El Consello de la Xunta de Galicia aprobó este lunes el Decreto por el que se regula el primer sistema voluntario de créditos de carbono de Galicia, una iniciativa que se pondrá a disposición de empresas, entidades, organizaciones e incluso de la ciudadanía para que puedan compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) mediante la compra de créditos generados por uno amplio abanico de proyectos con capacidad para evitar o capturar dióxido de carbono (CO 2).
La Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático destinará 6,8 millones de euros a poner en marcha esta iniciativa, con un funcionamiento similar al de un mercado virtual en el cual se busca poner en contacto a los promotores de actividades generadoras de créditos de carbono con los potenciales interesados en adquirirlos voluntariamente y con independencia de que tengan o no el deber legal de compensar emisiones.
De este modo, Galicia será pionera en España, ya que contará en 2026 con el primer mercado voluntario de carbono que, mediante la incorporación de las nuevas tecnologías y de elementos innovadores, permita realizar operaciones de comercialización y velar por su seguimiento posterior.
Entre las iniciativas que podrán integrarse en el sistema y participar en estas transacciones hace falta citar proyectos relacionados con la reforestación y conservación de bosques, restauración de ecosistemas marinos y costeros, adopción de prácticas agroganaderas regenerativas o impulso y uso de energías renovables, entre otros. Cada tonelada de CO 2 absorbida equivaldrá a 1 crédito de carbono que se pondrá a disposición tanto de los propios beneficiarios como de las personas intermediarias.
En este sentido, desde la Consellería de Medio Ammbiente y Cambio Climático destacan que “aunque el sistema voluntario de créditos de carbono de la Xunta tiene como objetivo principal contribuir a la neutralidad climática de Galicia —mediante el fomento de actividades que o bien eviten la liberación de CO 2 o contribuyan a aumentar su capacidad de absorberlo—, supondrá también una oportunidad de desarrollo económico y ambiental para el conjunto de la Comunidad en campos como el forestal, la economía azul y la acuicultura o el energético”.
Para facilitar las operaciones entre los promotores de los proyectos y los beneficiarios que adquieran los créditos se pondrá en marcha una plataforma electrónica que gestionará el nuevo mercado voluntario mediante transacciones verificables y certificadas, dotándolo así de trazabilidad y seguridad.
Con tal fin, antes de su incorporación al sistema, los proyectos serán sometidos a un proceso de validación inicial que los certifique como iniciativas de absorción de carbono y a una validación continua posterior que acredite el cumplimiento de las acciones previstas y de los créditos generados.
El desarrollo de la plataforma que dará soporte y garantizará la interoperabilidad del nuevo sistema de créditos de carbono se hará en el marco del SICLE CO 2, uno de los ocho proyectos gallegos escogido este año en el marco de la convocatoria de compra pública innovadora, financiada en un 40 % por la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático y en un 60 % con fondos europeos de la línea FID, que busca apoyar soluciones basadas en la I+D+i que no están disponibles en el mercado o que necesitan ser adaptadas.
En total, el proyecto SICLE cuenta con un presupuesto de 6,8 millones de euros, de los cuales 6 millones se destinarán a licitar este año la referida plataforma —con el objetivo de que entre en funcionamiento a comienzos de 2026— y 800.000 euros a poner en marcha las acciones de comunicación del mercado y la oficina técnica que gestionará todo el sistema.
El decreto aprobado hoy también prevé crear un comité técnico para la evaluación de las metodologías necesarias para el cálculo de los créditos de carbono de cada proyecto.
Galicia, líder en capacidad de absorción
Galicia tiene un gran potencial desde el punto de vista de la capacidad de absorción de carbono. De hecho, la mitad de los proyectos de compensación y de captura de CO registrados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en el conjunto del estado son gallegos.
Además, segundo el último inventario nacional correspondiente al año 2023, Galicia es la comunidad autónoma que más dióxido de carbono absorbe: 8,9 millones de toneladas anuales de CO 2 equivalentes, es decir, un 57 % más que en 1990, año de referencia a nivel mundial para las políticas climáticas.
Por eso, con la puesta en marcha del primero sistema voluntario de compra de créditos de carbono de Galicia, la Xunta quiere contribuir a alcanzar el objetivo de la neutralidad climática en el horizonte de 2040, incluido en el proyecto de la Ley del clima que aprobó la semana pasada el Consejo y con el que aspira a darle rango legal la este compromiso.
Para lograrlo tendrá que seguir reduciendo las emisiones de GEI —de hecho, Galicia lidera la clasificación nacional, con una merma de las emisiones netas del 61,7 % respecto a 1990— al tiempo que busca equilibrarlas con su capacidad de absorción.
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