«Intentamos resolver los problemas del rural, aunque non tengamos competencias»

Entrevista a Darío Campos Conde, veterinario de profesión y presidente de la Diputación Provincial de Lugo. Destaca que su gobierno “no mira para otro lado cuando hay problemas en el campo, y actuamos aunque no sea de nuestra competencia”

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«Intentamos resolver los problemas del rural, aunque non tengamos competencias»

Darío Campos Conde, presidente de la Diputación de Lugo

Darío Campos Conde, nacido en A Pontevenova en 1965, es presidente de la Diputación de Lugo y veterinario de profesión. En esta entrevista explica las medidas que están tomando desde la Diputación para apoyar al sector agroganadero y también se pronuncia sobre la polémica forestación con eucalipto en diversos ayuntamientos del centro de Lugo.

¿Cuál es tu vinculación con el sector agrario?
El campo y la ganadería forman parte de mi vida desde pequeño, pues soy veterinario e hijo de ganaderos. Desde siempre me gustaron los animales y la naturaleza, de ahí que licenciara en Veterinaria. Estudié en el Campus de Lugo, formo parte de la primera promoción de Veterinaria del campus lucense, que data del año 1984. Trabajé a tiempo completo como autónomo, haciendo clínica veterinaria y prestando servicio a ganaderos de la provincia, hasta que asumí responsabilidades institucionales. Tampoco me habría importado ser ganadero en su momento, seguramente me habría dedicado a esto si en la juventud tuviera una buena explotación.

¿Que representa el sector primario del campo para la provincia de Lugo y que puede representar en el futuro?
Lugo es una provincia eminentemente rural, en la que el sector primario tiene un importante peso económico, pues representa un 12,5 por ciento del Producto Interior Bruto. En este sentido, también es importante subrayar el peso de la industria, un 17,9 por ciento del PIB, pues en su mayoría está vinculada al sector primario, sobre todo de ganadería y del sector forestal. Alrededor del 34% de las empresa de nuestra provincia pertenecen al sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura y pesca).

En total, en la provincia de Lugo tenemos más de 20.000 explotaciones agrarias, según los últimos datos del IGE, y un total de 19.800 personas que trabajan en el sector agroganadero y forestal.

Nuestra provincia lidera en el Estado tanto la producción láctea como la de la madera. Sin embargo, Galicia está en los puestos más bajos en el conjunto de España en cuanto a la industria transformadora, lo que provoca la pérdida de numerosos beneficios. La provincia de Lugo produce 1 millón de toneladas de leche, que representan más del 43% de la producción total de Galicia, y hace que Galicia sea la principal productora láctea de España.

¿Por que decidisteis embarcaros en solitario en la construcción del Centro de Recría de la Granja Gayoso Castro y que ventajas va a suponer para los ganaderos de Lugo?
Estas instalaciones abren una nueva etapa en nuestra provincia y en el campo gallego por la importante inyección económica y de empleo que suponen, sobre todo en el rural. En el Centro de Recría se plasma el modelo económico y productivo que queremos para la provincia: la dotación de infraestructuras públicas, gestionadas con un riguroso control público, que aprovechen los grandes recursos de los que disponemos en el medio rural para generar valor añadido, riqueza y puestos de trabajo. El Centro de Recría es, sin duda, el máximo exponente del empuje que le estamos dando desde el Gobierno de la Diputación al sector agrario y ganadero de nuestra provincia

“Nos negamos a mirar para otro lado cuando hay problemas en el campo”

Estas instalaciones serán un centro de referencia para la recría de todo el país, ya que podrán acoger en total unas 3.000 novillas, preferentemente de ganaderos de la provincia de Lugo. Además, traerá grandes beneficios para los ganaderos, y por lo tanto para la economía de nuestra provincia, que se sustenta, fundamentalmente, en el sector primario.

También tenéis en marcha la Granja Experimental para el Campus Terra de la USC ¿Qué cambios va a suponer este centro?
La Granja Experimental del Campus Terra es un proyecto totalmente pionero en la provincia, pues implica la dotación de unas instalación públicas al servicio del Campus Terra, en las que profesionales y alumnos, especialmente de la Escuela Politécnica y de la Facultad de Veterinaria, podrán realizar actividades docentes y proyectos de investigación en el sistema de producción lechera, que reviertan en la mejora de la competitividad de las explotaciones lácteas.

Esta iniciativa tendrá como objetivos avanzar en la reducción de los costes de producción de la leche, así como en la automatización y en la incorporación de las nuevas tecnologías a este proceso. Con esto pretendemos combatir unos de los principales problemas que sufre el sector lácteo: los bajos precios de la leche, y la falta de mano de obra y de calidad de vida de sus profesionales.

El proyecto está dotado de 2 millones de euros: 1,3 millones los aporta la Diputación para las obras y 740.000 euros la USC para la equipación. La previsión es que estas instalaciones públicas estén en funcionamiento en el curso académico 2018-2019, para cuando la Comisión de la European Association of Establishments for Veterinary Education (EAEVE) visite la provincia para renovar la distinción internacional de la Facultad de Veterinaria.

Son 5 las estructuras que se construirán en un total de 4.400 metros cuadrados, en una finca de la Granja Gayoso Castro de 30 hectáreas, que servirá para producir, por ejemplo, forraje para los animales.

De este modo, hacemos realidad una demanda histórica del Campus Terra, que es la de establecer una granja experimental de leche que dé respuesta a las necesidad docentes e investigadores. Profesorado, alumnado y docentes de Veterinaria, podrán realizar prácticas de diferentes materias de veterinaria, ingeniería agrícola y alimentaria; máster de ingeniera agronómica y máster de producción de leche, con un enfoque más profesional y práctico en aspectos como manejo sanitario, podología, alimentación, bienestar, calidad de la leche o producción agraria. También se desarrollarán actividades de investigación en temas de interés para el sector y actividades de formación continua para profesionales del sector y ganaderos.

Una línea en la que ya lleváis años trabajando desde la Diputación son las ayudas para la puesta en cultivo de tierras abandonadas, ¿Qué balance hacéis de esta medida?
Efectivamente, en el 2016 se concedieron 63 ayudas de 250.000 euros para la recuperación de tierras abandonadas, que sirvieron para poner en producción más de 500 hectáreas que estaban abandonadas. Esta es una medida pionera en una administración gallega, que puso en marcha la Diputación de Lugo.

Llama la atención que todas estas medidas que pusisteis en marcha, son competencia también de la Xunta de Galicia. ¿Está fallando el diálogo y la cooperación entre las administraciones para ayudar al sector agrario?
Como en otras ocasiones, nosotros nos negamos a mirar cara otro lado cuando hay problemas aunque no tengamos las competencias directas en una materia. La nuestra es una provincia eminentemente rural y en el Gobierno de la Diputación estamos comprometidos con las personas que viven del campo y la ganadería, por eso ponemos en marcha líneas de ayudas y proyectos orientados a impulsar el primer sector, con los que también contribuimos a fijar población. Muchas veces lo hacemos supliendo a la Xunta de Galicia, que no cumple con sus obligaciones en esta materia y para la cuál el rural solo es un mero eslogan político.

En el pleno que celebramos en marzo propusimos a la Xunta de Galicia un Plan de Industrialización en la provincia de Lugo, enfocado a la implantación de factorías transformadoras sobre el sector primario, especialmente las de segundo nivel. Nos comprometimos a aportar la superficie industrial disponible en los polígonos que construimos en los ayuntamientos lugueses con costes ventajosos.

La Diputación construyó un total de 518.153 metros cuadrados de suelo industrial en los polígonos de Ourol, Paradela, Vacía, Friol, Begonte, Castroverde y Chantada. De este espacio, el 61% está vendido o reservado (320.183 metros cuadrados). Por lo tanto, hay libre menos del 40% (195.970 metros cuadrados).

Ofrecemos a la Xunta estos 195.000 metros cuadrados para desarrollar conjuntamente entre las dos administraciones un Plan de Industrialización de la provincia de Lugo enfocado a la implantación de industrias transformadoras del Sector Primario, especialmente las de segundo nivel.

Nos comprometimos a aportar la superficie industrial disponible con los costes que en el desarrollo del plan se consideren más ventajosos para la consecución de los objetivos.

¿Qué nuevas medidas de apoyo al sector agroganadero y forestal habéis previsto poner en marcha en la Diputación de Lugo de cara a los próximos años?
Para el impulso de sectores punteros como el primario (ganadería, agricultura y pesca) en el Presupuesto de 2018 incluimos fondos de 2,1 millones de euros. Destaca la otra partida de 634.000 euros para la construcción del Centro Experimental de Leche en la Granja Gayoso Castro, de forma que la aportación total que hace la Diputación para este proyecto, teniendo en cuenta los fondos que ya le dedicamos el año pasado, sea de 1,3 millones.

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 “La Xunta tiene que ordenar el territorio para delimitar las zonas donde se puede plantar eucalipto y en las que no”

La forestación de tierras agrarias está generando conflictos en el rural. También la delimitación de las áreas de plantación de eucalipto por parte de la Xunta genera controversia en varios ayuntamientos del centro de la provincia. ¿Cuál es su postura ante este debate?
Es cierto que estamos ante un problema que está generando conflictos en el rural, sobre todo porque mucha gente abandonó su explotación agrícola o ganadera y ahora está plantando en tierras que son fruto de concentraciones hechas con dinero público para uso agrario o agropecuario.

Yo defiendo que hay que ordenar el territorio, porque pienso que hay tierra suficiente para todo; en mi opinión la clave está en la ordenación. En el rural, los ayuntamientos están quedando abandonados, donde antes había 40 explotaciones ahora quedan 2 o 3, aunque la cifra de ganado es similar y esas explotaciones necesitan tierras.

La tierra tiene que usarse, pero se debe hacer una mejor aplicación del Banco de Terras y, sobre todo, hay que ordenar la tierra y el monte. Pienso que hay zonas donde se puede plantar eucalipto y otras en las que no se debe plantar, por ejemplo las zonas pegadas a los ríos y a las fuentes se deben reservar para frondosas. Pienso que es cuestión de ordenación del territorio y que no se debe prohibir mediante un decreto a plantación de eucalipto en un ayuntamiento y sí autorizarla en el limítrofe.

Precisamente vista la controversia que provocó el decreto, desde el Servicio de Medio Ambiente de la Diputación de Lugo organizamos tres jornadas en las que debatimos el asunto y en las que le dimos voz a todas las partes interesadas.

Yo reclamo que se trabaje en la ordenación del territorio, porque pienso que es fundamental para fijar población y para nuestra economía, para las explotaciones agrarias y para el monte. Hay que tener en cuenta que en A Mariña lucense, por ejemplo, la madera es un gran recurso. En algunos ayuntamientos este sector genera un gran movimiento económico y, otro aspecto muy importante en los tiempos que estamos, el empleo directo e indirecto que crea. Pero eso hay que regularlo, porque no se trata de que en algunos ayuntamientos todo sea eucalipto y en otros nada, hay que delimitar en que zonas se puede plantar y en cuales no.

En la tierra, no veo bien que las zonas en las que se hizo concentración y se gastó mucho dinero público ahora se esté volviendo a plantar a monte otra vez, no tiene sentido. Pienso que es un tema de ordenación más que nada y de poner en valor el Banco de Terras. A lo mejor hay que pagarle a la gente que tenga montes para que saque un rendimiento de sus tierras.

La ordenación de los usos del suelo y el aumento del tamaño de las parcelas son dos materias pendientes en Galicia. ¿Sería necesario un gran pacto de país sobre la propiedad de la tierra para frenar el abandono y fomentar la inversión productiva? ¿Qué papel puede jugar la Diputación de Lugo?
El pacto de país es fundamental, quien gobierna es quien tiene el deber de promover ese pacto.

Considero que hay monte para todos los usos. En la provincia de Lugo, por ejemplo, hay muchas tierras a monte que no están produciendo nada, están a tojos, incluso creo que la ordenación es fundamental para que esté cuidado, produciendo y para la prevención de incendios.

 “El gobierno de la Xunta tiene que promover un pacto por el territorio”

Nosotros, desde la Diputación de Lugo, podemos echar una mano, y de hecho ya se hizo con el plan de recuperación de tierras y con la mejora de caminos o ayudando, como hacemos, a las asociaciones del rural, pero no tenemos competencias para legislar en la ordenación del territorio. Pienso que es una responsabilidad y un papel que debe asumir la Xunta, es quien debe promover ese pacto.

Tu trabajo de veterinario y de presidente de la provincia más ganadera de Galicia te da una visión amplia del sector primario y el ganadero en particular. ¿Cuáles crees que son las claves para que las explotaciones de vacuno de la provincia de Lugo sean competitivas en el futuro y haya relevo generacional?
Creo que las claves pasan por conseguir una mayor rentabilidad y eficiencia productiva. Y, en este sentido, considero que es fundamental afondar en la industrialización del sector para poder competir en el mercado español y europeo, siempre respetando la calidad por la que se caracteriza el producto.

De este modo, resulta imprescindible evolucionar de un modelo de producción eminentemente tradicional, aun muy presente en nuestra comunidad, hacia un modelo más moderno, que genere valor añadido y con una orientación decidida hacia economía de mercado. En este nuevo modelo, la innovación y la especialización deben ocupar un puesto destacado, es preciso buscar la excelencia a través de nuevos productos que cuenten con un sello de calidad y que sean reconocidos internacionalmente.

La modernización del sector debe ir ligada a un modelo de desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Un ejemplo de esto es el Centro de Recría que pusimos en marcha y contará con la planta de biogás agroganadero más grande de Galicia, que permitirá transformar en energía los residuos que se generen, haciendo que el centro de recría sea autosuficiente. Es decir, supondrá que los costes energéticos de estas instalaciones sean de cero euros y contribuirá a una gestión racional y sostenible.

Evidentemente, para que esta evolución y modernización del sector primario sea posible resulta fundamental que el resto de las administraciones públicas, tanto la central como la autonómica, se involucren y tomen medidas para colaborar en el relanzamiento de un sector tan importante en la economía de nuestra provincia.

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