Jabalí, 16 – Agrodayca, 0

Una explotación de huerta de la comarca de Betanzos denuncia 16 ataques del jabalí en el último año. Sólo en dos de las parcelas afectadas supera los 13.000 euros en pérdidas, pero la sociedad hortícola advierte de que no tiene acceso ni a las ayudas de prevención de daños ni a indemnizaciones

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Jabalí, 16 – Agrodayca, 0

Daños del jabalí en una finca de nabizas.

En Agrodayca SC, una explotación de huerta de la comarca de Betanzos, tienen la sensación de estar trabajando para alimentar a los jabalís. No es para menos porque en el último año llevan 16 incursiones del animal denunciadas ante la Xunta y no hay semana en la que los animales no les hagan destrozos en alguna parcela. Las más graves, en una finca de nabizas en la que ya perdieron más de 7.000 euros, y en una de puerros en la que quedaron sin 60.000 plantas.

La sociedad hortícola, que le da empleo a nueve personas, trabaja 23 hectáreas de huerta en parcelas dispersas en concellos como Coirós, Paderne o Miño. En los últimos 3-4 años, los daños del jabalí se intensificaron de tal manera que están poniendo contra las cuerdas a la empresa. Ya no son sólo las pérdidas que sufre la explotación en planta y en gastos de preparación del terreno, sino las penalizaciones económicas que en ocasiones les aplica la cadena de distribución a la que suministran, dado el incumplimiento de alguno de los compromisos de abastecimiento.

Acceso del jabalí a una finca a través de una red metálica.

Acceso del jabalí a una finca a través de una red metálica.

«Cuando quedamos sin las 60.000 plantas de puerro, nos aplicaron una penalización porque era una producción con la que contaban y que no les pudimos suministrar. Perdimos de manera directa unos 3.000 euros en planta, 2.780 en la preparación del terreno y a mayores la penalización», explica Alejandro García, técnico de Agrodayca.

El problema tiene complicada solución. La sociedad hortícola está en contacto continuo con los Tecores de la zona para trasladarles los daños y también denuncia los ataques más importantes ante la Administración, llamando al teléfono 012, pero ni unos ni otros resuelven la papeleta. Las periódicas batidas contra el jabalí se están demostrando insuficientes, en tanto la Xunta -señalan en Agrodayca- ni siquiera tuvo en cuenta a las explotaciones de huerta en las recientes convocatorias de ayudas por los daños de la fauna salvaje.

Daños en maíz.

Daños en maíz.

Dificultad de acceso a las ayudas
La Consellería de Medio Ambiente convocó en el último mes dos líneas de ayudas orientadas a paliar los daños del jabalí, una para la compra de pastores eléctricos y otra para indemnizar daños, esta última por un importe máximo de 1.650 euros por beneficiario. En Agrodayca advierten de que las explotaciones de huerta y patata, millares en Galicia, quedan fuera de esas ayudas en su mayor parte.

«Para medidas de prevención, uno de los requisitos de baremación para las explotaciones agrarias es el número de hectáreas que tienen declaradas en la PAC, cuando las explotaciones de huerta convencional no tenemos ninguna ayuda de la PAC. Las ayudas preventivas se orientan a productores perceptores de la PAC y a producciones de autoconsumo, pero dejan fuera a las explotaciones profesionales de huerta como la nuestra» -advierte Alejandro García-. «Da la impresión de que somos invisibles para la Administración», cuestiona.

Daños en un viñedo de la sociedad en la comarca de Betanzos.

Daños en un viñedo de la sociedad en la comarca de Betanzos.

La posibilidad de cerrar parte de las parcelas con pastor eléctrico para prevenir los daños tiene también sus dificultades, pues ya se produjeron numerosos robos de pastores en la zona y por otra parte, hay también constancia de problemas en su funcionamiento. «En pastores que no están conectados a la red, a veces los jabalís entran en las fincas al atardecer, cuando la pica del pastor aún no tiene humedad, y el pastor no da suficiente carga; pero cuando los animales quieren salir, entonces el pastor ya da más corriente, por la humedad de la noche, y no los deja salir. La consecuencia es que acaban con todo en la finca», advierten.

Indemnizaciones y huerta
La otra línea de ayudas, orientada a indemnizar los daños, tiene también difícil encaje en las explotaciones de huerta. «Estamos en la misma, al no ser parcelas declaradas en la PAC, tenemos que demostrar la titularidad de las fincas y aquí en Galicia, como es sabido, se funciona mucho con cesiones y acuerdos verbales de parcelas, por lo que no tenemos manera de acreditar lo que nos piden», explican en Agrodayca.

«También hay que decir que hay numerosos cultivos de huerta que no entran en las indemnizaciones, como judía, acelgas, espinacas, perejil o fresa; y tampoco se cubren los daños en instalaciones, como invernaderos o mallas», repasan. «Tuvimos daños del jabalí en invernaderos. Rompen el plástico y entran sin más, y si tienes mallas para entutorar un cultivo, llevan todo por delante», cuentan en Agrodayca.

Destrozos del jabalí en un cultivo.

Destrozos del jabalí en un cultivo.

Reiteración de daños
La repetición de las incursiones del jabalí en los últimos años llegó a tal punto que en la explotación no saben qué hacer. «El problema se nos está yendo de las manos y esta situación, que es generalizada en la comarca, repercute en pérdidas y en que a corto plazo vaya haber explotaciones que acaben por dejar la actividad. Cuando nosotros comenzamos, en el año 2000, prácticamente no había ataques, pero en los últimos 3-4 años es extraño que haya una semana sin alguna entrada del jabalí en nuestras parcelas», concluyen.

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