Joseba Muruzábal transforma una pared de la Casa Grande de Xanceda con un mural inspirado en la historia de la granja

El muralista gallego rinde homenaje a Felipe Fernández-Armesto, fundador de la granja, en una obra que integra el paisaje y el espíritu del lugar

Joseba Muruzábal transforma una pared de la Casa Grande de Xanceda con un mural inspirado en la historia de la granja

 

El reconocido artista gallego Joseba Muruzábal, famoso por su serie de superabuelas gallegas, acaba de dejar una nueva huella artística en la granja ecológica gallega Casa Grande de Xanceda. Durante una semana, el muralista transformó una de las paredes del establo en una impresionante obra de arte de 6 metros de largo, que fusiona el rural gallego con la historia de la granja.

La inspiración para el mural viene de una fotografía de Felipe Fernández-Armesto, el fundador de la granja, que fue un reconocido cronista de la II Guerra Mundial y, junto con su pareja Victoria Fernández España y Fernández Latorre, decidió fundar Casa Grande de Xanceda al volver a su Galicia natal tras jubilarse. La fotografía captura a Fernández-Armesto con sus vacas, reflejando sus pasiones por el rural gallego y el cuidado del ganado.

Muruzábal, al abordar el proyecto, optó por expandir la escena original incluyendo una amplia pradera con más vacas. Además, el artista se enfrentó al desafío de integrar una puerta corredera del establo en el diseño del mural, solucionándolo con una composición que mantenga su coherencia visual tanto si la puerta está abierta como cerrada. Así, pintó dos vacas tumbadas seguidas y un skyline que permite que el mural funcione de ambas maneras.

El mural no solo sirve como una pieza decorativa, sino que también celebra la visión pionera de Fernández-Armesto sobre el pastoreo de vacas y una producción más responsable en el rural. Casa Grande de Xanceda, con su apuesta por lo ecológico y la inversión en tierras, se ha convertido en un modelo de sostenibilidad en la industria. Para Muruzábal, la realización de este mural fue una experiencia enriquecedora, durante la cual se familiarizó con animales muy «curiosos y tranquilos» y hasta llegó a hacerse amigo del burro Skye.

Este proyecto artístico no solo refuerza el compromiso de la granja con la integración armoniosa del arte en el rural, sino que también fortalece la conexión entre la comunidad y su herencia cultural. En la próxima visita de Muruzábal, añadirá un elemento olvidado de la foto original: un paraguas que Fernández-Armesto llevaba consigo. La adición de este detalle fue consultada con la comunidad en las redes sociales, demostrando una vez más el espíritu colaborativo e inclusivo de este proyecto artístico.

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