
Ensilado de maíz por parte del parque de maquinaria de Irmandiños en la comarca de A Mariña
La campaña de ensilado de maíz ya ha comenzado en toda Galicia, con al menos dos semanas de adelanto respecto a la fecha habitual de inicio en las distintas zonas. A finales de agosto ya se estaba ensilando maíz este año en comarcas del interior, como Chantada o O Deza, y en áreas de la costa, como en A Mariña, las picadoras comenzaron su trabajo la semana pasada.
La falta de precipitaciones en los meses de verano y las altas temperaturas de mediados de agosto acabaron por secar el maíz sin haber cumplido su ciclo de crecimiento, tanto en la costa como en el interior, aumentando al mismo tiempo la diferencia entre las fincas buenas y las malas.
El maíz acusó de forma importante la sequía en las comarcas del interior, mientras que el calor y la falta de lluvias adelantaron la cosecha en las zonas costeras
La merma de producción en las tierras se traducirá en una menor cantidad de silo disponible para el invierno, la primavera y el próximo verano en muchas explotaciones lecheras, pero también se notará en la calidad de la ración que consuman las vacas debido a un forraje con menor digestibilidad y porcentaje de almidón.
El perseguido stay green no ha sido posible este año en muchos casos, obligando a cosechar la planta antes de que la espiga llegase a su grado óptimo de maduración. Pero en aquellas fincas en las que el tallo se secó, la falta de producción tampoco invita a cortar más alto para reducir los efectos negativos de la baja digestibilidad.
La falta de producción no anima a picar alto para reducir así los efectos negativos de un tallo muy seco
La parte positiva, si puede llamarse así, del adelanto de la campaña de ensilado este año es que dará más margen para la rotación de cultivos. A diferencia del año pasado, en el que las lluvias de otoño impidieron en muchos casos entrar en las fincas para labrar los prados e incluso para recoger el maíz, esta vez se prevé que la siembra de hierba pueda realizarse ya a finales de septiembre o comienzos de octubre, con mayor garantía para la implantación de mezclas de gramíneas o cereales de invierno con leguminosas.
El verano más seco y caluroso desde que hay registros
El cultivo de maíz estuvo este año condicionado por las anómalas condiciones climáticas que se dieron desde el mismo momento de la siembra, que se retrasó debido a las semanas de lluvias de abril, que impidieron realizar el ensilado de la hierba y preparar las tierras.
Al retraso en la siembra, que obligó en algunos casos a optar por ciclos más cortos, le siguió un período seco para la nascencia, salvado in extremis por una serie de lluvias primaverales y un mes de junio caluroso que aceleró el crecimiento de la planta gracias a una integral térmica (precipitaciones diurnas y nocturnas) favorable.
El maíz fue sembrado más tarde este año y ha sufrido el estrés hídrico en el momento da floración
Sin embargo, la situación se complicó en la fase de floración y maduración de la planta, con dos meses, julio y agosto, de escasas precipitaciones y altas temperaturas que acabaron castigando al maíz en uno de los momentos más cruciales para el cultivo.
El informe climatológico de MeteoGalicia indica que el verano de este 2025 (balance de los meses de junio, julio y agosto) fue extremadamente cálido, con una anomalía positiva en la temperatura media de 2ºC, situándose como el más cálido de la serie histórica que comienza en 1961. El verano empezó con un junio muy caluroso (el más cálido desde 1961) y terminó con un agosto con el mismo comportamiento, que resultó el segundo más cálido, solo por detrás del año 2003.
En cuanto a las precipitaciones, el informe de MeteoGalicia señala que “en el conjunto de los meses de junio, julio y agosto puede calificarse este verano como muy seco, con una cantidad media acumulada de 51 L/m² y un porcentaje de precipitación un 62% inferior al período climático de referencia”.
Con esta situación general y atendiendo a las particularidades de cada comarca, hacemos a continuación un repaso sobre cómo se está desarrollando la campaña de ensilado en algunas de las principales zonas de producción de maíz forrajero en Galicia:
Kiko Mosquera (Cobideza)
“Va a haber un 30% menos de producción; algunas granjas lo van a pasar mal este año”
En la comarca de O Deza se prevé una cosecha muy mala este año a causa de la sequía. La media de producción será un 30% menor, calcula Kiko Mosquera, responsable del parque de maquinaria de la cooperativa Cobideza.
Además de la merma en cantidad, también habrá un descenso en la calidad. “Primero ya fue sembrado tarde y después el aire del norte y los treinta y pico grados que hubo en agosto acabaron por secarlo por completo. Está afectado el 70% de lo cultivado”, explica.
Cobideza prevé recoger entre 600 y 700 hectáreas, sumando lo que sembraron ellos mismos y lo que plantan las explotaciones por su cuenta
A la escasez de maíz en los silos de las explotaciones se suma una campaña de hierba también mala este año, por lo que Kiko augura que “algunas granjas lo van a pasar mal” por la falta de forraje con el que alimentar al ganado el próximo año. “Hierba hubo también poca, el segundo corte no existió. El primero fue bien, con una producción normal, pero el siguiente fue muy pobre, porque empezó a llover y no vino calor”, recuerda.
Maíz totalmente seco y sin espiga
En Cobideza comenzaron hace una semana y pico a ensilar aquellas fincas que ya dan por perdidas. “De momento hemos metido poco, pero hay unas 50 o 60 hectáreas que ya están totalmente secas, la mayor parte con un metro de alto y sin espiga”, describe.
En estos casos, procuran picarlo lo más fino posible, al máximo que permite la cosechadora, y en algunos casos añaden inoculantes en el silo. “Lo que no tiene espiga se excusa de echarle conservante, porque ya no tiene almidón, pero en otros casos sí es recomendable”, asegura.
Desde el 20 de mayo no había caído ni una gota de agua en esta zona hasta esta semana
“Lo que fue sembrado temprano fue lo que peor estaba, seco en pie, mientras que esta agua de estos días puede dar un poco de oxígeno y salvar lo que fue sembrado más tarde, que aún está verde y esperamos que aguante hasta octubre”, dice. El grueso de la campaña de ensilado lo esperan a partir del 20 de septiembre.
A la hora de utilizar ese maíz ensilado de urgencia estos días, de baja calidad en la ración, la producción de leche se resentirá. “Hay explotaciones que, si logran salvar lo que aún está verde, igual pueden reservar el seco para los lotes de novillas y vacas secas, o ir mezclándolo para las vacas de leche, pero habrá otras ganaderías que tengan que usarlo para las vacas en producción porque es lo único que tienen, no tienen otro”, afirma Kiko.
Jorge Meiriño (Aira)
“Empezamos hace 3 semanas y llevamos ya casi el 50% de la superficie ensilada; poco va a quedar para la primera semana de octubre”

Las fincas buenas son este año una excepción en el sur de Lugo. Foto sacada el 31 de agosto, justo antes de ensilarla, en una parcela en Chantada sembrada el día 10 de mayo con un ciclo 400
La comarca de Chantada es siempre una de las más madrugadoras de Galicia a la hora de ensilar maíz, pero este año aún se adelantó más. “Empezamos hace 3 semanas a recoger y yo pienso que poco quedará en esta zona para la primera semana de octubre”, detalla Jorge Meiriño, técnico de la cooperativa Aira.
“Se empezó primero en las zonas más secas y ahora ya vamos a pleno ritmo, porque el maíz adelantó mucho este año y en algunos casos cumplió muy bien los ciclos”, indica. Sin embargo, añade, “las parcelas más secas sufrieron, sobre todo aquella semana de 40 grados que llegó en agosto, y la planta se estresó”, relata.
La recogida se adelantó unos 15 días, por lo que a principios de octubre no quedará mucho maíz por cosechar en esta zona
Por eso, dice Jorge, la producción va a ser muy heterogénea. “Las parcelas que aguantaron están viniendo antes de tiempo pero con una producción aceptable, pero tenemos otras que se estropearon por la sequía”, reconoce.
“En general, el maíz rinde menos que el año pasado porque no llovió, pero la media pienso que será aceptable, pensé que iba a ser peor”, admite. La producción habitual de un año normal en la comarca de Chantada ronda los 35.000 kg por hectárea, una cifra que no se alcanzará este año.
Hay parcelas buenas, pero la media quedará un poco por debajo de la de un año normal
Las cosechadoras del parque de maquinaria de la cooperativa llevan ya ensilada casi la mitad de la superficie total que tienen previsto recoger en esta campaña, entre 1.000 y 1.200 hectáreas, 800 de ellas sembradas por la propia Aira, una cantidad similar a la del año pasado.
Ciclos más cortos, adaptados a una siembra más tardía
Un problema que presenta el ensilado de maíz este año es la conservación del forraje que llega excesivamente seco. “Ese maíz que viene un poco más seco o se mete en el fondo del silo o se mezcla con otro. Nunca puedes cerrar el silo con maíz seco en la parte de arriba porque entra aire y se pierde”, aclara Jorge. Su recomendación es picarlo más para que se compacte mejor.
En las fincas buenas el maíz se adelantó mucho este año, pero cumplió muy bien los ciclos
“Lo que procuramos es recogerlo antes de que se secara del todo e ir mezclándolo en el silo con otras fincas. Como se sembró tarde, sembramos ciclos 300 como máximo, por lo que el maíz servirá todo para cosechar en septiembre”, insiste.
José Ramón Loza (Clun)
“Yo creo que la tónica a partir de ahora va a ser la irregularidad y tendremos que tratar de adaptarnos con variedades más tolerantes a la sequía”
El parque de maquinaria de la cooperativa Os Irmandiños, integrada en Clun, comenzó la semana pasada la campaña de ensilado de maíz en la comarca de A Mariña, tanto para las instalaciones propias del centro de alimentación como para socios particulares.
“Tenemos previsto picar unas 1.400 hectáreas en total, 800 para el CAVI y el resto para ensilar los socios en sus explotaciones. Si el tiempo lo permite, esperamos que sea una campaña más adelantada. Ahora tendría que llover mucho para que se dificultara el trabajo en las tierras. A 15 días vista, no se esperan grandes trenes de borrascas, por lo que el trabajo se va a concentrar un poco más este año”, explica José Ramón Loza, responsable de cultivos y maquinaria de Clun en A Mariña.
Hasta los últimos años, la comarca de A Mariña mantenía una buena media de producción, gracias a la niebla habitual en la zona, que conservaba la humedad de las tierras en verano. Pero esa situación está cambiando. “El 2023 fue un año malo. Este año arrancó mejor que hace dos, porque la sequía llegó más tarde que entonces. Las lluvias de primavera permitieron que fuera bien hasta la floración, pero fue en la floración cuando empezó a torcerse. Sin embargo, hace dos años por estas fechas, a finales de agosto y principios de septiembre, llovió, pero este año no”, describe.
El año pasado fue excepcional, pero este esperamos una disminución tanto en cantidad como en calidad
Al igual que hace dos años, la producción en la zona también será menor este año. “El año pasado fue excepcional, pero este esperamos una disminución tanto en cantidad como en calidad; yo creo que la tónica a partir de ahora va a ser la irregularidad”, insiste.
“Habrá que adaptarse en la medida de lo posible con variedades tolerantes a este tipo de estrés hídrico y tratar el cultivo con bioestimulantes que favorezcan las defensas naturales de la planta. Con eso podemos mitigar algo los efectos de la falta de agua, pero milagros no hay”, advierte.
Equilibrio entre maduración de la mazorca y digestibilidad del tallo
A nivel de calidad del silo, “el maíz no estaba para picar en base al nivel de maduración del grano, pero la falta de precipitaciones hizo que el tallo secara mucho, sobre todo en la zona de la rasa costera, por lo que tuvimos que buscar un equilibrio entre la cantidad de almidón y la calidad de las fibras”, explica José Ramón.
Si el año fuera normal no empezaríamos a cosechar hasta la semana que viene, pero tuvimos que comenzar antes porque se seca, no porque cumpliera el ciclo
En la comarca de A Mariña, el histórico del verano muestra 2025 como uno de los más secos, más que el de hace dos años, cuando la cosecha también fue mala en la zona. “En julio y agosto este año casi no cayó nada y, aunque llueva algo ahora, hay zonas que están muy secas y no van a recuperar ese maíz”, reitera el técnico de Clun.
En producción, dice, eso se va a notar. “Esperamos una producción menor, pero hay que esperar a que avance la campaña porque lo que llevamos recogido no es representativo. En todo caso, esperamos una disminución tanto en cantidad como en calidad”, admite.
Luis Castro (Ganxabar)
«El estado sanitario de la planta es muy bueno, estamos ensilando el maíz en el momento óptimo»
En la provincia de A Coruña la campaña de ensilado de maíz también viene adelantada este año, pero en algunas zonas, como la comarca de Xallas y A Barcala, una de las de mayor producción de leche de Galicia, no estuvo tan condicionada por los efectos de la sequía como por el hecho de que el maíz cumplió antes su ciclo.
“La sequía aquí afectó algo, pero no como en otras zonas. El estado sanitario de la planta es muy bueno, nos está llegando verde. Estamos recogiendo en el momento óptimo”, asegura Luis Castro, responsable de Ganxabar.
El rendimiento está siendo mejor de lo que esperábamos
La cooperativa coruñesa tiene cultivadas este año casi 1.000 hectáreas, en las que todo el trabajo, tanto el picado como el transporte hasta sus instalaciones en Mazaricos, se realiza con maquinaria contratada de una empresa de servicios agrarios.
“Empezamos este lunes a picar. Esta semana vamos a darle varios días y la semana que viene también. La previsión del tiempo es favorable a 10 días vista y contamos acabar a finales de mes”, explica Luis.
Apuesta por el grano húmedo
Una parte de las 994 hectáreas sembradas será recogida para hacer grano húmedo, aunque la cantidad final destinada a ese fin estará condicionada por el rendimiento obtenido en el forraje destinado al silo.
Priorizamos llenar los silos, pero queremos hacer más grano húmedo que el año pasado, en el que fue difícil recoger por el tiempo
“En nuestra planta de alimentación necesitamos unos 35 millones de kilos de silo para atender las necesidades de todo el año de nuestros socios y priorizamos siempre en primer lugar llenar los silos, así que dependemos del rendimiento que tengamos para decidir cuánto dejamos para grano húmedo”, explica Luis.
Hace dos años Ganxabar destinó 150 hectáreas a grano húmedo, pero el año pasado se vieron obligados a reducir mucho esa cantidad por la llegada del mal tiempo, que retrasó y dificultó el ensilado. “El año pasado se hizo poco grano porque vino malo para recoger, así que a estas alturas ya lo acabamos”, cuenta.
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