
Benito Lejo, de la Ganadería do Tombo SC, de A Pastoriza, en una de las fincas de maíz de la explotación en Fonmiñá
Su nombre científico es Setaria viridis, pero en Galicia es conocida como cola de zorro por la forma de su espiga. Esta gramínea es una de las malas hierbas más difíciles de erradicar en el cultivo de maíz y este año está afectando a fincas en zonas de alta producción lechera, como en A Pastoriza o en áreas de A Coruña. Se suma a una campaña adelantada y con menor rendimiento por culpa de la sequía.
Ganadería do Tombo, ubicada en Fonmiñá (A Pastoriza), sembró este año 50 hectáreas de maíz. La semana pasada ensilaron la mitad y en buena parte de las fincas la setaria los obligó a cortar más alto, reduciendo notablemente el rendimiento forrajero, para no llevar la semilla a casa y seguir extendiéndola por el resto de parcelas.
Los hermanos Marcial y Benito Lejo llevan la granja con la ayuda de dos empleados. Están ordeñando en este momento 130 vacas y tienen en el maíz la base de la alimentación del ganado. Por eso, la aparición de esta mala hierba, difícil de erradicar, se convierte en un “problemón”, dicen.
Empezamos a tener algo el año pasado, pero masivamente fue este año
“Otros años había algo, pero no masivamente como este año. En los sitios donde aparece no crece el maíz y se seca antes”, describen. Aunque también está presente en otras fincas de la zona, pertenecientes a otras ganaderías, “quizás en las nuestras es donde más hay”, reconoce Benito.
“No sé si fue que echamos más purín y por eso la fuimos extendiendo también más por nuestras parcelas o qué pasó, pero el purín sale de la misma fosa y, sin embargo, en unas fincas la tenemos y en otras no”, dice.
Origen desconocido
No son conscientes del origen de la plaga pero desconfían de algún insumo comprado como posible vía de entrada de estas semillas a la explotación. “No sé si vino en el cereal del pienso o en la paja que usamos para las becerras y para el carro de las secas”, comenta Benito.
La mala hierba comienza a verse ya también en otras fincas, pertenecientes a ganaderías vecinas, y temen que siga extendiéndose por la zona
Comenzaron a detectar la presencia de esta mala hierba el año pasado en los bordes de algunas parcelas, pero este año ya colonizó por completo varias fincas de maíz y apareció en muchas otras por las orillas, donde temen que también siga avanzando.
“Hay fincas que solo están afectadas por la orilla, pero eso avanza hacia dentro. Fue lo que nos pasó este año en alguna que el año pasado solo tenía por los bordes, porque aunque tengas cuidado al ensilar acabas trayendo semilla a casa y otra queda en la tierra, porque es una planta que echa mucha semilla y en esta época está madura”, explica Marcial. “Ahora al echar la hierba, aunque intentemos arar y fresar bien, ese grano queda ahí en la tierra”, lamenta.
Menor producción

Las fincas más invadidas tuvieron que segarlas a medio metro de altura para no llevar la simiente para el silo
La presencia de setaria redujo notablemente la producción de las fincas, además de obligarlos a picar más alto el maíz, perdiendo bastantes kilos de forraje. “No sé si el calor que vino este verano benefició a la setaria a la hora de crecer y perjudicó al maíz, pero nos obligó a ensilar antes de tiempo, porque donde está ella seca el maíz”, argumenta Benito.
Nos obligó a ensilar antes de tiempo, porque donde está ella seca el maíz
Para tratar de evitar que la setaria se siga extendiendo al resto de parcelas optaron también por elevar la altura de corte. “En esas fincas le dimos alto al maíz para no coger mucha hierba, pero crece mucho, por encima de los 50 cm. En teoría no le hace mal a las vacas pero si coges la espiga vuelves a sembrarla en todas las tierras el año que viene”, justifica.
Resistente al herbicida

Marcial, junto a su primo, tapando el silo que hicieron el pasado jueves
De momento, salvo en algunas parcelas más afectadas, en los bordes de las parcelas es donde más aparece. “En muchas parcelas si te metes hacia el medio de la tierra ya hay mucha menos, hay una que otra pero no le impidió al maíz crecer. Es sobre todo en las esquinas, en los rincones y donde no se ara bien donde más hay”, describe Benito. “No sé si es un problema de manejo o de haber arado poco profundo”, dice.
En las esquinas, en las cabeceras y donde más pisamos y peor arado quedó es donde más hay
La preparación de las tierras la hacen ellos y luego contratan la siembra y también el pase de herbicida con una empresa de servicios agrarios de la zona. “Arar aramos nosotros pero luego para sembrar y sulfatar contratamos. Cuando hicimos el tratamiento con el herbicida en post-emergencia la setaria quedó blanca y parecía que iba a morir, pero pasaron 8 días y volvió a revivir”, dice Marcial.
El herbicida no le hizo nada, al echárselo se puso amarilla pero después revivió
“Nos dijeron también que puede estar relacionado con tratar muchos años seguidos en post-emergencia. Y nosotros llevamos 5 años sin tratar en pre-emergencia, porque muchas veces después había que volver a entrar igual en las fincas por los farinientos. Gastas más, pero a veces es mejor gastar algo más y tener las fincas limpias que tenerlas así”, razona.
Sin posibilidad de rotar las fincas
Ganadería do Tombo dispone de un total de 54 hectáreas de superficie agraria. Diez de ellas quedaron sin maíz este año, bien porque son fincas de cuesta o porque no se adaptan bien al cultivo. “Todo lo que vale para maíz lo labramos a maíz”, reconoce Benito.
La escasez de superficie disponible hace que tengan que labrar maíz todos los años en las mismas tierras
El silo de maíz es la base de la alimentación de las vacas en esta granja, pues representa dos tercios del contenido forrajero de la ración, frente a un tercio del silo de hierba. “Echamos unos 30 kg de maíz y unos 15 de hierba”, concreta.
“No podemos dejar de echar maíz porque entre secas y recría estamos alimentando 250 cabezas y con hierba sola o tienes mucha más superficie, y aquí la base territorial está muy buscada, o es imposible conseguir los kilos de materia seca que logras con el maíz”, asegura.
Fincas productivas
La productividad de las tierras en A Pastoriza es alta y, aunque este año les afectó la sequía y la setaria, en las 26 hectáreas que Ganadería do Tombo recogió la semana pasada la media de producción fue de unos 36.000 kilos por hectárea.
Tuvimos una pérdida de rendimiento importante porque tuvimos que cosechar más alto para no llevar la semilla a casa
“En lo que nos quedó para la segunda tanda el rendimiento va a ser mayor, porque ensilamos primero las fincas en las que el maíz se estaba secando, por ser parcelas más secas, y en las que teníamos setaria, donde tuvimos una pérdida importante porque tuvimos que cosechar más alto. Ahora quedaron las fincas más húmedas, en las que el maíz todavía está verde, y en las que va a haber más producción”, explica Benito.
Rotación con hierba
En cuanto terminen de ensilar el maíz, comenzarán a arar las tierras para labrar hierba. “Alguna, las que están más afectadas, las dejaremos de pradera dos años a ver si así hacemos algo y podemos controlarla. Eso nos obligará a echar menos maíz el año que viene”, dice.
Las parcelas que renovamos este año de nuevo, que llevaban 2 años con pradera, esas no tienen nada, están limpias
“Si volvemos a echar maíz el año que viene va a ser el mismo cuento, por lo que en alguna finca pequeña vamos a probar a dejarla dos años a hierba, porque en las que quedaron este invierno a barbecho, porque no entramos, o llevaban dos años con hierba no salió”, cuenta Benito.
“Es muy difícil de eliminar porque echa mucha simiente”

Juan Valladares es tecnólogo del CIAM y responsable de cultivos de la granja de Mabegondo. Hace unos años tuvieron una aparición de Setaria, que les costó erradicar. “Nos entró por una partida de estiércol que no venía bien compostado. Y una vez que aparece, es muy complicada de eliminar porque produce mucha semilla”, asegura.
En su caso, lograron combatirla por medio de herbicidas. “Aunque es muy difícil de controlar, hay herbicidas para ella”, afirma. Y da tres posibilidades: Dimetenamida, mezcla de Mesotriona y S-metolacloro y Tembotriona en post-emergencia temprana.
Es una planta muy agresiva, por lo que hay que controlarla en estado de plántula, cuando tiene menos de tres hojas, porque si no después ya es mucho más difícil
Pero advierte que es necesario tratarla a tiempo, en un estadio inicial. “Los herbicidas de ahora en pre-emergencia no controlan el 100%, son selectivos, por lo que hay que estar muy pendientes. Esta es una planta muy agresiva y hay herbicidas para ella en post-emergencia, pero en estado de plántula, cuando tiene menos de tres hojas, porque si no después ya es mucho más difícil”, explica.
Otra opción para eliminarla de las tierras sería practicar una rotación de carácter plurianual. “Son plantas anuales y no aguantan el rebrote, por lo que si dejas la finca a pradera y la cortas temprano no tiene capacidad de rebrote y ya la estarías controlando”, indica.
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