La sequía pone en jaque explotaciones ganaderas por toda Galicia

Prados sin hierba, reducción de cosechas y forrajes a precios desorbitados. Son solo algunas de las consecuencias de la sequía que afecta este verano a Galicia y a toda Europa, y que está teniendo un enorme impacto, sobre todo, en los modelos de ganadería extensiva. Hablamos con granjas y técnicos para saber qué sucede y cuáles son las posibles soluciones

PRADO SECO

El calor y la sequía están siendo tan extremos en Galicia que incluso los prados se están viendo afectados por incendios que, en una situación normal, se detendrían en la hierba verde. Así las cosas, las granjas se ven abocadas a consumir ya forrajes que tenían almacenados para el invierno y se prevén cuantiosas pérdidas.

Vacuno de carne

Alberto Hermida, productor de carne de vacuno en extensivo y miembro del departamento de compras de la Cooperativa O Rodo (Rodeiro), destaca que, a falta de hacer un estudio de valoración, ya se prevé que las pérdidas van a ser considerables y que será preciso comprar forrajes en los próximos meses.

“Estamos en una situación que nunca antes se había vivido. La pasada semana vimos en la parroquia de Carboentes cómo ardían prados y rollos de hierba seca. Llevamos años padeciendo episodios de calor extrema y sequía, pero esta vez es de las más graves”, explica Hermida.

Los más de 300 socios de O Rodo, tanto de carne como de leche, están teniendo problemas con todas las cosechas de pastos y forrajes. “Ya se está trabajando para comprar comida para el ganado ante la previsión de que no llegue lo que se produce en las parcelas. Y con el agravante de que la demanda está disparada porque la sequía es generalizada y, por tanto, los precios se disparan».

Hay que ser conscientes de que métodos que antes funcionaban ahora ya no lo hacen. Debemos reflexionar hacia dónde queremos ir. (Alberto Hermida, Cooperativa O Rodo)

Hermida considera que es el momento de hacer una reflexión en el sector ganadero y analizar las ventajas e inconvenientes de los modelos de praderas frente a los de pastos permanentes. “Cada explotación tiene su modelo y decidirá lo que mejor le parezca, pero es evidente que hay cosas que antes funcionaban y ahora no funcionan. Tenemos que analizar hacia dónde queremos y podemos ir.”

José Ramón González, ganadero de vacuno de carne de A Mezquita (Ourense) y Secretario de Ganadería de UPA, la matriz estatal de Unións Agrarias, califica la situación de los pastizales de “catastrófica”. Y, afirma, lo peor aún podría estar por llegar. “Es habitual que la segunda parte de agosto sea la más seca del año. Así que ya hay que concienciarse de que este ejercicio va a ser muy duro porque no hay alimento para el ganado.”

González explica que la demanda de forrajes en toda Europa está ya disparada por la sequía extrema que afecta a todos los países de la UE. “Ya hay compras en Castilla para mandar hacia el norte y centro de Europa. Y con unos precios con los que los ganaderos gallegos tenemos muy difícil competir. Un camión de paja que el año pasado andaba por 2.000 euros se va a ir a 4.000 o 4.500.”

Un camión de paja que el año pasado costaba 2.000 euros se va a ir a 4.000 o 4.500 euros

Así, una opción recurrente es deshacerse de ganado. “Muchos nos vamos a deshacer de los animales de desvieje y tendremos que replantearnos cuánta recría podemos mantener. Y, encima, esta situación coincide con la bajada de precios de la carne en origen. Todo va en contra de los productores.” Desde Unións Agrarias ya valoran solicitar ayudas de las administraciones para que los ganaderos puedan hacer frente a esta sequía extrema.

Muchos vamos a deshacernos de animales de desvieje y repensar la recría que podemos mantener (José Ramón González, ganadero de A Mezquita y secretario de Ganadería de UPA)

Para González, es necesario buscar alternativas en la gestión del agua. “Antiguamente había prados de regadío, se hacían presas y se buscaba aprovechar el agua para los momentos de escasez. Hoy esas prácticas se han perdido o se han prohibido. A lo mejor hay que pensar en recuperarlas y actualizarlas».

Pastos y forrajes

La presidenta de la Sociedad Gallega de Pastos y Forrajes (SGPF), Isabelle Gómez, se muestra tajante. “No hay que prepararse para un cambio climático que pueda llegar. El cambio ya está aquí y hay que aplicar todas las posibles alternativas para poder seguir con nuestra actividad».

Una de esas alternativas, dice Gómez, pasa por hacer un manejo de las parcelas que cause la mínima erosión posible y que les permita así fijar los recursos hídricos. “Y también debemos centrarnos en la calidad de los pastos, en la elección de semillas para tener las más adecuadas ante este cambio. El sistema clásico de trébol y raigrás no está respondiendo».

Es muy importante trabajar los suelos de manera que sean capaces de filtrar el agua y que se produzca la menor erosión posible (Isabelle Gómez, Sociedad Gallega de Pastos y Forrajes)

Gómez ya augura un adelanto del consumo de las reservas de invierno. “Incluso hubo solicitudes de productores en ecológico que pedían poder comprar forrajes convencionales. Pero incluso esa posibilidad es muy costosa. Se habla de rollos de silo a 45 euros. Y la opción más probable es que sigan subiendo porque la demanda es muy grande en toda Europa».

Los rulos de hierba seca van ser consumidos mucho antes de lo previsto por los ganaderos

Los rulos de hierba seca van ser consumidos mucho antes de lo previsto por los ganaderos

Desde la Sociedade Galega de Pastos creen que una de las soluciones es apostar por pastos permanentes y con mezcla de semillas de distintas variedades. “Cuanto menos se labre la tierra y más se empleen los métodos de siembra natural, más resistentes serán los suelos ante episodios climáticos como los de este verano. El ganado es el principal activo para mantener los suelos».

La gestión del agua en los prados también es, dice la presidenta de la SGPF, algo en lo que hay mucho margen de mejora. “No hace tanto tiempo que teníamos pastos de regadío, con cortes transversales para que circulara el agua de manera que se filtrase en vez de escurrir. Son técnicas tradicionales y sencillas que serían de gran ayuda en estos casos.”

Joan Alibés, de Beealia, cifra en un 50% la merma en la cosecha de hierba seca. “Ya venía adelantada y, a mayores, coincidió que justo se terminó de recoger y ya hubo que comenzar a servir forrajes porque los pastos no aguantaron. Ni siquiera los húmedos.”

El técnico señala que habrá que esperar a que llegue un período de lluvias sostenidas para hacer una evaluación. “Las tormentas no son relevantes porque la aportación hídrica es mínima. Tendrá que llover de forma continuada durante más de una semana. Y, ojo, será un mes después de esas lluvias cuando podamos hacer una valoración rigurosa.”

Esta sequía es una muestra más de un cambio climático cada vez más acusado y frente al que es preciso desarrollar herramientas (Joan Alibés, Beealia)

Alibés dice que el cambio climático ya lleva tiempo dejándose sentir y que cada vez hay que tener más mecanismos para hacerle frente. “La parte positiva, por buscarla, es que los inviernos están siendo más suaves y mantienen el flujo de precipitaciones. Eso permite un mayor aprovechamiento de la hierba verde. Pero, por contra, la hierba seca hay que me darla cada vez antes.”

El responsable de Beealia advierte de que este año es solo un aviso de lo que puede pasar y que de cara al futuro hay que pensar en un escenario de escasez de agua para que beban los animales. “En las ganaderías es necesario pensar en tener habilitados puntos en las fincas para que los animales puedan beber. Y que sea un flujo de agua constante y de calidad. Hay que empezar ya a localizar los manantiales y diseñar el mejor uso para las explotaciones.”

La inmensa mayoría de los pasteros presentan un aspecto totalmente seco

La inmensa mayoría de los pasteros presentan un aspecto totalmente seco

Ganadería regenerativa

José Lorenzo y José Manuel Santín son respectivamente criadores de vacuno de leche y de carne en sistema de ganadería regenerativa en los municipios de Lalín y Baralla. Con los animales casi permanentemente en el prado, la situación se ha vuelto muy difícil para ambos.

“Nos quedamos sin comida en buena parte de las fincas. Y eso que esta de Botos (Lalín) es una zona de mucha humedad y con numerosos riachuelos. Aun así, no es suficiente y ya tenemos parcelas que no están produciendo nada”, explica Lorenzo.

La alfalfa es el único cultivo que está aguantando la sequía. Ya estamos pensando en aumentar las parcelas destinadas a ella (José Lorenzo, Casa do Carril)

El ganadero de Lalín asegura que la alfalfa es lo que le está permitiendo mantener la producción. “Es un cultivo muy resistente a la sequía y al calor. A nosotros nos permite tanto pastorear como ensilar y la producción es muy elevada para no ser una planta habitual en Galicia.” Por eso, ya piensan en incrementar la superficie destinada a alfalfa.

Lorenzo explica que se dio una cierta bajada en la producción de leche, pero que fue por causa del estrés que el calor provoca en las vacas y no porque, de momento, falte alimentación y agua para los animales. Aun así, si no llueve en el corto plazo, sí podría comenzar a haber desabastecimiento.

Santín afirma que el pasto permanente es la mejor herramienta para combatir los efectos de la sequía. “Ya se veía que este iba a ser un año difícil. Con el pasto permanente no hay que gastar en sembrar, en abonar o en fitosanitarios. Esa resiliencia de las fincas solo se obtiene con el mínimo laboreo.”

En esa línea, el ganadero de Baralla señala que el dinero que no hubo que destinar a sembrar, fertilizar y tratar los prados da ahora margen para comprar forrajes. “O también podemos deshacernos de algún animal, pero lo importante es tener ese remanente que aporta el no tener que faenar los prados.”

Los que tenemos pastos permanentes aún tenemos margen económico para decidir si compramos forrajes o buscamos otras alternativas (José Manuel Santín Caloto, ganadero)

Santín coincide con la SGPF en señalar las ventajas de que las praderas tengan la mayor diversidad posible de variedades y de que se puedan desarrollar infraestructuras para que el riego sea posible en los pastizales. “Y, aun así, conviene que los partos se den en otoño para que en los meses de verano haya menos carga ganadera y menor consumo de agua y hierba.”

La alfalfa se está mostrando como un cultivo resiliente ante la sequía y las altas temperaturas

La alfalfa se está mostrando como un cultivo resiliente ante la sequía y las altas temperaturas

El ovino del norte gallego, en una situación inédita

El mes de agosto es el momento de mayor consumo de cordero y cabrito. Fiestas patronales y bodas hacen que, al margen de la Navidad, sea este mes cuando más carne de ovino y caprino se demanda. En cuanto a los ejemplares que van para consumo no hay problema porque ya estaban criados o están a punto de terminar, otra cosa es el resto del rebaño.

Desde la asociación de criadores de ovino y caprino OVICA, destacan que la sequía se está padeciendo de forma muy diferente según la comarca de la que se trate. “En las zonas del sur están más o menos acostumbrados a pasar por esta situación. Pero en el norte, y sobre todo en la franja costera, están viviendo una situación nueva para ellos”, indica Amaia Santamarta, de OVICA.

La obtención de forrajes es ahora el principal problema. “Lo que nos trasladan los socios es que en fincas donde en un año normal se hacían cuatro cortes de hierba, este año se hizo uno. Y el forraje comprado triplicó el precio.”

El calor y la sequía tienen el efecto añadido de aumentar la carga de parásitos en las ovejas y su propagación (Amaia Santamarta, OVICA)

Otro efecto negativo del calor en la cabaña ovina y caprina tiene que ver con los parásitos. “Con las altas temperaturas, se reproducen y se propagan a mayor velocidad. Eso obliga a tener que invertir en tratamientos y desparasitaciones, con lo que se descuadran las cuentas. En la zona sur de Galicia estaban más o menos habituados. En el norte es algo totalmente nuevo.”

Cabras y ovejas demuestran más resistencia que las vacas pero también están quedándose sin alimento

Cabras y ovejas demuestran más resistencia que las vacas pero también están quedándose sin alimento

Santamarta explica que los incendios supusieron un lastre añadido porque se produjeron en zonas productoras de alimento para el ganado, como fue el caso de la provincia de Zamora. “Eso hace que se reduzca la oferta y, en un contexto de demanda disparada, los precios se disparan.”

Gemma San Pedro, de Cabuxa Natur (Guntín), explica que las cabras no están padeciendo los efectos de la sequía. “Ya están cayendo las primeras bellotas, las moras están en pleno rendimiento y otras plantas del monte están aguantando bien la sequía. Con eso, las cabras se mantienen sin problema.”

Las cabras tienen la ventaja de que consumen plantas que otros animales no comen. Eso sí, cada vez les lleva más tiempo (Gemma San Pedro, Cabuxa Natur)

La única dificultad es, señala San Pedro, que los turnos de pasto se están yendo a tres horas para que las cabras puedan ingerir todo el alimento que precisan. “El monte no es infinito y los animales tienen que dedicar más tiempo a buscar las plantas. Pero siempre lo consiguen.”

En Cabuxa Natur tienen claro que, de cara al futuro, habrá que explorar la posibilidad de apostar por razas —tanto de cabras como de otros rumiantes— que sean resilientes al cambio y a los episodios climáticos extremos. “Buena parte de la rentabilidad de las explotaciones pasa por tener que depender menos de los concentrados y de los forrajes externos, que cada vez estarán más demandados.”

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