La ganadería extensiva reclama su papel en la prevención de incendios

La reunión de otoño de la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes, que se celebró este fin de semana en Allariz, permitió conocer experiencias de productores y montes comunales que gestionan con el ganado amplias superficies agroforestales

Publicidade
La ganadería extensiva reclama su papel en la prevención de incendios

Ganado limiá en la comunidad de montes de Penamá, que gestiona 200 hectáreas de cierres ganaderos.

Alrededor de 70 personas, entre ganaderos, técnicos e investigadores, participaron en la reunión de otoño de la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes, celebrada este fin de semana en Allariz. La cita, que se centró en la gestión de pastos en zonas con una importante sequía estival, como es toda la provincia de Ourense, sirvió también para poner de manifiesto el papel de la ganadería extensiva frente a los incendios.

Las jornadas incluyeron visitas a productores y montes comunales que están gestionando con el ganado amplias superficies agroforestales. También hubo una mesa redonda en la que explotaciones de diversas zonas de Ourense expusieron sus experiencias en el manejo del ganado extensivo y de los pastos.

La necesidad de recuperar el programa de implantación de pastos en montes vecinales es una de las cuestiones que se puso de manifiesto en las jornadas

Una conclusión común apunta al papel que juega la ganadería extensiva en la prevención de incendios, como se comprobó en la ola de fuegos del pasado fin de semana. “Tengo 150 hectáreas a pastos en los concellos de Montederramo, Chandrexa de Queixa y Parada de Sil y en los incendios de octubre hubo varios pueblos a los que no llegó el fuego gracias a que se paró en mis pastos”, explicó en las jornadas José Blanco, de Montederramo, un ganadero que se dedica a la cría de terneros y de bueyes.

Otro ejemplo de cortafuegos natural que se visitó en las jornadas son los montes de Penamá, en Allariz, donde en el año 2001 se acometió un cierre de 200 hectáreas y se implantaron praderas. La comunidad de montes de Penamá gestiona allí en la actualidad un rebaño de más de 200 cabezas de vacas limiás, generando empleos, rentas y cumpliendo una función en el territorio, pues en sus montes también se han detenido incendios en los últimos años.

Visita de la Sociedade Galega de Pastos a los montes de Penamá, en Allariz.

Visita de la Sociedade Galega de Pastos a los montes de Penamá, en Allariz.

“El ganado extensivo está haciendo un trabajo que le ahorra dinero a la Administración en extinción de fuegos y que está creando riqueza en el territorio” -valoró en las jornadas el presidente de la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes, Eloi Villada, que abogó por recuperar el plan de implantación de pastizales en montes vecinales-. “En su día, se estaban invirtiendo alrededor de 3 millones de euros anuales en creación de pastos. Si lo comparamos con los 170 millones que se dedican cada año al Plan de Defensa contra Incendios, no es mucho”.

Eloi Villada recordó casos exitosos de implantación de pastos como el de Montouto, en Abadín. “Cuando implantamos los pastizales de Montouto, en los años 80, había 33 casas habitadas. En la actualidad, se mantienen 31. La creación de los pastos había costado 78 millones de pesetas y existía gente que pensaba que era mucho gasto, pero si hacemos números, sólo el retorno que tuvo la Administración vía impuestos de las ganaderías que continúan activas es claramente mayor”.

Ganado limiá en Penamá.

Ganado limiá en Penamá.

Pastos arbustivos y abandono
Los problemas que están teniendo en los últimos años las ganaderías con la admisibilidad de los pastos arbustivos en las ayudas de la PAC (Política Agraria Común) es otra de las cuestiones que se puso sobre la mesa, si bien se espera que los cambios que se están introduciendo en la PAC de cara al 2018 solucionen parte de las dificultades.

Hubo también un llamamiento a que las Administraciones actúen contra el abandono de tierras agrarias. Casos como el de Sat Torneiros (Allariz), una ganadería de vacuno de leche en ecológico, ilustran el problema. La explotación gestiona en extensivo 18 hectáreas de monte y trabaja para forraje otras 80 en la zona de la laguna de Antela, a más de 20 kilómetros de la granja, cuando en el propio entorno de la ganadería existen más de una veintena de hectáreas de prados abandonadas. La multitud de propietarios que confluye sobre esa superficie, caracterizada por el minifundio, impide una solución sencilla al problema. “Estamos haciendo prados en los montes y dejando los prados a monte”, concluía Marcos Quintas, de Sat Torneiros.

De izquierda a derecha, José Luis Rodríguez, Marcos Quintas, Nieves Fernández, José Blanco y Eloi Villada, en una mesa redonda de las jornadas.

De izquierda a derecha, José Luis Rodríguez, Marcos Quintas, Nieves Fernández, José Blanco y Eloi Villada, en una mesa redonda de las jornadas.

Intercambio de experiencias entre los ganaderos

Las dos reuniones anuales que celebra la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes, en primavera y en otoño, se están convirtiendo en un punto de encuentro para los ganaderos. Las jornadas nacieron con un objetivo de divulgación de información técnica y de experiencias de interés para las explotaciones, pero ya han llegado más allá, pues la participación de los productores está generando entre ellos contactos y visitas que van más allá de las propias jornadas.

La reunión de otoño de la Sociedade giró este año en torno a la gestión de pastos en zonas caracterizadas por una importante sequía estival, una cuestión que preocupa cada vez más a las explotaciones de Ourense, afectadas este año por una importante sequía agravada por las heladas primaverales.

Asistentes a las jornadas.

Asistentes a las jornadas.

Expusieron sus casos cuatro ganaderías de la provincia que están en una situación muy diversa, desde una ganadería de Entrimo, gestionada por José Luis Rodríguez, que trabaja sólo con pastos arbustivos en monte, hasta el caso de Sat Torneiros, que ensila y destina a hierba seca alrededor de 80 hectáreas de superficie.

Nieves Fernández, que gestiona 400 ovejas en ecológico en Viana do Bolo, contó su experiencia con prados naturales y con la siembra de praderas con leguminosas. También expuso aprovechamientos que se hacen en meses sin pasto, como en verano el de las ‘carqueixas’ o el de las hojas de árboles que se podan, y en invierno el pasto del centeno.

El investigador portugués David Crespo y Joel Presas, de Fertiprado, complementaron las experiencias de los ganaderos con una ponencia técnica centrada en la implantación de pastos con leguminosas biodiversas en zonas de sequía estival.

Una idea sobre “La ganadería extensiva reclama su papel en la prevención de incendios

  1. JOSE ANTONIO

    necesitamos en muchas zonas de Galicia una reforma del terreno agrario lo mismo que a cambiado carreteras
    ferrocarril hospitales etc
    Una modernizacion

    Contestar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información