La Consellería del Medio Rural inició hoy los pagos de las ayudas para la destilación de crisis en las Denominaciones de Origen Monterrei y Ribeiro. En total se destiló vino de 10 bodegas por valor de 350.000 euros y el alcohol obtenido se emplea para uso industrial.
Estas ayudas se convocaron en el último trimestre del año pasado y estaban dirigidas a las bodegas de las DO beneficiadas, especializadas en la elaboración de caldos nuevos y de rápida rotación, que se vieron afectadas sensiblemente por la caída del consumo de vinos tintos en los ámbitos europeo e internacional, así como por el incremento de los costes de saturación de los mercados.
En este contexto, un elevado número de bodegas de estas DO acumularon un stock de vino que les impedía elaborar nuevo producto en esta campaña, tanto por la falta de capacidad física de almacenamiento como por las dificultades para su comercialización. Por este motivo, se procedió a la convocatoria de estas ayudas, que persiguen dos objetivos principales. Por una parte, reducir la cantidad de vino acumulado y, por otra, dar salida al almacenado en varias campañas sin interferir en el mercado ni afectar a la cantidad y al precio.
Convocatoria anterior
Se trata de la segunda ocasión en la que la Xunta convoca estas ayudas. En la anterior campaña, correspondiente al año 2024, estas ayudas fueron concedidas a la DO Ribeira Sacra con el mismo objetivo que este año. Las ayudas llegaron a 15 bodegas, que destilaron 3.331,7 hectolitros de vino, con una subvención económica de casi 350.000 euros.
Cabe señalar que para poder implementar la destilación de crisis voluntaria es preciso seguir el procedimiento establecido a nivel comunitario. De este modo, la Consellería del Medio Rural, en coordinación con el sector vitivinícola gallego, solicitó a la Comisión Europea -a través del Gobierno Central- esta medida excepcional.
Español






Control OJD