamiento racional de los recursos
Otro eje fundamental es la participación en ferias y eventos. Anualmente, el Porco Celta está presente en más de medio centenar de citas en Galicia y fuera de ella. En esos espacios, la raza no se exhibe solo como producto gastronómico, sino como proyecto integral: un modelo de producción en libertad con sello de calidad, compromiso ambiental e identidad gallega.
Entre todas las ferias, dos destacan por su impacto: Expolugo y la Semana Verde de Galicia. En Expolugo – A Rural, Asoporcel participa de forma activa en la organización, que combina exposiciones, concursos morfológicos, venta de productos y desfiles.

Acudir a eventos y concursos es parte esencial de la estrategia de promoción de la raza
Sin embargo, el principal escaparate es la Semana Verde de Galicia, celebrada cada junio en Silleda. La asociación traslada un amplio dispositivo: en la última edición, participaron alrededor de 60 ejemplares de 25 ganaderías, contaron con stand en el pabellón de alimentación cuatro operadores y los derivados de la raza formaron parte de los menús del TapiRazas.
El programa incluyó también actividades para público infantil, sorteos, espacios de interacción a través de códigos QR y dos certámenes ya consolidados: el Concurso Morfológico del Porco Celta y el Concurso de Manejo Porcino, donde este año la raza gallega compartió protagonismo con el Gochu Asturcelta.
La labor divulgativa se completa con la producción de contenido propio: vídeos formativos, manuales de cría, folletos, participación en revistas como Autóctonas Galegas, editada en colaboración con Boaga… Estos materiales son empleados en ferias, centros educativos y acciones formativas, y están también disponibles en su web, recientemente renovada para mejorar la accesibilidad a la información y facilitar servicios tanto a los socios como al público general.
CAMPAÑAS DE DIFUSIÓN
La primera gran campaña de Asoporcel data de 2020 con el lema “Pásate al Porco Celta”, un impulso inicial que se lanzó a través de televisión, redes sociales y notas de prensa. El objetivo principal era presentar la raza al gran público, destacando sus virtudes, sabor y origen 100 % gallego. En consonancia, se organizaron iniciativas en redes —incluyendo concursos y sorteos— para implicar directamente al consumidor local y fomentar el consumo responsable.
En 2021 llegó la segunda fase: “Somos de Raza”. Esta campaña se diseñó como un tributo al esfuerzo de los ganaderos, convirtiendo a los propios criadores en protagonistas. Un spot para TVG y plataformas digitales mostraba a los ganaderos y ganaderas como héroes del rural gallego, reforzando la idea de que la recuperación del Porco Celta no se entiende sin el compromiso directo de las personas que lo crían.

Para Asoporcel es clave dar a conoecer al consumidor toda la labor que desarrollan
En 2022, los protagonistas volvieron a ser los criadores, que se convirtieron en actores por un día en el spot de “Somos de Raza”, emitido en TVG, redes y emisoras locales, incluyendo ediciones especiales para Nochebuena y Nochevieja. Esta acción reforzó el vínculo emocional y personal con el consumidor, poniendo en el centro la tradición y la autenticidad.
Las campañas de difusión destacan el papel de los criadores estableciendo vínculos emocionales y personales con el consumidor
En 2023, ya cerca del medio cuarto de siglo de la asociación, se presentó la pieza “25 años cuidando de la raza Porco Celta”, con el foco en las principales líneas de actuación desarrolladas desde el origen. El aumento del número de cabezas de la raza, la presencia en ferias, la formación y profesionalización de los miembros de la asociación, la innovación y la promoción constante fueron algunos de los factores aludidos.
Ya en 2024 se lanzó “Porco Celta: una raza, infinitas elaboraciones”, con un enfoque claramente gastronómico. El vídeo mostraba propuestas culinarias elaboradas —desde tataki o bao hasta empanada con tiras—, posicionando la raza como producto gourmet adaptable a tendencias modernas. Distribuido en televisión, redes y medios digitales, el spot unió innovación y tradición para atraer tanto a públicos especializados como a nuevas generaciones.
Estas campañas están acompañadas de acciones transversales a lo largo de todo el año: sorteos de lotes, concursos, recetas en vídeo, infografías, reportajes en medios, spots digitales vinculados a fechas clave…
PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
En los últimos años, Asoporcel ha recibido reconocimientos al valor social, ambiental y económico de su proyecto. Los galardones honran a los criadores y visibilizan al Porco Celta como ejemplo de conservación activa de la biodiversidad, dinamización rural y calidad alimentaria.
En 2019, la asociación recibió el Premio Aresa al Desarrollo Rural, organizado por la USC junto al Grupo Aresa. El jurado —formado por perfiles como el rector de la USC o el catedrático Ángel Carracedo— reconoció el impacto positivo en la dinamización del medio rural, la labor de recuperación de la raza porcina autóctona gallega y la apertura del mercado para un producto de calidad.

Los sellos de calidad y los premios recibidos avalan la dedicación al trabajo de los criadores
Un año más tarde, el Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga) les concedió el Premio Galicia Alimentación 2021 en la categoría de “Mejor Proyecto Empresarial”. Fue la primera vez que una asociación de ganaderos recibía este galardón, reconociendo la capacidad de Asoporcel para profesionalizar las granjas, impulsar ventas en línea, y posicionarse en proyectos como Mercaproximidade de la Xunta.
Los premios recibidos reconocen un proyecto integral de desarrollo económico en el medio rural
Ese mismo 2021, llegó el premio Lugo Cambia, con el galardón …Y Para Comer, Lugo a la Gastronomía Lucense, entregado en el Pazo de San Marcos coincidiendo con el Día Mundial del Turismo. Esta distinción destacó la labor de recuperación genética de la raza y su papel en la promoción del turismo y de la gastronomía local.
En 2022 obtuvieron el XIII Premio al Desarrollo Rural de la Agencia Gallega de Desarrollo Rural (Agader), en la categoría de “Recuperación y Puesta en Valor del Territorio Agrario”. El acto tuvo lugar en Ourense, presidido por el conselleiro de Medio Rural, y puso énfasis en la función de Asoporcel como motor de revalorización de tierras abandonadas y conservación del paisaje mediante el sistema extensivo.
En 2024, la asociación recibió una mención especial en el Primer Encuentro Nacional del Programa Cultiva organizado por el MAPA en Madrid, valioso por su apuesta por la formación de jóvenes ganaderos en explotaciones modelo.
El resultado de la acumulación de estos galardones es una narrativa sólida: la recuperación de la raza no es solo un ejercicio de conservación, sino un proyecto integral que genera empleo, economía en el medio rural, innovación en la venta e internacionalización.
SELLOS Y OTROS PROYECTOS
La participación en estos proyectos de I+D+i y en otros de diferentes ámbitos tiene por finalidad conseguir que llegue al mercado el mejor producto cárnico posible. Fresco, embutidos, curados, salazones, ahumados… todo lo que se aprovecha del cerdo. Y sabiendo reflejar los métodos de cría tradicionales y sostenibles en fragas repartidas por toda Galicia.
Desde el punto de vista técnico, la carne de cerdo celta se caracteriza por tener un color rojizo intenso, textura tierna, infiltración de grasa calificada de excelente, alto contenido en ácidos grasos insaturados, hierro y antioxidantes. Unas características organolépticas y nutricionales que se ven acentuadas por los mayores tiempos de sacrificio —casi 12 meses— y el pastoreo libre.
Sin embargo, la demora en el sacrificio de los animales y, por consiguiente, en la salida de las canales y de los productos elaborados al mercado, no impiden que la carne producida mantenga un crecimiento constante, tan solo alterado en los años de la pospandemia. De ese modo, en solo ocho años —de 2016 a 2024— aumentó en 100 toneladas la cantidad de carne certificada bajo distintivos oficiales, pasando de 95.000 kilos a 195.000. Unas cifras muy elevadas para una especie que, no olvidemos, sigue estando en peligro de extinción.
Precisamente las certificaciones de calidad, su consecución, son una constante desde hace casi una década. De ese modo, desde 2016 todos los productos derivados del Porco Celta cuentan con el logotipo 100 % Raza Autóctona Porco Celta, el primer sello nacional de raza porcina autóctona, autorizado por el Ministerio de Agricultura. El sello garantiza la pureza genética, la cría en régimen extensivo o semiextensivo, la alimentación natural y la trazabilidad completa desde la granja al consumidor.
Los productos que salen de las granjas de los socios de Asoporcel cuentan con reconocimientos del Ministerio de Agricultura y la Consellería do Medio Rural
En esa misma línea, desde 2023 Asoporcel está autorizada para emplear el sello Galicia Calidade en todos los productos derivados de la raza. El distintivo, que reconoce a más de 140 empresas gallegas y 400 referencias, avala que el producto está elaborado en Galicia, utiliza materia prima gallega y supera un control riguroso de calidad.
Esos dos sellos combinados suponen un valor creciente en el mercado cárnico tanto nacional como internacional. De forma que los derivados del Porco Celta alcanzan en los puntos de venta precios similares a los del conocido cerdo ibérico. Y sirven también para transmitir una imagen que refuerza la confianza del consumidor y permite acceder a cada vez más mercados.
Además de los sellos que acreditan la carne y sus procesos de producción, Asoporcel ha visto reconocido en los últimos años su labor en el ámbito administrativo. Así, la asociación está reconocida como entidad de asesoramiento, formación y apoyo técnico, convirtiéndose en una estructura clave para la viabilidad de las ganaderías de Porco Celta y la incorporación de nuevos criadores al sector.

La formación para los socios y personas interesadas en la raza es un pilar de la actividad de la asociación
Desde su inscripción como entidad de gestión y asesoramiento agrario (EAX_19_075), ofrece apoyo directo en la tramitación de ayudas públicas, con una atención especialmente centrada en las líneas destinadas a razas autóctonas. Y está reconocida como entidad colaboradora de la Consellería do Medio Rural para la formación continua y transferencia de tecnología agraria (ECMR_144/22), así como entidad autorizada para impartir cursos en materia de bienestar animal (BA_102/17).
ACOMPAÑAR A LOS SOCIOS
Por tratarse de una raza autóctona y aún en peligro de extinción, es esencial desarrollar y gestionar el Libro Genealógico de la raza Porco Celta, reconocido oficialmente por el Ministerio de Agricultura. El Libro garantiza la pureza de la línea genética y establece los criterios de selección y reproducción. Todos los ejemplares son inscritos con un registro detallado de su filiación y datos morfológicos y productivos, uno de los pasos que conducen a la trazabilidad de la producción y la consolidación del sello 100 % Raza Autóctona.
Como elemento añadido de control, todos los animales llevan un doble crotal auricular: uno visual y otro electrónico —dotado de un transpondedor— que facilita la recogida de datos directamente en la granja.
Uno de los puntos fuertes del trabajo de acompañamiento de ASOPORCEL son las visitas técnicas a las explotaciones

Los técnicos de Asoporcel asesoran en todo momento a los propietarios de las explotaciones
Otro de los puntos fuertes de la actividad de acompañamiento son las visitas técnicas en colaboración con otras entidades, como la realizada en 2024 a la dehesa salmantina. Allí, treinta criadores gallegos pudieron conocer de primera mano el modelo de manejo del cerdo ibérico, el funcionamiento de la montanera y el sistema de silvopastoreo, con la mirada puesta en su adaptación al Porco Celta. Estos encuentros permiten enriquecer la práctica diaria de los socios y establecer puentes con otras razas y territorios.
PROYECTOS DE I+D+i
Para la Asociación, las inversiones y la participación en proyectos de I+D+i son una parte fundamental de la estrategia para los próximos años. En colaboración con empresas, fundaciones y administraciones y organismos públicos, trabajan en siete iniciativas principales que buscan combinar la tradición rural de la cría de los animales con las nuevas tecnologías y los métodos científicos. Se trata de proyectos de ámbitos muy diferentes pero con el objetivo claro de profesionalizar y hacer crecer el sector.
AsopQRcel
Diseñar un sistema de trazabilidad digital para esta raza porcina. Eso es lo que persigue el grupo operativo AsopQRcel. Lo que se va a hacer es crear un código QR en cada pieza, con el fin de ofrecer al consumidor datos clave —desde huella de carbono hasta bienestar animal— mediante tecnologías como blockchain e inteligencia artificial. El proyecto aspira a reforzar la transparencia y la confianza del consumidor, así como a consolidar el valor ambiental y social de los productos.
Aprobado por la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria (Agacal) en el marco del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), el consorcio incluye, entre otros, el Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural (Ibader), dependiente de la Universidad de Santiago de Compostela (USC); la Fundación Terreo, Innogando o Medrar Innovation Office.

Los crotales digitalizados son parte de la estrategia de total trazabilidad de Asoporcel
Bio4Trace
Se trata de un Grupo Operativo Supraautonómico. El programa combina genotipado y fenotipado de alta densidad con inteligencia artificial y tecnología blockchain, para garantizar. Se quiere lograr la trazabilidad completa y ampliar la selección genética basada en marcadores, con el fin de mejorar la calidad de la carne y la sostenibilidad de las razas.
El proyecto está cofinanciado por la Asociación Europea de Innovación para una agricultura productiva y sostenible (AEI‑Agri), el Feader y el MAPA. Y colaboran con Asoporcel la Asociación de Criadores de Chato Murciano, la Asociación de Cochino Negro Canario, Pyramis, y la Fundación Terreo, y entidades técnicas como el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM) o la Universidad de Murcia y la consultora Medrar Innovation Office.
Forescelta
También en este caso se actúa en el marco de un grupo operativo. El objetivo fue desarrollar sistemas silvopastoriles en bosques caducifolios, integrando Porco Celta y Gochu Asturcelta para aprovechar montes, reducir maleza, prevenir incendios y obtener carne de calidad. Para ello, se implementaron alimentación controlada, tecnología automatizada y renovación de infraestructuras, de forma que se promoviesen prácticas sostenibles, diversificación económica y protección del territorio. Aunque no se están desarrollando nuevas acciones, los resultados ya se perciben desde hace tiempo.
Forescelta es un proyecto transnacional Galicia–Asturias, coordinado por Intereo y financiado por la Agacal y el Feader. En las fases ya concluidas participaron con Asoporcel la Asociación de Criadores de Gochu Asturcelta, el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario asturiano, el Centro Tecnológico de la Carne, Asforocas y la comunidad de montes “O Carballo”, de Friol.
Datalife
El proyecto Datalife todavía está dando sus primeros pasos. Con él se quiere crear plataformas digitales para recogida y gestión de datos en granjas de Porco Celta. Igual que en otros sectores ganaderos, busca analizar datos productivos y sanitarios para optimizar procesos e impulsar la toma de decisiones. Esta infraestructura digital permitirá a los ganaderos mejorar la rentabilidad, mantener estándares sanitarios y reforzar la trazabilidad desde la granja al mercado, integrando el conocimiento tecnológico con la práctica tradicional.
Greencoop
En marzo de 2025, la USC y los criadores del Porco Celta se incorporaron al proyecto internacional Greencoop, en el que participan entidades de 24 países europeos y China. Durante cuatro años, se analizará el funcionamiento de las explotaciones —tanto convencionales como ecológicas— para mejorar la calidad de los alimentos y reforzar la sostenibilidad. Se estudiará la rentabilidad económica, la biodiversidad, la huella hídrica y de carbono, así como el impacto social en el rejuvenecimiento rural.

El bienestar de los animales en las granjas es fundamental para que los resultados cárnicos sean los deseados
Greencoop, según explican desde la USC, pretende promover la economía social, mejorar la prosperidad de las personas que se dedican a la agricultura y el emprendimiento rural mediante la optimización del uso de los recursos en la finca, la reducción del daño ambiental, la mejora de las condiciones laborales y la inclusión —especialmente de mujeres—, el fomento de la bioeconomía y la economía circular, y el aumento del número de empleos y competencias de alta calidad.
Acciones de transferencia y cooperación con AGACAL
El propósito de esta iniciativa era diseñar un protocolo de evaluación genética que permita establecer líneas reproductoras específicas según objetivos de cría y carne, así como fomentar el aprovechamiento silvopastoril para optimizar uso territorial y control de biomasa. Hubo, además, otras iniciativas de transferencia que están ayudando a mejorar la calidad y la sostenibilidad de la raza y a consolidar la transferencia de investigación a la práctica ganadera en Galicia. AGACAL aprobó en junio de 2021 una subvención para el proyecto de mejora genética del Porco Celta, una iniciativa conjunta de Asoporcel, el CIAM y el Centro Tecnológico de la Carne.
Granja experimental Gayoso Castro de Porco Celta
En colaboración con la USC, la Diputación Provincial de Lugo va a habilitar unas instalaciones especiales en la granja experimental Gayoso Castro dedicada a la recría de animales de raza Porco Celta (24 cerdas y 5 verracos o sementales). En este caso, la formación es lo más importante. El plan incluye instalaciones para prácticas veterinarias, aulas e investigación. La finalidad es formar a estudiantes de Ingeniería Agraria y Veterinaria y servir como modelo de innovación y transferencia tecnológica para el sector extensivo, consolidando el vínculo entre educación superior y realidad productiva gallega.
Tanto los de I+D+i como el resto de proyectos están orientados a mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de las explotaciones
Pero la programación de Asoporcel va más allá de los proyectos de I+D+i. Por ejemplo, en los últimos años pusieron en marcha tres programas técnicos que buscan mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de las granjas.
El primero de ellos, centrado en el manejo y la rotación de los animales, promueve una utilización eficiente de los recursos disponibles, especialmente en montes y parcelas de uso comunitario. El segundo, enfocado en la cría, trabaja en la selección de reproductores y en el control de los cruces para evitar consanguinidad y reforzar los caracteres deseables. Y el tercero, de carácter sanitario, establece protocolos comunes de vacunación, desparasitación e higiene en las explotaciones.
Las tres iniciativas van parejas a una estrategia de alianzas para que Asoporcel gane presencia institucional y comercial. Hoy la asociación forma parte del Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga), de la Federación de Razas Autóctonas Españolas (Federapes), de la red internacional Slow Food y del sello Galicia Calidade.
Además, cuenta con la distinción de Pyme Innovadora, un reconocimiento estatal que acredita su compromiso con la investigación, la digitalización y la aplicación de tecnologías punteras al sector ganadero.
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