
El Centro Europeo de Coordinación de Respuesta a Emergencias (ERCC en inglés) ya tiene diseñado su dispositivo para hacer frente a los incendios forestales en territorio de la UE en el verano que está a punto de comenzar. 22 aviones, 5 helicópteros y 775 bomberos altamente especializados componen un equipo dispuesto a actuar de forma inmediata ante grandes incendios.
De esos 775 bomberos, 40 van a estar en Galicia entre el 1 y el 31 de julio. Y, durante toda la temporada de mayor riesgo, estarán en territorio español de forma permanente dos aviones anfibios del modelo Canadair con capacidad para cargar 5.346 litros de agua y 600 litros de retardante.
Las previsiones meteorológicas no son buenas de cara a que se produzcan incendios y a los trabajos de extinción. En la cornisa cantábrica se esperan en los meses de junio, julio y agosto temperaturas 3º C superiores a la media de los últimos años. Además, se estima que las precipitaciones también van a ser inferiores a las registradas en los últimos veranos.

2025 fue el año con mayor superficie forestal quemada en España desde que hay registros
La Célula de Análisis y Coordinación de incendios forestales del ERCC estará compuesta por dos expertos del país afectado, un especialista científico y equipos de reacción operativos las 24 horas del día entre el 15 de junio y el 18 de septiembre.
Aunque se trata de un operativo de la Comisión Europea, los efectivos pueden actuar en otros diez estados que actualmente no forman parte de la UE: Albania, Bosnia-Herzegovina, Islandia, Macedonia del Norte, Montenegro, Noruega, Serbia, Turquía, Ucrania y Moldavia.
El incremento de medios se deriva del hecho de que el pasado año fue el peor en cuanto a incendios forestales en Europa desde que hay registros. Y por el creciente número de incendios y aumento del riesgo en los países del centro y el norte de Europa. Un efecto, aseguran, del cambio climático.
Desde la Comisión Europea señalan que, si bien el número de incendios descendió el pasado año, la superficie quemada creció exponencialmente. Esto se debe a la conocida como “continuidad de combustible”, es decir, las masas susceptibles de arder son cada vez de más tamaño por causa de la despoblación y por la falta de actividad agroganadera.

La Comisión Europea detecta un creciente riesgo de fuegos de gran efecto en el norte y centro de Europa
Y, aun así, los incendios afectan con mayor frecuencia en los últimos años a zonas despobladas y a infraestructuras esenciales. Por eso, desde la Comisión señalan que la cooperación internacional será más necesaria para hacer frente a catástrofes y no solo a incendios sino a otros fenómenos como riadas e inundaciones.
Así, el organismo europeo vuelve a insistir en la necesidad de actuaciones preventivas frente al fuego a lo largo de todo el año. La limpieza de montes, la reducción de la carga de madera y matorral, los ejercicios de entrenamiento para el personal de extinción o el intercambio de información y experiencias serían medidas en esa línea.
Español









Control OJD