
Un camión de la empresa francesa Lactalis recogiendo leche en una explotación láctea gallega
Semana clave para la renovación de los contratos de compra de leche que vencen el próximo día 31 en un momento de encarecimiento de los costes de producción en las explotaciones y con propuestas de bajada importante de precio por parte de las industrias, que confirman los peores augurios de las ofertas remitidas el mes pasado.
La multinacional francesa Lactalis, la empresa que más leche recoge en Galicia, abrió la veda el viernes con una propuesta de contrato que ya causó un importante enfado entre los 1.000 ganaderos que entregan leche a las plantas de fabricación de Nadela y Vilalba.
El contrato es por 4 meses y propone una bajada de hasta 8 céntimos en las granjas más grandes, que pasarían de los 53 céntimos que cobran en este momento a 45 céntimos en el mejor de los casos. El precio base desciende hasta los 38 céntimos, tal como figuraba en la oferta enviada a finales del mes de enero a las explotaciones, 4,5 céntimos menos que en el actual contrato.
Una explotación que entregue más de 275.000 litros al mes cumpliendo bienestar y calidad higiénica no pasaría de 45 céntimos
Además, la empresa de la familia Besnier reduce las primas por volumen, que se comprimen en los distintos tramos pasando de 5,5 céntimos a 4,5. El mayor descenso lo sufren las explotaciones de mayor tamaño, las de más de 275.000 litros al mes, que pierden un céntimo en los incentivos por cantidad.
Los restantes tramos quedarían del siguiente modo: de 200.000 a 275.000 litros, 3,5 céntimos; de 150.000 a 200.000 litros, 3 céntimos; de 100.000 a 150.000 litros, 2,5 céntimos; de 75.000 a 100.000 litros, 2,2 céntimos; de 50.000 a 75.000 litros, 2 céntimos; de 35.000 a 50.000 litros, 1 céntimo; de 20.000 a 35.000 litros, 0,2 céntimos.
Lactalis mantiene un nivel exigente para el cobro de la super A por calidad higiénica, teniendo que estar por debajo de las 190.000 células
La prima por calidad higiénico-sanitaria de la leche puede llegar a 1,5 céntimos, pero para ello es necesario estar por debajo de 25.000 bacterias y 190.000 células. En caso de no cumplir con alguno de estos parámetros el pago a la granja perdería 1 céntimo.
En el caso de la grasa y la proteína, Lactalis sigue manteniendo los mismos valores (0,4 céntimos por décima de grasa desde 3,5 y por décima de proteína). Finalmente, la prima de bienestar animal está vinculada a la puntuación obtenida por la explotación en la auditoría Welfair Quality. El pago máximo es de 1,2 céntimos, exigiendo para ello estar en un nivel Excelente, con más de 90 puntos obtenidos. Lo habitual, sin embargo, es que las explotaciones se sitúen entre 0,6 y 1 céntimo de bonificación.
Descontento importante entre las granjas proveedoras
La bajada agresiva de Lactalis generó mucho descontento en el campo. La gran mayoría de las granjas que suministran a la multinacional francesa se negaron por el momento a firmar la propuesta de la industria, esperando una mejora en las condiciones.
Es habitual en las renovaciones que las ganaderías de Lactalis se nieguen a firmar primero el contrato propuesto
La propia empresa está haciendo llegar a los ganaderos descontentos el mensaje de que, en función de lo que hagan el resto de empresas de la competencia, habrá complementos comerciales que acaben por subir la cantidad final a percibir por las explotaciones.
Pocos movimientos de captación
Se espera que antes de que termine esta semana (más aún teniendo en cuenta que el jueves 19 es festivo en Galicia) salgan también el resto de industrias compradoras con sus contratos, pero el hecho de que Lactalis fuese la primera en tirar la piedra marca el camino a seguir a las demás.
Por el momento, existe poco movimiento, con las empresas tratando de mantener sus granjas pero con escasas propuestas de captación sobre la mesa, lo que supone un escenario diferente al de las últimas renovaciones, cuando la búsqueda de leche por parte de Celta en la provincia de A Coruña y de Royal A-Ware en A Mariña animó el mercado.
Las industrias temen una caída en el consumo como consecuencia del incremento de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de las familias
El contexto es diferente actualmente. Ahora, sin embargo, la demanda está floja y las empresas temen una caída en el consumo, porque en momentos de inflación elevada se consume menos.
Leche barata disponible en el mercado
La existencia en este momento de leche barata disponible en países como Francia, Italia o Portugal está presionando a la baja los precios de la leche en España. Esas cisternas incluso están llegando a las fábricas gallegas.
La leche spot está a 40 céntimos en este momento en Galicia pero están entrando cisternas a menor precio ante la posibilidad de cerrar leche de Francia a 18 céntimos más porte (6-7 céntimos) hasta junio, coincidiendo con el pico estacional de producción en el país vecino, lo que incrementa los excedentes de leche disponible.
Royal A-Ware está vendiendo desde diciembre cisternas de leche a pérdidas
Incluso la empresa holandesa Royal A-Ware, que compró la fábrica que tenía Danone en Salas para fabricar mozzarella, está vendiendo desde el mes de diciembre parte de las cisternas de leche que recoge por debajo de coste.
Riesgo de caída en la producción por la subida de costes y la bajada de precios
La bajada de precios propuesta por las industrias, sumada al incremento de costes de producción de las granjas como consecuencia de la guerra en Irán, que ya ha trasladado sus efectos al gasóleo agrícola, a la electricidad o a los fertilizantes, puede incentivar la venta de vacas a matadero en un momento de buenos precios del vacuno mayor, con una consiguiente caída en la producción de leche de cara al verano, lo que obligaría a las industrias a tener que subir precios para captar leche en otoño.
El fuerte encarecimiento de los costes de producción de las granjas puede incentivar el envío de vacas a matadero
Por eso se espera la firma de contratos a corto plazo por parte de la mayoría de empresas, lo que obligaría a renegociar en verano, de manera que la posible corrección de precios de esta primavera para ajustar el diferencial de los últimos meses con respecto a Europa podría ser corregida en pocos meses, más aún si la dermatose nodular contagiosa sigue extendiéndose y alcanza zonas de producción lechera.
La negociación de los contratos coincide además estos días con el arranque de la campaña de ensilado de la hierba en muchas explotaciones, condicionada este año por la lluvia caída en invierno, que dificultó el abonado de las fincas, tanto con purín como con fertilizante químico. De cara al segundo corte, incluso existe poca disponibilidad de algunos productos, como la urea, debido al elevado coste que supone su producción al estar íntimamente vinculado al precio del gas natural.
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